domingo, 9 de enero de 2011

Capitulo 16

Ya no quiero mas dolor
Ya no quiero mas tristeza
Quiero ver el sol
Quiero, quiero ver tu amor
Ya no quiero mas mentiras
Ya no quiero mas pastillas
Quiero ver la luz
Quiero estar donde estas tu.

Kudai


Día 44- destrucción total

Abrí los ojos con dificultad. Una tenue luz se colaba por las cortinas de la cama y justo llegaba a mis ojos. Trate de recostarme pero un dolor incesante en todo el cuerpo me retuvo.

- tranquila, muévete con cuidado- hablo Faris que estaba al otro lado de mi cama, sentado en una silla y observándome detenidamente.
- Que paso?- pregunte con dolor, cada movimiento que hacia al respirar me dolía mucho, sobre todo las costillas. Faris suspiro.
- Cometiste una verdadera estupidez- dijo y recordé la llamada- mi padre se puso como loco.
- Eso si lo recuerdo. Los golpes, las patadas…- hable recordando todo el dolor.
- Pues si por suerte solo te rompiste dos costillas
- Yo no me las rompí, fue el!- dije indignada
- No debiste retarlo, por poco y te mataba- hablo el y recordé que se había interpuesto entre nosotros.
- Gracias- dije y el abrió ligeramente mas sus ojos.- digo, por salvarme
- Solo hizo lo que debí hacer.
- De todos modos gracias.
- Al parecer tu vampiro no entendió donde estabas- hablo Faris- han pasado ya dos días y no llegan, llego a creer que son unos incompetentes. Supongo que el catnip los desorienta por completo.
Me sentí devastada al saber que Alec no vendría, talvez no sabían donde ubicarme o talvez ya no les importaba. Suspire sonoramente lo que hizo que las costillas me dolieran horrores pero ya no importaba, ya no importaba nada.
- que es el catnip?- pregunte sin ganas de seguir hablando pero por alguna razón tampoco quería parar, sabia que si lo hacia me sentiría demasiado sola y comenzaría a llorar.
- La hierva gatera, alguna vez has escuchado de ella?- pregunto el y yo negué ligeramente con la cabeza.
- Atrae demasiado a los gatos, es como su droga personal y a los vampiros pues los desorienta- Faris frunció el seño como si no se estuviese dando a entender muy bien- es como que si al untarnos con esta yerba nos mimetizáramos con el bosque y ellos no percibieran nuestro olor con facilidad por eso tienen que utilizar el oído así que tardan mas en encontrarnos.
- Vaya! eso debe de ser muy útil cuando se trata de huir de vampiros
- Así es y lo mejor de todo es que crece en casi todas partes como una mala hierva. Mira- dijo sacando algo de el bolsillo interno de su chaqueta- son así- dijo y me mostró una hoja verde y dentada con unas florecillas lilas- yo siempre llevo algunas con migo, tu deberías de hacer lo mismo.
- Y para que si todo este lugar apesta a esto- dije oliendo la planta y entregándosela de nuevo. Faris sonrío y se la guardo de nuevo.- Faris…
- Que?
- Maya…la han matado ya?- pregunte y Faris se quedo paralizado por unos segundos. Asintió levemente con la cabeza y yo no pude evitar comenzar a llorar.- sufrió?- pregunte después de un rato en el que las lagrimas seguían cayendo sin cesar.
- No- hablo el pero yo sabia que mentía.
Las siguientes horas me las pase llorando sola ya que Faris se había ido unos minutos después de que despertara. Di gracias al cielo por eso puesto que, jamás me había gustado llorar con compañía sobre todo si esta era la que se había encargado de matar a tu amiga. No quería ni moverme, ni comer solo lloraba por Maya, por mi familia y mi Alec. No vendrían a rescatarme y ahora tendría que vivir como una esclava junto al clan Mimir. Era una bastarda y además traidora, mi vida desde ahora seria un pequeño infierno.
Faris llego cuando el cielo ya se hacia naranja y el sol se ocultaba en el ocaso, no había visto a nadie en todo el día, solo a el y verlo entrar por esa puerta me alivio un poco.
- toma tu sopa- hablo con seriedad al ver que no había probado ni un solo bocado en todo el día.- sino no te sanaras.
- Y para que quieres que me sane? Si la vida ya no vale la pena- hable y trate de recostarme de costado para no verle la cara. Al poner todo mi peso en el hombro izquierdo sentí una punzada muy familiar. No era un dolor de algo roto sino era como si quemara un poco.- que me hicieron?!- pregunte horrorizada y esta vez si me senté y toque por debajo de mi ropa mi hombre que ahora tenia las finas líneas de un tatuaje nuevo.
- Effy tranquilízate- hablo Faris
- Me tatuaron!- grite horrorizada y comencé a desesperarme al entender de que podía ser uno de ellos ahora.
- Si, tranquilízate!- grito Faris pero yo no podía, comencé a respirar agitadamente. Ya no me importaba el dolor de mis costillas solo ese horrible tatuaje.
- Soy… soy una de ustedes?- pregunte después de un rato.
- Aun no, tranquila, solo te marcamos por que esa es la tradición pero hay que esperar hasta la luna llena para convertirte- hablo con calma
- Pero como pudieron!- grite con furia- yo no quiero ser uno de ustedes! Jamás quisiera ser como ustedes!- hable y comencé a llorar. Faris trato de poner su mano en mi otro hombro para darme apoyo pero yo me aleje.
- No me toques!- le dije con odio y me pare de la cama como pude.
Me acerque al baño y cerré la puerta. Me mire en el espejo, estaba tan pálida como un papel, tenia unas prominentes ojeras muy parecidas a las de Alec solo que en mi se veían desastrosas. El lado derecho de mi rostro, justo debajo de mi pómulo, tenia un gran hematoma que por suerte no estaba tan hinchado como yo pensaba. Mi labio superior no tenia la misma suerte, tenia un gran corte por el golpe que me había dado Paolo.
Me lave la cara con cuidado para que la costra del labio no se me saliera. Me enjuague la boca y me quite el camisón blanco que me habían puesto para poder revisar mis heridas con mayor detenimiento. No pude ver casi nada por que mi torax estaba totalmente envuelto con una tela muy ajustada y preferí no desatarla. Lo que si pude ver fueron los moretones que tenia en mis brazos y en mi cuello. Como si alguien hubiese tratado de estrangularme pero yo no recordaba nada sobre aquel hecho. Luego observe por fin el tatuaje casi de unos 5 centímetros, era idéntico al collar. Aun se notaba la costra y el color rojito de la piel que indicaba que recién estaba hecho. Suspire mientras maldecía para mis adentros, ahora me daba cuenta como se sentía Teo al ver su tatuaje, asqueado y lleno de impotencia. Me puse nuevamente el camisón y salí a la habitación más calmada.
- estas bien?- me pregunto Faris y yo asentí con la cabeza.
- Quien me hizo esto?- pregunte mientras le mostraba mi cuello- y por favor no me mientas.- Faris se quedo en silencio, luego me miro a los ojos y hablo.
- Para que decirte si ya no importa nada- dijo el con mi mismo tono.
- Dime por favor, fuiste tu?
- Yo? Para que quisiera matarte yo…además no seria tan cobarde de hacerlo cuando estas inconciente y sedada.
- Entonces fue tu hermana verdad?- pregunte y el se quedo frío
- No sabia lo que hacia.
- Si sabia lo que hacia, lo sabia muy bien- hable con frialdad
- Creía que eras una traidora por eso lo hizo- la escuso
- Soy una traidora Faris, que no se te olvide eso- hable y me dirigí a mi cama. – por favor, vete, quiero dormir.
- Esta bien, afuera hay dos guardias, nadie excepto yo puede entrar o salir así que estas segura.
- Por el momento- dije bajito mientras me metía a la cama.
Faris salio y apago las luces. Apenas se fue, fui al balcón y abrí las puertas de este. Era un balcón pequeño, apenas podía entrar yo pero tenia una vista hermosa. Un largo manto blanco se extendía y a lo lejos recién podía observar algunas montañas. Al costado de la mansión había un amplio bosque que se extendía hacia el oste mientras la pradera ahora cubierta de nieve iba hacia el norte. Comencé a observar el bosque con nostalgia. Tan solo unos metros me separaban de el. una brisa gélida recorrió mi cuerpo y me hizo acordar a las manos de Alec. Lo extrañaba, lo extrañaba tanto.
Ahora que valía la pena? Me pregunte mientras imaginaba mi futuro sin las personas que quería. La respuesta era nada, quedarse aquí, convertirse en una esclava y esperar a que te estrangularan cual quier noche era como suicidarse lentamente así que, por que no adelantar las cosas? Me subí al barandal del balcón que era hecho de concreto y me permitía sentarme cómodamente. El viento me congelaba el cuerpo, y el concreto estaba helado pero ya no importaba nada. Cerré los ojos, me apoyé en el barandal con las dos manos y estuve a punto de darme impulso cuando escuche unos sonidos en el bosque.
- Effy no!- hablo una voz y abrí los ojos. Al instante alguien se materializo justo debajo mío. Era alguien con una capa y con su capucha puesta, no se veía su rostro pero yo sabían muy bien quien era.
- Alec- dije en un susurro y sonreí.
- No hagas tonterías, métete al cuarto- hablo casi bajito y yo obedecí.
Todo esto parecía un sueño, no podía creer que Alec estuviera aquí. Había llegado y lo había hecho para rescatarme. Como dijo el, camine obediente en dirección a mi cama sin voltear atrás, confiando que el estaría allí, pero no escuche sonido alguno. Entonces me pregunte si todo había sido solo mi imaginación, alucinaciones por el dolor. Y si en verdad no lo había visto y ya me estaba volviendo loca? Voltee para buscarlo por el balcón y al hacerlo, Alec estaba justo en el. Me sonrío radiantemente y yo casi me abalance a el y lo abrase con toda la fuerza que me permitía el cuerpo.
- estas bien- hablo el, toco mi rostro con las dos manos y rozó nuestros labios con delicadeza.
- Y tu estas aquí- dije y lo volví a abrasar.
- No tenemos mucho tiempo, los de abajo están esperando ordenes pero primero tengo que ponerte a salvo- hablo el
- Abajo? Quienes están?
- Tenemos a casi toda la guardia aquí- dijo mientras sacaba ropa del armario, como si buscara algo que me calentara- también vino Teo. Por eso nos retrasamos. Tuvimos que venir en avión para que el pudiera situarse bien y encontrar a los Vanaheim.
- Y para que han venido todos?- pregunte y Alec se quedo paralizado por un instante. Luego se acercó a mi y me tomo de los brazos con mucha delicadeza.
- Aro solo nos permitió venir con una condición- hablo y luego acercó su frente a la mía- acabaremos con todos Effy- dijo en un susurro y yo me quede paralizada. Recordé al instante la voz de Paolo diciendo que yo no sabia nada sobre los Vulturis, yo como tonta había dicho que ellos no podían ser tan crueles, los había defendido y ahora estaban a punto de matar a todos.
- No puedes Alec- hable y recordé a Faris.
- Lo lamento Effy pero esas han sido las ordenes. Ahora cámbiate, tenemos que irnos.
Sin decir nada y sin poder mirar sus ojos me quite el camisón y comencé a vestirme con la ropa que aun me había dado Alumine. Me puse los pantalones con cuidado, estaba a punto de ponerme la chompa cuando sentí la gélida mano de Alec en mi nuevo tatuaje.
- quien?- pregunto con rabia.
- No lo se- hable y me puse la chompa.
- Tu…
- No soy una de ellos, aun no.- hable con tristeza mientras me ponía las botas.
Se que el clan Mimir me había hecho mucho daño, habían matado a Maya, a su hermano, me habían lastimado a mi y hasta me habían marcado sin mi consentimiento pero aun así no creía que lo correcto fuera matarlos a todos y ya. Recordé otra vez con dolor a Faris y a mi padre, debían de morir o se merecían otra oportunidad? Aun así esa decisión ya no estaba en mis manos, ahora estaba en la de los Vulturi y yo ya sabia su respuesta.
- estoy lista- hable y me acerqué a el.
- lamento que esto sea así- hablo Alec mientras me abrasaba.
- No importa, de todos modos no hay otra forma no? ustedes los odian y ellos a ustedes.- dije, el me puso sin decir nada un gran saco de piel que había sacado del armario, me cargo y en un solo salta ya estábamos en la nieves. Corrió rápido y silenciosamente hasta llegar a una parte muy adentrada en el bosque. Allí estaban muchos vampiros, resguardados por la oscuridad de la noche. Todos vestidos con uniformes de la corte, no vi a Jane, tampoco a Demetri ni Félix pero si estaba Teo que se acercó corriendo a mi. El era el único con ropa normal de invierno, sin pensarlo baje de los brazos de Alec y lo abrase con las fuerzas que podía.
- Que bueno que ya estés aquí, Effy- dijo y me sonrío calidamente. Le sonríe con algo de tristeza por recordar a Maya. Luego voltee a ver a Alec y por primera vez en esa noche sentí miedo por el, miedo por que le hicieran algo. Me aleje de Teo y fui hacia los brazos de Alec.
- Cuídate si- le hable al oído.
- Lo haré, no vine desde tan lejos para dejarte sola otra vez- hablo el y me dio un beso en la frente. Voltee y vi a Teo que nos observaba con algo de melancolía. Sabia que el iría y si moría en esa batalla prefería que supiera toda la verdad.
- Tengo que hablar con tigo- dije y observe a Teo con mucha seriedad.
- Y ahora que hice?- pregunto el
- Es sobre Maya- hable y nos alejamos un poco de los demás mientras Alec daba ordenes a todos los otros vampiros.
- Que ha pasado con ella?- pregunto cuando ya estábamos detrás de un árbol. Suspire profundamente y le conté todo lo que había pasado desde que llegue. Trate de hacerlo lo mas rápido posible, quería explicarle que ella jamás quiso hacerle daño y el así lo entendió. Cuando llegue a la parte de la ejecución, las lagrimas comenzaron a salir de mis ojos y Teo golpeo con mucha fuerza el árbol que estaba a nuestro costado.
- Devi de confiar en ella- dijo el con pena e ira. Yo me mantuve en silencio, que debía de hacer o decir?- Sufrió?- me pregunto después de un rato.
- No lo se, Faris dijo que no pero yo lo dudo.
- Estoy seguro que fue Milena. – hablo con rabia- la voy a matar….
- Entonces será mejor que te apures, ya nos vamos- dijo Alec que apareció detrás mío.
- Cuídense- dije. Abrase a Teo, abrase nuevamente a Alec y le di un beso.
- Hare que paguen por lo que te hicieron- hablo el con frialdad, lo prometo- dijo y me beso la frente. Me quede en silencio y el se alejo un poco de mi.
- Te quedaras con Michael, te cuidara como su propia vida- hablo el y yo asentí mientras el se iba.
- Alec…- hable con tristeza mientras se iba alejando- Ustedes no pueden olerlos por que ellos tienen una yerba llamada catnip así que no dejes que se vayan al bosque, si lo hacen, los perderás para siempre.- hable y el asintió.- te amo, buena suerte.
- La suerte es para humanos, nosotros somos superiores- hablo Nicole que desapareció en un instante junto a Alec. Pero que antipática que llegaba a ser ella.
Suspire exhausta y me senté en una roca mientras observaba como todos desaparecían por el bosque.
- van a estar bien- hablo Michael que se sentaba a mi lado
- eso no lo dudo, los que me preocupan son los otros
- pensé que te habían hecho daño…- hablo algo confundido
- Y lo hicieron… mucho- dije con tristeza- pero no por eso tienen que acabar con ellos. Van a matar a mi padre. Alec no se puso a pensar eso?- le pregunto y Michael se quedo en silencio.
- Podría ayudarte- hablo Michael después de un rato y yo negué con la cabeza.- traicionaríamos a los Vulturis y es lo menos que quiero. Supongo que las cosas tenían que salir así.
- Fuerza, Effy- hablo Michael con una sonrisa radiante y me abraso. Fuerza- repetí dentro de mi, era lo único que necesitaba para superar todo esto.

