lunes, 14 de febrero de 2011

Capitulo 30

Well it was just a dream
Just a moment ago
I was up so high, looking down at the sky
Don’t let me fall
I was shooting for stars on a Saturday night
They say what goes up must come down
But don’t let me fall
Don’t let me fall, don’t let me fall
They say what goes up must come down
But don’t let me fall, don’t let me fall

B.o.B- Don’t tell me fall




Apenas llegaron a un lugar seguro Michael sintió la necesidad de llegar hasta Aurora y saber que estaba bien. Sin esperar a Effy decidió regresar a Florencia.
- Estas seguro que quieres ir solo?- pregunto Luang
- Si, conozco muy bien la zona, no me perderé ni dejare que me vean- dijo el, con algo de impaciencia. Sentía angustia y en verdad no sabia por que.
- Y la cede?- pregunto Luang preocupada por aquel chico que recién había conocido pero ya le caí bien por haber salvado a Faris.
- Conozco Italia, sabre como llegar, no te preocupes. Solo tengo que saber que esta bien, por favor.
- Déjalo ir Luang- hablo Leo. Luang asintió con la cabeza.
Apenas Michael tuvo la aprobación salió de esa pequeña cueva y corrió lo mas rápido que pudo por el bosque hasta llegar a Florencia. Tardo mas de lo esperado, algunos Vulturis aun seguían rondando la zona así que tuvo que ir por el camino largo, evitando a todos aquellos vampiros. Sin embargo un olor en particular lo freno en seco, el aroma de Jane estaba presente en aquel bosque. Tan claro como si la hubiera olido aquella mañana cuando salía de su habitación. Camino con sigilo hasta donde se encontraba, sentada junto a un árbol, agarrándose el rostro como si estuviera algo desesperada. El viento soplo como un ligero suspiro y eso vasto para que los demás efluvios llegaran a Michael, era sangre pero no cualquiera.
- Oh no…no- dijo con la voz casi entrecortada y observo a Jane que recién percibía a Michael.- como pudiste!- grito Michael y tan rápido como una exhalación salió corriendo de allí.

Llego en solo unos minutos a casa de Aurora, entro sin inmutarse por el sonido que haría, el ambiente olía sangre, mucha sangre y ya no a pastel de arándanos como aquella tarde. Entro al cuarto de los padres y los encontró muertos, se dirigió al cuarto de Aurora y lo que vio lo dejo paralizado. Su pequeño hermano Efraín, yacía quieto en el suelo, sin vida. Aurora estaba al fondo de la habitación, en una posición fetal a causa del dolor. Las piernas de Michael temblaron, se acercó a ella y callo de rodillas. Una de sus débiles manos agarraba el dije de corazón que Michael le había regalado esa tarde.

- te prometí que cuidaría de ti y he fallado- dijo Michael, tomo entre sus brazos a Aurora ya sin vida.- lo lamento tanto- sollozó, y la abrazo con cuidado, para no hacerle mas daño.

Desde que Aurora tenia 9 ayudo a su madre a vender flores en el puesto del mercado. No era un trabajo remunerado claro, pero a Aurora le hacia la chica mas feliz del mundo, se sentía mayor e importante. Desde esos días hasta ahora todos la conocían como la joven flor, hermosa y delicada como una. Siempre amable con los clientes y con los compañeros del mercado, se había ganado el corazón de todos pero claro esta, había calado en lo mas profundo de Michael como no lo había hecho en nadie mas. Todos los sábados Michael iba a verla, se ponía una ropa casual y no la ropa formal de los Vulturis, una capucha que tapara su rostro y unos audífonos que hicieran parecer que solo escuchaba música. Se sentaba siempre al frente del puesto de Aurora y leía algunos libros, cualquiera mientras sentía su aroma a Jazmines.

Ese día en cambio seria muy especial, por que no solo la vería sino que seria el primer día que hablaría con ella. Aurora terminaría su jornada pronto, hoy estaba sola en el puesto ya que su madre estaba muy mal en casa además de que estaba preparando una gran sorpresa para ella. Dieciséis años solo se cumplen una vez y aun que la familia de Aurora no tuviera mucho dinero querían que fuese especial.
Michael vio a Aurora muy diferente ese día, parecía que irradiaba luz. Vestía un hermoso vestido blanco con bordados amarillos, por primera vez después de mucho, llevaba su cabello suelto en vez de trenzado y una hermosa sonrisa se reflejaba en su rostro. Serró su puesto con rapidez, se llevo una flor de jazmín al cabello, se despidió de todos que la felicitaron por su cumpleaños y desapareció por las callecitas hasta llegar a su casa. Michael se puso en marcha, no sabia muy bien como hablaría con ella, solo temía que se asustara.

- hola- le dijo cuando la alcanzo, Aurora se dio la vuelta, al principio parecía sorprendida pero al ver el rostro de Michael sonrío aun mas.
- Eres tu- dijo con calidez y esta vez fue Michael el que se sorprendió
- Me conoces?- pregunto y ella negó con la cabeza.
- Pues no, pero siempre te he visto en el parque, al frente de mi puesto- dijo ella y comenzó a caminar, Michael la siguió sin chistar- pensé que nunca te animarías a hablarme- dijo ahora pensativa, mirando al horizonte.- pero mira que lo has logrado- dijo y lo observo con esos bellos ojos azules.- como te llamas?
- Michael- dijo el mas sorprendido que nunca, no podía creer que Aurora le hablara con tanta soltura, como si lo conociera de siempre. Aurora sonrío, al parecer se había dado cuenta de lo que pensaba Michael
- Lo siento- dijo tapándose la boca- creo que hablo mucho- Al decirlo Michael río débilmente y asintió- es solo que siento que te conociera de toda la vida.
- Enserio?- pregunto el
- Pues si, tu no sientes eso? Generalmente no hablo con gente que no conozco pero...- se tapo la boca- ups! otra vez, hablo mucho.

Me encanta tu voz, me encanta que me hables- pensó Michael pero prefirió no decir eso, no quería asustarla.
- No te preocupes- dijo Michael con una sonrisa- aun no me has dicho tu nombre
- Aurora Parbat- dijo ella
- Bien Aurora, he escuchado por allí que hoy cumples años- dijo Michael. La chica enarco una ceja y lo miro pensativa
- Se me hace que ya sabias mi nombre no?- Michael se encogió de hombros. Por favor, por favor, que no se asuste- pensó el .
- Pues si, escuche de ti…
- Debería de temer- dijo Aurora- pero no puedo, ya te lo he dicho es como si te conociera desde hace mucho…- Michael se quedo callado, que debía decir?- genial! Ahora crees que estoy loca.- dijo ella y a Michael le pareció encantador
- Siento lo mismo.- dijo rápidamente y le sonrío débilmente.
- Genial! Los dos estamos locos- dijo ella y le tomo de la mano- estas helado- dijo sorprendida pero no le soltó- pero que se puede esperar de un invierno tan crudo- se respondió a ella misma- habrá algo en mi casa, una pequeña reunión, no muy grande pero seria genial que vinieras. Lo harás?
- Seria estupendo- dijo Michael y camino a su lado.

Era extraño pensar que Aurora solo lo había conocido un día, en ese preciso instante pero ya tenia tanta confianza con el como si en verdad lo hubiera conocido toda la vida. Llegaron a su pequeña casa, era de un piso pero era realmente acogedora. Al entrar Michael olio un rico pastel de arándonos recién salido del horno.

- Esta bien que este aquí sin avisar?- pregunto Michael y ella le sonrío
- Claro que si, eres mi invitado- dijo ella- siéntate, llamare a mamá

Toda la tarde Michael la paso de maravilla, la familia de Aurora lo trato como un miembro mas a pesar de que recién lo habían conocido. Por primera vez en mucho Michael se sintió parte de algo, enteramente feliz por que recordó a su familia, tan unida y alegre como la de Aurora. Al finalizar la tarde Michael supo que tenia que irse pero no quería, quería pasarla con ellos para siempre.

- Fue lindo conocer a tu familia- dijo Michael en la puerta de la casa
- Fue lindo conocerte a ti- dijo ella con una ligera sonrisa y eso le recordó que tenia algo para ella. Casi lo había olvidado con todo lo que estaba pasando hoy .
- También fue lindo conocerte- dijo el y saco la cadena y el dije de su bolsillo. Tomo con cariño la mano de Aurora y se lo puso en la palma- esto es para ti, para que sepas que siempre estaré aquí, cuidándote.- Aurora le sonrío y abrió la mano observando con asombro el bello dije de oro en forma de corazón.
- Es…es precioso…yo no debería…- Michael le tapo la boca con el índice.
- Por favor acéptalo.- ella sonrío aun con el dedo en la boca y lo abraso sin decir nada.
- Por que te tardaste tanto en llegar…

Michael sintió un inmenso vacío dentro de el, su vida se había ido en este instante. No podía creer como las cosas cambiaban tan rápido, en un instante todo podía ser feliz y perfecto y al otro todo se arruinaba.
- Pagara por lo que te hizo- prometió Michael con la voz dura después de unos minutos de silencio.

