jueves, 23 de diciembre de 2010

Capitulo 8

Solo un pequeño respiro.
Un abrir y cerrar de ojos;
todo es diferente.

Laura Rodriguez

Caminamos agarrados de la mano hasta llegar al cafetín donde Alex estaría trabajando. Decidí para no aumentar el drama de hoy, que no presentaría a mi hermano con Alec. Solo me metí, le deje las llaves, lo mire con una sonrisa y salí del cafetín. Estoy segura que se quedo demasiado extrañado por mi actitud y así era mejor, después de todo lo que me hizo pasar esta mañana, dejarlo con la incertidumbre seria un modo de que pagara todo el mal rato que me hizo pasar.
- ahora que ya dejamos la llave, será mejor que te explique un poco sobre los Vulturi- hablo Alec algo mas serio mientras a cada paso nos acercábamos al gran castillo. Todo el camino a Volterra había estado alegre por mis abuelos ahora se notaba serio, atento y sobre todo logre percibir que estaba preocupado.
- Ok- hable bajito, el me miro y me dio un beso en la frente.
- Lamento si me comporto como un completo tonto al estar tan serio, es solo que quiero que todo salga perfecto.
- Saldrá bien- dije con cariño- Solo dime que tengo que saber de ellos- hable y el me sonrío levemente.

Como ya sabia todo lo que tenia que saber sobre los tres Vulturi lideres, Alec se encargo de explicarme lo que tenia que saber sobre los demás. Me hablo de una tal Heidi que es la que se encargaba de los alimentos y que la reconocería por vestir siempre con un vestido rojo muy pequeño. Después hablo sobre su hermana, sobre lo arrogante que solía ser y sobre la superioridad que ella y el tenían ante los demás vampiros. Luego estaban los dos que siempre seguían a Jane y a el, Félix y Demetri. Según Alec los dos eran muy serios e indiferentes así que no demostrarían ningún problema aun que estuvieran presentes en la presentación. Ya no pudo hablarme de mas vampiros puesto que al parar descubrimos que ya estábamos en el castillo. Al verlo me sentí demasiado pequeña y vulnerable. Ahora si tenia miedo.

- Que pasa si nada sale bien?- se me escapo preguntar mientras me plantaba en el suelo como una estatua antes de entrar al castillo. Alec volteo a verme pero no supo que decir, parecía confundido.- dejarías que me mataran?- se me escapo preguntar otra vez y es que la actitud de Alec me asustaba un poco. Sobre lo que había escuchado hasta ahora entendí dos cosas. Uno, Alec era un buen sirviente de la corte y dos, era tan fiel que dudo que me pondría a mi antes que a ellos.
- Jamás dejaría que te pasara eso Effy, por favor ten eso presente- dijo y antes de que pudiera replicar me dio un tierno beso en los labios. Sabía lo peligroso que era estar con mas de una docena de vampiros pero aun así lo hacia, lo hacia por Alec. Por un instante desee haber abrasado a mi hermano, decirle cuanto lo quería, haberme despedido de Emily y agradecer a mis abuelos, pero no lo hice por que tenia la certeza de que Alec me sacaría de allí con vida no?
Entramos al gran castillo, estaba tan nerviosa pero trate de guardar la calma y recordar todo lo que me había dicho Alec. Recordar a quien le tenia que caer bien mientras a quien le incomodaría mi presencia. Caminamos por unos pasillos algo oscuros, a cada instante nos adentrábamos mas y el nerviosismo de conocerlos a todos me invadía. Llegamos hasta unas gradas de caracol, comenzamos a decender y llegamos hasta un recibidor en forma circular, en el centro del suelo de mármol había un escudo que no supe definir bien que era. Al rededor de este extraño escudo habían unas 12 columnas y detrás de ellas no lograba ver nada debido a la oscuridad perpetua que existía en ese lúgubre lugar.
- Jane- hablo Alec con mucha frialdad. Su hermana salio por detrás de una de las columnas con tanta sutileza como si de un gato se tratara. Ella estaba justo de tras de una puerta de madera tallada con finos retoques. La muchacha que tenia el cabello rubio muy bien recogido me miro con mucha seriedad y algo de maldad en sus ojos que hizo que no pudiera retener la mirada por muchos segundos, después de todo ella tenia esos mismos ojos rojos que ahora Alec tapaba con las lentillas.
- Alec, Effy- dijo con una leve sonrisa de maldad.
- Hola Jane- trate de decir con al voz mas segura posible pero se resquebrajó al instante.
- no tengas miedo- me animo Alec mientra apretaba un poquito mas mi mano. – mi hermana te cuidara aquí mientras yo hablo con Aro si?
- Ok- dije mientras asentía no muy segura. Alec me dio un beso en los labios
- Todo saldrá bien, lo prometo- me dijo muy bajito antes de que entrara a esa puerta y desapareciera por completo.
- Así que tu eres la chica que vimos aquel día- hablo Jane examinándome con la mirada mientras se acercaba un poco mas a mi- admito que me pareciste poca cosa ese día, toda desarreglada y fea- hablo y yo trate de no fruncir el seño, Alec tenia razón al decir que su hermana podía ser arrogante, solo deseaba que con migo no se comportara siempre así.- pero ahora que te veo no puedo juzgar mal a mi hermano. Te eligió bien.- dijo y miro hacia una de las columnas que estaban a mi costado izquierdo.- sal de allí Michael- dijo Jane con un tono muy frío y calculador- o quieres que te saque yo?- pregunto después de un segundo al ver que nadie salía de allí pero al fin salio un muchacho, era un poco mas alto que yo, cabellera totalmente rubia y ojos color rubí. – no te dijeron que es malo espiar?- le pregunto Jane.
- Lo lamento- dijo el muchacho mientras bajaba ligeramente la cabeza- solo quería conocer a la famosa Effy.- hablo el muchacho
- Famosa?- pregunte frunciendo ligeramente el seño en reconocimiento de estar confundida.
- Que Alec no te contó que eres toda una controversia aquí?- pregunto Michael y yo negué con la cabeza.
- Pues esta bien que no lo hizo por que si lo hubiera hecho estoy segura que no habrías querido venir- dijo Jane y no quise preguntar mas sobre el tema, tan solo pensar en lo que estaba detrás de esa puerta me ponía la piel de gallina hasta no poder mas.
- Alec no me hablo de ti Michael- dije en una voz casi inaudible aun que quise que no saliera así
- Es habitual, soy nuevo y ahora que el esta casi todo el día fuera de casa no hablamos mucho- dijo el joven, con rasgos aun infantiles. Estaba segura que no pasaba de los 16 años o por lo menos esa edad aparentaba.
- Además de que a Alec no le agradan los metiches- dijo Jane con una sonrisa maliciosa y Michael se encogió de hombros.
- Tienes algún don?- le pregunte y Michael me miro directamente a los ojos igual que Jane.
- al parecer te ha informado muy bien- hablo Jane en un tono un tanto molesto. Trague saliva, talvez había metido la pata y no debía de haber dicho eso.
- Yo se lo pregunte- hable rápidamente
- No te preocupes, no creo que te maten por saber algo mas sobre nosotros- dijo en un tono tranquilo Michael tratando de aminorar la tensión pero lo único que había hecho es empeorarla al decir “no creo que te maten” pero al parecer el chico no se dio cuenta y siguió hablando.- preguntaste cual es mi don verdad?
- Si- dije asintiendo con la cabeza
- Tengo el don de borrar las mentes e insertar cual quier otra cosa en ellas haciendo que la persona crea 100% que es real- dijo con una elegante sonrisa y yo me quede totalmente sorprendida.
- Wauu- exclame
- Tranquila niña que ese no es el poder mas sorprendente que encontraras aquí- hablo Jane que ahora parecía algo preocupada y volteaba cada 2 minutos a ver la puerta por donde se metió Alec.
- Es común que se tarde mucho?- pregunto después de unos minutos de silencio. Jane negó con la cabeza.
- Claro que no lo es- hablo una voz femenina que salía de detrás una de las grandes columnas en forma circular.
- Nicole no deberías de estar aquí- dijo Jane en un tono muy molesto
- Por que no?- pregunto la misma muchacha que vi el primer día. Solo que ahora tenia el cabello recogido en una especie de media cola y bestia con un traje igual de negro que los demás. – si esta es la que hará que maten a Alec?- pregunto y me observo con mucha malicia.
- Mi hermano no morirá hoy y te recuerdo que me dejo al cuidado de esta mundana así que deja de verla así o te arrepentirás- hablo Jane con total seriedad y Nicole desvío la vista con una ligera sonrisa.
- Es extraño que el me pudo cambiar por algo así!- dijo con total desprecio mientras caminaba por entre las columnas.
- A mi me agrada- hablo Michael. Detestaba esa situación por que era como si al ser una humana normal fuera inferior y por tanto no existiera en esa conversación.
- A mi no y sabes por que?- pregunto Nicole y se acerco mucho a mi tanto que toco mi quijada con la mano y la levanto hasta que viera sus ojos rojizos- porque tu me lo quitaste…- siseo como una cobra antes de que Jane se interpusiera entre nosotras y le gruñera. En ese instante vi como Nicole se retorcía de dolor por unos instantes.
- Te dije que no la miraras así!- hablo en voz autoritaria Jane mientras Nicole seguía tendida en el suelo, humillada y con signos de tener aun dolor. Por simple reflejo trate de ayudarla a pararse pero Jane me alejo.
- Estas loca? Ella solo espera que la toques para poder hacerte daño- hablo en tono de reproche.
- Lo la…lamento- hable y me aleje algo de ella.
- Michael, cuida a Effy con tu propia vida, iré a ver que pasa adentro- hablo Jane y antes de que yo pudiera decir algo salio de la habitación con tal rapidez, que me dio la impresión de ser solo una ligera brisa.
Al segundo que se fue Jane, mire a Nicole que estaba justo frente mío a unos pocos 5 metros de distancia. Michael se puso a mi costado y me sonrío.
- No te preocupes por mi, tengo mas de 200 años así que se controlarme muy bien cuando tengo a una humana cerca- dijo pero hasta ese instante eso no me había preocupado solo la mirada de Nicole, acusante y acecina, llena de sed de venganza. Me preguntaba como habría termino Alec con ella o mas bien hace cuanto es que habían terminado.
- Yo en cambio- hablo Nicole caminando en círculos como un tiburón listo para atacar- me convertí hace menos de 50 años así que no tengo mucho control- dijo mirándome a los ojos trate de desviar la mirada pero sus ojos eran totalmente hipnotizantes. – estoy segura que Alec no te hablo de mi don, suele no asustar a la gente nueva, es que es tan considerado- dijo ella que se movía ágilmente y ahora estaba justo detrás de mi, susurrándome al oído.
- Vasta Nicole- hablo Michael que la veía desafiantemente
- Tu cállate o quieres que le diga a Jane tu secreto? Estoy segura que no le agradara para nada- dijo con una voz melodiosamente maligna. La mire esta vez yo a los ojos, creía que era como un perro si le mostrabas el temor el perro te mordía pero si no lo hacías por lo menos la cosa mejoraba.
- Que quieres de mi?- le pregunte con voz firme mientras no quitaba ni un solo instante mis ojos de los suyos
- Que no es obvio?- pregunto y se acerco a mi, de frente, me toco la quijada fuertemente con una mano y aun que quise safarme no pude- quiero que desaparezcas- hablo y comencé a sentir un dolor punzante en el corazon, era extraño era como si mi sangre se quedara quieta y apretara mi corazón y mis pulmones. Comencé a jadear del dolor, no podía gritar y tampoco podía mirar para otros lados solo miraba los ojos de Nicole.- suéltala!- escuche a alguien gritar a lo lejos, creo que era Michael pero Nicole no se movía. Sentí que ya me iba, sabia que ya no tenia mucho aire en mis pulmones, mi corazón se daba ya por vencido hasta que alguien la empujo o me empujo fuertemente a mi, caí al suele y como pude comencé a respirar de nuevo agitada.
- Effy, Effy….estas bien?- pregunto la voz mas linda del mundo, abrí los ojos y vi a Alec, me sostenía la cabeza en el suelo.
- Estoy bien- dije débilmente y trate de pararme pero el pecho me dolía mucho, vi de soslayo como Jane atacaba a Nicole y ella gritaba levemente de dolor mientras Michael había desaparecido.
- No estas bien, jamás debí de dejarte sola- dijo Alec y golpeo el suelo con un puño cosa que hizo que todo temblara un poco. Le toque el rostro con una mano.
- No te preocupes, estoy bien- dije con dulzura, me incorpore con su ayuda y lo bese débilmente.
- Te dije que no te metieras con Nicole- hablo severamente Jane mientras comenzaba a caminar, solo suspire profundamente. No tenia ni fuerzas para replicarle nada. Jane abrió la puerta de madera tallada y entramos a un gran pasillo, amoblado y bien iluminado. Las paredes tenían cuadros muy antiguos de la corte mientras que el suelo estaba cubierto con una fina alfombra roja. Llegamos sin ningún problema hasta una puerta mucho mas grande y al costado vimos a una joven mujer, tenia el cabello ondulado y rubio y unos ojos completamente celestes.
- Bianca abre- dijo Alec con frialdad mientras la joven recepcionista me miraba con algo de envidia.
- Si señor- dijo la muchacha y abrió las puertas. Ahora lo tenia muy claro, la joven era humana.