Despues de unos 10 minutos se comenzaron a escuchar los gritos desgarradores, rugidos y aullidos provenientes de la mansión. No trate de taparme los oídos por que tenia que ser fuerte pero los gritos eran tan horribles que comencé a llorar. Era una masacre total, los hijos de la luna estaban en desventaja y eso no era nada justo. Pasaron por lo menos 40 minutos, aun nadie había regresado pero los gritos habían disminuido casi por completo. El bosque estaba casi en silencio, un silencio sumamente extraño por que los bosques jamás están así amenos que algo malo pase o un depredador este cerca. Entonces comenzamos a oír que alguien o mas bien varias personas corrían por el bosque.
- oyes eso?- pregunto Michael mientras nos escondíamos enzima de un árbol.
- No son los Vulturis verdad? Ellos jamás correrían tan sonoramente- dije al observar como los árboles y las plantas se movían.
- Son hijos de la luna, Effy- hablo Michael y observamos como debajo de nosotros comenzaban a pasar algunos hijos de la luna. Sangraban mucho, estaban casi moribundos. Habían algunos que corrían semi transformados otros ya sin fuerzas ni se convertían. Las personas no eran muchas talvez 10 entre chicas y chicos que corrían desesperados para poder huir. Todos sabíamos que no tendrían oportunidad. Estaban sangrando y la sangre es lo que llamaba mas, el catnip no serviría de nada ahora. Tan rápido como aparecieron, así desaparecieron.
- No harás nada?- le pregunte a Michael
- No.- hablo el- yo no soy quien para matarlos- dijo y entendí que tenia a un aliado de mi parte, luego escuchamos a alguien correr hacia nosotros. No era un Vulturi pero aun así me sorprendió mucho. El que corría era Faris. Al parecer no sangraba pero corría desesperadamente. Se acercan- pensé,
- Los Vulturis se acercan, tenemos que hacer algo!- le dije a Michael y baje del árbol rápidamente.
- Faris.- le dije y el paro de correr.
- Effy estas bien- dijo- mataron a Paolo y a Alumine. Trate de ir a tu cuarto pero mi madre había subido y pensé que ya estabas muerta- hablo con desesperación y trato de abrasarme pero Michael se interpuso.
- No la toques- hablo.
- Vampiro- dijo Faris y vi como su rostro se transformaba ligeramente a uno mas lobuno con grandes dientes que mostraba en forma de amenaza.
- Tranquilo Faris, no te hará nada.- dije y observe a Michael. El entendió y dio un paso atrás.- tenemos que hacer algo para ayudarlo- hable sin temores, aun que sabia que ponía en riesgo mi vida y la de Michael, Faris había salvado la mía y yo se lo debía.
- Ven. Sube a mis hombros. Te llevare hasta el río. Si te sumerges en el, los perderás por completo- dijo Michael. Faris estaba muy indeciso pero no había tiempo para que dudara.
- Hazlo Faris, no tardaran en venir- hable- y Faris lo hizo. – suerte
- Hasta siempre fiereza- me dijo mientras desaparecían en el bosques. Michael debió de correr muy rápido porque tan solo regreso en 5 minutos pero sin su chaqueta.
- Que vamos a hacer, Aro se va dar cuenta- hable con algo de desesperación. No me había puesto a pensar antes que esto nos condenaría por completo.
- No si ago esto, Effy- hablo rápidamente Michael y me toco la mano. Sentí un dolor punzante en la cabeza como si me desgarraran por dentro, luego de eso sentí como todo se borraba.- ninguno de los dos recordara nada- hablo en un susurro…


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Hola!!! Lo se el capitulo es algo triste =( bueno para las que les agradaba Maya. Pero que se hace, la vida es así no? algunos mueren, otros viven. Jamás es siempre feliz y perfecta. No todo es como lo que uno piensa y supongo que Effy se esta dando cuenta de eso en estos momentos. Pero en fin, ya no las agobio con mis pensamientos. Espero que les haya gustado, comenten que prometo publicar apenas vea los 11 comentarios para arriba =D. Respecto a la maratón, podría hacerla pero serian capítulos cortos a comparación de estos, claro que será mas adelante =D. Ya falta poco para el 15, aprovéchenme xD (en el buen sentido) que ya me iré a la playa y será mas difícil publicar.


Las quiero,


Lu!!

viernes, 7 de enero de 2011

Capitulo 15

Tengo en mis sentidos el sabor de las consecuencias,
ha llegado a mi mente como el filo de un rayo.
He aquí en mis pensamientos, la raíz de mis dolencias,
que siempre estuvo cubierta por cenizas del olvido.

Miguel Angel



Click- click- las piedritas no dejaban de caer. Cuanto tiempo había estado metida aquí?- recuerdo que apenas Paolo me hablo, Alumine me inyecto algo en la pierna, algo que me dejo atontada y adormilada mientras ellos conversaban. Sabia que lo habían hecho para moverme mas fácil pero ahora como sabría donde estaba? me pregunte al abrir los ojos con pesadez, todo estaba oscuro, húmedo y muy frío. Toque una pared, era de piedra y estaba helada. Trate de visualizar algún huequito donde se colara la luz pero al parecer era como una bóveda de piedra sólida. Trate de caminar pero algo me lo impidió. Toque mi tobillo y me di cuenta que tenia un grillete fuertemente agarro mi pierna.
- hay alguien aquí?- pregunte en un susurro pero no recibí respuesta. Trate de buscar mi celular pero al parecer me lo habían quitado, igual que todas las cosas que tenia en mis bolsillos.
- Al fin despertaste, te he estado tirando piedritas casi todo el día- hablo la voz de Maya.
- Maya?- pregunte y trate de buscarla con los ojos pero era inútil, todo estaba muy oscuro.
- Estoy justo al frente tuyo. No me alcanzaras aun que quisieras- hablo ella.
- Que haces aquí? No deberías de estar en un pedestal de buen comportamiento por traicionarnos a Teo y a mi?- pregunte con rencor en la voz.
- No los traicione!- grito ella- por lo menos no a Teo!- corrigió con algo de arrepentimiento y melancolía. Enarque una ceja. Dentro de mi había una voz que me decía que le creyera, otra solo gritaba MIENTE!.
- El no piensa lo mismo- hable con desconfianza y frialdad.
- Pero tu lo sabes Effy- dijo ella con tristeza
- Vi como no hacías nada por ayudarlo y eso es lo que se!- dije con desprecio y luego recordé su rostro lloroso y lleno de impotencia por no poder ayudarlo
- Cuando inicio todo el alboroto trate de ayudarlo, el estaba inconciente, trate de levantarlo pero dos hombres vinieron a mi y lo único que pude hacer fue tratar de defenderme, pero luego vino esa horrible oleada de negrura y no supe mas de Teo. Cuando me levante otros hijos de la luna me tenían detenida y aquí estoy esperando a que sea el alba para que me den mi sentencia.
- Que?- pregunte confundida.
- Voy a morir Effy- hablo ella con total rendición- pero quiero ayudarte…ya sabes, por todo el mal que te hice.
- Debería de creerte?- pregunte y comencé a ver a mi alrededor. Acaso había alguien que nos vigilaba y esto era una trampa.
- No hay nada en esta celda, ni un atisbo de luz para que no pueda convertirme y tratar de escapar- dijo al darse cuenta que trataba de buscar con la vista algo pero para mi seguía siendo todo negro. Talvez ella me veía con mas claridad por ser hija de la luna pero yo era una simple humana.
- Entonces como podrías ayudarme?- pregunte aun con desconfianza.
- Ya será la hora de la sena, estoy segura que te van sacar, luego te darán un celular.
- Como lo sabes?
- Escuche hablar a Paolo, el pensaba que estaba inconciente cuando te trajeron aquí y llegue a entender que no quiere que la policía sea parte de esto así que de seguro harán que llames a tu madre….pero no la llames.
- Pero….
- Effy, no llames a tu madre, solo vas a tener una oportunidad y vas usarla para llamar a Alec. Dile que estas en Vanaheim y estoy segura que si Teo esta con ellos el sabrá exactamente donde encontrarte. Buena suerte- hablo bajito y yo solo asentí con la cabeza mientras trataba de recordar el numero del teléfono móvil de Alec pero claro que lo sabia, como olvidarlo? Ahora la mayor pregunta era: Que pasaría si no contestaba?
Después de eso Maya se quedo en silencio, un segundo después escuche un sonido fuerte, como si algo se estuviera abriendo, luego de eso apareció una luz justo al medio de entre Maya y yo. Al fin pude ver su terrible pinta. Estaba totalmente demacrada, tenia muchas heridas en el rostro y a comparación de mi no tenia grilletes en un tobillo sino que los tenia en las manos que estaban sujetas mas arriba que su cabeza en una posición muy incomoda.- gracias- le dije solo con los labios y ella asintió con la cabeza, luego se hizo la inconciente y un hombre entro, era alto, tenia el cuerpo de atleta y a comparación de los otros hijos de la luna el no era musculoso al extremo.