Tomo en brazos a Aurora después de un largo rato y la puso en su cama junto a Efraín, los acomodo como si durmieran y los tapo con la sabana. El dolor que sentía Michael ahora se transformo en rabia, odio hacia Jane. Salio corriendo sin mirar atrás, eso solo empeoraría las cosas. Llego hasta donde había visto por ultima vez a Jane y para su sorpresa aun seguía allí. Solo que estaba vez, Jane estaba parada, apoyada en el árbol pero en pie. Miraba el suelo con frialdad, tenia las manos tensas pero Michael no sintió que ella utilizara su don y tampoco lo haría.

- Eres un monstruo!- le grito Michael pero Jane no levanto la vista
- Era igual a mi- dijo en un susurro
- Jamás!- dijo Michael con la voz firme y Jane lo vio por primera vez, tenia los ojos diferentes, con un sentimiento que Michael pensó que Jane jamás tendría, estaban llenos de culpa, tan presentes como el dolor que demostraban los ojos de Michael.- ella era buena, dulce, no hacia daño a nadie! En cambio tu…tu eres un monstruo!- grito Michael con tanta dureza que Jane se sintió extraña.

Ella jamás se había acercado mucho a Michael por que sabia que era débil, un simple peón que no tenia las agallas para luchar, para matar. Ahora sin embargo, su voz se notaba tan segura que Jane supo que ese luchador siempre estuvo allí. Talvez serian los últimos minutos de vida de Jane pero ella no lucharía, no con lo mal que se sentía, con ese extraño sentimiento que le destrozaba por dentro. Michael se acerco a Jane y la tomo del cuello.
- Ahora sabrás lo malo que puedo llegar a ser- dijo Michael mirando el rostro de Jane. Como era posible que siendo tan parecidas, Michael las veía tan diferentes.
- Mátame- dijo Jane con la voz rasposa. Michael negó con la cabeza y una sonrisa retorcida apareció en su rostro.
- Eso seria mucho Jane, yo no puedo darte ese privilegio. Ahora vivirás condenada a tus culpas…para siempre- dijo Michael y la soltó. – Hasta nunca…
Michael desapareció en el bosque. Jane callo de rodillas y grito llena de impotencia.
- MICHAEL MÁTAME!- le grito pero no recibió respuesta, solo el viento que soplaba fuerte y el silencio lleno de soledad.

[…]

Llegamos a la cueva donde los demás nos encontrarían pero solo encontré a Luang y Leo.

- Estas bien- dijo Leo y me abraso con mucho cariño cosa que yo respondí de igual manera.
- Estoy bien- dije en un débil susurro y el ligero gruñido de Luang me alejo de Leo.
- Que hace el aquí?- pregunto Luang observando a Alec con desconfianza.
- Esta con nosotros, nos ayudo a escapar- dije con una ligera sonrisa de aliento y le di la mano a Alec.
- Así? Y como?- pregunto Leo
- Destroce una parte del castillo- dijo Alec con seriedad. Leo se quedo retándolo con la mirada y Luang no se movió ni un poco. Al parecer no confiaban en el, no después de cómo se quedo.
- Vamos chicos, es Alec. yo confío en el solo por eso lo traje.- Luang asintió con la cabeza.
- Bien- dijo ella con frialdad
- Donde esta Michael?- pregunto Alec después de un rato. Luang se encogió de hombros.
- Fue a ver a su tua cantante, quería cerciorarse de que estaba bien.
- Como dejaron que hiciera eso solo!- dije con notable preocupación. Alec me apretó aun mas la mano
- Te sorprenderías del nuevo Michael, sabe muy bien lo que hace. Solo hay que confiar en el- me dijo Alec mientras me abrasaba despreocupadamente por la cintura. Asentí y me apoyé ligeramente en el mientras Luang sonreía y Leo nos miraba con seriedad.
Esperamos un tiempo prudente pero como Michael no llego decidimos ir a Capalvio. Después de todo teníamos que darle la mala noticia a Faris. En vez de ganar aliados nos habíamos ganado enemigos pero eso no nos desanimo, después de todo habíamos cumplido en parte nuestra misión y tenia de vuelta a Alec.

Apenas eran las 4 de la mañana y ya estábamos a las afueras de Capalvio. Luang nos advirtió que el campo de fuerza de Teo se extendía por toda la zona amurallada de la ciudad y que teníamos que ir con cuidado. Caminamos por las callecitas totalmente silenciosas, era domingo y aun no había gente caminando por esa zona. Al llegar a la puerta principal de la ciudad vi a Teo. No me había dado cuenta antes pero estaba algo mas grande, corpulento pero no demasiado y su sonrisa juguetona había desaparecido para siempre de su rostro. Ahora parecía mas maduro y serio. Su aroma a verano llego hasta mis pulmones y los embriago por completo otra vez. La cabeza me dio vueltas y tuve que aferrarme al brazo de Alec con fuerza.

- Te pasa algo?- pregunto Alec preocupado y yo negué con la cabeza pero algo pasaba, me ardía la garganta, tenia hambre de nuevo.
- Solo tengo hambre, eso es todo- dije pero no me solté de Alec por ningún motivo mientras caminábamos hacia Teo.
- Effy- dijo con una gran sonrisa, no era la misma de antes pero igual me agrado.
- Hola Teo- dije, de seguro esperaba que lo abrasara o algo así pero preferí no hacerlo. Se puso nuevamente serio y abrió su campo de fuerza para que pudiéramos entrar.
- Pensé que habías muerto- dijo Alec con frialdad
- No te vas a librar tan fácil de mi- dijo Teo, se acerco a mi y sin previo aviso me dio un beso en la frente que me dio mas hambre, muchas mas. Alec gruño y yo me sentí muy extrañas por que al instante recordé el ultimo día que me quede en Volterra. Si hubiera estado viva talvez me hubiera puesto roja pero en cambio no supe que decir ni hacer. Teo sin decirnos nada fue a abrasar a Luang con cariño.
- Al parecer no se llevan bien…después de todo- dije mientras abrasaba mas a Alec.
- Ja! Jamás nos llevamos bien. Nunca hizo nada para que nos lleváramos bien- dijo Alec malhumorado
- Alec- dije y pare en seco, lo mire a los ojos- como crees que te recuerdo?- le pregunte y lo observe con precisión. Los demás siguieron avanzando como si no escucharan nuestra conversación aun que Teo trato de venir a nosotros Luang se lo llevo pensando que esto era una conversación sumamente privada.
- No lo se, no tuve oportunidad para pensar en eso…- dijo el pensativo, suspire.
- Fue Teo- dije y Alec sonrío pensando que todo era una broma.
- Estas de broma no? ese lobo no haría nada para ayudarme.
- Talvez no a ti, pero si a mi, sabia lo importante que eras. Me dio tu collar, ese que me regalaste, recuerdas?- Alec asintió aun sin saber de que trataba todo esto- él sabia que yo tenia un don, no quiso decirlo antes por que quería protegerme pero aun así me dio una carta en donde explicaba todo eso y también me dio tu collar- dije acariciando su rostro- sin el jamás te hubiera recordado.
- Y por que no regresaste?- pregunto Alec
- Estaba en el avión Alec, apenas te recordé quise regresar, sabia que no debí de dejarte así, fue un error, pero encontré a Vladimir y todo fue diferente- dije con la cabeza baja y Alec me abraso con mucho cariño.
- Lo lamento, si hubiera llegado antes, tan solo unos minutos, talvez hubiera visto lo que te hacían.
- Nada de eso Alec- dije observando sus ojos rojos.- no te culpes de nada, solo hay que estar juntos ahora.- me tomo el rostro con las dos manos y me dio un beso, lo abrase para tenerlo mas cerca a mi, ansiaba estar con el. Mordí ligeramente su labio inferior y aun que no fue suficiente para mi, sabia que los demás nos estaban observando así que me aleje de el casi con dolor. Alec me miro algo extrañado.
- Pasa algo?- le pregunte
- Creo que tienes mucha hambre. Me acabas de morder- dijo el y la vergüenza recorrió mi cuerpo y sobre todo mi rostro
- Lo lamento- dije con la mirada en el piso, Alec levanto mi rostro con un dedo.
- No importa, me a gustado- dijo el y me dio un beso en la frente.

Caminamos rápidamente hasta donde estaban los otros, por mi parte estaba tan avergonzada que tenia la mirada plantada al piso pero Alec no se inmuto.

- Luang, queremos salir. Effy tiene mucha hambre- dijo Alec
- Pero ha comido ayer- dijo ella y me miro algo malhumorada
- Era sangre de animal, no es suficiente para mi. – dije y Teo y Luang se quedaron paralizados- Oh no, no- dije rápidamente- no me refiero a que me alimentare de humanos, solo quiero otros animales pero necesito cazar mas frecuente. Eso es todo.
- Podría acompañarte- dijo Leo que estaba en mi misma situación de abstinencia.
- No!- dijimos al unísono Alec y yo. Luang entendió la indirecta.
- Vallan ustedes primero, luego mandare a Leo con Michael. Cuando este llegue claro- dijo y me guiño el ojo.
- Gracias- dije rápidamente y salimos de allí. Se que talvez era cruel dejar a Leo de lado pero necesitaba tiempo a solas con Alec y estaba segura que después de unas horas talvez no volvería a tenerlo en mucho tiempo.