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Hola bueno primero decirles que lamento que el cap sea muy pequeño o bueno relativamente pequeño es solo que quiero que la parte en donde conoce a los vulturi, en si a Aro sea en un capitulo aparte y largo =D así que tendrán que esperar hasta después de navidad u.u. otra cosa, Lita!! yo también vi ese libro aun que no lo compre por que preferí comprar Angiología =) que también es un buen libro o bueno eso es lo que dicen por que recién acabare de leer la saga de los juegos del hambre que se los recomiendo al 100% . Creo que todos los libros que Meyer recomienda son así de buenos =) como cazadores de sombra y esta vez los juegos del hambre. Espero que lean esos libros, jamás se arrepentirán se los aseguro. Por otro lado espero que todas y cada una de ustedes pasen una feliz navidad! Ustedes ya me hicieron la navidad con tantos comentarios =) EN VERDAD SI!!

Bueno las quiero un montón a todas!!! Y espero publicar el domingo

Saludos y Feliz navidad!

Lu!!


Pdt1: Aranza!!! Tu recomendación ya esta hecha creo que queda mas que entendido que me gustaron mucho tus blogs y espero que las que deseen pasen a verlos que están muy buenos =D. Además de que se animen a ver los demás blogs recomendados.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Capitulo 7

Y fue tan fuerte volver a verte
Sufrir tanto tiempo por ti
Hasta mirarte
Recuperarte por un solo instante
Y saber que te irías sin mi
Por que tu ya no eres para mi.

Camila



Día 16- la presentación


Después de un rato de estar metida en la cama sin poder conciliar el sueño supe que era tiempo de levantarme. No había parado de llover toda la noche y eso había hecho que durmiera muy poco. Era una lastima que justo hoy le había pedido mas tiempo para dormir a Alec y me despertaba tan temprano. Por suerte mis abuelos si que se alegrarían de tenerme hoy en el desayuno.

Tome una ducha reconfortante, larga y muy caliente, al salir me vestí con unos jeans y un suéter color rojo, muy ligero para estar en casa ya que gracias a la calefacción jamás me daba frío. Comencé a bajar las gradas de caracol y antes de bajar hasta la cocina decidí ir al cuarto de mi hermana a echarle un vistazo. Emily aun dormía profundamente así que eso decía que me había despertado realmente temprano. Baje las gradas feliz, aun con el recuerdo muy presente de que hoy me encontraría con Alec y que todo era muy diferente pero algo me freno. Al abrir la puerta de la cocina descubrí que había una voz mas, una voz muy familiar.

- Que hace el aquí?- pregunte irritada mientras abría la puerta y veía a Teo desayunando con mis abuelos y Alex. Parecían algo molestos y al instante que entre todos me vieron muy mal.

- Como pudiste!- grito Alex tan molesto que no supe bien que había hecho.

- Que hice?- pregunte algo asustada por el tono de mi hermano pero al ver los ojos de Teo supe muy bien que había pasado. – eres un idiota!- le grite- prometiste que no dirías nada!!- dije tan furiosa que quise acercarme a el y darle una cachetada.

- Teo hizo bien al decirnos eso, Elizabeth!- grito mi abuelo mientras Alex se interponía entre Teo y yo. Teo me observaba distante y muy serio como jamás lo había hecho antes.

- Mi nombre es Effy y no! no hizo bien!!!- grite

- Tu no conoces a ese muchacho Effy- dijo mi abuela algo mas calmada- puede ser simplemente alguien que te quiere hacer daño

- Lo conozco mas que todos ustedes!- dije aguantando la rabia.

- Mientras estés en esta casa te prohíbo verlo!- hablo mi abuelo con voz firme. Lo mire a los ojos con mucho odio y no pude aguantar las lagrimas.

- No puedes prohibirme verlo!!- grite furiosa mientras las lagrimas caían por mis mejillas.

- Pero mamá si, le llame apenas Teo nos contento lo sucedido. Sino dejas de verlo te regresas a casa. – hablo Alex y Teo levanto levemente la cabeza con algo de sorpresa al parecer eso si que no se lo esperaba.

- No queremos que te pase lo que le paso a tu tía, Effy. Por favor solo lo hacemos por tu bien- dijo mi abuela y trato de tocarme pero yo saque mi brazo bruscamente y me aleje unos pasos de ellos. Vi a Teo con todo el odio que pude pero el esquivo mi mirada.

- Ya entiendo, creen que Alec es así verdad?- pregunte furiosa- pues están equivocados, en todo caso al que tendrían que temer es a Teo- dije y lo observe al fin a los ojos, el levanto la mirada levemente y supe que le daría en donde mas le dolía. Mi abuelo y los demás en la cocina nos miraron algo confundidos- por que no dejas de contar mentiras sobre la vida de los demás y mejor les cuentas tu verdadera historia? O que?-dije ahora viendo a mi familia- No les hablo sobre su problema con las drogas?- pregunte, sonreí con malicia y salí de la casa.



Aun llovía muy fuerte pero no me detuve a recoger mi abrigo solo salí corriendo. Tan solo quería huir, deseaba con todas mis fuerzas encontrar a Alec, esconderme en sus brazos y sentirme segura.



- espera!- grito Teo que venia corriendo detrás de mi.

- Déjame en paz!- le grite y trate de correr mas rápido pero el me alcanzo muy cerca del bosque y me tomo de la muñeca haciendo que volteara bruscamente y me quedara justo frente a el.

- Por favor, escúchame- dijo Teo. Solo lo mire, tenia tanta rabia que no pude contenerme y le lance una cacheta. Por un instante solo pude escuchar el sonido que hizo mi mano con su rostro luego la lluvia volvió a caer a cantaros y pude observar el rostro de Teo que demostraba pena, mucha pena pero no me importo.

- Te odio!- dije, hice que me soltara y salí corriendo hacia el sauce, el único lugar donde me sentiría segura hasta que pudiera ver a Alec.