- veo que has despertado- hablo y me quede paralizada.
- Paolo?- pregunte tratando de observar su rostro pero el era mucho mas joven.
- No, pero nos han dicho que nuestra voz se parece mucho- hablo el joven. Entonces recordé a mi secuestrador. Aquel joven que me había abrasado y metido a esa fea camioneta.
- Sácame de aquí!!!- le grite molesta y me pare tratando de agarrarlo del cuello pero no llegue muy lejos ya que, los grilletes me jalaron como una soga haciendo que retrocediera con brusquedad y fuerte dolor me atormentara el tobillo.
- Lo haré fiereza- dijo el con burla- solo déjame quitarte el grillete, ya esta claro que no eres una amenaza.
- Amenaza? Soy una humana no podría ser una amenaza aun que quisiera.
- Si claro, como tu digas fiereza- volvió a decir con sorna
- No me digas así, tengo un nombre.
- A claro Elizabeth no?- pregunto el mientras me sacaba los grilletes del tobillo. Quise replicar que ese no era mi nombre pero no tenia ni fuerzas para hacerlo. – puedes caminar Elizabeth?
- Si, si puedo- hable malhumorada y comencé a caminar, el tobillo me dolía un poco pero aun así no deje que ese chico me ayudara. Salimos de ese feo lugar, mire una ultima vez a Maya que seguía en ese estado inconciente. No me equivoca al decir que era una bóveda. Al salir, una grandes puertas de metal se serraron detrás de nosotros y dos guardias no siguieron por el pasillo de piedra. Era largo y amplio, lleno de antorchas y de esas puertas tan extrañas.
- Tu quien eres?- le pregunte después de un largo trayecto y comenzar a subir unas gradas en forma de caracol.
- Faris, tu hermano mayor- dijo sin inmutarse. Me quede congelada. Que acaso aquí todos eran mis hermanos?. Al parecer mi rostro era de estupefacción total porque al verme Faris esbozo una gran sonrisa burlona.
- No te rías- hable furiosa.
- Es cómico es todo.
- No es nada cómico, no crees que es chocante descubrir que tienes hermanos, otra madre, otro padre.
- Para mi no, yo ya sabia que mi padre había engañado a mi madre. Desde siempre supe que había una bastarda a la que teníamos que llamar hermana.- hablo con sequedad y yo lo mire con odio. Quería matarlo en esos momentos. Tenia ganas de lanzarme a el y golpearlo hasta que me sacaran de enzima sin embargo lo que dijo me dejo sin fuerzas otra vez, era una bastarda porque mi madre había sido la otra y aun así ellos me trataban como si nada. Llegamos hasta la planta principal, ahora todo era hecho de baldosas y mármol. Logre visualizar al fin parte del paisaje de afuera por las ventanas en forma de arco que se extendían por todo el largo de esa extraña mansión. Solo podía ver algo por todas partes y era nieve.
- Donde estamos?- pregunte mientras me abrasaba a mi misma para detener los escalofríos. El frío era de muerte, todos estaban bien abrigados menos yo.
- Eso es algo que no puedo decirte Elizabeth- hablo el mientras subíamos otra vez. Llegamos a un pasillo con muchas puertas al lado izquierdo mientras que el derecho, como abajo, estaba lleno de ventanales en forma de arco. – entra- me hablo mostrándome una puerta color caoba llena de tallados en forma de aves volando. Me dio un ligero empujoncito al darse cuenta que no respondía.- Alumine abre ya!- hablo con algo de molestia. Mi alma se fue al suelo al saber que Alumine estaba dentro de esa habitación y yo estaría con ella. La muchacha apareció después de unos segundos con una gran sonrisa. Vestía de negro completamente. Su vestido con mangas largas caía hasta el suelo y su melena negra le cubría gran parte del lado derecho de la cara. Agito sus cabellos y me miro con esos dos ojos plomizos.
- Que desesperado que eres- hablo Alumine con molestia- harás que nuestra invitada piense que tienes malos modales- dijo con calma y me sonrío. Faris y me dio un empujoncito para que entrara.
- Este será tu nueva habitación ya que demostraste no ser ninguna amenaza, ya te deje tu nueva ropa. Solo báñate y vístete- hablo Alumine con frialdad y se retiro
- Solo tienes media hora así que apúrate y no pienses en escapar. Si caes por el balcón solo morirías y esta puerta estará siempre serrada con llave- hablo y me sonrío ampliamente- adiós fiereza- dijo y serró la puerta.
La rabia que tenia contenida todo el día termino explotando, fui con todo hacia la puerta y la golpee con mis puños con mucha fuerza mientras grite, tratando de que toda la rabia se fuera de mi pero eso solo hizo que regresara aun con mas fuerza. Si Maya tenia razón y me daban ese celular estaría dispuesta a llamarlo pasara lo que pasara, trataría de llamar a Alec. Después de calmarme un poco observe por primera vez la habitación. Era amplia y de un estilo rococó que me recordaba los cuartos de princesas. Mi nueva cama estaba al lado izquierdo de la habitación, era inmensa, tenia una especie de cortina de color verde al alrededor. A su lado estaba el balcón que Faris había comentado y al costado de esta justo frente a la puerta había una chimenea prendida. Frete a mi cama había una puerta que supuse era el baño. Me metí y bañe lo mas rápido posible, luego me vestí con la ropa que estaba enzima de la cama, unos pantalones negros, una chompa de lana de cuello alto que me llegaba hasta la parte alta de las piernas y tenia unas mangas tan grandes que tapaban mis manos como guantes. Me puse mis mismos zapatos negros porque los zapatos que me había dado Alumine eran muy grandes para mi. Ya estaba lista cuando Faris abrió de improviso.
- no sabes tocar!- pregunte irritada. El chico que también vestía de negro me sonrío ampliamente
- es mi casa, yo no toco- hablo y me dirigió hacia afuera. Caminamos en silencio por los pasillos. Todos los hijos de la luna tenían mi misma pinta. Todos vestían de negro.
- Por que el color de la vestimenta?- pregunte y Faris esta vez al responder no me sonrío.
- Estamos de luto- hablo con tristeza.
- De luto? Quien murió?
- Todo un clan- hablo el con seriedad- mas bien desaparecieron por completo.
- Talvez no estén muertos- dije pero el negó con la cabeza.
- Vez esta mansión Effy?- pregunto y no pude evitar sentirme extraña al escuchar que el decía mi nombre.- todo esto era de ellos, llegamos hace unos días, no los encontramos, solo…- parecía dudoso, al parecer estaba debatiendo si me tenia que decir o no.
- Solo?- pregunte para que decidiera rápido
- Solo una extraña marca en el piso.
- Pero eso no significa nada
- Era hecha con sangre de hijo de la luna Elisabeth, claro que significa mucho aun que aun no sabemos que es- hablo con mas seriedad que nunca. Llegamos hasta una puerta hecha de oro sólido. Dos guardias la abrieron y al entrar me sorprendí al ver que se parecía mucho a la sala de tronos de los Vulturi. Era en forma circular, solo que en esta ocasión habían 4 tronos en vez de tres, dos mucho mas grandes.
Comenzamos a caminar entre la gente, eran como 50 talvez mas, todos hijos e hijas de la luna. Llegamos al centro y observe con aberración lo que Faris había dicho, en el centro del piso de mármol, justo donde se podía ver en lo alto un traga luz estaba grabado con sangre una extraña figura, no entendía lo que era por que a mi parecer eran varios círculos unidos por una serpiente. No era necesario que le pusieran una cinta o algo para que la gente se mantuviera alejado de esa marca, todos la miraban con total tristeza y respeto. Pero no entendía por que seguían conservando algo que les traía tan malos recuerdos.
- Pero quien pudo haber hecho esto?- pregunte observando otra vez la extraña figura.
- Quien mas!- hablo el con molestia, como si fuera obvio- los Vulturi!- hablo nuevamente y sentí como algunos personas nos observaban con detenimiento.
- Ellos…ellos no pudieron haber hecho esto- hable
- Eres igual de ingenua que tu madre aun que mucho mas hermosa- hablo Paolo detrás de mi, me puse tensa al instante y sentí como todos mi cuerpo se erizaba.
- Paolo…- hable al voltear y ver con detenimiento a mi progenitor.
- Buenas noches querida Elizabeth, veo que aun piensas que los Vulturis no hacen daño a nadie.- hablo el
- No…no es eso es que…- por que demonios me costaba tanto hablar con el, por que demonios no le decía lo que en verdad pensaba.
- Es que, qué?- pregunto el
- Creo que ellos no serian tan crueles- hable y Paolo se carcajeó mientras todos los hijos de la luna se quedaban callados y nos veían con curiosidad.
- No sabes nada de ellos Elizabeth, ellos casi nos extinguen por completo y ahora están haciendo lo mismo pero… tu puedes ayudarnos.
- Yo?- pregunte. Paolo me agarro de los hombros y comenzamos a caminar hacia una pequeña puerta que estaba detrás de los tronos.
- Si tu.- hablo el sonriente y entramos a la puerta. Al entrar descubrí que dentro ya estaban Alumine y Milena. Faris se nos unió después de unos segundos- lo primero que tienes que hacer es hablar con tu madre- dijo entregándome un celular, mi celular- habla con ella y dile que estas con migo, has lo que tengas que hacer para explicarle que no quieres que te busquen.- yo asentí con la cabeza y tome el celular entre mis manos.
- Creo que no tengo cobertura internacional- hable y el sonrío
- Todo ya esta listo, solo llama- dijo y yo asentí nuevamente
Estaba nerviosa, mi corazón palpitaba a mil por hora y todos estaban allí, viendo como hablaría con mi madre. Entendí que solo tendría menos de un minuto para hablar con Alec así que me prepare. Marque su numero, dieron dos timbradas y contesto.
- Effy!- hablo el con un tono de sorpresa y desesperación
- Estoy en Vanaheim, ven cuanto antes por favor…- hable
En ese instante Paolo me arranco el celular de las manos y lo tiro al suelo mientras me daba un gran golpe en la cara. Caí al suelo y no pude evitar lanzar un alarido de dolor, sentí como la nariz me sangraba y las lagrimas comenzaban a caer por mi rostro, trate de cubrir mi nariz con la mano para que ya no sangrara mas. Paolo grito incoherencias o talvez hablaba con su familia pero yo no podía comprender nada. Nada me preparo para lo siguiente. Se acerco a mi y me di una gran patada justo en el estomago que me dejo sin aire en los pulmones y me hizo escupir sangre. Me dio otros golpes, el dolor era terrible, sentí como una costilla se me rompía, sentía como toda yo me estaba rompiendo, me estaba muriendo.

- vasta padre, vasta- grito Faris y se interpuso entre nosotros
- muévete Faris, ella es una traidora!- hablo Alumine
- no!- grito Faris – la necesitamos y si sigues así la vas a matar!- grito nuevamente mirando a su padre, esta vez sirvió para que Paolo se detuviera.
Las fuerzas se me iban otra vez, veía todo borroso. Ya no tosía sangre pero cada vez se hacia mas dificultoso respirar. Si moría ya no importaba, por lo menos había escuchado por ultima vez a Alec.

[…]

Todos los Vulturis estaban reunidos de urgencia. Apenas Teo había llamado a Alec para informarle lo sucedido todos habían salido a buscar rastros de Effy pero los hijos de la luna habían sido mas inteligentes. Abandonaron la camioneta y le prendieron fuego mientras se iban en un helicóptero y no dejaban rastro alguno para seguir su pista. Habían pasado ya un día entero. La familia de Effy estaba muy desesperada pero nadie podía hacer nada por que nadie sabia donde estaba. Esa noche los Vulturis se reunieron para hablar sobre el caso. Caio como siempre había dado su opinión de descontento- solo es una humana, déjenla morir- hablo pero Aro tenia otros pensamientos. Si Paolo, el líder del clan se había tomado tantas molestias para raptarla es por que tenia algo especial.
- se que ocultas algo!- le grito Alec a Teo. Alec tenia ganas de matarlo, por que no la protegió cuando podía. El sabia que abría dado su vida por Effy por que Teo se limito a no hacer nada.
- Ya les dije todo!- grito Teo igual de furioso
- Silencio!- hablo Aro y se paro de su trono. – Teo, sabemos que Effy es hija de Paolo pero nadie en su sano juicio arriesgaría su vida por raptarla sino fuera mas importante. Habla ya, que es lo que pasa?- pregunto con suma paciencia. Teo bufo, sabia muy bien que tenia que decirlo. De todas maneras algún día se enterarían.
- Los hijos de la luna transmiten sus dones a sus descendientes. Es así como Alumine tiene sus dones, por que los heredo de su abuelo. Talvez igual que yo.
- Y eso que tiene que ver?- pregunto Alec sin nada de paciencia. Estaba desesperado por encontrar a Effy.
- Que la madre de Effy tenia un don, podía ver el pasado y Paolo cree que Effy también tiene ese don y la necesitan…
- Por que?- pregunto esta vez Aro. Teo suspiro, en verdad se debatía si podía o no decirlo pero después se dio cuenta que ya nada valía la pena.
- Por que los hijos de la luna están desapareciendo. El día que ocurrió el incidente con el clan Mimir, Paolo y otro grupo de hijos de la luna no estaban porque fueron a otro clan, habían recibido una llamado de auxilio y fueron a ayudar. Maya me dijo que antes habían recibido alertas parecidas pero nunca habían llegado a tiempo…
En ese instante sonó un celular que retumbo en todas las paredes del salón de tronos. Alec lo saco rápidamente para apagarlo pero al ver el nombre, el alma se le fue a los pies.
- Es Effy- hablo casi como un zombi y contesto rápidamente.- Effy!- hablo con desesperación.
- Estoy en Vanaheim, ven cuanto antes por favor…- hablo ella rápidamente y llena de temor.
- Iré Effy- dijo Alec pero entonces escucho como el celular caía al suelo. Después de eso escucho un grito desgarrador proveniente de Effy y luego mas y mas gritos. – la están lastimando!- grito con furia y dio un golpe al piso con tanta fuerza que todo el castillo retumbo.
- Tranquilo Alec, de nada vale que te pongas así- hablo Jane mientras lo hacia parar.
- La van a matar!- hablo el con impotencia.
- Que te dijo Alec, que te dijo?- pregunto Teo
- Que esta en Vanaheim, donde es eso?- pregunto Alec y Teo comenzó a recordar los nombres y las posiciones del collar que se le había entregado a Effy.
- Bulgaria, se exactamente en donde esta - hablo el
- Vamos entonces, vamos- hablo Alec con desesperación, jamás nadie lo había visto de esa manera pero allí estaba. Desesperado por salvar a Effy.
- Parad- hablo Aro con voz autoritaria.- solo irán con mis condiciones.
- Y cuales son maestro?- pregunto Jane
- Tu estas a cargo de la misión. Acaben con todo el clan Mimir y cuando la rescaten no quiero que vengan directamente aquí, quiero que visiten a los hermanos da Vinci primero. Si tiene un don ellos no los dirán.

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Espero que les haya gustado el cap =), disculpen la demora, estuve muy ocupada estos días. Gracias por los 15 comentarios, espero que sigan comentando así. Respecto a la maratón que dijeron algunas, creo que esto es algo así como una maratón por que publico casi seguido xD.
Por cierto hay una nueva historia en blogs recomendados, espero que pasen y en fin, de nuevo gracias por leer, anímense a comentar y tratare de publicar pronto, solo… ya saben, comenten!

Las quiero,

Lu!!

martes, 4 de enero de 2011

Capitulo 14


So what happens once you lose control?
When the future has to start
What happens when you're still in love
but time rips you apart.
Is there ever an answer
for when love is not enough?
When the world must move on
Who decided that I'd be that tough.

Secondhand Serenade


Desperté totalmente adolorida y entumecida por haber dormido en tan feo colchón. Descubrí que Alec me había tapado con su saco pero no había ni rastro de el. Me levante con pereza, ya tenia la mente mas despejada, tanto llanto me había dejado exhausta pero por suerte me había hecho pensar con claridad. Había llegado a dos conclusiones, mi madre tenia buenas razones para hacer lo que hizo y no tomaría ninguna decisión hasta hablar con ella. Salí de la habitación y llegue hasta el cuarto principal pero no había ni rastro de los demás.
- Alec?- pregunte mientras observaba las demás habitaciones.
- Alec no esta- dijo sorpresivamente Michael que salía de lo que se supone era una cocina con una silla en una mano y un termo en la otra.
- Y donde esta?- pregunte mientras seguía a Michael. El tranquilamente puso la silla al costado de la mesa que ahora estaba vacía. Abrió el termo y en la tapa rosca me sirvió chocolate caliente.
- Será mejor que te sientes antes de que se enfríe- dijo con amabilidad.
- No tengo tiempo para desayunar donde están los demás?- pregunte impaciente. Michael suspiro y se sentó en la silla donde Teo había estado amarrado la noche anterior.
- Después de que te quedaste dormida todo se torno algo feo.
- A que te refieres?
- Jane dio aviso a los Vulturi que actuaron de inmediato. No encontramos a los hijos de la luna ni llegamos a percibir su aroma pero si el de cada uno de los humanos que asistieron a esa fiesta. Les dimos caza a todos. Ocultamos los cuerpos y limpiamos la iglesia aun que después Aro pidió destruirla por completo.
- Y Teo? que paso con Teo?- pregunte alarmada
- Esta siendo juzgado en estos momentos- hablo Michael con pesar. En ese instante me pare de un salto y fui hacia la puerta pero Michael se interpuso.
- Déjame salir, tenemos que ir a ayudarlo sino lo van a matar!- dije con impotencia pero Michael no se movió ni un solo centímetro.
- Lamento decirte esto pero ya has hecho demasiado, ahora solo mantente al margen.
En ese instante recordé la estupidez que había hecho, de seguro que los Vulturis querían matarme por mi imprudencia y Alec, al dejarme aquí solo había querido protegerme, como siempre. Me senté malhumorada y comencé a tomar el chocolate. Debo admitir que sabia delicioso.