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Hola chicas!!! Primero que nada feliz San Valentín, espero que la hayan pasado fenomenal. Se que a muchas no les gusto el nuevo decorado del blog pero es solo por esta ocasión tan especial, como algunas saben el rosa no es precisamente mi estilo pero quise hacer una excepción. Espero que les haya gustado el cap, como se darán cuanta, hay veces que las cosas no salen como uno quiere pero siempre hay que seguir adelante =)

Por otro lado, tienen idea de donde puedo buscar nuevos tapices, es que ya me aburrí del anterior y enserio quiero que mi pagina sea diferente. Seria grandioso que me ayudaran =D

Las quiero,

Lu!!


sábado, 12 de febrero de 2011

Capitulo 29



Hola!!! Primero lo que dice Gaby en el cbox es verdad, dije que publicaría cada 11 comentarios y en verdad no estoy cumpliendo. Espero que me disculpen, antes publicaba con mas frecuencia por que los capítulos ya estaban escritos ahora tardo un poco mas por que recién los estoy escribiendo y además de eso tengo un sin fin de actividades que solo me permiten escribir en las noches un poco y a veces llego tan cansada que ni escribo. Lo lamento u.u, tratare de publicar mas seguido pero no puedo prometer mucho. Por otro lado “Anónima” gracias por el comentario y en verdad esas palabras hacen mucho, gracias. Cada uno de sus comentarios, sean grandes o chiquitos me alegran muchísimo, ya se los he dicho un millón de veces pero se los vuelvo a decir, sin ustedes esta historia y en si yo como escritora, no hubiéramos crecido tanto, gracias!

La primera parte del cap va dedicado para “Anónima”(ojalá supiera tu nombre para no poner eso xD), me encanto la frase y gracias a eso estará en esta entrada. Espero que todas disfruten del cap, es el primero que escribo sobre Alec en primera persona y talvez el único así que espero sus comentarios al respecto =D

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Duda que sean fuego las estrellas,
duda que el sol se mueva,
duda que la verdad sea mentira,
pero no dudes jamás de que te amo.

William Shakespeare





Los sentimientos y recuerdos que tenían me dejaron por unos segundos atontado. Que debía hacer? Decepcionar otra vez a Jane, dejarlo todo y volverme un traidor por Effy? La respuesta llego a mi como un balde de agua fría. Si. Tarde solo unos segundos en entender plenamente que Effy era mi vida y que sin ella nada tenia sentido. Había comprendido esto muy tarde, observe la dirección que Effy había tomado y a pesar de que había desaparecido por completo aun seguía sintiendo su efluvio con tanta claridad que entendía que seguía en el castillo. Observe el otro lado del pasillo y percibí que los Vulturis llegarían pronto. La primera que apareció en menos de un minuto fue Jane.

- Alec?- pregunto ella, al parecer furiosa por que no había hecho nada para que se detuvieran.


Supe antes de que Jane viniera lo que tenia que hacer. La mire directamente a los ojos y la deje paralizada con mi don antes de que dijera algo mas. Con mucha fuerza y sin perder mas tiempo golpee las dos columnas de piedra que sostenían gran parte del pasillo. El golpe fue tan fuerte que hizo que todo el castillo retumbara, las columnas se resquebrajaron y cayeron haciendo que gran parte del piso de arriba cediera y se viniera abajo, creando así una forma de muralla que por el momento me daría tiempo para escapar. En ese instante le quite de encima mi don, justo antes de que la muralla pudiera hacerle daño.

- Alec!- grito con rabia desde el otro lado de la estancia.
- Lo lamento- dije con algo de pesar y salí corriendo de allí.
- Traidor!!!- grito con toda la furia que pudo y dio un fuerte golpe a la muralla que nos separaba.

No había vuelta atrás, ahora Jane y los demás me odiarían. Mi único con suelo era encontrar a Effy. Por su efluvio supe que se dirigían a la zona mas alta. Era de suponer por que toda la planta baja, incluyendo la plaza debía de estar llena de vampiros. Corrí lo mas deprisa que pude pero ellos eran realmente rápidos y no llegaba a verlos. Llegue hasta la terraza de las flores y de un brinco subí al alféizar. Recién desde aquí pude percibir oscuras siluetas saltando de techo en techo con mucha premura. Pero algo había cambiado, ya no sentía el efluvio de Effy.

- maldita sea!- grite mientras me lanzaba al techo de la casilla continua y corría hacia ellos.
Comprendí por que ya no sentía el efluvio de Effy que se habían puesto esa extraña hierba que me confundía y los mimetizaba con el aroma de la zona. También comprendí que si Effy llegaba al bosque seria casi imposible de seguirle el rastro. Trate de correr lo mas rápido que pude pero era difícil seguirles el paso, llegamos al final de la ciudad y el pánico se apodero de mi. No podía perder a Effy de nuevo, eso no!

- Effy!- grite con todas las fuerzas que pude y vi como uno de las sombras paraba en seco
No pare de correr hasta acercarme mas y pronto pude percibir que esa silueta oscura era Effy, su rostro glacial me demostraba que estaba muy molesta pero sus ojos me demostraban que estaba herida, muy herida. Llegue hasta ella, solo 10 metros nos separaban pero no me acerque mas, no quería que se sintiera hostigada o amenazada.

- has venido para atraparme?- pregunto y observo detrás de mi.
- No! Effy he sido un tonto, ni siquiera debí de pensarlo un minuto, tu eres mi vida, sin ti no podría vivir…

[…]

No pude aguantar mas, sus palabras me habían reanimado en tan solo un segundo, tan solo verlo ya me había devuelto las esperanzas. El dolor de que me dejara desapareció con tan solo verlo. Pero si todo era una trampa? Busque sus ojos y los observe con detenimiento, para mi alivio eran sinceros o Alec había aprendido a mentir muy bien.

- Créeme Effy, no quiero perderte, otra vez no- hablo el con la voz desesperada. Acorte el espacio que me había permitido y lo reduje a míseros centímetros entre nosotros.
- Te creo- dije casi en un susurro. Lo abrase muy fuerte y el hizo lo mismo. Lo mire a los ojos por solo un instante y rose nuestros labios en un ligero beso. No podía hacer mas, sentía que los otros Vulturi ya estaban cerca.
- Tenemos que irnos, rompí algunas cosas en el castillo para que se detuvieran un poco pero estoy seguro que están muy cerca- dijo el, me tomo de la mano y me jalo hacia el bosque.
- Espera, necesitas esto- dije mientras rebuscaba en uno de los bolsillos de mi capa y sacaba una botellita de catnip concentrado. Era poco por que yo ya lo había utilizado pero serviría para quitarle el aroma a Alec, por lo menos por unas horas. Sin su consentimiento se lo puse en la cabeza.
- Puaj! que es esto?- dijo el tocando el liquido grasoso que chorreaba por sus cabellos mientras hacia una mueca de desagrado.
- Catnip- dije con una ligera sonrisa.

Había extrañado sus muecas, sus gestos, todo de el y ahora que lo tenia tan cerca, quería abrazarlo, no dejarlo de besar nunca pero eso tendría que esperar. Tendríamos que escapar y ponernos a salvo antes de que pudiéramos hacer cual quier cosa. Entrelacé nuestras manos nuevamente y comenzamos a correr por el bosque. Sabia muy bien a donde ir y si lograba seguir el camino laberintozo que había creado Luang con ayuda de Leo ni Demetri nos encontraría.

[…]

Jane maldijo con todas sus fuerzas al no encontrar a los traidores, después de pasar casi 5 horas buscándolos no había ni rastro de ellos. Al finalizar la búsqueda fallida regreso rápidamente al castillo, aun había alguien con quien Jane podía desquitarse y no dudaría en hacerlo. Al entrar al castillo tuvo que darle las malas noticias a Aro y este enfureció.

- Lo siento maestro- dijo Jane con la cabeza baja- he fallado pero aun así… quiero pedirle un favor.
- Ni pienses que por que Alec es tu hermano será perdonado- dijo Aro con severidad. Jane lo observo a los ojos por primera vez después del ataque. Sus ojos estaban llenos de ira y resentimiento que Aro le gusto percibir. Jane negó con la cabeza.
- Eso nunca- dijo ella con frialdad- estoy consiente que Alec es un traidor y si se presenta la oportunidad hasta yo acabare con el.- al decirlo Aro se sintió orgulloso de su pupila y esbozó una lúgubre sonrisa.
- Entonces cual es el favor?- pregunto mientras se agarraba las manos, ansioso por escuchar lo que diría Jane.
- Déjame torturar a Nicole, después de todo ella sabe el secreto de Michael, talvez nos puede ser útil.
- Querida Jane yo podría verlo con mi don pero me agrada tu entusiasmo así que adelante, has que aprenda que a los Vulturis se les respeta. – dijo Aro pero lo que no sabia Jane es que el ya estaba al tanto de todo.