No se cuanto corrí solo se que estaba empapada, no paraba de llorar pero había llegado al gran sauce. Entre en el, me desilusione al descubrir que estaba totalmente vacío, ni las mantas ni los almohadones verdes estaban ya, pero eso no importo mucho. Me deje caer sin fuerzas al suelo y me recosté debajo del gran tronco del sauce, abrase mis piernas y comencé a llorar. No podía entender como un día podía ser tan feliz y al siguiente toda mi felicidad se destruía por un idiota. Aun no entendía por que Teo se había puesto así, celos? Porque si se veía mas que contento con Maya. O es que solo quería sentir que tenia poder sobre mi y por eso lo hacia? Solo estaba segura de una cosa, el no esperaba que mi hermano tomara una decisión tan abrupta como regresarme a casa y yo a pesar de eso seguiría viendo a Alec.

Las demás horas seguí escondida entre mis rodillas, la lluvia no paraba pero por suerte dentro del sauce la lluvia aminoraba un poco. Estaba completamente empapada y tiritaba de frío solo esperaba que Alec hubiera seguido mi aroma y no pensara que lo había dejado plantado. Paso talvez una hora mas y pude escuchar al fin unos sonidos a fuera del sauce.



- Effy?- pregunto la voz de Alec

- Alec- dije y levante la vista para observarlo. Alec entro rápidamente al interior del sauce y me miro con notable preocupación.

- Que te paso?- me pregunto y se sentó a mi costado. Rodeo mi hombros con uno de sus brazos y me atrajo a el con mucho cariño y delicadeza. yo solo pude mirarlo y aun que ya había parado de llorar hace un buen rato, ver su rostro y pensar que ya no me dejarían verlo me hizo llorar nuevamente. Lo abrase con mucha fuerza pero no dije nada, estuvimos así por un rato hasta que Alec logro calmarme.

- Estas temblando- dijo al ver que estaba completamente mojada. Yo mire mis brazos y descubrí que parecía un tintinero además de que mi ropa estaba muy sucia. – ten- dijo quitándose la chaqueta negra y poniéndomela en los hombros con mucho cuidado. Debo admitir que la chaqueta estaba tan fría como el ambiente pero aun así me encanto el gesto de Alec.

- Gracias- dije y entrelace nuestras manos.

- Ahora si, me dirás que paso?- pregunto y yo le conté todo lo que había sucedido desde la noche anterior. Alec se mostraba cada vez mas enfadado. Podía percibir como sus brazos se tensaban, como su rostro reflejaba rabia, rabia que era dirigida solo a Teo. Al concluir de hablar Alec trato de guardar la compostura. Serró los ojos con fuerza y los volvió a abrir ahora mas calmado

- En conclusión- dijo arrastrando un poco las palabras, aun se notaba muy enfadado- Teo se mete donde no debe pero…

- Pero? Hay un pero? No me digas que lo defenderás tu también- hable algo preocupada, lo que me faltaba es que Alec también defendiera a Teo. El negó con la cabeza.

- No voy a defender a ese imbécil Effy, solo digo que tu familia tiene todo el derecho de comportarse así, les ocultamos algo y bueno tienen razones para preocuparse, no crees?- hablo y yo asentí, sabia que lo que había hecho estaba mal pero Teo no tenia ningún derecho a hacer lo que hizo, todavía mentir de la forma en que lo hizo y decir que Alec era un chico de mal vivir cosa que era todo lo contrario.

- Tendrán todas las razones del mundo Alec, pero jamás harán que me aleje de ti- dije y el sonrío levemente, me abraso y me dio un tierno beso en la frente.

- Tengo una idea- dijo el después de un rato de silencio

- Cual?

- Iré a presentarme hoy- hablo y yo me quede atónita- si, eso haré- dijo mas decidido que nunca.

- Enserio?- le pregunte.

- Si Effy- dijo con una gran sonrisa- no quiero que nos separen, tu si?- pregunto y yo negué con la cabeza

- Por su puesto que no!

- Entonces me reivindicare, les demostrare que no soy la persona que Teo dijo

- Eres lo máximo, lo sabias?- le pregunte y rose sus labios con los míos cosa que Alec no acepto como un beso, me tomo de la cintura y me beso aun mas apasionadamente como nunca lo había hecho, luego me soltó ligeramente, me volvió a besar pero esta vez fue solo un rose dulce y me ayudo a pararme.

- Antes de que nos vayamos, tengo que decirte algo- hablo el

- Que?

- Aro ya sabe todo Effy- dijo como si en verdad lo lamentara.- quiere conocerte.- No pude evitar tragar saliva. Tenia algo de miedo pero sabia que si Alec haría esto por mi yo también tenia que conocer a su familia. – se supone que seria hoy pero con todo esto…-Lo abrase.

- Iré, pase lo que pase con mis abuelos ire- dije levemente y le sonreí, el me tomo del rostro y me di un gran beso.

- Gracias, prometo que no te dejare sola y si lo hago te quedaras con Jane- dijo el y volvió a besarme. Yo asentí con la cabeza, la idea de quedarme con su hermana me aterraba pero no le diría nada, no quería que pensara que era un miedosa.

Alec me cargo en su espalda y me pidió que serrara los ojos para que no me mareara, hice exactamente lo que me indico y el comenzó correr muy rápido. Al cabo de 10 minutos ya estábamos en nuestro lugar habitual de encuentro. Me bajo suavemente, me tomo de la mano y comenzamos a salir del bosque. Ya estábamos por la zona residencial. Antes de llegar a la casa de mis abuelos teníamos que pasar por 2 mas, una era la casa de los Parvati, una casa amplia y llena de perros. Al pasar con Alec los perros comenzaron a ladrar por detrás de las rejas que tenia esa casa. No pude evitar sobresaltarme un poco, generalmente esos perros no ladraban pero al hacerlo me ponían muy nerviosa y es que eran muy grandes y además parecían cazadores.

- son bracos- dijo Alec mientras me sonreía para que dejara de estar tan tensa

- me ponen nerviosa- admití y me acerque mas a el



Luego de esa casa, seguía la de Teo. Descubrí que aun no había salido de casa puesto que, su carro negro estaba estacionado justo allí. Vi su porche y mi cuerpo se tenso al ver que estaba sentado en el, parecía algo desesperado. Estaba apoyado en sus rodillas y sus manos sostenían su cabeza que solo miraba al suelo. Cuando escucho nuestros pasos algo amortiguados por el sonido de la lluvia levanto la mirada y me miro con algo de ilusión que se fue al instante al ver a Alec tomándome de la mano. Vino corriendo a mi pero Alec se interpuso entre nosotros en una muestra de protección.



- Effy- dijo Teo mientras trataba de verme. Yo tome la mano de Alec con mas firmeza y no respondí.

- Aléjate, no quiere hablar con tigo- dijo Alec en un tono amenazador, hizo del lado a Teo con un ligero empujón y comenzamos a caminar hacia mi casa.

- Tengo que hablar con ella!- dijo Teo y me tomo de la otra mano, yo me aleje bruscamente y Alec se puso muy rápido justo frente a el. Lo miro mas amenazante que nunca. Estoy segura que sin esos instantes Alec no hubiera tenido las lentillas negras Teo hubiera parado de molestar pero no fue así, Teo se acercó mas a Alec, una actitud que me preocupo puesto que, si Teo peleaba con Alec, el le haría mucho daño y a pesar de eso yo no quería ver a Teo sufrir.

- Yo no tengo por que hablar con tigo Teo así que mejor déjame en paz!- le dije, tome a Alec de la mano y me lo lleve a casa antes de que cometiera una locura.

- Por que no dejaste que lo pegara? - gruño Alec cuando ya estábamos parados en el porche.

- Por que un caballero no hace eso justo cuando esta por conocer a mis abuelos- dije mientras le arreglaba la camisa pero estaba tan mojada que no se podía hacer mucho. El me sonrío y me dio un ligero beso antes de que yo tocara el timbre. Suspire y espere a que abrieran la puerta agarrada de la mano de Alec.

- Todo saldrá bien- susurro antes de que la puerta se abriera.



El que abrió la puerta fue mi abuelo que al ver nuestras manos entrelazadas se puso muy serio.



- que hace el aquí?- pregunto viendo a Alec y recordándome la misma actitud que tuve esa mañana cuando vi a Teo.

- vengo ha presentarme señor- dijo rápidamente Alec y le dio la mano. – Alec Vulturi- hablo y mi abuelo lo saludo con recelo y nos invito a pasar a regañadientes. Al entrar mi abuela apareció y me abraso.

- Cariño regresaste y estas totalmente empapada- hablo.

- Effy sube a cambiarte- ordeno mi abuelo muy seriamente. Observe a Alec por un segundo, el soltó mi mano y me sonrío levemente. No me gustaba para nada la idea de dejar solo a Alec con mis abuelos pero para no poner las cosas peor decidí hacer caso.

Subí lo mas rápido posible, me bañe y me puse un pantalón plomo, una chompa negra y baje rápidamente. Creo que no me había tardado ni media hora en alistarme pero aun así temí por lo que pasaba abajo. Mientras bajaba las gradas mil cosas pasaban por mi cabeza, que Alec se había ido por que mi abuelo lo había botado. Que estaban peleando en la sala, mil cosas ecepto lo que vería a continuación:

Al abrir la puerta de la sala descubrí que Alec estaba sentado con una toalla en los hombros. En la mesita del centro había chocolate caliente y unos galletas y lo que me dejo mas extrañada de todo eso es que mi abuelo no tenia un rostro muy severo, mas bien parecía calmado y mi abuela estaba casi sonriendo!



- Effy llegaste- dijo Alec con una ligera sonrisa y me hizo un espacio para que me sentara a su costado. Vi que cortésmente había estado comiendo una galleta así que para que no sufriera más se la quite sutilmente y me la comí cosa que el agradeció con una sonrisa.

- Alec me estaba contando que trabaja en la caballeriza de su tío Marcus por vacaciones- dijo mi abuelo y yo sonreí

- Si y tienes que conocer a sus caballos, Antares y Epona- hable para que todo lo que Alec dijera luciera como si fuese de verdad por que claro esta el no podía decir que vivía en el castillo Vulturi con todos esos vampiros.