- Sabe delicioso Michael tu lo has hecho?- pregunte después de un rato de tomar el chocolate. El asintió ligeramente con la cabeza y sonrío orgulloso al ver que me gustaba.
- Antes vivía con humanos, ellos me enseñaron a hacerlo de ese modo. Con canela, clavo de olor y un poquito de oporto- dijo con una gran sonrisa.
- Vivías con humanos?- pregunte totalmente extrañada.
- Pues si. Sabes Effy, antes de trabajar para los Vulturi yo era un vampiro vegetariano, sabes lo que es eso no?- me pregunto y yo negué con la cabeza.- Es cuando uno solo se alimenta de animales. Desde que me convertí solo me alimentaba de animales, sabia que si lo hacia aun mi parte humana seguiría intacta.
- Pero cuando estabas cerca de los humanos no te apetecía comértelos?
- Mucho pero me frenaba el hecho de que eran mis hermanos. Jamás podría alimentarme de ellos.
- Ellos sabían tu secreto y aun así los Vulturi no les hicieron nada?
- El hecho es que ellos hicieron un trueque con migo. Apenas murieran mis hermanos yo tendría que servir a la corte y acatar todas sus reglas
- Y una de sus reglas era…
- Beber sangre humana- completo Michael con melancolía- los Vulturi odian a los vegetarianos, creen que por ser un vampiro así eres débil y no mereces ser uno.
- Eso no es justo- dije con el seño fruncido- deberían de dejarte elegir.
- Lo se pero no me quejo por que la sangre que me dan no es mala.
La conversación termino allí, me tome unas dos tasas mas de chocolate en silencio y comencé a pensar en lo que le podrían hacer a Teo, nada bueno salía de mis pensamiento.
- Será mejor que llames a tu familia, diles que te quedaras a almorzar con nosotros- hablo Michael y me entrego un celular plomo. Llame a mi hermano, estaba algo nerviosa al hablar con el pero aun así le explique que me quedaría en casa de Alec hasta la tarde y que luego el me llevaría a casa. Alex se trago todo, ni siquiera sintió que algo malo pasaba y colgó.
- Ha que hora se supone que vendrán?- le pregunte a Michael
- Alec dijo que vendría antes de las 4. Solo tendremos que esperar.

Las horas pasaron , horas interminables en las que solo hablábamos de mi vida en California. Michael prefería no hablar de su familia y yo respete eso por que al parecer los extrañaba mucho. Evitamos rotundamente hablar de Teo por que aun que los dos no queríamos admitirlo, las probabilidades de que a esa hora seguiría vivo eran casi nulas. Jamás me perdonaría que mataran a Teo por una imprudencia mía. Se escucharon unas voces a las afueras de la casa y después de unos instantes aparecieron Alec y ese tal Demetri.

- Effy!- hablo Alec y me abraso. No parecía contento así que supuse lo peor.
- Lo mataron?- pregunte bajito y me aferre mas a el para recibir el impacto de la noticia.
- No, ya esta en su casa pero…
- Pero creo que tendrá que explicarle Teo personalmente- hablo Jane que estaba en la puerta de la cabaña. Parecía muy molesta, luego vi a Demetri y tenia la misma mirada, de molestia y repulsión.
- Si- hablo Alec y me dio un ligero beso en la frente. - Será mejor que te lo diga el.
- Ellos están molestos con migo no?- le pregunte refiriéndome a los tres lideres.
- Obviamente!- hablo con asco Jane y Alec le lanzo una mirada asesina.- tiene que saberlo Alec!- bufo Jane- si no hubiera sido por ti TONTA- hablo con desden mientras me miraba a los ojos- Jamás hubiera pasado todo esto!
- Jane basta!- grito Alec
- Tiene razón- dije y suspire- fue mi culpa
- No Effy….- dijo Alec
- De seguro quieren hablar con migo será mejor ir ahora- hable con tristeza.
- Hay Dios! no me digas que ahora te haces la sufrida- hablo Jane y esta vez si que revente.
- No Jane, no soy ese tipo de chica que busca que los demás tengan pena por ella, soy de las que afrontan los problemas y yo lo estoy haciendo ahora! No pretendo que me tengas lastima!
En ese instante sentí como la temperatura bajaba por lo menos 10 grados entre nosotras. Jane me miro con odio, estoy segura que no estaba acostumbrada a ser tratada así y que en estos momentos desearía atacarme con su don pero a pesar de eso le sostuve la mirada.
- Será mejor que nos vallamos- hablo después de un rato Demetri. Michael que hasta ese momento se había quedado mudo por la confrontación me entrego el termo.
- Supongo que será mas útil si tu lo tienes- hablo y yo sonreí.
- Gracias- dije mientras sostenía el termo
- Nos vemos pronto Effy- hablo con cariño. Se despidió y salio junto a Demtri y Jane. Alec frunció al instante el seño y me observo.
- Me parece o….
- No Alec, solo somos amigos y solo me ve como eso- dije y le di un beso ya mucho mas calmada.
- Ahh
- Es muy buena persona deberías de conocerlo mas- dije con una ligera sonrisa.
- Es débil- hablo Alec con desden
- Talvez lo sea pero tiene un buen corazón y hace un chocolate exquisito- dije mostrándole el termo y sonriéndole levemente- y bien, ahora que hacemos?
- Tu iras a tu casa, yo tengo que hacer una ronda para ver si los hijos de la luna aun siguen por aquí.
- Cuando tendré que ir con los Vulturi? Por que es un hecho que quieren hablar con migo no?
- Pues si, lo harán mañana. Aro quiere que descanses y pienses en lo que paso.
- Mas bien quiere torturarme con lo que ocurrio.
Alec solo se limito a estar en silencio, después de todo el sabia muy bien que ese era el plan de Aro. Alec me llevo hasta mi casa pero en vez de dejarme en ella me dejo en el patio trasero de Teo.
- es extraño que te diga esto pero ahora el te necesita- hablo Alec con algo de seriedad mientras me dejaba en el bosque.
- Que le han hecho?- pregunte. Alec me miro un momento, sin decirme nada me abraso con mucha fuerza.
- Te veo mas tarde- hablo el
- A las 11 en mi habitación- dije algo desilusionada por que no había recibido respuesta. Alec asintió con la cabeza y desapareció por la muralla de piedra. Me dirigí a paso sereno por la yerba húmeda que estaba sin cortar hace mucho y lo vi. Teo estaba echado en la hierva, estaba cambiado y bañado pero la tristeza que tenia en los ojos aun no se había borrado. Me pare justo detrás de su cabeza y lo mire a los ojos.
- Que haces Teo?- le pregunte y luego vi al cielo- o ves algo?
- Solo pienso- hablo el- ven échate a mi lado
Me eche a su costado y comencé a ver el cielo gris, al parecer ya casi comenzaba a llover pero Teo ni yo nos moveríamos.
- Alec me trajo aquí, parecía preocupado.
- Y no le preguntaste que paso?
- Lo hice, pero quería que tu me lo dijeras.
- Típico de un vulturi…le deja el trabajo pesado a otros.
- Que ha pasado Teo?
- Me han perdonado la vida con algunas condiciones.
- Eso esta bien no? sigues vivo….
- Pero no sabes cuales son las condiciones Effy.
- Y cuales son?
- Uno, tengo que servir a la corte por mi don.
- Y cual es ese?
- Tengo como un campo de fuerza, Aro cree que por eso soy inmune a los demás dones y hasta podría ampliarlo.- magnifico, pensé, ahora tendría a otro de mis seres queridos metido en esa estúpida corte.
- Hay mas condiciones?
- Debo de ayudarlos a encontrar a los demás hijos de la luna.
- O Teo eso es terrible…
- En verdad no, es lo único a lo que yo accedí casi como voluntario.
- Pero son de tu misma especie
- Yo no quise ser uno de ellos Effy, si me hubieran dado a elegir hubiera preferido morir antes de ser mordido.
- Esta bien, queda claro que los ayudaras.
- Lo que no me gusta es que tengo que matar a alguien en especial
- Y a quien?
- A Maya, Effy.- dijo con mucha tristeza y me miro a los ojos- Tengo que matarla a ella para que no vallan contra mi familia
- Dios, eso es horrible- dije recordando el rostro de Maya, recordando como lloraba de impotencia al ver que pegaban a Teo, recordando que ella si lo quería, a su manera pero quería.
- Si, lo detesto…tengo miedo….yo no quiero matarla, aun que sea una traidora aun que haya querido matarme yo aun la quiero.- le acaricie la mano para darle todo mi apoyo aun que sabia que no era suficiente. Ahora entendía por que la actitud de Alec. Sentía lastima por el y quien no si Teo se encargaría de matar a la persona que llego a ser tan especial para el. Nos quedamos en silencio hasta que comenzó a llover con fuerza. Seguimos echados hasta empaparnos como lo hacíamos de niños y luego entramos a la casa. Recordé que aun tenia el chocolate, lo calenté un poco mas y se lo entregue a Teo.
- Lo ha hecho Michael- hable y Teo dejo la tasa algo asqueado.
- No quiero nada de ellos- hablo con seriedad. Le volví a entregar la tasa y lo mire con una débil sonrisa mientras yo tomaba mi tasa.
- Michael es diferente y si tienes que pasar tiempo en el castillo es preferible que te hagas amigo de el- hable y el tomo a regañadientes el primer sorbo después pude notar en su rostro algo de gusto pero no dije nada mas.
- Que vas a hacer con tu mamá?- pregunto después de un rato
- Aun no se, se que si le llamo y le digo que ya se quien es mi madre, ella simplemente me llevara de regreso y yo no quiero regresar....
- Aun- completo la frase Teo- por que tienes que irte no? no vas a dejar a tu familia por un simple amor de verano, no?
Me quede en silencio por un largo momento, no tenia la respuesta indicada para decirle que aun no sabia lo que haría.
- Effy no me digas que….
- No lo se Teo, no lo se!- grite y salí de allí lo mas rápido posible
- Effy- hablo Teo desde la cocina cuando yo ya estaba en la puerta de salida.
- Déjame sola, esto tengo que pensarlo yo!- le grite una vez mas y salí de allí rápidamente.

No me di cuenta que había una camioneta negra justo estacionada en medio de las dos casas. Camine rápidamente a el porche con las lagrimas contenidas pero un chico bajo del carro y corrió hacia mi. Tenia el cabello castaño y los ojos plomizos. Me abraso con mucha fuerza y levanto del suelo. Grite con todas mis fuerzas pero la lluvia amortiguo mi grito, comencé a patalear tratando de que me soltara pero era obvio que no lo haría, cada vez se acercaba mas y mas a la camioneta que le esperaba con la puerta abierta.

- ahora no podrás escapar - hablo el hombre con una sonrisa macabra. – tus vampiros están muy lejos de aquí.- Grite nuevamente, esta vez la puerta de Teo se abrió pero nosotros ya estábamos casi dentro del carro.
- Effy!!!!!!- grito con todas sus fuerzas mientras el chico me metía con brusquedad al interior.
La camioneta inicio su marcha con migo dentro, vi como el carro avanzaba a toda velocidad sin que yo pudiera hacer nada. Por fin pude observar a mis acompañantes, a mi costado derecho estaba Alúmine con un vestido negro y con una amplia sonrisa. La que conducía era Milena que me sonrío perversamente por el espejo retrovisor. Su acompañante era un hombre, tenia el cabello oscuro como el mío, una prominente cicatriz en el labio inferior y esos ojos plomizos que demostraban que todos aquí eran hijos de la luna.

- siempre he dicho que si quieres hacer un buen trabajo lo tienes que hacer tu y tu familia, los demás son unos incompetentes- hablo Milena. Comencé a respirar entrecortadamente y observe al hombre que como si hubiera entendido mis intenciones volteo a verme.
- Bienvenida a casa hija- dijo con una calida sonrisa.

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Espero que el cap les haya gustado, esta un poquito corto pero pronto publico, ya saben desde 11 comentarios a más. Por otro lado quería darles la sorpresa de que he creado un nuevo blog con mi amiga Mapa =D. Es un nuevo proyecto fuera de lo común llamado Blood Games. Jamás he escrito algo asi =D. Espero de todo corazón que se pasen. Ya esta el prefacio escrito por mi =D y pronto publicaremos el nuevo cap.


Las quiero,


Lu!!

lunes, 3 de enero de 2011

Capitulo 13


Solo un pequeño respiro..

Un abrir y cerrar de ojos;

todo es diferente.

Laura Rodrigez



Alec se da cuenta al instante que Effy es el objetivo ya que apenas sale de la iglesia todos tratan de abalanzarse a Alec. El no lo había notado antes pero ahora al ver con detenimiento se da cuenta que hay algunos hijos de la luna con las uñas mas grandes o con grandes dientes. Se han transformado parcialmente y eso Alec jamás se lo esperaba. Uno de los hombres con gran mandíbula lo toma desprevenido y esta a punto de morderle un hombro, Alec salta rápidamente lo mas alto que puede y cae de rodillas otra vez dentro de la estancia. Todos los hijos de la luna como perros hambrientos se abalanzan ante el pero Alec es mas inteligente se para y con todas sus fuerzas lanza su poder. La neblina rodea a todos y los deja totalmente quietos. Se escuchan aullidos, gritos de dolor pero la gente esta totalmente paralizada. Alec sonríe maliciosamente, todo a sido demasiado censillo como siempre. Esta a punto de irse cuando sucede algo muy extraño. Una muchacha de cabellos oscuros a llegado hasta el gateando, Alec sonríe aun mas, al parecer la suerte esta de su parte y también tendrá una cena fácil pero antes quiere divertirse por todo el sufrimiento que le han hecho pasar a Effy. Patea a la muchacha con mucha fuerza pero ella se aferra a su tobillo y todo se vuelve oscuro. No se puede mover, trata de gritar pero tampoco puede, esta atrapado dentro de su ser como el hace que se sientan las demás personas. Por un instante entra en pánico, que le ha hecho esa chica? Trata desesperadamente de soltarse de las manos de la muchacha pero ella esta totalmente aferrada a el. siente que poco a poco se le va el control de su don y si eso pasa Alec esta seguro que los demás lo mataran. Trata de concentrarse y tan rápido como llego la oscuridad se va y llega la luz. Alec esta atónito, tan poderoso es?

- por tu rostro supongo que crees que fuiste solo tu- dijo Teo que tiene lo que queda de una silla en sus manos. Los demás pedazos esta desparramado en la espalda de la muchacha que ahora yace inconciente.

- Pero como?- preguntó Alec al ver que los demás siguen bajo su control pero Teo no. solo parece algo adolorido pero puede caminar y hasta hablar.

- No lo se, creo que soy inmune a tu don- hablo Teo con total sorpresa. Alec frunce el seño, solo hay unas cuantas personas inmunes a su don y que Teo sea uno de ellos no le gusta para nada. – será mejor que nos vallamos

- Si, después de esto creo que no podrás quedarte con tu gente- habla Alec con una sonrisa maliciosa y comienza a caminar entre la gente paralizada. Esta ya en el portal cuando se da cuenta que Teo camina con mucha dificultad, sangra un poco y al parecer tiene una costilla rota.

- Que te ha pasado?- pregunta Alec. Teo hace una seña con la mano a la derecha.

Allí se puede percibir a Maya y otros dos hombre. Al parecer hacían otra cosa por que están al otro lado de la multitud. Como si su objetivo no fuera matar a Alec sino a otra persona.

- Maya te quería matar?- pregunto Alec imaginando la agridulce escena.