Jane se dirigió rápidamente hacia las mazmorras, donde tenían atrapada a Nicole. Entro a su celda y vio a la muchacha, caminando de un lado a otro como un animal asustado. A Jane le pareció tan insignificante que no pudo evitar reírse con malicia. Nicole la observo rápidamente con miedo en los ojos.

- Jane- dijo casi en un susurro lleno de horror
- Hola Nicole- dijo Jane con frialdad y comenzó a caminar a su alrededor. Nicole se había quedado petrificada y tenia la mirada clavada al suelo. – De nada servirá que bajes la mirada, igual puedo hacerte daño- dijo ella y en ese instante Nicole grito de dolor. Jane le estaba atacando con toda la rabia que tenia dentro de ella. Nicole se arrodillo y antes de que cayera al suelo Jane la tomo de los cabellos.- dime, cual es el secreto de Michael?- pregunto a su oído.
Durante todos estos años Nicole había comenzado a querer a Michael, era el único con quien se llevaba prácticamente bien en el castillo y no quería hacerle daño pero por otro lado no tenia otra escapatoria. Termino desciendo todo sobre la tua cantante de Michael pero evitando decir que el parecido entre ellas era casi idéntico.
- Gracias por tu colaboración Nicole, estoy segura que Michael estará eternamente agradecido con tigo- dijo con total ironía y malicia.
- Jane…por favor no lo hagas- dijo Nicole pero Jane ya había salido de caza.

Jane prefirió hacer ese trabajo sola, después de todo por alguna razón quería que Michael sufriera para siempre por aquella traición, luego ya se encargaría de Alec. No tardo mucho tiempo en llegar a las afueras de Florencia y encontrar el numero de la casa que Nicole había indicado. Una pequeña casa, pobre y algo osca de solo un piso y de color blanco. Se escondió entre las sombras del patio abandonado que tenia la casucha y escucho los latidos que se encontraban dentro. Cuatro personas se encontraban en aquella casa, durmiendo sin pensar que hoy seria su ultimo día. Entro sigilosamente. Primero encontró el cuarto de los padres, se metió con rapidez y sin hacer un solo ruido. Sin pensarlo dos veces se abalanzó sobre el padre. Un hombre pequeño y regordete que al despertar con aquel movimiento chillo pero Jane ya le había clavado los dientes en el cuello y succionaba con avidez. La madre despertó por el grito entrecorto y los movimientos que el padre hacia para separarse de Jane. La mujer flacucha y con el cabello lleno de canas, al ver a Jane, grito horroriza. Jane le sonrío con sangre en la boca y con solo una mano le rompió el cuello para que se callara. Termino de beber completamente al padre pero dejo a la mujer, de seguro que los demás habitantes de la casa habían despertado ya y lo menos que quería Jane es que escaparan aun que eso le resultaba algo excitante. Se acerco a la habitación continua y descubrió que dormían allí dos personas. Escucha dos latidos diferentes uno algo agitado y otro pequeño y parsimonioso.

- mamá? Estas bien?- pregunto una voz que le resulto muy familiar a Jane pero ella no supo por que, abrió la puerta con un movimiento rápido pero gracia a la oscuridad solo se lograba ver su silueta – escuche unos gritos y..- prosiguió la muchacha aun sin darse cuenta de que Jane no era su madre.- mamá?
Jane sin decir nada observo la habitación, estaba completamente oscura y muy austera, solo tenia una cama donde la muchacha ya estaba sentada y observaba la puerta y una cuna rustica en donde dormía un niño pequeño que no pasaba de los tres años.
- niños, me encantan- dijo Jane y recordó la ultima vez que había bebido sangre de un niño. Saboreo el sabor tan dulce de la sangre y se le hizo agua la boca.
- Tu no eres mi madre!- dijo la chica saltando de la cama. Jane no pudo verle el rostro pero percibió que era de su mismo tamaño, observo su silueta, un fino cabello le caía en ondas, tenia un camisón de pijama y algo que olía a Michael colgaba de su cuello. Observo un dije que brillaba en forma de corazón.
- Que haces tu con eso?- pregunto Jane al oler el fuerte olor de Michael que provenía de ese collar.
- Me lo dio un amigo- dijo la muchacha y sin pensarlo lo tapo con una mano para protegerlo de Jane. Jane sonrío con malicia.
- Estúpida, no quiero ese dije, lo quiero a el- dijo señalando al niño que ya comenzaba a despertar por los ruidos.

La muchacha entendió tarde lo que sucedía, con un golpe certero en la cabeza Jane hizo que la muchacha cayera al suelo inconsciente, se abalanzó sobre el niño y lo mato sin piedad mientras bebía esa sangre tan dulce y fresca.

- No!!!- grito después de unos diez minutos la muchacha que ya despertaba de su ensoñación y se lanzaba a Jane para salvar a su hermano pero ya era tarde, Jane acababa de beber todo de el. Jane la esquivo rápidamente, la tomo del cuello y la miro a los ojos.

Las dos muchachas se quedaron paralizadas al descubrir su parecido. Era tal que Jane quedo casi en shock, la dejo caer al suelo mientras ella miraba con asombro a la muchacha, era como verse en un espejo, pero se sentía raro. Maldita Nicole, pensó mientras se debatía sobre lo que tenia que hacer. Como era posible que Michael se enamorada de una chica igual a Jane? Eso la dejo mas perpleja que el mismo echo de que esa chica era igual a ella. La joven lloraba y a rastras se acerco hasta el cuerpo inerte de su hermano que yacía tirado en el suelo.

- deja de llorar- dijo Jane con repugnancia pero la joven siguió llorando sin control – que dejes de llorar!- grito Jane, perdió los estribos y le dio un patada tan fuerte en el pecho que el corazón de la muchacha latió unas cuantas veces mas y luego se paro.

Jane salió corriendo del lugar sin mirar ni un minuto atrás. Se sentía extraña, no solo por que Michael se había enamorado de alguien igual a ella sino por que ahora pudo percibir por un instante, como si fuera un extraño sueño como hubiera sido su vida si ella estaría viva, si ella no fuera un monstruo. Por primera vez se tenia asco, había matado a un familia, había matado a un niño que talvez, solo talvez también era igual a Alec. Se adentro a lo profundo del bosque, se lanzo al suelo sin fuerzas y grito con todo lo que tenia dentro mientras trataba de descargar su ira y su repugnancia por ella misma.

lunes, 7 de febrero de 2011

Capitulo 28

Sólo podía ver a tus tristes ojos decir a los míos que te hacía falta.
Un golpe de depresión me invadió, y tu me mirabas inclinando la mirada levemente.
Lo más triste es que yo sé la forma de darle brillo a tu vida. Pero tu ahora estás perdido.
Sólo miras hacia otro horizonte. Y ya no hay forma de hacerte cambiar.
Espero que por lo menos, mi nombre junto a mi esencia esté
en algún pequeño pero no menos apreciable lugar de tu mente.
De tu corazón. De tus recuerdos. De tu instinto.
De tu ser. Espero que algún día, te des cuenta de todo esto.
Como yo, el día de ayer.

Laura Rodríguez



Después de saciar su sed con otros tres humanos Alec ya estaba preparado para salir de las mazmorras. Entrelazo su dedos con los de Ariane que estaba mas contenta que nunca por tener a Alec para ella sola. El fantasma de Effy ya no le intimidaría, o eso es lo que creía ella. Caminaron por los pasillos del castillo en silencio, un silencio cómodo para los dos. Alec solo tenia en mente una cosa, Jane. Ariane la había mantenido al tanto de que su hermana no había salido ni una sola vez de su habitación. Eso era totalmente ridículo, Alec había visto la herida y no era tan profunda ni tan peligrosa para que Jane no saliera de su habitación. Llegaron hasta las puertas de el cuarto de Jane y justo en ese instante salio Michael. Chanco la puerta con fuerza, estaba enfadado y exhausto. Se dejo apoyar en la pared continua a la puerta y miro rendido a Alec.
- ya no puedo, tu hermana esta insoportable.- dijo Michael.
Alec había seguido el consejo de Effy, se había hecho amigo de Michael y en verdad no se arrepentía de ello. Michael era buen amigo además de que tenia una gran paciencia, tanto con Jane como con Nicole cosa que Alec agradecía mucho.
- esta engreída- dijo con burla Alec y se río de Michael.
- Pues solo acepte cuidarla por que tu estabas en tus vacaciones forzadas pero ahora…- Michael vio los ojos de Alec y sonrío débilmente, luego bajo la mirada a las manos entrelazadas y sonrío aun mas- veo que ya estas mucho mejor.
- Pues si- dijo Alec un poco incomodo.
- Iré a ver a Jane yo primero- dijo rápidamente Ariane y entro a la habitación. Ariane era inmune al carácter de Jane, siempre le respondía con una gran sonrisa y esto a Jane aunque le incomodara al principio comenzó a gustarle luego.
- No me malinterpretes tío, yo apreciaba mucho a Effy pero me alegra que ya estés de vuelta- dijo Michael apenas desapareció Ariane, Alec solo pudo asentir ligeramente. “a mi también” pensó Alec pero no dijo nada.
- Que harás ahora? Parece que tienes cosas que hacer- le pregunto Alec al ver a Michael algo impaciente.
- Nicole- dijo aun mas exhausto.
- Ustedes están en algo? Siempre los veo juntos- dijo Alec con algo de curiosidad. Michael negó rotundamente con la cabeza.
- Claro que no pero….bueno ella sabe un secreto mío.
- Ah el gran secreto….- hablo Alec, Jane en alguna ocasión le había comentado sobre el chantaje de Nicole con ese famoso secreto pero nadie sabia que era y al parecer Aro no quería ni contarlo- Sabes Michael si fueras inteligente utilizarías tu don contra ella.
- Créeme que lo he hecho- dijo Michael- pero Nicole es muy inteligente, a ocultado por todo el castillo cosillas que le harán recordar mi secreto apenas las vea. Ya lo ha hecho muchas veces así que creo que solo tengo que someterme.
- Lo lamento- dijo Alec.
Nicole había desistido con su relación desde que Alec regreso del funeral. Había regresado mucho mas molesto que nunca, ya no soportaba a Nicole y hasta casi llego a matarla por pura impotencia en varias ocasiones. Es por eso que ella ahora prefería mantenerse alejada de el, totalmente resentida, ya ni le hablaba sino era completamente necesario.
- bueno creo que tengo que irme- dijo Michael viendo su reloj plateado- ya estoy sobre la hora.
Alec asintió con la cabeza y se metió a la habitación de Jane con solo un pensamiento en la mente “Jane solo se ha comportado así, tan engreída por que el que la atendía era Michael”. Conocía muy bien a su hermana para saber que eso era verdad.