Hablamos un poco mas, a cada instante veía como mi abuela se sentía mas contenta con Alec mientras que mi abuelo comenzaba a aceptarlo poco a poco. De rato en rato yo tomaba sorbos de las dos tasas sin que se dieran cuenta mis abuelos y otras veces era Alec el que tenia que tomar tratando de no hacer ningún gesto desagradable. Creo que hablamos como una hora mas, a cada instante mi abuelo trataba de indagar sobre Alec pero cada cosa que el le decía le agradaba aun mas y supongo que le daba la impresión de que era un buen chico por que esa es la que me daría a mi, de un chico correcto y educado.



- esperamos verte pronto Alec y en verdad lamentamos haberte juzgado antes de tiempo- dijo mi abuela y le dio un abracito mientras Alec le entregaba la toalla que le había dado para que pudiera secarse.

- No se preocupe y disculpen por haber mantenido esto en secreto, realmente fue una inmadures de nuestra parte- dijo Alec y observo a mi abuelo, el afirmo con la cabeza.

- Ya no te preocupes Alec- dijo el en un tono severo como siempre era habitual.

- Ahora si, nos vamos?- me pregunto Alec y yo lo mire algo extrañada y mire a mis abuelos

- Alec a pedido permiso para que te lleva a su casa, quiere presentarte también a su familia- hablo mi abuelo.

- Gracias abuelo- dije, lo abrase y también a mi abuela. Me puse mi saco negro con capucha y abrí la puerta pero descubrí que aun seguía lloviendo.

- Creo que debemos de pedir un taxi- hablo Alec

- O no hay problema, llévense mi carro y luego se lo dejan a Alex- dijo mi abuelo y yo me quede muy sorprendida. La impresión que le había dado Alec a mi abuelo era tan buena que nos estaba prestando su auto, ni a Alex se lo había dado pero ahora después de hora y media Alec ya se lo tenia en el bolsillo. Alec recibió la llame y agradeció el gesto. Yo me despedí una vez mas y nos metimos al carro color plata.

- No puedo creerlo te adoran- dije mientras me ponía el cinturón de seguridad

- Te lo dije- dijo el y me dio un ligero beso antes de que prendiera el auto.

- En verdad los caballos son de Marcus?- le pregunte cuando ya estábamos casi a medio camino. El asintió con la cabeza.

- Marcus a estado muy triste desde que perdió a su pareja, asi que para animarlo Aro le regala cada cierto tiempo animales. Tienes a Antares, Epona y un águila llamado Eustace.

- Oh, hay muchas cosas que no me has dicho de ellos- dije

- Te lo voy a contar todo, te prometo pero por ahora solo tienes que saber 3 cosas, Marcus es muy callado así que no te hará preguntas, mayormente esta como desconectado de lo que le rodea ecepto cuando esta con sus animales claro. Caio no gusta de los humanos así que talvez se muestre un poco osco pero eso no importa mucho por que al que en verdad le debes de caer bien es a Aro pero a comparación de los otros dos se podría decir que el es el mas sociable.

- Pero tiene ese don que me asusta un poco

- Lo se, pero no duele. Lo juro- dijo el, aparco el carro en el estacionamiento donde siempre lo dejaba Teo su auto negro y me dio un beso relativamente largo.- prometo que nada malo pasara hoy.



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Bueno espero que capitulo les halla gustado. Como ahora estoy de vacaciones, por lo menos hasta el primero de enero cada vez que vea mas de 8 comentarios publicare al instante, pues como ven esta semana he publicado ya 3 veces y la historia ya esta casi toda en borrador así que será muy fácil para mi publicar. Y otra noticia algo triste, yo tenia una historia que era sobre vampiros pero al parecer no a tenido mucho acogida así que la he serrado pero no se pongan tristes que ahora me uniré con una gran amiga para hacer una nueva historia que estoy segura que les encantara.



Las quiero,



Lu!!



Pdt: Lita tu blog ya esta en los blogs recomendados, espero que te guste mi sincero comentario =D

lunes, 20 de diciembre de 2010

Capitulo 6


Time slows down whenever your around
Can you feel this magic in the air
It must of been the way you kissed me,
Fell inlove when i saw you standing there
It must of been the way today was a fairytale

Taylor Swift


Todo cambiaria desde hoy, nada seria igual y a pesar de que aun me daba algo de miedo, me gustaba la idea. No solo por que Alec había tenido la confianza suficiente para decirme lo que era, sino que también me había dicho “te quiero” y para mi eso era tan importante como el echo de que yo sintiera exactamente lo mismo.

Esa mañana después de nuestras confesiones nos echamos debajo del sauce y Alec me comenzó a contar sobre como era vivir como un vampiro. La verdad es que estaba fascinada excepto por la parte de la dieta así que el prefirió no entrar en detalle sobre eso. Debo de admitir que aun mi cuerpo se tensaba al pensar que Alec mataba gente para alimentarse es por eso que trataba de todas las formas sacar esos pensamientos de mi mente que lo único que hacían eran abrumarme por dentro. También me contó sobre la corte de los Vulturi, sobre que ellos tenían reglas a las cuales regirse y por la descripción de su “familia” entendí de que no eran muy amigables con los demás vampiros y menos con los humanos y que además eran exclusivos por que solo podían entrar aquellos que tenían un don especial o los que eran muy importantes.

- entonces Aro no es tu padre, sino tu líder- dije con calma después de haber escuchado todo el relato de los Vulturi
- si- dijo el con una leve sonrisa.
- Jum! Y Jane si es tu verdadera hermana?
- Exacto
- Aun no me has contado de tu vida humana- dije y el cambio su rostro de uno alegre a uno un tanto triste. Suspiro y hablo:
- Es una historia muy triste que te contare cuando no sea un día tan feliz, si?- pregunto con esa carita tierna que hacia que aceptara todo. Yo asentí con la cabeza y el se acerco a mi para darme un tierno beso de agradecimiento.
- Alec- dije después de un rato en silencio donde el solo me abraza y besaba de vez en cuando. Todo esto era un sueño, sentir sus labios eran como estar en las nubes, estar tan cerca a el era como un sueño hecho realidad pero tenia tantas preguntas que tenia que hacer que solo hable mientras me alejaba un poquito de el para ver mejor su rostro.
- Que Effy?- pregunto el mirándome con esos ojos escarlata a los cuales aun no lograba acostumbrarme del todo.
- Si existen los vampiros, existen mas criaturas así?- pregunte tratando de que no sonara muy ofensivo. El sonrío y asintió levemente.
- Existen los licántropos.
- Hombres lobo?- pregunte asombrada
- Exactamente no, ellos se convierten en perros grandes cuando quieren y apestan horrible, hacen que mi nariz me arda cada vez que los tengo cerca.
- Ooo y tienen dones como el tuyo?- pregunte
- No, no he conocido a algún licántropo que tenga algo parecido a mi don aun que se curan muy fácilmente y su piel quema pero después de eso, son como personas normales.
- A ya veo.
- También estaban los hijos de la luna. Ellos si son los hombres lobo de las historias que conoces aun que son mas peligrosos.
- Por que?
- Por que no podemos reconocerlos con facilidad, huelen igual que los humanos, parecen gente normal hasta la luna llena, allí se transforman por completo y mientras que un licántropo tienen que matar en manada a un vampiro, los hijos de la luna pueden llegar a matar a un vampiro solos.- al decirlo mi cuerpo se escarapelo. Esos si parecían seres a los que hay que temer.
- Pero no te preocupes, Caio se encargo de casi exterminar a todos. No creo que quede ninguno.
- Oo que bueno, pero no había ninguna forma de reconocerlos?
- Solo una, pero se podría decir que no es muy eficiente.
- Porque?
- Por que se supone que todos los de esa raza tienen los ojos plomos pero no toda la gente que tiene los ojos plomos es necesariamente un hijo de la luna.
- Ah! y ellos también son convertidos por una mordida?
- Pues si, solo la mordida de un líder puede convertir a una persona normal en hijo de la luna pero en los licántropos se nace con eso.
El resto de la mañana Alec me siguió explicando sobre esos seres, sobre las batallas que había tenido con esos animales y llegue a la triste conclusión de que todas sus historias tenían algo en común: los Vulturi eran malos. No quise decirle nada por que sabia que si lo afirmaba nuestra relación se pondría tensa y lo menos que quería era estar así con el. Paso el tiempo y llego la hora del almuerzo, así que nos tuvimos que ir a casa, Alec prefirió dejarme justo en donde nos habíamos encontrado hoy y yo no puse objeción. Baje de Epona y Alec bajo de Antares con un saltito rápido. Ahora que ya sabia su verdadera identidad el no se preocupaba en ser cauteloso con sus movimientos así que ahora solía ser muy rápido.

- te quiero- dijo el y me beso con ternura
- y yo a ti- dije y lo abraso un ratito mas antes de que fuera a casa.
- Mañana?- pregunto observándome a los ojos
- Mañana justo aquí pero a las 10 te parece? Es que quiero dormir un poquito mas- dije con una sonrisa de niña pequeña
- Que dormilona que eres Effy- dijo el sonriendo y negando con la cabeza. Me dio un beso mas y se alejo de mi
- Adiós Alec- dije con la mano mientras el cabalgaba hasta Volterra.
- Adiós Effy- dijo el mientras desaparecía y me dedicaba su mejor sonrisa.

Al llegar a casa almorcé un rico pollo con champiñones junto a mi familia. Hable como nunca en la mesa y creo que eso les sorprendió bastante a mi familia que me miraba algo extrañada.