- Si- hablo Teo que ya a llegado hasta Alec. se ve muy demacrado además que su rostro demuestra pena, pena por la traición.

- Mira ojitos brillosos- dice Alec- no me gusta la idea de cargarte pero tendré que hacerlo si queremos perder de vista a estos lobotes.

Los dos detestan la idea pero Teo se deja cargar a regañadientes y Alec toma otra ruta larga pero segura hacia la cabaña abandonada que Jane y el encontraron hace unos años en su típica caza anual por el bosque. Siente el efluvio de Effy y sabe que Jane ha hecho lo mismo para despistar a los hijos de la luna, correr entre el bosque alejándose y acercándose lo mas que puede de la cabaña sin entrar hasta que su pista falsa sea convincente. Aun que esos extraños seres se hayan transformado parcialmente el olfato de perro recién les llega en luna llena igual que todo el pelaje y esa estúpida y ridícula cola así que por el momento no serán mucho problema. Al cabo de unos 30 minutos llegan a la cabaña. Las luces están apagadas y Alec siente un mal presentimiento. Corre lo mas rápido posible pero al llegar se calma un poco al sentir el corazón agitado de Effy. Abre rápidamente la puerta y deja caer a Teo.



- Alec- dice Jane mientras prende una vela y lo recibe con una ligera sonrisa. Alec sonríe ligeramente también aun que no esta muy contento.

- Amarra al lobo a una silla, pero no lo mates tengo que hacerle preguntas- dice con seriedad.

Jane se siente algo extraña por que ella generalmente no recibe ordenes pero aun así las acata. Alec parece demasiado molesto como para que reciba un no por respuesta.

- Effy?- pregunta Alec y Teo levanta la vista mientras no trata de poner resistencia alguna, por lo menos por el momento.

- En la habitación pequeña, la muy tonta no deja de llorar- dice Jane algo asqueada.



[…]



Me sentía como una reverenda estúpida. Alec y Teo estaban en problemas solo por mi culpa. Me deje caer en el colchón viejo mientras las lagrimas no paraban de salir, jamás me perdonaría perder a uno de los dos, y sobre todo a Alec. En ese instante la puerta se abrió ligeramente y yo me tense de inmediato mientras me paraba de un solo brinquito. Jane me a dejado sin la única vela que nos alumbra y este pequeño cuarto solo esta iluminado por la tenue luz de noche que entra por la ventana que esta al frente de la puerta. La puerta se abre totalmente y deja ver a Alec, no esta herido pero si que tiene la ropa desarreglada y llena de polvo. Nos quedamos un instante viéndonos mientras la puerta se sierra. No se que hacer, el único impulso que me llega es correr y abrasarlo así que lo ago, corro lo trato de abrasar. Pero el pone una mano y hace que pare a un metro de distancia.



- lo amas?- pregunta sin mas. Me quedo fría por que se de quien habla. Alec parece triste pero a la vez muy molesto. El minuto pasa rápido, se que para Alec es como una eternidad pero las palabras no salen de mi boca con facilidad.

- No amo a Teo, te amo a ti- al fin logro decir y ruego que no sea demasiado tarde.

- Entonces por que arriesgaste tu vida así? Por que por el?- pregunto ahora con dolor en la voz. Que acaso no a creído lo que le acabo de decir?

- No lo se- hable con total sinceridad- pensé que necesitaba ayuda. Tenia que hacerlo. - Alec ya no puede sostener mi mirada, ve la ventana y se queda en silencio.- perdón- digo después de unos minutos, se que no va servir de mucho pero su indiferencia me mata. Alec vuelve a posar sus ojos en los míos. Ahora el es el que se acerca y me abrasa.

- Confianza, es lo único que te pido- habla mientras trato de pegarme lo mas que puedo a el.

Nos quedamos unos minutos abrasados. Aun no siento que me ha disculpado, tengo miedo de que al besarlo vuelva a rechazarme así que me quedo quieta. Alec me levanta ligeramente la quijada para que lo vea a los ojos.



- ya no estoy molesto Effy- habla, sonríe ligeramente y me da un tierno beso que no quiero que acabe jamás.- solo no vuelvas a hacer esto ok? Casi me matas de la angustia- habla y yo lo abraso.

- Jamás, jamás, jamás- digo bajito y lo vuelvo a besar.- Alec, Teo a muerto?- pregunto sin mas preámbulos después de un rato.

- No, estuvo a punto pero lo he traído, Jane lo esta vigilando en la otra estancia

- Gracias- digo mientras me alejo un poco de el y me dirijo a la puerta. Ahora que se ha ido el temor viene el malestar y esta cargado de dudas.

- Que pasa?- pregunta Alec al ver mi rostro serio

- Alec, Teo nos ha estado ocultando muchas cosas, no crees que merecemos respuestas?- Alec me mira sorprendido pero solo asiente, sabe que tengo razón.

Caminamos no mas de 10 metros y ya estamos en la estancia principal, en el centro esta Teo amarrado fuertemente a un silla mientras Jane sonríe orgullosa por su buen trabajo al atarlo.

- Effy, estas bien!- habla Teo con una gran sonrisa pero yo no le devuelvo la sonrisa, estoy molesta por que se que me a ocultado muchas cosas.

- Habla Teo, es momento de que digas la verdad- las miradas de Jane y Teo se centran en mi algo atónitos. Que acaso jamás me habían visto así de seria? Teo suspira sabe que no estoy jugando e inicia.

- El hermano de Maya era un busca problemas, robaba, vendía droga, se drogaba. Esa era su vida y yo me metí allí por Maya. Se dieron cuenta que era bueno. Corría con agilidad, resistía mas que los demás así que supuestamente el tatuaje seria como la llave al grupo, me lo hice pero apenas lo hice todo cambio.

- En que sentido?- pregunto Alec.

- Comenzamos a hacer retos de caza, robos mas grandes, carreras mas extensas. Ya no podíamos fumar marihuana estaba prohibido pero siempre que queríamos podíamos comer carne cruda. – al instante hice una mueca desagradable y Alec me tomo de la mano para que me sintiera segura.

- Te estaban entrenando- hablo Jane.

- Si, solo los mejores reclutados eran convertidos. El día que Philip fue convertido, ese día me di cuenta que no quería estar mas en ese grupo, era suficiente. Pude ver como un gran lobo le destrozaba el brazo y Philip solo podía retorcerse de dolor y rogar para no morir desangrado. No me metieron a la cárcel como te dije Effy, yo huí junto a Maya como cobardes al ver eso, jamás volvimos a ver a Philip. Por lo menos yo aun que Maya si lo logro ver este año.

- Maya también es una hija de la luna- hable molesta

- Si, pero la regla es convertir al nuevo recluta a los 18 sino puede que muera. Maya fue convertida el día de su cumpleaños y yo el día de mi cumpleaños.- hablo con tristeza.- una vez que tienes el tatuaje ya no hay nada que puedas hacer, le perteneces al clan. Por eso me moleste tanto al ver ese collar, en ese momento me di cuenta que también te querían a ti pero yo no lo soportaría.

- Que collar Effy?- me pregunto Alec y yo se lo entregue rápidamente.

- Maya dijo algunos nombres raros cuando le pregunte que era. Que significan?

- Acércalo y te digo- habló Teo. Alec se acerco a el y le mostró el dije con forma de árbol.

- Sus raíces y ramas mantienen unidos los diferentes mundos- comenso a resitar- Asgard, Midgard, Helheim, Niflheim, Muspellheim, Svartalfheim, Alfheim, Vanaheim y Jotunheim. De su raíz emana la fuente que llena el pozo del conocimiento, custodiado por Mimir.

- Es lo mismo que ella dijo. Que significa?- pregunte y los tres en la habitación me miraron con mucha seriedad.

- Esos son los clanes de los hijos de la luna- hablo Alec. Al parecer no se lo esperaba por que estaba muy sorprendido.

- No puede ser!- reventó Jane- nos encargamos de acabar con todos, como es que….

- No acabaron con todos, el clan Mimir sigue en pie y es el que me recluto. No se de mas pero estoy seguro que no somos los únicos hijos de la luna- dijo Teo con mucha seguridad.

- Teo- hable con temor después de un momento de silencio. Sabia que Alec y Jane estaban preocupados por la situación pero a mi me preocupaba algo mas- por que dijeron que mi padre era Paolo?- pregunte y Alec me miro sorprendido pero en estos instantes el único que me importaba era Teo por que el era el único que me podía responder aquello.

Teo suspiro profundamente. Alec se puso a mi lado mientras dejaba el collar en una mesa de madera. Comencé a respirar profundamente tratando de buscar una explicación razonable pero no encontraba ninguna.

- Habla Teo- dijo Alec y Teo me miro a los ojos.

- Effy, recuerdas lo que le paso a la hermana de tu madre?- pregunto y yo me quede paralizada. De mi boca no salía nada así que solo pude asentir- ella esperaba a alguien. Tu madre les hizo creer que había muerto igual que Fernanda pero….

- No!!!- grite entendiendo que esa bebe debía de ser yo- eso es imposible!!!- volví a gritar. Trate de alejarme, quería salir de allí pero Alec me contuvo y abraso fuerte.

- Tranquila- me susurro.

Comencé a llorar sin control. Ahora entendía todo, comprendí que papá se fue por que de seguro ese día mi madre le había dicho la verdad. Comprendí por que casi no se despidió de mi, por que tenia esa mirada tan extraña que nunca entenderé. Por que todas las cartas eran dirigidas a Alex y no a mi. Comprendí el secreto que tenia mi madre y por lo cual lloraba todas las noches. Yo fui la que alejo a papá, yo fui la culpable de que mis hermanos sufrieran tanto. Grite de furia e impotencia mientras que Alec me sostenía y todos se quedaban en silencio. Tantas noches vi la foto de Fernanda, trataba de comprender que guardaba esa mirada tan parecida a la mía, que secreto ocultaba y ahora sabia que era mi madre.

- Lamento que te tuvieras que enterar así Effy- dijo Teo después de unos minutos al darse cuenta que toda mi rabia había disminuido pero el dolor seguía dentro de mi como una herida que jamás se serraría. Me aleje un poco de Alec pero el aun siguió abrasándome temiendo que me descompusiera.

- Dime, soy una de ustedes? Tengo sangre de hijo de la luna?- pregunte mientras aun las lagrimas seguían corriendo por mis ojos. Sentí como Alec se tensaba y temí lo peor.

- No- hablo Teo- según lo que escuche, Paolo y Fernanda ya estaban marcados pero aun no estaban convertidos. Apenas Fernanda supo que te esperaba huyó del clan y poco después Paolo fue convertido así que no pudo seguirla.

Estoy segura que hablaron de muchas mas cosas mientras yo solo pensaba una y otra vez en las palabras de Teo. Era real? Y si lo era estoy seguro que mis hermanos jamás me verían como la misma persona si les decía aquello, si les hacia comprender que yo fui la que ocasiono que su padre estuviera lejos de ellos. Todo fue mi culpa. Sin decir nada me aleje de Alec y me dirigí a la habitación con el colchón viejo. Me eche y de inmediato me hice un ovillo, abrase mis rodillas y nuevamente comencé a llorar. Odiaba a mi madre, como había podido hacerme esto. Por que ocultarlo tanto tiempo, por que hacernos tanto daño con ese secreto que no ayudaba a nadie. Alguien abrió la puerta pero no tenia ganas ni fuerzas de ver quien era así que solo espere a que dijera algo.



- Effy estas bien?- pregunto Alec mientras se recostaba a mi costado.

- A sido duro, eso es todo- dije dejando de llorar.- tardare un poco en recomponerme pero estoy bien.- Alec toco mi mejilla con cariño y no dice nada por unos minutos.

- No estas bien, puedes decírmelo- hablo Alec. Lo abraso con todas mis fuerzas y volví a llorar.

- Ahora entiendo todo Alec, mi padre…. El se fue por mi culpa, mis hermanos han sufrido por mi culpa, todo es por mi culpa!

- No Effy, no fue tu culpa…

- Pero se fue y ni siquiera quiso despedirse de mi- hable entre llantos

- Fue cobarde por que temía a lo que se enfrentaba pero el si te amaba.- no quise seguir replicando aun que dentro de mi sabia muy bien lo que mi padre sentía por mi, preferí callarme. Alec acaricio mi cabello hasta que poco a poco fui quedándome dormida con solo una pregunta en mente. Ahora que me ataba a esa madre que me mintió, a esos hermanos que me odiaran después de saber la verdad?





[…]



Hola chicas, espero que les guste el cap, a mi personalmente no me gusto mucho jaja es que me da mucha pena Effy pero bueno. Que elegirá ahora que nada le ata a su familia? Será Alec o a pesar de todo su familia? Si quieren saber mas, comenten =D y tengo un comunicado, me he dado cuenta de que estan comentando realmente rapido y estoy publicando casi todos los dias así que ahora la tarifa sube a 11 comentarios para arriba (no me odien xD) es que hay otras lectoras que entran solo una vez a la semana y descubren que hay mas de 5 entradas asi que les da algo de flojera leer tanto ademas que si publico tan rapido la historia se acabara al toke y ustedes no quieren eso verdad?



Las quiero,



Lu!!

domingo, 2 de enero de 2011

Capitulo 12



Blood stained hands
Blood stained times
Blood stained deeds
Blood stained lies

Judas Priest




Sentía todo mi cuerpo adolorido, mis pies me ardían y mi cabeza me mataba. Abrí los ojos para ver donde estaba y me descubrí echada en mi cama. Observe el alrededor, Alec estaba sentado en una banca a mi costado.
- al fin despertaste- dijo Alec y yo sonreí levemente.
- Que paso?- pregunte mientras trataba de recordar lo que había sucedido pero la cabeza me dolía mucho para hacer tal esfuerzo.
- Te desmayaste anoche, después de….- dejo de hablar y de sopetón todos los recuerdos llegaron a mi cabeza.
- Teo- hable en un susurro
- Esta bien, en el hospital pero bien. Tu familia fue a verlo hace una hora, yo me quede a esperar a que despertaras- hablo el y yo le sonreí levemente.- la impresión, el licor y la maratón te hicieron daño- hablo el y me dio un beso en la frente
- Lo lamento, no debí de tomar tanto- hable y Alec acaricio mi rostro.
- No te preocupes niña mala, estoy seguro que si no hubieses tenido el cuerpo adormilado no hubieses corrido así.
- Eso es una burla? Corría gracioso?- pregunte examinando su rostro. El rió
- Claro que no corrías gracioso o bueno no lo se por que no te vi
- Entonces?
- Los tacones te hicieron mucha daño Effy, cuando te traje aquí y te quitamos los zapatos, tus pies…..tus pies estaban terribles- dijo el con tristeza.
La curiosidad instantáneamente hizo que levantara la sabana y viera mis pies. grandes partes de la piel estaban rojas y en carne viva. No pude evitar hacer una mueca, mis pies estaban totalmente destrozados.