Michael corrió por los pasillos con rapidez, llego hasta el primer piso y sin mirar atrás se metió rápidamente a un pequeño almacén. Prendió la lamparilla del techo y vio a Nicole con algo en la mano.

- otra vez huyendo?- pregunto ella divertida.
- Una vez mas, déjame verla una vez mas- dijo Michel y le quito a Nicole el pequeño dije en forma de corazón y la cadenita de oro que tenia entre los dedos.
- Yo no he dicho que no puedas Michael, no se por que sigues pensando que soy malvada, ya vez que en todos estos años no te he delatado.
- Pero tampoco has dejado que te borre la memoria. En cambio de eso he tenido que estar borrando una y otra vez la de Aro para que no se de cuenta de mi secreto.
- Lo haces muy bien, cada vez que lee mi mente estoy segura que tu secreto es lo primero que ve pero tu siempre se lo borras, mucho antes de que el pueda decírselo a nadie.
- Así es mejor. Ahora si voy tarde, así que dejas que me vista en privado?- pregunto Michael mientras sacaba una ropa común y corriente de unas cajas escondidas al fondo de ese pequeño almacén.
- Acaso es un día especial?- pregunto Nicole melosa y le volvió a quitar el dije.- su cumple años quizás….- siseo como una serpiente.
- Su décimo sexto cumpleaños- dijo Michael con una ligera sonrisa y recordó a la muchacha de hermosos cabellos dorados, ojos celeste como el cielo y ese rostro tan angelical. La había estado observando desde que tenia 9 años, ella era su tua cantante. La elegida pero a pesar de eso Michael solo podía limitarse a mirarla y esperar con paciencia hasta que fuera el momento apropiado para aparecer en su vida, como Alec lo había hecho con Effy y como ese Cullen lo había hecho con su actual esposa.
- Hoy le hablaras no?- pregunto Nicole algo triste, al parecer ya se había estado haciendo la idea de que Michael seria su compañero.
- Si- dijo el con entusiasmo- hoy me presentare
- Debe de ser raro- dijo Nicole ahora con malicia- estar enamorado de una chica idéntica a Jane.


[…]

Después de que Faris nos diera las indicaciones correspondientes de todo lo que teníamos que decir y hacer iniciamos el viaje hacia Volterra. Nos dieron el uniforme correspondiente para que demostráramos que éramos igual que ellos. Una capa larga hasta llegar al suelo de color blanco. De un material tan extraño que no se manchaba ni se mojaba pero muy suave y fina. Esta se serraba con un broche que tenia la forma de mi tatuaje y era en si la actual marca de los hijos de la luna, “el árbol de los inicios”. Por otro lado estaba el traje totalmente negro que llevábamos dentro. La capa blanca significaba la luna y el traje negro la noche. Para los hijos de la luna habían muchos detalles muy significativos que los hacían una cultura casi única y compleja.

Tardamos solo unas cuantas horas en llegar pero no entramos a la ciudad hasta que cayo la noche. Me sentía tan nerviosa que si hubiera sido humana las manos me estarían sudando a full en estos momentos. Lo único que tenia en la cabeza era volver a ver a Alec. Estaba segura de lo que sentía ahora, lo amaba, lo amaba con todas mis fuerzas y quería estar con él pasara lo que pasara.

- escúchame bien- dijo Leo, se puso delante de mi y me tomo de los hombros.
- Que?- pregunte algo extrañada por esa reacción tan repentina
- No te dejes llevar si lo vez. Concéntrate en la misión, luego ya sabes, tendrás todo el tiempo del mundo.
- Lo se Leo, me duele que no confíes en mi- dije algo severa.
- Entonces no hay que perder mas tiempo, hay que entrar ya- dijo la pequeña Luang.
La observe a los ojos, parecía mas decidida que nunca pero como siempre me llamo mas su tatuaje. Ahora sabia que era donde la marcaron para ser convertida pero como era tan pequeña y frágil pospusieron su iniciación hasta que llegara a los 22. Ahora tenia 21 pero lamentablemente se quedaría eternamente así.

Las calles estaban llenas de gente con capas rojas por la fiesta de San Marcus. Me sentí algo desentonada con una capa blanca pero aun así camine con la cabeza erguida, tapando siempre con la capucha mis ojos rojos. Llegamos hasta la parte delantera del castillo, estaba atestada de gente y casi no se podia caminar muy bien.

- Hay vampiros por doquier – dijo Luang y se acerco mucho mas a mi.
- Será mejor que pongas tu campo de fuerza ahora- dije tratando de que mi tono le diera algo de mas confianza.
- El campo de fuerza esta desde que salí de casa- dijo ella. Suspiro fuerte, se puso en el centro de nosotros como la líder que era y avanzó con mas seguridad.
Al instante dos vampiros que no reconocí aparecieron delante nuestro. Uno era alto y de cabellera negra como la noche, la otra, una muchacha era también alta, esbelta y con el cabello color caoba.

- quienes son y que quieren?- pregunto el vampiro. Luang levanto la vista y sin inmutarse por el tamaño miro a los vampiros directamente a los ojos.
- Tenemos noticias para los Vulturi- dijo ella con la voz fría pero firme- y no nos van a detener para que no se las demos.- La mujer y el hombre nos miraron furiosos pero no replicaron en absoluto.
- Sígannos- dijeron al unísono y comenzamos a seguirlos. La muchacha se adelanto por una puerta trasera, al parecer para informar de las visitas mientras que el hombre nos hizo esperar dentro, en el amplio recibidor. Al cabo de 5 minutos regreso la muchacha.
- Pasen- dijo en un susurro y esta vez solo ella nos dirigió hasta la estancia de los tronos.
Al llegar esta vez un muchacho humano nos abrió la puerta. Al parecer toda la guardia estaba presente y apenas entramos guardaron un silencio sepulcral. Como siempre Marcus, Aro y Caio estaban sentados, observando cada uno de nuestros movimientos. Busque con discreción a Alec mientras caminábamos lento, hasta quedar justo al frente de los tronos pero al lado de Jane no estaba. En ese instante se escucho un sonido, como si se abriera nuevamente la puerta. Paramos justo al frente de los Vulturi, vi de soslayo a los recién llegados y con sorpresa descubrí que era Alec pero no venia solo, agarraba a una chica de la mano y se formaba junto con los demás Vulturi. Estaba justo a mi altura pero de seguro aun no me reconocía. Sus ojos ya no eran caramelos pero se notaba con claridad que solo habían pasado pocos días desde que comenzó a beber sangre humana. El dolor y la rabia por aquella imagen se extendió por todo mi cuerpo. Mi peor temor se había cumplido, Alec me había olvidado. Vi a la chica con tanto odio que lo sentí sólido, atrofiándome la garganta mezclado con mucho dolor.

- Y bien- inicio Aro- ahora que ya estamos todos, pueden decirnos quienes son y que mensaje nos han traído?
Automáticamente Luang, Leo y yo nos quitamos las capuchas dejando al descubierto nuestra verdadera identidad. Observe los rostros de sorpresa de los tres lideres. Escuche una oleada de susurros que no me atreví a ver, ni siquiera me atreví a ver el rostro de Alec.
- lo que veo es cierto? Acaso veo a Effy Ferrel?- pregunto Aro aun con la sorpresa en el tono de voz y en su rostro.
- Así es Aro, pero no hemos venido solo a hablar del milagro que me trajo aquí viva- dije con la voz fría y decidida. Luang y Leo me miraron por un instante al parecer no pensaban que reaccionaria así pero les gusto.
- Effy- hablo Alec con la voz casi inaudible. Lo observe por un instante.
Rápidamente soltó la mano de aquella muchacha y quiso venir hacia mi. Solo podía ver sus tristes ojos, me pedían que regresara, les hacia tanta falta igual que el a mi. Pero no creía nada, después de cómo había estado agarrando a esa chica. No creía que el no me hubiera olvidado ya. Levante la mano para que no se acercara mas a mi.
- para, no he venido a hablar con tigo, por lo menos ahora no.