- te has fumado algo? No paras de sonreír y hablar- dijo Alex mientras lavábamos los platos.
- Oye!- dije mientras le daba un golpecito cariñoso- claro que no he fumado nada es solo que hoy es un día tan especial!- dije sin pensar y seguí lavando los platos
- Porque? Al fin Teo termino con Maya?- pregunto algo ilusionado y la sonrisa se borro de mi rostro. no había pensado en Teo desde hace mucho rato y pensar en el me agrio la tarde por completo.
- No- respondí cortante, mas de lo que en realidad quería que sonara- es solo que hoy salio el sol y tu sabes cuan contenta me pone eso- dije algo mas calmada y le sonreí amablemente.
- Ahh- dijo algo desanimado y yo no dije mas por que tocar ese tema me ponía algo tensa.
Después de esa platica subí a mi habitación y comencé a dibujar, dibuje el sauce, dibuje a los caballos de Alec y también lo dibuje a él justo cuando la luz del sol le daba y brillaba mágicamente. No salí de mi habitación hasta que fue ya de noche y todos estaban listos para la cena. Cenamos lo mismo del almuerzo pero esta vez mi abuela preparo un delicioso suflé de peras que no pude evitar comer.

- Effy querida, llévale esto a Teo después de lavar tus platos - dijo mi abuela entregándome un plato lleno de sufle. Hice una mueca.
- No crees que debería de ser mas por si sus papas quieren comer- hable sin ganas
- O no, el pequeño esta solo, que no te has dado cuenta hasta ahora?- pregunto mi abuela y yo me quede extrañada
- Solo?- pregunte
- Si cariño, sus padres están en España poniendo otro de sus cafetines- dijo la abuela con una sonrisa
- El cafetín es suyo?- pregunte mas confundida que nunca
- Y sino quien me abría dado trabajo?- pregunto Alex- es raro que siendo tu la mas interesada en Teo no supieras eso- hablo con un tono burlo. Lo mire con cara asesina.
- No estoy interesada en Teo- hable malhumorada
- O si que lo estas- siguió molestando el
- no tanto como tu en su novia- dije mas molesta que nunca- cosa que esta mal no crees?- dije retándolo con la mirada. El se quedo en silencio mientras que mi abuela lo miraba sorprendida y mi abuelo y Emily que hasta ese entonces habían estado jugando ajedrez en la sala se quedaron en silencio. Salí de la casa con el suflé en las manos y como aun no había nadie en casa de Teo decidí esperan en su pequeño porche. No tardo mucho en llegar su carro color negro. Lo aparco y sin darse cuenta de mi presencia subió las gradas a oscuras.
- Teo- dije en un susurro y vi como el se sobresaltaba algo. No pude evitar reír, a pesar de que las cosas estaban un poco tensas entre nosotros desde el día que trato de persuadirme para no ver a Alec decidí que hoy no me molestaría con nadie mas de todos modos era raro y molesto estar peleada con un amigo como Teo que te hacia reír a cada instante.
- Effy me asustaste- dijo abriendo su puerta y prendiendo las luces
- Lo se, por eso me reí- dije aun sonriente.
- Tanta felicidad te da que me asustaras?- pregunto entrando a su casa y haciendo que pasara.
- En verdad no.- dije aun con una sonrisa- o y me olvidaba esto es para ti- dije entregándole el plato. – el levanto una ceja, tenia una mirada algo picara. En otro momento eso abría hecho que me ruborizara pero ahora el que eclipsaba a Teo era Alec.
- Te pasa algo con la ceja?- le pregunte mientras le entregaba la comida y volví a sonreír
- No- dijo frunciendo el seño y recibiendo el plato- lo hiciste tu?
- No, fue mi abuela- dije con total soltura y me senté en una de las bancas de su cocina. El saco una cucharilla de uno de los cajones y probo el suflé.
- Esta delicioso- dijo serrando los ojos y sonriendo mientras saboreaba.
- Lo se- dije con una sonrisa.- bueno ahora si me voy
- Espera- dijo tomándome de la muñeca, voltee a verlo y el aun tenia un gran bocado de suflé en la boca, termino de comerlo rápidamente y hablo- por que estas tan feliz, no has quitado esa sonrisa desde que entraste y tus ojos, tus ojos están raros
- Raros?- pregunte
- Brillan- concluyo el y yo volví a sonreír con dulzura. Jamás había estado tan feliz pero Alec, él me ponía así.- es por el verdad…- dijo con mucha seriedad y soltó mi muñeca. Yo asentí levemente- estas con el?- pregunto y su rostro se hizo totalmente serio
- Si- conteste
- Demonios Effy no sabes como es el!- grito
- Lo conozco lo suficiente!- grite de igual manera y salí de la casa con rapidez, serré la puerta con un gran golpe y fui corriendo a casa. Estaba furiosa así que me metí de frente a mi habitación y de allí no salí más. Se que prometí no enojarme más con el pero es inevitable. El idiota siempre se metía en mi vida como si en verdad le debiera explicación alguna, cosa que es totalmente una locura, ni a mi hermano debo de darle tantas explicaciones como a Teo.

Florencia Toscana – Iglesia abandonada de Santo Paolo (9 pm)

Paolo tiro a Maya por los aires hasta que ella chocara con una gran pared de piedra. La joven apenas callo comenzó a llorar y tratar de taparse el rostro para que Paolo no la volviera a pegar en la cara.
- eres una idiota!- grito su líder – te pedí que vigilaras a la muchacha no que coquetearas con su hermano!- volvió a gritar y pateo de nuevo a Maya en las costillas que hizo que ella se retorcía de dolor.
Cual quier humano normal en ese estado ya hubiera estado inconciente pero Maya era diferente y estar inconciente era un privilegio que ella no podía tener aun así, Paolo era tan fuerte que Maya lloraba y se retorcía de dolor en el suelo sin poder hacer nada al respecto.

- no…no es….no es mi culpa- dijo con la poca fuerza que tenia
- entonces de quien es?- le pregunto Paolo mientras levantaba del cuello a Maya.
- La chica es muy escurridiza, no quiere saber nada de mi- dijo la muchacha y Paolo le lanzo una cachetada que hizo que su labio reventara y comenzara a sangrar.
- incompetente!- grito Paolo y la soltó. Maya callo al suelo, se sentía muy herida y no tenia ni fuerzas para levantarse, sabia muy bien en ese instante que ese seria su final. Que al no cumplir su misión Paolo la mataría sin mas remedio. Levanto la mirada y observo por ultima vez a su hermano que estaba recostado y parecía inconciente y es que el si había recibido una gran golpiza. Philip abrió los ojos lentamente y al ver que su hermana lo miraba asustada y que Paolo ya esta por darle el golpe final grito:
- fue mi culpa!!- al decir eso Paolo lo miro con asco pero no dijo nada.- ella no tiene la culpa, la culpa la tengo yo.- repitió
- Por que!- exigió su líder
- Le pedí que no se acercara a la chica por que andaba con un vampiro, temí por mi hermana- dijo finalmente Philip. El sabia muy bien que no haber dicho eso le costaría la vida pero por lo menos no la vida de su hermana. Maya lo miraba con mucha tristeza y no paraba de llorar en silencio. Paolo rompió la mesa de impotencia y llamo a dos de sus mejores guardias.
- Acaben con el- dijo Paolo
- No!!- grito Maya pero ya era tarde, se llevaban a Philip. El le miro por ultima vez y trato de sonreírle mientras lo arrastraban afuera.
- Mientras que tu!- le dijo a Maya- tendrás una ultima oportunidad y no me importa si pones en peligro tu vida, quiero que te acerques a esa muchacha….me oíste!!- le grito
- Si señor- hablo Maya y Paolo salio del calabozo y dejo a la pobre chica en penumbras mientras lloraba con impotencia la muerte de su hermano.



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hola chicas!!! Espero que el cap les agrade. Algunas se preguntaran por que publico hoy si se supone que publique hace tan solo unos días y la verdad es que sus comentarios hacen milagros. Cada vez que veo comentarios la inspiración aparece y comienzo a escribir así que la cosa será así, mientras este de vacaciones y ustedes comenten tratare de publicar lo mas pronto posible. Por otro lado he creado una pagina especial para aquellas que quieren publicidad. Por que no se animan, leen las instrucciones y me mandan el mensaje al inbox para que haga publicidad a sus historias. Todo esta en ustedes chicas =)

Y antes de que me olvide, les hablare de los juego del hambre en la siguiente entrada =D. Estoy segura que ese libro les encantara.


Las quiero,

Lu!!


Pdt: Ariana, hoy leí tu comentario y ya estoy leyendo tu blog. Apenas lo termine de leer lo pondré en la pagina de recomendados =)

viernes, 17 de diciembre de 2010

Capitulo 5


Deep in the meadow, under the willow
A bed of grass, a soft green pillow
Lay down your head, and close your sleepy eyes
And when again they open, the sun will rise.
Here it’s safe, here it’s warm

Katniss Everdeen

Y asi paso el tiempo, no habia dia que no me divertiera con Alec, siempre haciamos algo diferente, salir a Florencia, ir al teatro, a ver peliculas y hasta ir a cabalgar. Siempre habia algo nuevo que hacer con el, era imposible aburrirse con ese chico tan misterioso y aun que trate de conocerlo al maximo sabia muy bien que algo me ocultaba. Sus ojos me decian que Alec tenia un secreto y que talvez no se mostraba como realmente era. Descubri muchas facetas que aun no conocia muy bien de el, como aquel dia que un niño se callo y comenso a llorar, en ese instante vi la exprecion de Alec. Una ligera sonrisa se dibujo en su rostro disimulado, una sonrisa de placer por aquella caida que me asusto un poco pero devia admitir que con migo era tan diferente, era sensible, tierno y tan atento. Teo paso a segundo plano esos dias, desde el insidente de la cafeteria nuestra relacion no habia sido la misma, se mostraba algo mas distante y reseloso con lo que hacia yo pero claro esta que mantuvo en secreto mi amistad con Alec, justo como yo se lo pedi. Hasta ahora nadie sospechaba que salia con uno de los Vulturi, mi familia pensaba que iva a dibujar o simplemente dibagar por la ciudad aburrida y solitaria, lo que no sabian es que eran las mejores vacaciones de mi vida.
Por otro lado estaba Maya y mi querido hermano Alex. Realmente me molestaban tanto. No es que Maya no me callera bien, es más no podia decir si me caia o no, por que no la conocia bien, todo el tiempo preferia pasarla con mi hermano y eso es lo que me irritaba, que a pesar de estar con Teo ella le coqueteaba tan abiertamente que Teo era demaciado bobo o estaba completamente enamorado para no darse cuenta de eso.