- están del asco- hable con sinceridad y Alec rió. Lo fulmine con la mirada. El me dio un beso en los labios y me quito las sabanas de enzima.
- Ve a bañarte Effy, tienes que ir a ver a Teo- hablo con dulzura.

Bañarme fue una tortura, los pies me dolían horrible al contacto con el agua pero por suerte podía pararme con normalidad aun que no estaba segura que caminaría igual si tenia puestos los zapatos. Salí de la bañera con una bata grande que me estaba esperando justo allí, no quise detenerme a pesar que Alec la había puesto por que eso me pondría roja al instante. Al salir del baño encontré a Alec parado allí, observando algunas fotos que estaban en las paredes continuas.

- Eres muy parecida a tu tía- hablo señalando una foto en donde mi madre y mi tía eran muy pequeñas.
- Lo se- hable con algo de tristeza
- Pero vuelvo a repetírtelo- dijo el y me abraso de improviso- tu eres mucho mas hermosa.- hablo y me dio un beso, acalorado pero a la vez tierno que me dejo nuevamente sin aliento.
- Te amo- dije acariciando su rostro, cada vez era mas fácil decir lo que sentía y eso me sorprendía, jamás había sido así.
- Y yo a ti Effy

Alec se quedo observando las demás fotos mientas yo me bestia con mi típica ropa, unos jeans y una polera negra solo que esta vez me puse una zapatillas algo anchas y acolchadas para que mis pies fueran cómodos. En algo tenia razón, caminar con zapatos era muy doloroso pero tenia que soportarlo si quería ver a Teo, además de que no tenia que hacer ninguna mueca para que Alec me dejara ir. Nos subimos a su moto, nos pusimos los cascos y fuimos a toda velocidad hasta llegar al pequeño hospital de Volterra. Allí una recepcionista nos dijo exactamente en que cuarto estaba Teo. Subimos por el ascensor, llegamos hasta el cuarto, tocamos la puerta pero nadie respondió.

- no estaba mi familia aquí?- pregunte
- supongo que ya se habrán ido- dijo Alec mientras trataba de oler el efluvio de mis hermanos.
- Effy, que bueno que estas aquí- hablo Maya con una sonrisa. Observe su rostro y descubrí que tenia un gran zarpazo en el lado derecho. Trate de desviar la vista rápidamente y me di cuenta de que no había preguntado nada sobre lo que paso después de que me desmaye, por que Teo estaba en el bosque, por que Maya no apareció y ahora por que Maya tenia esa gran herida en el rostro, al parecer Alec estaba igual de sorprendido que yo, así que pude deducir que la herida había sido luego de lo que le paso a Teo o que Maya jamás había aparecido. Alec me dio un ligero codazo y comprendí que tenia que hablar.
- Si, Teo me tenia muy preocupada- hable. Ella asintió
- Hola Alec- dijo con una ligera sonrisa
- Hola Maya- hablo Alec con total neutralidad.
- Se conocen ya?- pregunte mientras observaba a Alec y Maya
- O claro- dijo Maya con su voz cantarina mientras entraba al cuarto de Teo- esperen que ahorita levanto a Teo para que los atienda.- hablo mientras se metía en el cuarto.
- Alec….- hable levantando una ceja
- Llego después de que te desmayaras, su rostro sangraba, estaba algo sucia, como si hubiera caído, tenia lo rapa rasgada y lloraba, lloraba mucho.
- Que le paso?
- Según Alex, el vio que Teo y ella discutían, no se por que pero dice que discutían mucho, luego los dos desaparecían, creo que se metieron por esa puerta de madera que no podías abrir.- fruncí el seño, todo esto era muy raro.
- Pero no dio una explicación por su rostro?
- Fueron los perros Effy, atacaron a Maya y Teo la defendió. Por eso la mordida. Aun que Maya no tiene muy claro como regreso a casa de Teo…- en ese instante Maya abrió la puerta y con una sonrisa hizo que pasáramos adelante. Entramos a un cuarto, una habitación totalmente blanca, con solo una cama y un pequeño televisor. En la cama estaba Teo recostado, no llevaba polo y se lograba ver con claridad la gran gasa que tenia alrededor de su hombro. Al observar su rostro con detenimiento me alivie al saber que no tenia ninguna herida aun que sus ojos parecían mucho mas claros de lo normal.
- Hola Teo- dije con una leve sonrisa de aliento. El levanto la vista y suspiro levemente.
- Hola Effy, Alec- dijo con seriedad y Alec sin decir nada asintió con la cabeza. – gracias por la ayuda.- agradeció Teo fríamente
- Si no hubiera sido por ustedes estoy segura que Teo no estaría aquí- dijo Maya y le dio un beso en la coronilla a Teo pero el parecía muy serio, le lanzo una mirada amarga pero no dijo nada.
- No hay de que- hable amablemente- y Teo cuantos puntos te hicieron?- pregunte
- Mmm creo que fueron unos 30 puntos aun que no estoy muy seguro- hablo.
- Y te duele?
- No, ahora estoy con sedantes así que no duele aun que molesta un poco
- Por cierto, tu familia vino- me dijo Maya. Teo le miro algo extrañado- lo siento amor, estabas dormido y no quisieron despertarte- al decirlo Teo nuevamente la miro con algo de desprecio y prefirió quedarse callado.
- Cuando te dan de alta?- pregunto esta vez Alec para deshacer la tensión.
- Aun no lo se.- hablo Teo.
Al salir de la habitación estoy segura que Alec sentía lo mismo que yo. Algo iba mal entre Teo y Maya pero a pesar de eso no hablamos de lo ocurrido hasta llegar a casa, claro que todas fueron suposiciones- esta molesto por escaparse- de seguro que no le gusto que se emborrachara- en fin nada concreto. Al día siguiente Alec no pudo venir por que por fin después de un mes con lluvias salio el sol. El hecho de que Alec no viniera me hizo sentir algo desprotegida pero estaba segura que vendría en la noche y eso solucionaría todo.
Ya eran casi las 5 de la tarde, así que salí un rato al porche para recibir los últimos rayos solares. Al sentarme en una de las graditas descubrí que había un carro estacionado justo en la puerta de Teo. No era su auto negro sino era un taxi de color azul. Me pare instintivamente y me dirigí corriendo hacia la casa de Teo.
- Teo?- pregunte en el umbral de la puerta abierta. Alguien bajo rápidamente las gradas. Era Teo con una mochila, ahora parecía con mas fuerza y vida que nunca. Me miro algo sorprendido por la repentina venida.
- Que haces aquí?- pregunto el
- Vi el carro…que haces con esa mochila?
- Me voy
- A donde?- pregunte sorprendida.
- A España con mis padres- hablo el con frialdad mientras me rozaba y salía del umbral con dirección al carro
- Así nada mas?- le pregunte con un tono de desesperación mientras le agarraba de la mano. El volteo un segundo, me miro como si con esos ojos cada vez mas claros quisiera decirme algo.
- Eres inteligente Effy, limítate a estar solo con los tuyos- hablo el, saco su mano y con la otra puso algo entre mis dedos.
Me quede paralizada observando como el carro azul se iba con Teo dentro. No entendía su reacción, por que tan frío, por que tan hosco, que le había hecho yo? Y sobre todo por que me había dicho eso? Abrí mi mano y observe lo que me había dado Teo, el dije que me había regalado Maya, el dije que había tirado en su patio y lo creía perdido ahora estaba nuevamente en mis manos. Sin decir nada, sin llorar ni gritar me lo puse en el cuello y regrese a casa con un caminar pausado. Alec llego en la noche, entro apenas comenzó la tormenta eléctrica, me acorruque en sus pecho y el me abraso con dulzura como siempre lo hacia. Le conté todo lo sucedido y comencé a llorar de impotencia, que le estaba pasando a mi amigo, por que ya no lo reconocía?


Ha pasado una semana, nadie sabe nada sobre Teo y Maya tampoco a aparecido por aquí. Todos los días me la he pasado en el castillo Vulturi, Alec es el único que logra hacer que olvide a Teo y su extraña actitud. Se que a veces desperdicio el tiempo pensando en Teo y olvidando por unos instantes a Alec así que hoy me he prometido que no va ser así. El sol a comenzado a salir por las tardes así que las aprovecho para pintar en el porche, me encanta la luz de sol para pintar, es como si ella me ayudara a perfeccionar mis dibujos. Hoy es sábado, así que no hay mucho que hacer, pinto el bosquejo de una foto de mis abuelos que quiero concluir antes de que me vaya. Un taxi blanco paso por mi casa y se estaciona unos metros mas haya, tarde en comprender unos minutos en que podía ser Teo, levante la vista y descubrí que no es Teo el que entra a su casa sino Maya. Dejé mi cuaderno y lápiz en una grada y fui caminando hacia casa de Teo..

- Maya?- le pregunto y ella sale tan rápido como entro.
- Effy! Amiga, hace mucho que no te veía- dice con esa voz tan dulzona. Ya no hay ni rastro de las heridas que tenia antes, solo una pequeña cicatriz de una garra que trata de tapar con un mechón de cabello.
- Que haces aquí?- le pregunto observando como sierra la puerta con llave
- A pues, Teo me a pedido que le lleve algunas cosas.
- Que le lleves? Vas a España tu también?- pregunto y ella se hecha a reír
- Así que ese es el cuento que les a metido- habla y ríe de nuevo.- Teo esta viviendo en mi casa, bueno en la casa de mi abuela, supongo que le a dado algo de vergüenza decírtelo pero que se hace.
- Enserio? No esta en España?
- No Effy esta viviendo con migo. Mira- habla y saca algo de su bolsillo trasero- toma, el va estar aquí, claro si quieren hablar con el- dice mientras me entrega una tarjeta negra con letras plateadas. – es una fiesta exclusiva, estará genial por que será en la iglesia abandonada de santo Paolo a las afueras de Florencia.
- Y el ira?
- O si, si, si. Es uno de los organizadores con un grupo de amigos. Estamos recolectando dinero para ayudar a uno de mis primos pero esta entrada es gratis. Solo procura llevar el collar que te regale para que te reconozcan. Ahora si tengo que irme por que sino Teo se pone furioso- me da un beso en la mejilla, me guiña el ojo y se retira. Otra vez me han dejado con las palabras en la boca en este feo porche. Voy a mi casa, me meto a mi habitación y comienzo a leer la tarjeta una y otra vez.
Que voy a hacer?

4 horas después

Alguien toca la puerta de casa, toda la familia esta cenando así que Alex se levanta de mala gana y va a abrir. Son las 8 de la noche y la familia no espera a ningún invitado.
- Alec? que haces aquí?- pregunta Alex muy sorprendido. Alec esta bien vestido y a escondido la rosa que lleva en la mano detrás de la espalda para que Alex no le crea muy cursi.
- Busco a Effy, no es obvio?- pregunta Alec. Alex frunce el seño un instante
- Si se ha ido hace una horas a la pijamada que esta haciendo tu hermana….como se llama?.....Jane no?- pregunta Alex y Alec se queda por un instante paralizado pero no quiere delatar a Effy aun que no sabe donde esta. Se da una palmadita en la frente demostrando olvido.
- Pero que idiota soy, de seguro me ha esperado y como no he venido temprano ya se ha ido a la pijamada, mi hermana me va a matar- habla Alec
- Y ni que decir Effy, ahora que lo recuerdo parecía algo malhumorada - habla Alex
- Bueno, gracias Alex y por favor si llama no le digas que he venido.
- No te preocupes, solo procura llegar rápido a tu casa que deben de estar furiosas.
Se despiden cordialmente, por suerte Alex no sospecha que Effy no esta con Jane. Pero donde demonios se ha metido ella? Alec prende su carro y comienza a ir a toda velocidad hacia el castillo. Llama una y otra vez al celular de Jane hasta que contesta y le pide ayuda.

[…]

Se que lo que estoy haciendo esta mal, lo se desde que he comprado el boleto de autobus hacia Florencia pero algo dentro de mi me dice que Teo esta en peligro, no se como pero Maya le esta haciendo algo y tengo que ayudarlo. Todas las señales que me ha dado Teo, el collar, las frases, las miradas, se suponen que indican algo, pero que? Jamás he sido buena descifrando acertijos y el lo sabe, entonces por que lo hace, no tiene otra opción?
Veo por la ventana del carro, ya estamos a medio camino, recuerdo que hemos pasado por esas pistas Alec y yo y una punzada de arrepentimiento me llena y me hace sentir fatal. Se que le estoy fallando, se que talvez no me perdone esto pero tengo que hacerlo de todas maneras. Llego hasta la estación de Florencia, tomo un taxi seguro y pido que me lleven exactamente a la dirección que esta en la tarjeta . La iglesia esta demasiado alejada por que a pasado ya casi una hora y aun no llegamos. Al fin comenzamos a subir una trocha en medio del prado y llegamos a una gran iglesia que parece tener vida propia, de dentro de ella centenares de luces de colores salen por todas partes. El carro me deja justo al frente de la iglesia, mientras camino comienzo a observar cada detalle de esa estructura, veo que justo enzima de la puerta y debajo de un santo de piedra que esta la palabra Mimir en grande y con luces halógenas que hacen que resalte a pesar de todas las otras luces. Camino pausadamente, observando a cada una de las personas que entran a la fiesta. La mayoría son góticos, casi todos visten de negro y por un instante me siento desentonada por que aun que lleve unos pantalones y chaqueta negra mi polo es blanco y resalta entre toda esa multitud. Llego hasta la puerta y un gran hombre de ojos plomizos me espera.
- identificación?- preguntó y le muestro la tarjeta.
El hombre enarca la cejas y se que eso no es suficiente así que le muestro el collar que Maya me a regalado, que ahora descansa tímidamente entre mis pechos. El hombre al verlo sonríe levemente y me deja pasar. Al entrar, la música electrónica esta sonando a todo volumen. La iglesia es enorme, no entiendo como encontrare a Teo aquí. Comienzo a caminar entre la multitud y me doy cuenta de algo, hay personas que vigilan a la gente desde partes un poco mas altas, los hombres, la mayoría musculosos, llevan polos blancos de manga corta y demuestran tatuajes en diversos lugares del cuerpo, la mayoría en forma circular. Las chicas tienen una pinta muy similar además que estas personas que no pasan de 30 tienen los ojos muy claros casi iguales a los de Maya. Comienzo a ponerme algo nerviosa, entonces comienzo a atar los cabos, Teo me había dicho hace mucho que el grupo de el hermano de Maya hacías cosas feas y estaban locos, ahora me pregunto si eran una secta o algo peor. Ahora entiendo que al decir- Eres inteligente Effy, limítate a estar solo con los tuyos- lo decía en forma de advertencia, no quería que lo rescatara sino que me alejara. Ya comprendo por que se molesto tanto por ver el collar y por que este era la entrada para este lugar tan raro. Todo era una trampa de Maya y Teo solo quería alejarme de ella. Trato de salir por la puerta pero esta amurallada de gente y es imposible pasar. Voy directo a la parte donde se supone esta el altar por que se que allí hay otra salida igual que en todas las iglesias. Me abro paso entre la gente y lo veo. Justo en el altar parado con los brazos cruzados esta Te. Tiene un polo blanco, con mangas cortas, la mirada muy seria y fria y lo peor de todo tenia esos ojos plomizos. A sus costados hay dos hombre mas, grandes y musculosos con los mismos rasgos.
- Teo- se me escapa decir en un susurro. Era imposible escucharlo por la música a todo volumen pero al instante Teo bajo la mirada y poso sus ojos plomizos en los míos. En tan solo un salto ya esta frente a mi.
- Que haces aquí?- pregunta algo hostil
- Ya lo entendí todo, estas en peligro, tenemos que salir de aquí- digo en un tono de suplica y le toco la muñeca.
- No!!-habla el- tu tienes que salir de aquí!- grita y me empuja bruscamente. Doy unos cuantos pasos para atrás pero antes de caer choco con alguien.
Levanto la vista y descubro que es uno de los que tenían polo blanco, veo a mi alrededor y me doy cuenta que estoy rodeada de por lo menos 6 personas.