Alec paro en seco, como si le hubiera dado una bofetada. Mi corazón se estremeció de dolor pero aun así estaba decidida a cumplir mi misión y después hablar con el, doliera cuanto doliera saber que ya estaba enamorado de otra, le debía por lo menos una verdadera despedida.
- bien, ahora que terminaron los preámbulos amorosos díganme a que han venido. – dijo Aro
- No me recuerda, Aro?- pregunto Luang- acaso no sabe que soy yo, la chica que querían secuestrar del hospital hace unos días?
Todos se quedaron perplejos, vi por un instante los ojos de Alec y comprendí por su expresión que se había dado cuenta.
- jamás se ha preguntado por que los hijos de la luna desaparecen? Por que desapareció Effy?
- Supongo que si se a preguntado pero jamás les ha interesado- dijo con algo de rabia.
- Tu moriste- rompió el silencio Alec- yo te vi, en ese ataúd, estabas muerta- dijo enojado.
- Pues no me conocías bien- dije sintiendo que la rabia se apoderaba de mi- sino te hubieras dado cuenta de que no era yo sino Anastacia. Ellos me raptaron apenas subí al avión.
- Por que?- pregunto Aro mientras por un segundo más seguí retando con la mirada a Alec.
- Por que tiene el don de ver el futuro y el pasado con solo tocar una cosa. Por eso la querían, solo quieren a los especiales.- Aro quiso preguntar algo pero Luang lo cayo- hagamos una cosa- dijo rápidamente- deja que Alec y Effy salgan a hablar en privado y yo hasta te daré la palma de mi mano para que puedas ver todo lo que quieras y para que lleguemos a un acuerdo pero ojo, nada de juegos que los tres estamos tan entrenados que podríamos acabar con todos ustedes.
- Niña impertinente, como osas decirnos eso en nuestra propia casa!- dijo Caio malhumorado mientras se paraba del trono. Aro lo detuvo con una mano
- Aceptamos.- dijo con la voz neutra.- Alec sal.
- Pero Luang- dije en un susurro. En un segundo el campo que nos rodeaba que hasta ese entonces era transparente tomo una coloración atornasolada.
- Talvez este será el unico momento que puedas utilizar- dijo con un tono de voz normal. La mire algo preocupada pero ella negó con la cabeza.- no nos oyen.
- Como van las cosas esto puede terminar mal así que será mejor que te apures- dijo Leo con tensión
- No se olviden de Michael- dije y espere a que el campo de fuerza se volviera trasparente otra vez.
Camine sin mirar ni un solo segundo atrás. El nerviosismo de tener a Alec detrás de mi, después de tanto tiempo crecía dentro de mi pero también el dolor y la rabia por haberme olvidado. Pero que podía esperar? Cinco años sin saber de mi talvez eran suficientes para olvidarme. Llegue hasta la puerta y la empuje para que se abriera, al salir sentí a Alec detrás de mi pero no podía parar, ademas aun no había reunido la suficiente fuerza para mirarlo.

- Todo este tiempo estuviste viva y no te dignaste a decirme nada?- inicio con frialdad pero yo no voltee y seguí caminando hasta un lugar en el que pudiéramos estar solos.- Por que ahora….por que no hace unos años, cuando mas te necesitaba?- pregunto esta vez con dolor en la voz, serré los ojos y seguí caminando. Lo que le diría era personal y no quería que nadie mas que él lo escuchara- ah entiendo, conociste a alguien mas no?....- dijo y el silencio se apodero aun mas de los pasillos y las gradas de caracol que ya subíamos- Effy responde!- grito y me agarro del brazo haciendo que volteara y lo viera a los ojos. Ya estábamos en un pasillo oscuro y vacío pero este aun no era el lugar al que quería llegar.
- Aquí no- dije en un tono de suplica. Me dolía estar tan cerca de el. Tan cerca pero a la vez sin poder tocarlo, sin poder acercarme y besarlo.
- Por que?- pregunto el casi susurrante y me apego con fuerza a una pared. Me acorralo con sus grandes brazos y su cuerpo, cerré los ojos y el rozó un costado de mi rostro con su labios pero no para en los míos.- te olvidaste de mi?- pregunto bajito.
- No tanto como tu…- dije con mas firmeza y lo mire a los ojos.- por que tu lo hiciste no? te mire con esa niña, como la agarrabas...con tanto…tanto cariño- dije ahora furiosa y me aleje de Alec dándole la espalda .
- Ella no es nada!- grito Alec y se paro justo frente mío.- por que me abandonaste?
- No tenia otra alternativa- dije casi dolida
- Ni una señal!
- Estaba atrapada!- grite- crees que no trate de escapar? Quería decirte que estaba viva pero era inútil, me tenían acorralada…
- El día que te vi no parecías atrapada- dijo Alec con resentimiento. Me quede paralizada y recordé que ese día preferí irme con los demás.
- Jamás lo entenderías- dije con un tono muy frío y aparte la mirada
- Entiendo que me has olvidado- dijo el y comenzó a alejarse.
- Eso jamás Alec- hable. Alec paro en seco y volteo la mirada para observarme con detenimiento.- es cierto, jamás pude…quise. Mierda, cuanto quise pero no se puede olvidar a alguien que amas tanto.

Al decirlo Alec se acercó a mi en un solo instante y me acaricio el rostro. Serré los ojos y sentí el contacto con su piel. Te he extrañado, te he extrañado tanto pensé mientras me rendía y lo abrasaba. Apegue mi rostro a su pecho y el rodio mi cuerpo con sus brazos. Beso mi frente con mucho cariño y yo trate de ocultarme aun mas en su pecho, por fin me sentía segura, por fin lo tenia con migo.

- no importa que nos paso antes, ahora esteremos juntos no?- pregunto el. Levante el rostro y lo mire a los ojos.
- Juntos para siempre- dije con una leve sonrisa, acaricie su rostro y lo acerque a mi para que me diera un beso.
Rozó mis labios con cuidado, como si fuera tan frágil que pudiera romperme o como si todo esto fuera un sueño y al menor movimiento brusco todo se esfumara. El silencio se apodero de la estancia, pero era un silencio cómodo en el que Alec solo posaba sus labios sobre los míos. Me pare de puntitas y me acerque mucho mas a el, quería tenerlo tan cerca como pudiera. Me acerco mas y como si se lo hubiera acabado de creer sonrío mientras me besaba. Esta vez su beso fue como los de antes, mas intenso, típico de Alec. Entonces escuche la bulla, gente gritando, un alboroto abajo. Termine el beso con algo de brusquedad.
- Tenemos que irnos- dije mientras le agarraba la mano y lo jalaba para que saliéramos de allí.
- Que? No…ahora que eres una vampira te quedaras con nosotros, con la corte no?- pregunto el y yo voltee a verlo. Negué con la cabeza.- ya nada te detiene- dijo en un susurro
- Alec tengo que luchar, se que aun no estas enterado pero hay una guerra haya afuera, ellos nos necesitan haya no acá.

Alec negó rotundamente con la cabeza. Seguí escuchando el alboroto abajo y comencé a impacientarme pero lo que mas me preocupaba era tener a Alec en ese estado.

- Por favor, vamos- hable con un tono de suplica y le tendí la mano pero el no la acepto.
- Mi lugar esta acá Effy, ya les he fallado mucho, no puedo hacerlo mas. No puedo…- dijo con la voz cada vez mas baja como si al hablarlas se estuviera dando cuenta el mismo de lo que tuviera que hacer.
- pero tu dijiste…tu dijiste que estaríamos juntos- dije en susurro lleno de dolor.
Effy!!! Escuche gritar a alguien desde abajo venia corriendo por las gradas, supe que ya estaban por aparecer en este piso y entendí que todo había salido mal. Al instante vi a Michael, Leo y Luang venir tan rápido como una exhalación.

- tenemos que irnos ya!- dijo Leo y me jalo de la mano.
- Alec- hable observándolo con suplica pero el se quedo paralizado, viendo como nos íbamos corriendo. Ah cambiado. Me dije a mi misma. Ya no me quiere como antes, lo he perdido.

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hola!!! Gracias por los comentarios del anterior post =) y espero que este capitulo les haya gustado. Lo iba a poner mañana pero no aguante las ganas de ver que les parecía jejeje. Este capitulo es especial y se lo dedico a mi amiga Mapa. Gracias, aun que creas que no ayudaste al crear este cap, al dejar que te dijera todas las ideas que tenia me ayudaste a ordenarme y gracias a eso el capitulo quedo así.