Día 15- el Sauce llorón


Esa mañana desperté con algo de frío. Había amanecido totalmente nublado y una fina capa de rocío cubría todo el jardín trasero. Me vestí con ropa de tonos grises y baje a desayunar, no era temprano así que solo quedaba mi abuelo que limpiaba la mesa, me miro algo irritado y sin decir nada me sirvió el desayuno. Yo sabia muy bien que a el no le gustaba que yo estuviera de baga todas las vacaciones pero que se podía hacer, no me apetecía trabajar ni meterme a algún cursillo de cocina.

- que harás hoy?- pregunto con frialdad, el tonito habitual de mi abuelo.
- Iré a montar caballo- dije con sinceridad. La noche anterior Alec me había llamado y pedido que fuera con el a montar en sus caballos, Epona y Antares, dos hermosos caballos color negro.
- Con quien?- pregunto mi abuelo ahora viéndome detenidamente los ojos para que no tuviera posibilidad de mentir.
- Con un amigo- dije con normalidad.
- Teo?- pregunto aun mirándome los ojos.
- Abuelo….por que tantas preguntas? Si es Teo o no, en verdad no es importante- dije y tome rápidamente mi leche de soya.
- Es importante por que tu bienestar me preocupa- dijo el
- Pues estaré bien, ya no te preocupes tanto por mi- dije

Desayune lo mas rápido que pude y salí de casa. Camine algunos metros hacia el bosque para llegar al lugar de encuentro y justo allí me esperaba Alec con los dos caballos, me acerque con calma a el y sin decirme nada me dio un beso en la frente. Algo que acostumbraba hacer desde hace unos días. Eso me inquietaba un poco, besos así solo significaban que el chico te quería como una hermana mas que como otra cosa, pero con tal de estar a su lado podría soportar ser solo una amiga.

- te tardaste- dijo cuando ya nos habíamos montado en los caballos.
- Me desperté tarde- dije con una leve mirada de disculpa
- No hay problema- dijo el
- A donde vamos Alec? jamás me has traído por aquí- dije viendo que los caballos se dirigían a una zona sin camino. Alec hizo que su caballo parara y me miro directamente a los ojos.
- Iremos a un lugar que nadie conoce, ni mi propia hermana. Talvez Aro pero… pero yo no quise mostrarle este lugar- dijo rápidamente, parecía tan nervioso. Era tierno, jamás lo había visto tan nervioso.
- Esta bien- dije con calma antes de que continuara balbuceando cosas sin sentido y se pusiera mas nervioso.- yo iré a donde tu me lleves- dije con una sonrisa para alentarlo y si que sirvió, me sonrío de igual manera.
- Una carrera- dijo el y avanzo a toda velocidad con su caballo Antares.
- Oye! No es justo- dije mientras hacia que Epona avanzara mas rápido.- tu sabes a donde vamos y yo no!- el volteo y me sonrío ampliamente
- Entonces perderás- dijo con burla y siguió corriendo.
Después de galopar como 20 minutos llegamos a una pequeña laguna rodeada de yerbas y un gran sauce llorón. El árbol era tan grande y tenia sus ramas tan largas que estas tapaban completamente el interior del árbol con sus finas hojas que llegaban hasta las orillas de la laguna, cayendo como un fino manto de seda verde. Antares educadamente comenzó a bajar la velocidad y se paro cerca a un tronco, como si supiera que ese era su lugar. Epona que siempre lo seguía a todas partes hizo lo mismo. Alec me ayudo a bajar de la yegua con mucho cuidado y me invito a acompañarlo.

- Este es mi refugio cuando quiero desaparecer por unas horas de Volterra- dijo el mientras entrelazaba nuestras manos. El corazón me dio un vuelco en ese instante y solo pude sonreír. Eso jamás me lo esperaba, ahora no entendía las señales que me había mandado todos esos días. Nuestras manos entrelazadas significaban que el quería algo mas igual que yo. Otra vez mi corazón comenzó a latir desenfrenadamente y Alec me miro con dulzura. – sabes por que te traje aquí?- pregunto mientras caminábamos hacia el sauce. Negué levemente con la cabeza.
- Por que este lugar me hace pensar con claridad, por que aquí soy la persona mas sincera del mundo y lo seré si tu también lo eres con migo.- dijo el con cariño pero a la vez seriedad.
- Seré honesta con tigo, lo prometo.- dije mientras el abría como una cortina las ramas del sauce y dejaba ver dentro de aquel hermoso árbol una manta negra en el suelo con algunos cojines verdes alrededor. Al verlo no pude evitar dedicarle una amplia sonrisa a Alec, había arreglado todo esto para mi. Nos sentamos enzima de la manta y nos miramos por unos segundos, algo nerviosos por lo que pasaría. Después de ese pequeño instante Alec se hecho en la manta con un rostro despreocupado y yo hice exactamente lo mismo solo que serré los ojos. Alec tomo mi mano nuevamente y comenzó a hablar.
- Todo estos días te he conocido tan bien, te he llegado a conocer como si de años se tratara pero hay algunas cosas que no me has dicho.- dijo el y se apoyo en su costado derecho para verme a los ojos, en ese instante yo abrí los míos y nos quedamos observándonos en silencio. Como anhelaba acortar ese espacio y al fin besar esos fríos labios con los que había soñado tanto pero me contuve, no podía cometer alguna tontería ahora que Alec talvez me contaría su secreto.
- Que quieres saber?- le pregunte.
- No quiero que suene raro pero quiero conocer algo que sea muy personal y que no se lo ayas contado a nadie.- lo mire de reojo
- Pero que cosas raras dices- dije tratando de cambiar de tema.
- Lo harás?- pregunto- yo también te diré, todo lo que quieras saber.- sonreí levemente no me gustaba la idea pero por el lo haría. Suspire y deje que mis recuerdos me embargaran.

Papá y mamá habían peleado como jamás lo habían hecho. Yo y mis hermanos estábamos muy asustados. Yo aun tenia trece y era difícil de darse cuenta de muchas cosas pero lo que vi a continuación lo entendí muy bien. Papá salio de la habitación con una maleta, yo estaba sentada en las gradas mientras Alex y Emily esperaban a papá en la puerta, tratando de evitar que el se fuera pero era en vano, yo sabia muy bien que el se iría. Abrazo a mis hermanos con mucha fuerza y amor.
- los amo, los amo tanto- dijo papá y estuvo a punto de abrir la puerta para irse pero dio la vuelta y me miro directamente a los ojos. Su mirada era extraña jamás podré descifrar lo que decían esos ojos. Se acerco a mi y me dio un beso en la frente.
- a ti también te amo mi pequeña Effy- dijo mientras acariciaba mi rostro con dulzura. Quise decir algo pero las palabras no me salían, solo las lagrimas y la impotencia por no saber lo que pasaba en realidad.
- regresare, los visitare lo prometo.- hablo al salir y en ese instante supe que mentía.
Papá jamás regreso, una que otra vez nos mandaba cartas contándonos sobre su nueva vida. Se había ido a Brasil a trabajar en la cruz roja como doctor. Había preferido su carrera que a su familia pero yo sabia que había algo más, algo que mi madre no nos había dicho algo que había hecho que papá tomara esa decisión tan abrupta.
Aquel día, apenas papá se fue, robe los cigarrillos de mamá y salí huyendo de casa. Me escondí en un parque, detrás de un árbol y entonces fume por primera vez. Al principio no me salio pero apenas aprendí me comencé a sentir algo relajada y mareada. La cabeza me dolía y me daba vueltas pero ya no tenia tanto dolor dentro de mi. Regrese a casa y dormí placidamente.

- Desde ese día fumas- dijo Alec al terminar mi relato. Ese comentario era mas para el que para mi. A Alec no le gustaba que fumara, es mas lo detestaba pero no podía hacer nada para evitarlo.
- Si, solo cuando estoy triste o ansiosa
- Sabes que fumar es malo?
- Lo se, pero no puedo evitarlo, me relaja.- Alec suspiro pero no dijo nada más.
- También esta el por que mi nombre no me gusta- dije con algo de vergüenza.
- Elizabeth Fernanda Ferrel Lombardi- dijo Alec- es muy bonito nombre, jamás me dijiste por que solo te gusta que te digan Effy.

Mi madre era muy buena estudiante así que no tardo en tener una beca para ir a Estados Unidos y estudiar en una universidad reconocida de derecho. Mis abuelos lo vieron con buenos ojos pero mi tía Fernanda no. Para Fernanda mi madre era su mundo igual que para mi madre, su hermana. Eran muy unidas a pesar de que se llevaban 6 años.
Cuando mamá ya había terminado su carrera, se había casado y nos estaba esperando, paso algo inesperada, Fernanda que para ese entonces se había vuelto una chica de mal vivir estaba embaraza y mis abuelos la habían botado de casa. Mi madre la acogió y al pasar el tiempo Fernanda cambio radicalmente, daba clases de violín en un conservatorio y trabajaba en un supermercado para ahorrar dinero para su bebe. El día que mi madre estaba a punto de dar a luz, papá no estaba en la ciudad y mamá le pidió ayuda a Fernando, ella fue rápidamente al hospital y dos cuadras antes de llegar un carro la atropello. Ni su bebe ni Fernanda sobrevivieron a ese accidente y es por ello que a su memoria me pusieron Elizabeth Fernanda, Elizabeth por que mi tía quería que ese fuese el nombre de su bebe y Fernanda por ella misma.