- al fin has llegado Effy- dice la voz dulzona de Maya que se esta colando al grupo – pensé que te me escabullirías de nuevo, pero ya veo que no.- habla con algo de malicia. Busco sus ojos y los miro con total desprecio y odio.
- Déjenla ir- habla Teo muy serio y tenso
- Tiene derecho a ver a su padre- dice Maya con una gran sonrisa- no le vas a quitar ese derecho o si mi amor?- pregunta ella y observa a Teo. Teo se queda tieso, molesto pero sin hacer nada.
- Padre? A que te refieres con eso?- pregunto ahora si, totalmente confundida.
- No les hagas caso, no les hagas caso!!!- grito Teo. Uno de esos hombres grandotes se agarró del hombro de Teo, como si se diera impulso, luego lo cayó con un certero golpe en la boca del estomago con su gran rodilla. Trato de evitar un grito tapándome la boca con las manos, quiero ayudarlo pero otro hombre me tiene fuertemente agarrada de los hombros.
- Pero que esta pasando aquí?- pregunta una voz femenina. De entre las personas que me acorralan aparece una mujer, alta y esbelta, tenia un vestido totalmente pegado a su cuerpo voluptuoso que caía hasta sus pies. Como una serpiente se acerca a mi. Levanta mi mentón con una de esos dedos largos y con uñas afiladas color carmín.- pero que vemos aquí, ha venido la hija de Paolo- hablo en voz fuerte, segura y autoritaria. La música se apago y todos los vestidos de blanco me miran solo a mi. Otra muchacha algo mas alta que yo pero por lo menos una cabeza menos que la otra mujer se quedo observándome, no creo que tiene mas de 16, a pesar de que se ha pintando prominentemente los ojos de negro, parece fascinada al verme y eso solo me asquea mas. – mi nombre es Milena.- habla la mujer que aun sigue tocando mi mentón con mucha firmeza- esta de aquí es el fruto concebido de tu padre con migo, su nombre es Alúmine.- dijo he hizo que la muchacha se acercara a mi.
- Déjenla ir!! Déjenla ir!!- grita Teo que al parecer ya se ha recuperado del gran golpe. Milena voltea de inmediato, dejando por fin mi quijada. Planta los ojos en Teo que esta arrodillado justo frente a ella, aun se ve en sus ojos el dolor que siente por el golpe pero aun así quiere mostrarse seguro de si mismo.
- Impertinente!- grita Milena y le da una gran patada en el rostro.
- No!!! – grito con lagrimas en los ojos y me acerco a Teo. Como la ultima vez que lo tuve entre mis brazos, esta inconciente pero ahora sangra su rostro.- que le has hecho!!- digo observando a Milena mientras mis manos protegen a Teo. Alúmine me observa con el seño fruncido y sin decir nada me da una cachetada tan fuerte que siento que retumba en las paredes de la iglesia.
- Ubícate!- habla con la voz fría- nadie se arrodilla a ayudar a un simple peón- habla como si fuera el peor error de mi vida. La miro con odio, mientras toco mi mejilla que ahora quema y esta muy adolorida. Busque el rostro de Maya por un segundo y allí estaba, sumisa y tratando de ocultar las lagrimas.
- No vas a hacer nada?- le pregunte indignada pero ella esquiva mi mirada.
- No va a hacer nada por que sabe lo que le conviene- dice Milena con una sonrisa perversa.- llévense a la hija de Paolo- habla y dos hombres grandotes comienzan a levantarme del suelo- mientras que este- dice pateando a Teo- mátenlo ya! Que no nos sirve.
- NO!!!!- grito y comienzo a llorar, mientras trato de todas las formas safarme de las manos fuertes de esos hombres.
Si tan solo Alec estuviera aquí, el me protegería, el no dejaría que nada de esto pasara. Entonces por un instante de locura y desesperación comienzo a gritar su nombre con todas mis fuerzas, una y otra vez. Uno de los hombre trata de taparme la boca con la mano pero yo le muerdo fuertemente, siento como un liquido caliente se posaba en mis labios, estoy totalmente asqueada pero aun así no dejo de gritar. Sabia que era imprudente, sabia que no serviría de nada pero aun así escuchar su nombre era como sentirme algo mejor. El hombre propina un gruñido y me da un golpe en la oreja. El golpe es tan fuerte que me deja aturdida, la cabeza me daba vueltas, un pitido incesante suena en mi oído y un liquido caliente baja por mi cuello. Tratoe con todas mis fuerzas de seguir batallando pero el golpe en verdad me a dejado aturdida y algo sorda.
- Ahora no vas a gritar?- se burlo el hombre
Pero ya no es necesario, el ha hecho todo el trabajo por mi. Ha derramado mi sangre, ahora Alec tiene mas oportunidades de encontrarme, claro si se ha dado cuenta de que no estoy y me esta buscando. Todo pasa después de ese segundo muy rápido, se escucha un gran estrépito, la gran puerta de madera que hace unos minutos estaba abarrotada de gente prácticamente cae al suelo. Se escuchan los gritos desgarradores de las personas inocentes que estaban cerca a ese lugar. Los dos hombres que me tenían sostenida se quedaron casi boquiabiertos. Este era mi momento, sin pensarlo dos veces. Pise la canilla de uno de ellos que grita de dolor y me suelta un poco. El otro hombre, el que me había golpeado estaba a punto de darme otro golpe pero alguien lo empuja fuertemente. Alec se lanza como un animal que quiere comer a el hombre en tan solo un segundo. El hombre ya no puede hacer nada, aun que trata de defenderse lanzando puñetazos a Alec es en. Alec agarra fuertemente el cuello de el hombre y lo giro haciendo que este se rompa en un sonido desgarrador, luego sin tan solo mirarme Alec se abalanza al otro y en cuestión de minutos hace lo mismo.
- estas bien?- me pregunto al acercarse. Yo estoy en estado de shock, no puedo creer que Alec acaba de matar a dos personas en tan solo unos minutos y ahora estaba como si nada. Aun así me alegra tanto verlo que solo me abalanzó a el y lo abraso con mucha fuerza.
- Alec, perdón- fue lo único que se me ocurrió decir.
- Luego hablamos, ahora tenemos que sacarte de aquí- dice y me tomo en brazos, esta a punto de correr pero se detiene en seco. – sangras- habla y me suelta nuevamente. Se tapo la nariz con la manga de su ropa y se alejo unos metros- cura eso por favor.- habla con mucho malestar, como no puede quedarse a mi lado va a atacar a otros hombres que están a punto de atacarnos mientras que me da tiempo para limpiar la sangre
Visualizo el polo del hombre muerto me acerco sin pensarlo dos veces por que el tiempo no esta a mi favor, con todas mis fuerzas rompo un pedazo de tela, me dirijo a la mesa donde hay muchos licores, agarro uno incoloro, empapo la tela y comienzo a limpiar mi cuello y oreja hasta que ya no queda nada de sangre, por lo menos visible por que aun no se en que estado esta la parte interna de mi oído.


- Alec!- grito y comienzo a buscarlo con la mirada pero todo es un caos. La gente normal corre tratando de escapar mientras que hay otros mas solidarios que se quedan a ayudar a la gente que esta atrapada entre los escombros de la puerta, todo huele a sangre y dudo que haya gente aun con vida debajo de esos pedazos de madera. Las personas de blanco en cambio van directo a Alec y otra persona que no logro descifrar quien es. Observo con detenimiento y me doy cuenta que a la que atacan la mitad de los de blanco es Jane. Ella trata de esquivar sus golpes y arremete con todo pero son demasiados.
- Estoy aquí- Habla Alec mientras me tomaba de la mano, parece algo desarreglado pero por suerte no herido.
- Ya me seque la sangre-hablo y trato de acercarme a el.
- Aun tienes aquí- dice señalando mis labios- pero nos es tuya- habla. Rápidamente y llena de asco me limpio la sangre de ese horrible hombre.
- Ahora que?!- pregunta Jane desde el otro lado y se acerca en un segundo hacia nosotros.
Alec y Jane se pusieron en posición protectora alrededor mío. Al principio pensé que solo habían 30 de blanco pero estaba muy equivocada habían mucho mas y todos venían hacia nosotros. busco con la mirada a Teo y veo que Maya lo tiene. Son los únicos que entre todo ese alboroto tratan de huir o por lo menos Maya ya que Teo sigue algo inconciente.

- son hijos de la luna Jane no vamos a poder con todos- habla Alec- llévate a Effy, yo los detendré- al decirlo Jane y yo lo miramos.
- No!!!- gritamos al unísono
- Que lo hagan- habla el, mas decidido que nunca- utilizare mi don, no me harán nada pero para hacerlo tengo que sacarlas de aquí!! Ya!!!
Jane asiente aun que no se ve muy convencida. Al instante siento como Jane me carga en hombros y yo solo me dejo hacer. Alec nos abre camino entre los hijos de la luna que tratan de atacarnos hasta que llegamos a la puerta y Jane comienza a correr muy rápido.
- llévala a la cabaña!- grita Alec y es lo ultimo que escucho de el.


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hola chicas, este si que es un capitulo largo no? espero que les haya gustado en verdad y bueno no quiero sonar pesada con lo siguiente pero creo que la idea de los 8 comentarios esta mal. Y es que me he dado cuenta que se están limitando. Es como que, ya ven 8 comentarios y no quieren comentar mas y ustedes saben que sus comentarios son la energía que hacen que toda escritora escriba rápido y en este caso publique mas rápido aun. Espero que desde ahora en verdad no se limiten =) es lindo leer mas de 8 comentarios, en verdad las que escriben lo saben. Espero que comenten mas, en verdad me harían muy feliz además de que comentar es gratis =D y no les toma ni 5 minutos. Por otro lado a partir del 15 de enero voy a publicar menos seguido, no por que ya no quiera sino por que me iré a la playa y allí será algo mas complicado así que aprovéchenme jajajaja en el buen sentido de la palabra por su puesto xD.

Las quiero!!!!


Lu!!

sábado, 1 de enero de 2011

Capitulo 11



Mientras me hablabas y yo te miraba,
se detuvo el tiempo en medio instante:
el amor me llamaba y yo le obedecía.
Mientras me susurrabas y yo te amaba,
se alzaron los sentimientos,
mandó tu voz,
el cielo se hizo visible en tus ojos,
y yo pronuncié el querer en tus labios.

Anónimo

Dia 31- El grito

Justo antes del patio que teníamos lleno de manzanos, árboles de durazo, cerezos y flores de todos los colores había una parte techada, un lugar donde mi abuela solía quedarse a tejer en la mecedora mientras mi abuelo trabajaba con las flores. Ahora que estábamos nosotros tres, habían puesto una gran hamaca a un costado. Y allí estaba yo, echada junto a Alec mientras la hamaca color crema nos mecía rítmicamente. Alec acariciaba mi cabello mientras que yo solo me recostaba en su pecho.

- ha pasado algo hoy- dije algo temerosa por la reacción de Alec
- que?- pregunto el y yo tuve que hacer un esfuerzo gigante para acomodarme y poder ver su cara.
- Hable con Teo…se disculpo- espere que Alec lanzara objeciones o cosas por el estilo pero solo hizo el ademán de votar aire.
- Me parece muy bien- hablo al fin y me sonrío levemente
- Enserio?-pregunte
- Si, ahora por fin estarás mas alegre- dijo el y yo le di un beso en los labios.
- Tan mal se me veía?
- En realidad no pero se notaba algo de malestar y lo menos que quiero es que estés triste, pero en fin que pidió a cambio? No creo que haya sido una disculpa sin algo de recompensa.- al decirlo automáticamente recordé los boxers azul marino y no pude evitarme ponerme roja. No entendía por que recordaba justo eso pero Alec trato de obviar el color de mis mejillas y no dijo nada.
- Me pidió ir a su cumpleaños, dijo que seria su mejor regalo
- Y lo harás?
- No lo se
- Cuando es?
- Hoy- al decirlo Alec comenzó a sopesarlo
- Deberías de ir, así ya sabes, tendremos por lo menos una buena escusa.- hablo y me sonrío levemente
- Entonces te parece? Me recogerás?
- Por su puesto, en su patio trasero, cuarto para las 12.- dijo y esbozo una hermosa sonrisa.
Después de eso Alec tubo que irse, mejor dicho casi escapar cuando mi abuela dijo que ya serviría el almuerzo. No pude evitar esbozar una gran sonrisa cuando vi ese rostro con algo de desesperación- lo siento Effy, me cae bien tu abuela pero su comida sabe horrible- me dijo en un susurro antes de desaparecer.
Después de eso la tarde paso lenta y aburrida. Alex vino con una bolsa de ropa nueva.
- Y esto?- le pregunte al entregarme la bolsa pero Emily lo interrumpió
- Nos encontramos con Maya y las dos decidimos comprarte un atuendo para esta noche. Alex solo….mmm solo compro las cosas- hablo con una gran sonrisa.
- Wauu gracias, no se hubieran molestado- dije mientras subía las gradas.