Las quiero,

Lu!!

sábado, 5 de febrero de 2011

Capitulo 27



I've been brought down to my knees
And I've been pushed
way past the point of breaking
But I can take it I'll be back
Back on my feet
This is far from over
You haven't seen the last of me
You haven't seen the last of me
They can say that, I won't stay around
But I'm gonna stand my ground
You're not gonna stop me
You don't know me
You don't know who I am
Don't count me out so Fast

Cher



Desperté de la letargia en la que me había sometido por el dolor en una habitación totalmente oscura. Espere a que mi vista se acostumbrara a la penumbra y descubrí que era un habitación con paredes de piedra, grandes ventanales y llena de camillas, todas vacías excepto uno al final, justo al lado de la gran puerta de roble pulido.

- ola?- pregunte escuchado su corazón latir con mucha parsimonia. Me mordí el labio inferior con fuerza. Tenia algo de hambre y su sangre me llamaba con impaciencia. Al escuchar mi voz se levanto rápidamente, alerta. Ahora que lo podía ver con mas claridad descubrí que era un hombre rubio, talvez tendría 25 o más. Sonrío de oreja a oreja al verme y descubrí que era el mismo que me había rescata.
- Despertaste! Al fin! Ya no estábamos preocupando todos- dijo rápidamente mientras se acercaba a mi
- Todos?- pregunte confundida
- Si, Luang, Faris, Teo y hasta Leo. todos preocupados por ti pero claro solo yo puedo estar aquí protegiéndote.
Mi cabeza reconoció cada una de esos nombres y me sentí aliviada y feliz “están a salvo”. Todos los que apreciaba estaban vivos.
- Por que solo tu?- le pregunte con una ceja levantada mientras observaba su expresión. Me daba la espalda y untando algo que olía como a alcohol en un puñado de algodón. Volteo con una gran sonrisa.
- Por que soy el doctor y tu mi paciente- dijo mientras se acercaba a mi.- se que sonara raro pero necesito que levantes tu polo, tengo que ver la herida.- dijo el y por primera vez percibí mi atuendo. Ya no estaba con la ropa sucia de la colmena, no, ahora estaba con una bata, esas que te dan en el hospital. Cerré los ojos y descubrí mi estomago.
- Oh, pues no esta tan mal, si quieres puedes ver- dijo el. En verdad no serraba los ojos por que no quería ver la herida , era por que en si me sentía muy abochornada por la situación en si y por que de seguro el me había cambiado. Sin embargo abrí mis ojos y observe las finas cicatrices surcaban mi estomago y mis costillas. Las toque como si con eso regresaría al momento y efectivamente por instante sentí que lo hice, el dolor, la voz de Sebastian, todo regreso. Aleje con brusquedad mi mano y me ovillé con las mantas.
- Sebastian?- pregunte con una voz casi inaudible.
- Quien? El que te hizo eso?- pregunto el doctor y yo asentí levemente mientras observaba su rostro. El negó con la cabeza.- lamentablemente escapo, él muy cobarde.
El silencio se apodero de la estancia. No sabia si sentirme feliz por que seguía vivo o triste por la misma razón. Entender que regresaría para terminar lo que inicio me escarapelo el cuerpo y trate de sacarlo de mi mente. Por el momento estaba segura y eso es lo que importaba.
- A todo esto, como te llamas?- le pregunte después de unos segundos
- William….William Lands- dijo el con una fina sonrisa. Este tipo siempre parecía feliz y por alguna razón no me pareció molesto mas bien me daba fuerzas para sonreír también.
- Mucho gusto William- dije con una semi sonrisa.
- Oh solo dime Will y bueno, crees que estés lista para caminar?- moví los pies y no sentía dolor así que me anime a pararme.
- Creo que si- dije al estar en el suelo y dar dos pasos.
- Perfecto. Ponte la ropa que esta en ese baño y luego me acompañaras a ver a los demás. Date prisa que ya pronto amanecerá y tenemos que hacer mas cosas.

Resulta que el baño era un pequeño huequito que solo tenia lo esencial pero brindaba privacidad. Me vestí con la ropa que me entregaron, un lindo suéter de cuello alto color verde bosque y unos pantalones negros, con unas botas planas del mismo color. Aun que la ropa parecía de segundo uso realmente no me importo, me sentí al fin en mi hogar. Me arregle un poco el cabello que se veía realmente desastroso. Me lavé la cara un par de veces y salí del baño. Afuera ya me esperaba Will y con paso decidido me saco de la estancia.

Capalbio era un pequeño pueblo que estaba hecho alrededor de un castillo típico de Italia, una gran torre casi sin ventanas seguida de una mansión. Todo hecho de roca. Antiguamente esa gran mansión fue propiedad de los feudales pero con el tiempo paso a manos de los Jotunheim y ahora era la cede de todos los hijos de la luna que aun seguían con vida. Caminamos por muchos pasillos, todos estaban llenos de gente que me miraba con algo de temor y además admiración y desconfianza. Me sentí algo extraña, aquí yo era una de las malas.
- Tranquila- dijo Will poniendo una mano en mi hombro – les cuesta confiar en los vampiros pero lo harán con el tiempo.- lo mire a los ojos plomizos.
- Tu eres uno de ellos también, por que me tratas tan bien?- pregunte
- Por que se que nos ayudaras, confío en ti- dijo el con una sonrisa y yo le sonreí de igual manera.
Entramos en una gran estancia en forma rectangular. Parecía un gran salón antiguo, con grandes candelabros colgados en el techo, largos ventanales a los costados y un piso resplandecientemente dorado. Adelante mío, al otro lado de la estancia había un grupo reunido, percibí la voz de Teo entre todos, parecía algo molesto. Luego percibí a Leo, mas tranquilo y sereno como siempre era. Me dio ganas de correr y abrasarlos a los dos pero me contuve.