- Que feo Effy, te pusieron el nombre de dos muertas- dijo Alec y me tomo de la mano.
- Si, por eso papá me llamaba Effy, me siento mejor con ese nombre pero mamá siempre estaba algo obsesionada con Fernanda y en verdad no entiendo por que, digo, algunos dicen que me parezco a ella pero yo no creo.
- Como era?
- Era rubia y su cabello era muy lacio. Sus ojos eran celestes como los de todo mi familia pero su rostro debo admitir tenia algunas facciones similares a las mías.
- De todas maneras tu eres mas bella- dijo el y me sonrío, yo al instante me ruborice.
- Alec te toca a ti, dime algo que jamás me has dicho- dije con total seguridad y lo observe a los ojos. El se sentó rápidamente parecía algo nervioso. Volteo el rostro y me miro a los ojos, me tomo de la mano he hizo que me sentara, me miro con dulzura y sonrío levemente a lo que yo también sonreí.
- Me gustaste desde el principio sabes?- dijo y mi corazón se paralizo por un instante- Desde que te vi por primera vez, toda despeinada y llorando. – Alec sonrío un poco y acaricio mi rostro.- Me gustaste desde ese momento. Sabes que a la persona que buscaba en el mercado era a ti pero apenas te vi tuve miedo de hablarte y tu fuiste la que dio la iniciativa y entonces supe que una chica así era perfecta para mi. Hoy quería decirte todo lo que sentía, quería tomarte entre mis brazos y al fin besarte pero no puedo. – dijo tristemente
- Por que?- pregunte casi con dolor
- Por que seria egoísta que lo hiciera si no sabes lo que en realidad soy. Seria egoísta de mi parte que te expusiera así y yo….yo no quiero eso, para mi eres muy importante y no quiero hacerte daño.- dijo pero yo no pude contenerme mas. Me acerque a el y pare que hablara con un tierno beso que lo dejo paralizado, luego me aleje de el mirándolo a los ojos, temiendo de que hubiera hecho algo mal. El solo me miraba sorprendido.
- Pase lo que pase, seas lo que seas ese beso siempre será verdadero y demostrara lo que en verdad siento por ti.- dije y me pare. En es instante no entendía por que pero quería llorar, llorar por que Alec no me había correspondido el beso y llorar por que segundos antes de besarlo apareció el rostro sonriente de Teo en mis recuerdos. Me aleje del sauce y comencé a ver el gélido lago. Alec se acerco a mi en silencio y acaricio mis hombros, el contacto con el me erizó la piel e hizo que me tensara un poco.
- Soy un vampiro Effy- dijo con normalidad en mi oído y yo no pude evitar voltear algo sobresaltada y verlo a los ojos.
- No estoy para bromas Alec, en verdad ahora no- dije algo malhumorada por su comentario. Se supone que estábamos hablando de nuestros sentimientos, hace unos minutos lo había besado y ahora me venia con tremenda tontería. El negó con la cabeza.
- No es broma, jamás te preguntas como llego esa bolsa roja hasta tu casa? Como te encontré en el mercado?
- Si pero….- eso no tenia nada ver verdad? Me pregunte a mi misma mientras lo miraba extrañada tratando de alguna forma ver que sonriera y dijera que era una broma pero esa sonrisa jamás llego.
- Soy un vampiro, bebo sangre, soy un asesino y temo que esto te va hacer cambiar de opinión respecto a lo que sientes por mi- hablo con mucha seriedad como jamás lo había visto nunca, talvez como era de verdad.
- Asesino?- pregunte y sin pensarlo dos beses me aleje de el dando unos pasitos torpes para atrás, tropecé con una raíz sobresalienta y antes de que cayera Alec me sostuvo. No me cabía en la cabeza como en un segundo el estaba a por lo menos 3 metros de distancia de mi y al siguiente me tomaba en brazos. Me aleje rápidamente, ahora respiraba algo entrecortadamente. Talvez Teo tenia razón, tal vez Alec si era un sicópata y ahora me había traído hasta aquí para matarme pero después recordé sus palabras, el no me quería hacer daño.- tu…tu mataste a los que me hicieron e…eso?- pregunte tartamudeando.
- Si, no soporte verte así y al instante sentí un odio por aquellas personas que te habían echo eso, seguí tu aroma hasta encontrar tu bicicleta, luego a los dos hombres y después no fue difícil encontrar tu casa.- serré los ojos tratando de entender todo lo que me decía con claridad, siguió mi aroma?
- Estas hablando enserio?- pregunte- dices que en verdad eres un vampiro?
- Si Effy, sino como podría hacer esto?- pregunto y en un parpadear de ojos estaba a unos 100 metros de mi y lanzaba una gran roca, talvez el doble de su tamaño a la laguna que hacia un gran estrépito al chocar con la roca. Me quede atónita en ese instante. No se si me daba mas miedo que Alec fuese un vampiro, que hubiera matado a esas personas o que estuviese sola aquí con el.
- Y el sol no te hace nada?- pregunte como estúpida, guiándome de los libros que había leído sobre vampiros. Alec se acerco a mi en tan solo un segundo, guardando una distancia de 5 metros y hablo:
- Solo hace que mi piel brille. Si algún día me lo permites te lo mostrare- no dije nada solo trague saliva y el hizo una mueca de desilusión. Se acerco mucho mas a mi pero yo trate de alejarme.
- Bebes sangre humana?- le pregunte atemorizada.
- Si- contesto el con frialdad- por eso la tonalidad de mis ojos- dijo al instante que se quitaba sus lentillas y relucir unos ojos completamente escarlata. Aun que quise guardar la compostura en ese momento lance un pequeño gemido de susto.- tranquila Effy, no te quiero hacer nada a ti. – hablo tratando de tocarme pero yo los esquive.
- pero podrías, podrías devorarme en un segundo si quieres verdad?- pregunte con temor. No quería preguntar eso pero las oraciones salían de mi boca sin pensarlo antes. Todo esto, las muertes, lo que Alec sentía por mi y que el era un vampiro me habían dejado tan confundida que no podía pensar con claridad. En mi mente solo había las imágenes de esos dos hombres siendo devorados por Alec y me estremecía al pensar que mi Alec, una persona tan correcta, culta y gentil se alimentaba así de ellos y talvez también de mi.
- Podría…- hablo el y yo lo mire a esos ojos que hace unos segundos me daban tanta calma y seguridad y ahora me daban tanto temor que ni podía sostenerle la mirada- pero jamás lo haría, te quiero. Fuiste la única persona en mucho pero mucho tiempo que me hizo sentir de nuevo vivo. Jamás te haría daño, jamás Effy- concluyo con dulzura y me entrego una de sus manos, la vi por un instante. Tenia miedo, mucho debo admitir pero después de todo el mi Alec y tenia que confiar en el no? algo dentro de mi hizo que mi mano tomara la suya y sin pensarlo mas lo abrase con mucha fuerza, el rodio mi cuerpo con delicadeza y también me abraso.
- Yo también te quiero.- dije y comencé a llorar. Alguna vez alguien te abrasado por 20 minutos, sin besos, sin hablar, solo abrasarte, hacer que con ese abrazo silencioso vuelvas a sentirte segura, dejes de temerle y vuelas a confiar en el. Eso estaba pasando con migo y estoy segura que me hubiera quedado mucho tiempo mas así, con los ojos serrados y acurrucada en su hombro pero los rayos solares hicieron que el abrazo concluyera, Alec se alejo un poco de mi y saco los mechones que tenia en el rostro.
- Mira Effy- dijo el levemente y yo abrí los ojos entonces observe que por primera vez desde que llegue a Volterra unos pequeños rayos solares habían salido y me mostraban lo hermosa que era la piel de Alec. No puedo explicarlo bien pero su piel blanca como la leche ahora parecía un diamante que brillaba a la luz del sol, jamás había visto algo tan hermoso. No pude evitar sonreír con algo de ironía dentro de mi y es que Alec era un ser perfecto y hermoso pero era igual de peligroso.


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hola chicas, el cap esta bastante largo espero que les guste =) y de casualidad alguna de ustedes ha leído los juegos del hambre? Si es así háganmelo saber =)

martes, 14 de diciembre de 2010

Capitulo 4

La vida no se mide
por las veces que respiramos,
sino por aquellos momentos
que nos dejan sin aliento.