Ya dentro de mi habitación comencé a observar las ropas, un polo de seda, caía en capas color plateado con algunas rayas negras y era solo sostenido por tiras muy delgadas y una chaqueta negra que me quedaba a la altura de mis costillas. Justo cuando estaba por tirar la bolsa a la basura callo algo mas, un collar largo con un dije de unos 5 centímetros de plata, el dije era muy raro, estoy segura que era un árbol o algo así pero no lo entendía muy bien por que tenia una forma circular, haciendo que las raíces se entrelazaran con las hojas de la copa.

Pasaron las horas, mi hermano me dijo que ya se iba así que me vestí rápidamente, me puse unos pantalones negros pegados y unos tacones, cosa que odio pero igual me los puse por la ocasión especial y el dije tan extraño que pesaba un poco además de ser muy frío al contacto con mi piel.

Llegamos a la casa de Teo, creí que seriamos casi los primero por que recién eran las 10 pero realmente me equivoque, al llegar habían un montón de autos estacionados, dentro se escuchaba mucha música a todo volumen y gente hablando. Entramos por la puerta principal. Alex desapareció de inmediato por que el conocía a la mayoría de personas mientras que yo solo buscaba a alguien. Busque con la mirada a Teo pero no lo encontré por ninguna parte.

- Effy amiga, has venido!!- dijo Maya que venia desde la sala y me daba un gran abraso. Al instante pude sentir el olor a licor que emanaba su boca.
- Estas ebria?- le pregunte y ella sonriente me hizo una seña con su mano “poquito” – y que has tomado para estar así?
- Esto- dijo entregándome un baso casi lleno con algo transparente dentro- pruébalo esta buenísimo- dijo y yo tome hasta el fondo, terminando el liquido que me quemaba la garganta en tan solo un minuto
- Ajjj es vodka- dije haciendo una mueca de dolor.
- Lo se!- dijo ella alegre- y es puro- le dedique una mirada de molestia pero ella no se dio cuenta o si lo hizo, le resto importancia.
- Maya, gracias por la ropa, esta muy linda- hable después de unos minutos
- Y por el dije- hablo ella y toco el árbol de plata.
- Que significa?
- Sus raíces y ramas mantienen unidos los diferentes mundos- hablo mientras pasaba su dedo por las diferentes figures del árbol- Asgard, Midgard, Helheim, Niflheim, Muspellheim, Svartalfheim, Alfheim, Vanaheim y Jotunheim- hablo rápidamente nombres demasiado extraños para entender con claridad mientras señalaba lugares específicos como si fueran la forma de un reloj- De su raíz emana la fuente que llena el pozo del conocimiento, custodiado por Mimir- dijo mientras señalaba la base, luego me guiño un ojo y se fue con otras personas. En verdad no entendía nada, solo estaba segura de dos cosas, Maya se ponía como loca cuando estaba ebria y que el vodka ya me estaba afectando.
Reinicie mi búsqueda de Teo por toda la planta baja mientras mi hermano me presentaba a algunas personas a las que saludaba amablemente y luego trataba de salir lo mas rápido posible de la conversación para escabullirme y seguir buscando a Teo. Como no encontré a Teo ya después de un buen rato subí y comencé a buscar en cada cuarto, el cuarto de sus padres igual que el escritorio estaban serrados pero el cuarto de Teo no. Al abrir la puerta, encontré a Teo de espaldas a mi, viendo por la ventana, tenia unos jeans oscuros pero no tenia polo. Que afán de este chico jamás vestir del todo bien cuando yo aparecía. Pero esta vez no me impresiono que estuviera sin ropa sino el tatuaje que tenia en el omoplato derecho. Era en forma circular igual que mi collar pero tenia diferentes dibujos que no podía entender por la distancia que nos separaba.

- Effy- me dijo rápidamente y se puso un polo blanco con cuello V.- alguien me vomito en la cocina así que me tuve que bañar de nuevo.- hablo y se acerco a mi.
- Ajjj- se me escapo decir al imaginarme un Teo lleno de vomito.
- Estas preciosa- hablo el mientras me acariciaba los brazos levemente.
- Gracias, tu estas…..estas presentable- dije con una leve sonrisa. El miro por un instante mi rostro, sentí como primero miraba mis ojos, luego mis labios y al fin poso su mirada en mi cuello y después llego al dije.
- Que es eso?- pregunto mientras se alejaba un poco de mi, la sonrisa se le había ido del rostro, ahora parecía molesto. Agarre el dije con mis dedos, como si así pudiera esconderlo y protegerlo de el.
- Un dije- hable
- Quien te lo dio Effy? Alec te lo dio?- pregunto mientras me agarraba de los hombros y me movía bruscamente.
- Suéltame, me haces daño- dije retrocediendo antes de chocar contra la puerta.
- Fue Alec!- grito Teo
- No! no fue Alec fue Maya!!- grite molesta y trate de salir de allí.
Corrí por el pasillo, me prometí no llorar, realmente fui una estúpida al pensar que Teo se comportaría bien con migo, ahora el estaba obsesionado con Alec. Al llegar a la cocina encontré un gran baso de vodka y me lo tome por completo. Al instante me sentí algo mareada, el liquido no era vodka pero igual no me importo. Salí corriendo a pesar de que Maya gritaba mi nombre, me quite el collar con fuerza y lo arroje a alguna parte del patio de Teo. Al llegar al final del patio había una gran pared de piedra talvez de dos metros que no me permitiría salir, vi a unos metros de mi y había una pequeña puerta de madera, trate de abrirla pero estaba serrada con un gran candado.
- Que tratas de hacer?- me pregunto la voz mas perfecta del mundo
- Encontrarte- dije levantando la vista y viendo a Alec sentado en la cima del muro, viendo divertido lo que hacia.- no te rías y ayúdame que creo que Maya viene hacia aquí.- el sonrío otra vez.
- Mala noche?- pregunto mientras de un solo saltito caía delante de mi.
- Muy, muy mala noche. Tu sabias no?- le pregunte mientras el me cargaba y daba un salto hacia el bosque
- Saber que?- pregunto ya al otro lado
- Que Teo se comportaría así.- el asintió.
- Admito que sabia que el era un completo imbécil y que metería la pata pero no sabia que seria tan idiota de hacerlo tan pronto.
- Bueno pues lo es y de todas maneras ya no importa- dije con una leve sonrisa y le acaricie el rostro- ahora estoy con tigo y eso es lo único que importa.
- Me alegra que eso salga de tu labios- dijo y me dio un ligero beso antes de que partiéramos a la gran sorpresa que me tenia preparada.
Me acomode en su espalda y el corrió mientras yo tenia los ojos bien serrados para que no me mareara, pero debo admitir ya estaba muy mareada por la mezcla de vodka y el extraño liquido, al morder mis labios los sentía algo adormilados y eso en verdad no era una buena señal, demostraban que aun el efecto del alcohol no se había ido o mas bien recién estaba llegando. Cuando Alec se paro he hizo que bajara sentí como todo me daba vueltas, tambalee antes de estabilizarme pero Alec creyó que había abierto los ojos durante el viaje.

- Te dije que no abrieras los ojos- dijo pero aun yo los tenia serrados.
- No los abrí, pero puedo hacerlo ahora?- pregunte, el me tomo de la mano
- Paciencia- me dijo mientras caminábamos por la hierva- ahora si Effy, abre los ojos.
Al abrir tímidamente mis ojos no podía creer lo que veía. Parpadee un par de veces antes de darme cuenta que lo que veían mis ojos no era parte de mi imaginación o el licor sino eran reales. Estaba parada justo a 10 metros del gran sauce, todo a mi alrededor parecía que brillaba pero en realidad eran las luciérnagas que le daban un toque mágico a todo. El sauce estaba iluminado por una luz media naranja por dentro, dándome la sensación de que tenia vida propia.

- Alec esto es hermoso- dije y lo abrase mientras veía el espectáculo de las luciérnagas y el sauce. Alec me sonrío y se acercó para rozar nuestros labios.
Caminamos hacia el sauce, el abrió las ramas como si fuese una cortina y adentro todo era totalmente diferente a la primera vez que vine. El ambiente se sentía calientito por que habían cientos de velas rojas puestas en lugares estratégicos, en el centro ya no estaba una manta sino que había algo negro que parecía mas acolchado y al alrededor estaban unos 10 almohadones rojos.

- te gusta?- me pregunto Alec al oído mientras me abrasa la cintura por atrás.
- Que si me gusta? Me encanta Alec- dije voltee sorpresivamente y le di un beso.
Era un beso diferente, algo que cada vez me hacia pedir mas y mas de el. Alec se dio cuenta de eso, me tomo de la cintura y acerco mas a el, tanto que podíamos ser uno solo, poco a poco caminamos hasta el centro, sin dejar de besarnos en ningún instantes. Ágilmente me quite los tacones con un movimiento de pies y cuando ya estábamos en el centro descubrí que Alec tampoco tenia los zapatos puestos. Me aleje un poquito de el para recobrar el aliento y salieron las palabras.
- Te amo- hable. Por primera vez en mi vida esas palabras salían de mi boca y por primera vez en mi vida enserio lo sentía, enserio amaba a ese vampiro. Alec sonrío ligeramente y sus ojos brillaron como nunca.
- Yo también te amo Effy- dijo y nos volvimos a besar. Suavemente comenzó a bajar mi chaqueta negra y yo comencé a desabrochar su saco. Con delicadeza me fue recostando en la cama negra y besando.
Era la primera vez que no tenia miedo de hacer esto, era la primera vez que no me venían dudas sobre lo que pasaría después, por que estaba segura que Alec siempre estaría a mi lado. Comenzó a besar mi cuello y luego paro por un segundo. Abrí los ojos y encontré los suyos, el sonreía de pura felicidad y yo hacia lo mismo mientras el pasaba un dedo por cada parte de mi rostro, como si lo estuviera memorizando. No era necesario hablar, nuestros ojos se estaban diciendo todo en ese silencio. Acerco sus labios una vez mas a los míos y entonces lo escuche. Un grito desgarrador que venia del bosque. Alec y yo nos tensamos al instante.

- que fue eso?- pregunto Alec frunciendo el seño y sentándose rápidamente aun que estaba segura de que el ya sabia lo que era. Yo me quede echada, el grito sonaba una y otra vez en mi cabeza, comencé a sentir una angustia tremenda y entonces comprendí de quien era el grito.
- Teo- hable y me senté al instante.- Es Teo Alec, es Teo, esta en peligro!- dije con desesperación y con lagrimas en los ojos.
- Ponte la chaqueta Effy- hablo Alec muy serio mientras en un movimiento veloz apagaba todas las velas.
- Alec?- le pregunte en un susurro mientras trataba de buscar mis zapatos. El se acerco a mi y me toco el rostro.
- Estoy aquí- dijo bajito.- tenemos que ir por él, ya! O puede ser demasiado tarde- hablo seriamente y yo asentí tratando de no llorar.
Alec me cargo en su espalda y comenzó a correr por el bosque. Como no escuchamos otro grito o voces que nos indicaran donde estaba Teo, Alec solo se guío por su aroma. Por lo menos corrió un kilómetro, cada vez se adentraba mas y mas en el bosque hasta que lo encontramos. Tendido en una zona casi sin árboles donde gracias a la luz de la luna llena podía ver el cuerpo de Teo con claridad. Alec me bajo rápidamente y yo me acerque corriendo a Teo, estaba recostado en la hierba, inconciente y con una gran herida en el hombro derecho, la sangre manchaba todo su polo blanco haciendo que la herida se viera aun mas grotesca.

- Algo le a mordido- hablo Alec mientras arrugaba su nariz y hacia un gran esfuerzo para no beber la sangre de Teo. Yo por puro instinto rompí un pedazo del polo de Teo y con ese comencé a hacer presión en la herida.
- Pero que?- pregunte mientras observaba el bosque.- allí!- dije señalando unos arbustos y dentro de ellos unos ojitos amarillos que brillaban a la luz de la luna. Alec fue corriendo hacia ellos, un ligero aullido se escucho a lo lejos y Alec regreso.
- Uno de los perros del señor Parvati- hablo Alec al estar a mi lado- han debido de escapar por que el aullido también provenía de uno de ellos pero esta ya muy lejos.
- Tenemos que hacer algo, esta perdiendo mucha sangre- hable al darme cuenta que la tela que le había puesto ya estaba totalmente empapada de sangre tibia. Alec suspiro profundamente.
- Lo voy a cargar pero no iré muy rápido para que tu no te pierdas ok?
La idea no me gustaba en absoluto por que mi lentitud pondría en riesgo a Teo pero asentí de todas maneras, sabia que Alec no me dejaría. Le amarre un pedazo de tela alrededor de la herida y Alec lo cargo. Comenzamos a correr por el bosque. Ya habíamos corrido por lo menos medio kilómetro y yo ya no podía mas.

- tienes que seguir Effy- hablo Alec mientras que yo recobraba el aliento.
Seguí corriendo por Teo, tenia que ser fuerte por el y apresurarme por que cada minuto que pasaba era uno en contra para el. No se cuanto tiempo paso pero logre ver el gran muro de piedra que indicaba que ya habíamos llegado a casa de Teo. Alec dio una patada a la puerta de madera que sin mayor esfuerzo cedió y se abrió. Entramos rápidamente, llegamos hasta la entrada de la cocina. La escena debió de parecerles horrible a los demás que al vernos manchados en sangre y con Teo inconciente comenzaron a gritar.
- Maya!! Alex!!! – grite lo mas fuerte que pude y la gente comenzó a buscarlos. El primero en aparecer fue Alex.
- Que a pasado?- pregunto mientras Alec ponía a Teo enzima de la mesa del comedor.
- Al parecer algo le a mordido- dijo Alec que daba unos pasos hacia atrás y se quitaba el saco rápidamente.
Me aferre a su brazo, por que ya no podía mas. El aire me faltaba en los pulmones, hacia que toda mi garganta me ardiera, correr tanto me había dejado tan exhausta y beber alcohol no me había ayudado en nada. Poco a poco sentí como mis pies ya no respondían y mi mirada se volvía turbia, brumosa hasta que ya no pude mas y caí.


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Hola chicas!!! Espero que hayan pasado un feliz año nuevo!!!! Acabo de despertar, he leído sus comentarios y la promesa es promesa así que aquí tienen el capitulo prometido, he visto que la mayoría quiere que publique cada 8 comentarios y seguirá siendo así. Por otro lado hice una encuesta sobre si querían leer algunos capítulos sobre la batalla de la historia de “Alec y Mía” y la mayoría a dicho que si quiere, así que denme tiempo para que haga esos capítulos y cuando estén listos yo les avisare. Espero que les guste el capitulo y comenten si quieren el siguiente!!

Las quiero,

Lu!!