- He chicos, aquí esta la persona por la cual discuten- dijo Will que me agarraba de los dos hombros por la espalda, como si me conociera de años. Todos voltearon a verme. Observe con detenimiento a los presentes, eran algo de 10 personas. Entre ellas estaba Luang agarrando la mano de Faris. Me pregunto como es que podía tener tanto control si era solo una neófita? Luego estaba Teo, Leo y los otros 6 eran personas mayores aun que notablemente hijos de la luna.
- Hasta que al fin despertaste!- dijo en un tono burlón Leo. Se acerco a mi en un abrir y serrar de ojos y me abraso con cariño.
- No te vas a libras muy rápido de mi- dije con el mismo tono burlón, el que siempre usábamos cuando estábamos felices.
- Effy- hablo Teo, levante la vista y el se acerco a mi. Ahora ya no parecía molesto, es mas tenia una gran sonrisa en el rostro y sus ojos plomizos estaban mas brillantes que nunca. Me aleje de Leo y sin pensarlo corrí hacia Teo. Lo abrase con mucha fuerza y escondí mi cara en el hueco de su cuello. No me importaba si los demás me veían, era bueno ver una cara conocida, realmente estaba muy feliz.
- Te extrañe, te extrañe mucho- le dije mientras aspiraba ese aroma tan delicioso. Jamás lo había olido, olía extraño, rico pero extraño…olía a verano.
Sentí su sangre palpitar debajo de su piel, sentí el aroma de su sangre, cantaba para mi. Quería beberla toda. Entonces percibí que me había dicho algo y yo había estado tan cautivada por su aroma que no lo había escuchado. Rápidamente me aleje de el y me aferre al brazo Leo. Lo que acababa de sentir era realmente extraño. Muy extraño para que pudiera pensar con claridad.
- Pasa algo?- pregunto Leo y Teo me observo preocupado
- Tengo hambre, jamás había estado tan cerca de un hijo de la luna vivo- dije casi con la voz rasposa, me ardía la garganta.
- Oh me olvidaba- dijo rápidamente Will. Desapareció de la estancia y regreso con una gran botella de sangre. Olía diferente pero al instante me la tome toda. No sació por completo mi sed pero fue suficiente para que piense con claridad.
- Gracias- dije secándome con la manga mi boca.
- Es de vaca, espero que te sirva- dijo el
- Lo ha hecho- dije con una ligera sonrisa y nos unimos a los demás.
Faris me sonrío ligeramente e hizo un gesto con la cabeza en forma de saludo. Me di cuenta que estaba cambiado, parecía mayor, estaba mucho mas grande aun que su rostro se veía muy similar al que recordaba.
- gracias por todo Faris- le dije después de unos segundos en los que había tensión por parte de las cuatro personas mayores.
- Las gracias no me las deberías de dar a mi, sino a Luang. Si ella no se hubiera sacrificado tu no estarías acá. Y no me malinterpretes, se que te debía la vida pero no quería dar la de la persona mas importante para mi a cambio de saldar esa deuda- dijo con frialdad. Luang le dio un golpe con el codo en las costillas- hay- replico el con otro tono de voz, con su verdadero tono, algo juguetón y mas calmado.
- No le hagas caso Effy- dijo Luang y me dio un abraso cariñoso- para mi fue un honor, lo haría mil veces mas.
- Gracias- dije aun que me quede notablemente llena de culpa. Luang había dado su vida para salvarme, había decidido convertirse en lo que mas odiaba para salvar a alguien que ni conocía. – Teo..- hable después de unos minutos- por que estas aquí, como te dejaron los Vulturi?- pregunte para indagar mas sobre Alec.
- El día que supe lo de tu accidente Alec y yo escapamos.- toda la gente lo miro algo extrañada y el rostro de Will se ilumino en una sonrisa burlona- no juntos claro esta!- dijo algo molesto Teo- me entere que Alec fue a tu entierro mientras que yo pues vine aquí y me refugie.
Saber que Alec había escapado para ir a mi entierro me conmovió y me dio mucha pena. El pobre aun seguía pensando que yo estaba muerta, no podía dejar que pensara eso por mucho tiempo mas. Ahora que sabia muy bien lo que sentía, no podía dejar esperar a Alec mas tiempo.
- Los Vulturi no me buscaron por que pensaron que el cazador de hijos de la luna ya se había encargado de mi- dijo Teo después de un rato al entender que yo no preguntaría mas sobre aquello.
- Tengo que ver a Alec- dije rápidamente
- Justo de eso estábamos discutiendo- hablo Leo y se puso nuevamente serio
- Mira Effy he visto el futuro, se lo que quiere hacer el clan de Melrose y no solo tiene que ver con nosotros sino también con los Vulturi.- hablo Faris
- Que?!
- Quieren terminar con ellos, con todos para crear una nueva orden, renovada y con nuevas leyes.
- Entonces tenemos que decírselos ya! No es justo que no sepan…
- Mira niña- me corto uno de los mayores, un hombre lleno de canas y con una barba igual de blanca pero al ras de su rostro.- ese tal Caio casi extingue a todo mi clan, deberían probar su propia medicina!
- Puedes callarte Pascal, lo único que haces es repetir una y otra vez que el fue el que mato a tu clan.- dijo Faris en tono autoritario y Pascal se quedo callado y sumiso. Entonces cai en la cuenta de que Faris era líder de toda esta gente, era el que comandaba la rebelión y por ende aun que los otros eran mayores estaban sometidos a sus ordenes.
- Pero…- trato de objetar otro de los mayores
- Pero nada Evander. Tu mas que nadie debes de saber que necesitamos de aliados para ganar esto!- el hombre asintió en silencio.
- Effy, te necesitamos para que vayas junto a Leo y Luang. Les expliquen todo lo que pasara desde este momento y…
- Saquen de allí a Michael, estoy seguro que si saben que ayudo a Faris lo mataran- dijo rápidamente Teo. Yo asentí con la cabeza, poner a salvo a Michael seria una de mis prioridades.
- Luego de eso- hablo Faris y todos lo miramos, al parecer no esta previsto que haya un luego….- puedes hacer lo que creas conveniente. Si quieres quedarte con Alec pues hazlo, nosotros no te lo impediremos.
- Gracias- dije y Teo me miro con frialdad pero no dijo nada al respecto.
- Yo también quiero ir- dijo Teo y Faris negó tajantemente.
- Te quedas aquí, aun no quiero que te vean
- Eso es injusto, alguien tiene que proteger a Effy- dijo Teo
- Pues yo lo haré- dijo Leo y lo reto con la mirada. Creo que no se llevaba muy bien aun que no entendía el porque. Los dos eran muy amables y estoy segura que si se hubieran conocido en otras circunstancias podrían haber llegado a ser muy buenos amigos.
- Yo también, recuerda que no eres el único con un campo de fuerza- dijo Luang.
- Pero si el que tiene el mas potente- replico Teo
- Y es por eso que te quedas, no vas a dejar nuestra cede desprotegida por un capricho- hablo Faris con mucha seriedad y Teo se quedo en silencio- Ahora que todo esta aclarado, alístense. Saldrán apenas amanezca- hablo después de unos segundos.
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Primero, espero que les haya gustado el capitulo, lo se es cortito pero quiero que la parte del encuentro sea en un capitulo entero. El siguiente si será el encuentro y juro que estoy igual de emocionada que todas ustedes jeje. Bueno por otro lado quería preguntarles si quieren un capitulo de Michael, se que ha muchas de ustedes les agrada y les pica la curiosidad de su secreto. Talvez con el capitulo (aun no se bien de que trataría) podrían comprender su secreto (ese si que se xD) ustedes eligen. De todos modos seria una parte pequeña. También quería recordarles que en la parte de Final de Alec Vulturi and you (Mia y Alec) esta la primera parte del capitulo final =D.

Bueno respecto al problema de el comentario ofensivo y eso (es la ultima vez que escribo de este tema) muchas de ustedes, por msn y por comentarios me han pedido que les diga quien es la que los escribió y en verdad yo no puedo decir nada. He hecho un pacto por así decirlo con esa chica, ella deja de molestarme para siempre, no publica mi historia y pide una disculpa publica y yo no pongo su nombre en los post. Prefiero no tener broncas, sobre todo por el bien de mi libro y por que en realidad no quiero que ustedes salgan afectadas con todo esto. Y bueno algunas dijeron también que era un “borrón y cuenta nueva”, pero en realidad no. No es un "borrón y cuenta nueva", es solo un nuevo comienzo, ahora se que es imposible borrar las cosas del pasado y es un hecho que no debo vivir de el, pero siempre es necesario tener uno. Para no cometer los mismos errores, para no volver a caer en lo mismo. Pero no me malinterpreten, no le tengo rencor, puede que este dolida pero no se, creo que no puedo odiar….jamás he podido odiar a nadie y ella no será la excepción.

Por otro lado muchísimas gracias a todas por su gran apoyo en verdad son grandiosas y si, seguiré con mi libro aun que cambiare algunas cosas!! Gracias nuevamente por interesarse y por todo el apoyo brindado.


Ya finalizado todo este tema tan agrio quería agradecer a Ana. Gracias por el premio, es una lastima que todo terminara así pero igual muchísimas gracias. Se lo dedico a todas, todas las que hicieron posible que este blog siga en pie y siga creciendo como hasta ahora lo hace. Y por favor Ana, no creas que fue tu culpa, en verdad no lo es y fue todo un honor, así inmenso que me brindaras nuevamente la oportunidad de estar en ese concurso.






Las quiero un montón!

Lu!!


viernes, 4 de febrero de 2011

Se quien eres

Esto va para la chica anónima:

Se quien eres y en verdad es una lastima, creí que eras mi amiga y yo confiaba en ti. Realmente aun no me cabe en la cabeza que escribieras cosas tan ofensivas haciéndote pasar por otra persona, eres tan cobarde que te hiciste pasar por un anónimo en vez de tener las agallas de decírmelo personalmente.

Te equivocaste al creer que no me daría cuenta, o te olvidaste de que hace unos meses fuiste tu la que me dijiste sobre mis faltas ortográficas y sobre los signos de exclamación y las incógnitas que yo obviaba poner al inicio? Fuiste tu! La única que dijo que yo me creía dueña de Alec en nuestra primera discusión cosa que es totalmente erróneo y no se por que sigues pensando eso. Siempre te hiciste pasar como una amiga que halagaba mis historias y decía que las suyas no valían nada, solo mostrabas una de tus tantas caretas, BIPOLAR!

Yo confíe en ti y ahora que se muy bien como eres, realmente me das lastima, la que nunca tuvo personalidad y no confía en si misma eres tu! Te lo he dicho mil y una veces, si no confías en ti misma no llegaras a nada. Lo único que me revienta es que tu historia esta llena de ideas que yo te di y que jamás te dignaste a agradecer o reconocer que eran mías. Esta bien tal vez tu tengas el “don” para escribir pero sin mi imaginación jamás le habrías dado ese toque a tu historia que ahora le hace especial y la seguirá haciendo por que lo que viene fue idea mía no? Otra cosa que me da mucho pena es que confíe a tal punto en ti que yo te dije de que trataría mi libro y ahora hasta has amenazado a una de mis amigas diciendo que publicaras el argumento de mi historia solo para hacerme daño, que bajo has caído. Pero te diré una cosa, aun que hagas eso o aun que te copies mi historia y la publiques en un libro como talvez quieres hacer, yo soy la de la imaginación y yo podré crear muchas mas historias que publicar.


Solo te digo una ultima cosa, una persona como tu con esa envidia y esa malicia nunca llega a nada bueno y por ultimo espero que ganes en el concurso, después de todo eras mi competencia y sin mi, de hecho que tienes el primer puesto, disfruta del premio!



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Otra vez, a las lectoras lamento en verdad que hayan tenido que leer esto pero al borrarla de mis contactos de msn el único modo de que lea este mensaje es por aquí. Realmente jamás me rebajaría a escribir esto si no tuviera tanto coraje por lo que me hizo, no en si por el mensaje sino por que en verdad yo la creí una amiga y ahora se como es en verdad además de que me da mucha pena lo de mi libro, ahora tendré que hacer otro completamente diferente. Perdón si de algún modo esta entrada les molesta, por que se que muchas de ustedes son sus amigas y lo menos que quiero es que allá discordia o se creen dos bandos. Solo tenia que desfogarme y ya lo he hecho así que espero que no se hable mas de este tema o que esta chica no me mande mas comentarios que en verdad ya no me molestare en contestar y si publica mi historia pues dense cuenta de cómo es ella.

Por otro lado muchísimas gracias por todo el apoyo!!!!! La primera parte del capitulo de Alec y Mía ya estará en pocos minutos en su propia sección, espero que les guste =)