Tu me encantas ♥


Día 6- Viaje a Florencia

Desperté muy temprano y de muy buen humor, era martes así que supuse que todos ya estaban despiertos pero descubrí que aun nadie lo estaba. Me puse ropa ligera, unos jeans, un polera negra de polar y mi corta vientos azul marino. Desayune rápidamente y me dispuse a escribir una nota para mis abuelos, explicando que saldría a montar bicicleta y talvez, después a la ciudad para dibujar. Tome mi bolso y abrí la puerta pero lo que estaba afuera si que no me lo esperaba. Allí apoyado justo al costado de la puerta color caoba estaba Alec, apoyado sin presiones, tranquilo y sereno como si con el no fuera la cosa. Me miro con una leve sonrisa y yo sonreí de igual manera. Ya no bestia formal, no, ahora tenia unos jeans y una chaqueta negra, debo admitir que ahora se veía mucho mas sexy, mostraba el mismo misterio que antes y aun mas.
- hola- dijo y rápidamente se acerco y me dio un beso en la mejilla muy frío.
- No te esperaba hasta la tarde- dije serrando la puerta.
- Vengo en un mal momento, ya tenias planes?- pregunto mientras cambiaba ligeramente su rostro misterioso, a uno que demostraba algo de desconsuelo. Negué con la cabeza.
- Solo pensaba salir a montar bicicleta, después de todo pensé que nos encontraríamos en la tarde.
- Así que leíste mi nota.
- Pues si.
- Yo también pensaba verte en la tarde pero no podré por que tengo asuntos familiares que tratar así que pensé en venir a visitarte en la mañana- dijo con una leve sonrisa.
- Y entonces que haremos?- le pregunte tratando de no mostrar la alegría que me habían dado sus palabras.
- Pues ya que conoces muy bien Volterra pensé en llevarte a Florencia- dijo y me entrego un casco color negro. Lo mire extrañada, el tomo mi muñeca y me llevo unos metros mas alejados de mi casa. Allí vi una gran moto color negra.
- He…iremos en eso?- le pregunte, mientras señalaba la motocicleta. No es que no me gustaba la idea de salir con Alec, el punto es que mi madre nunca me hubiera dejado subirme a una con un chico que recién conocía. Alec se río un poco y subió a la motocicleta.
- Vamos, no me digas que tu mamita no te deja subir a motocicletas con extraños- dijo leyéndome la mente con una sonrisa algo malvada. A la mierda con mi madre- pensé- ella no estaba aquí, además nadie tenia por que enterarse. Camine hacia Alec.
- Nadie me dice que hacer Alec, menos mi madre- hable con sinceridad, desde que ella estaba con Peter había perdido la autoridad en mi y se lo había demostrado con el tatuaje.
- Perfecto entonces- dijo el, mostrándome una parte diferente a la que conocí ayer. Hasta entonces solo pensé que Alec era un chico bueno, correcto y culto, ahora sabia muy bien que también era un chico que no seguía las reglas al pie de la letra y hasta por su mirada pude comprender que también tenia algo de maldad en el, que mas que asustarme me atraía aun mas.
Nos pusimos los cascos, Alec prendió la motocicleta y salió a toda velocidad cosa que hizo que me aferrara fuertemente a el. Era raro sentir que Alec tenia el cuerpo tan bien formado y por lo tanto era muy duro, era como si estuviera pegada a una pared de roca fría pero debo admitir que olía delicioso, una mezcla de canela y yerbas mentoladas que eran dignas de una colonia cara pero estaba segura que no había colonia de hombre que oliera así, era el olor personal de Alec. Llegamos mucho antes de las 2 horas habituales de viaje. Alec corría muy rápido, al principio me daba temor pero tan rápido como el miedo vino también se fue y es que el sabia lo que hacia y por alguna razón me sentía segura junto a el. Aparco la moto en un lugar por el centro y nos bajamos de ella.

- y bien ahora que hacemos?- pregunte
- ya que te gusta el arte, decidí que lo mejor era llevarte a un museo, a mi museo favorito- dijo y comenzamos a caminar. Paramos al frente de unas casonas muy antiguas y típicas de la zona.- aquí lo tienes el Museio Il Bargello uno de los museos mas antiguos y hermosos de toda Italia.
- Gracias Alec- dije realmente agradecida, el mejor regalo para mi era venir a uno de estos lugares y lo hubiera echo sola de todos modos pero que mejor que venir con alguien que también le interesaba lo mismo que yo.
Pasamos tres horas muy entretenidas en el museo, había mucho que ver, aprender y estar con Alec le daba un toque especial a todo. Al salir del museo, Alec me llevo ahora a una librería.

- te mostrare ahora cuales son los verdaderos libros- dijo y comenzó a buscar un libro en especial mientras que yo trate de buscar mi libro favorito. Si el podía darme uno, yo también podía no? busque mi libro apresurada, como si estuviera en una carrera contra el, para encontrar nuestros libros favoritos pero el me gano rápidamente.- este es mi libro favorito.- dijo entregándome, Veinte poemas de amor y una canción desesperada. De Pablo Neruda.
- Gracias- dije con una semi sonrisa- lo voy a leer, lo prometo, pero con la condición que tu leas un libro que yo te de.
- No creo que encuentres en esta librería un libro que yo no haya leído- dijo con aire de superioridad
- Pues yo creo que si- dije, fui a lectura juvenil, escritores españoles y encontré el libro que tanto me gustaba.- este es- dije entregándole el libro grueso, negro y con cientos de calaveritas en la portada.
- La puerta oscura?- pregunto el, observando el libro- no sabia que eras gótica- hablo mientras observaba la rara portada del libro.
- No soy gótica y el libro no trata sobre lo que piensas- dije
- Que crees que pienso?- pregunto intrigado
- Por tu rostro, que el libro no tiene nada que ver con una historia de amor.
- Pues si, es extraño ver mil calaveritas y aun pensar que se trata de amor y no de magia oscura o algo así.
- Pues es una historia muy linda y tendrías que leerla- dije con una sonrisa y me acerque a la caja. Aun que trate de pagar los libros Alec no me dejo hacerlo, como todo un caballero los pago el. Comenzamos a caminar por las callecillas empedradas. Hablábamos de lo que habíamos visto en el museo y de los libros que habíamos leído.
- Ya vez, tenemos mas cosas en común- dijo con una ligera sonrisa. Yo asentí con la cabeza levemente y observe a lo lejos una disquera.
- Ya que tu compraste los libros, yo quiero comprar algo para ti- dije mientras entrábamos a la disquera. No me costo mucho encontrar los CDs que me gustaban mas.
- Kelly Sweet y Bruno Mars- dije entregándole los dos CDs.- Tu tarea será escucharlos.- dije con una leve sonrisa, el observo los CDs por un instante y luego me vio directamente a los ojos, hasta ese momento no lo había notado pero el tenia unos ojos muy raros, eran lindos, si, pero tenían una tonalidad muy extraña. Negros por completo y una ligera aureola rojiza.
- Espero que no sea música emo como tu libro- dijo bromeando y yo le di un ligero golpecito en el brazo.
- Que molestoso que eres- dije con una sonrisa y el también sonrío.

El regreso a Volterra fui muy rápido, en menos de los esperado ya estábamos a las afueras de la ciudad. Alec pregunto si podía dejarme cerca a la cafetería por que ya iba un poco tarde a su “asunto familiar” y como yo no tenia prisa le dije que no había ningún problema. Como el primer día, se despidió con un beso en mi mejilla y desapareció por las callecillas empedradas. Camine un poco hasta llegar a la cafetería y al entrar descubrí que Alex estaba a punto de irse. Pero no estaba solo, conversaba con Teo que ya llevaba el mandil verde que decía “Mr. Coffe” en el medio y también hablaba con una chica a quien no le podía ver mas que la espalda. Por lo que vi, era mas pequeña que yo, talvez unos 5 centímetros menos. Tenia el cabello largo y ondulado de color caoba. Trate de retroceder para salir del cafetín, de seguro era Maya y por alguna razón no quería conocerla, pero ya era tarde por que mi hermano me había visto y ya se acercaba a mi.
- Effy, donde te metiste toda la mañana?- pregunto Alex. Instintivamente puse una mano en mi bolso y sentí el contacto con el libro.
- Fui a la librería, dibuje un poco y ya- dije tratando de parecer lo mas natural posible pero tener a Maya tan cerca me ponía algo nerviosa, no se si era por que quería salir de allí o por la curiosidad de conocer su rostro.
- Pues bueno, la novia de Teo a llegado y enserio te va caer muy bien- dijo con una sonrisa, típico en Alex cuando la chica era bonita y además de eso tenia cerebro. Solo faltaba que mi hermano se enamorara de ella también. Caminamos hacia la chica que a pesar del frío que hacia solo llevaba una chompita de color turquesa.
- Effy!- hablo en voz alta Teo y sonrío al verme. Al instante la tal Maya volteo a verme, era linda aun que su rostro se tenso ligeramente al cruzar nuestras miradas y luego después de un instante sonrío amablemente. No entiendo por que pero ese instante fugas en el que ella poso sus ojos verdosos en los míos me dio un repentino escalofrío.
- Hola Teo- dije mientras acortaba el espacio que nos separaba.
- Recuerdas que querías conocer a Maya, pues aquí esta- dijo tocando la espalda de Maya para que me saludara.- Maya ella es Effy, la hermana de Alex.
- Mucho gusto, estos dos chicos me han estado hablando de ti casi toda la mañana- dijo Maya con una voz dulce y me dio la mano como saludo. La recibí con algo de recelo. Como digo y no me cansare de decir, aun que la chica parecía muy inofensiva y tierna algo en ella me daba mala espina o todo lo que sentía era solo por ver como Teo la tomaba de la cintura con tanto cariño y delicadeza? Trate de sacar esos pensamientos tan absurdos de mi cabeza a la velocidad de un rayo y respondí rápidamente para no parecer una tonta.
- El gusto es mío, Teo también me ha contado de ti- dije amablemente y con una falsa sonrisa.
Hablamos unos diez minutos mas hasta que le pidieron a Teo que fuera a atender la caja. Alec, Maya y yo salimos después de despedirnos y comenzamos a caminar por entre las callecillas hasta llegar a la central de buses. Alex no paraba de hablar con ella y ella parecía tan encantada que me daba nauseas. Conocía muy bien a mi hermano para saber que ese era el inicio de su coqueteo. Pero que bajo a caído- pensé mientras caminaba en silencio. Por alguna razón me molesto de sobremanera, no era justo que le hiciera eso a Teo y peor aun que Maya se hiciera la tonta y aceptara ese juego. Sin querer bufe bajito y Alex me miro de reojo.

- Pasa algo?- pregunto mi hermano, yo lo mire con desaprobación pero al parecer ninguno de los dos se dio cuenta.
- Lo siento, te hemos dejado de lado en la conversación- dijo Maya. Negué con la cabeza.
- No es eso, es que he recordado que hoy tenia que comunicarme con mamá
- Llegamos a la casa y la llamas- dijo Alex
- No, prefiero mandarle un correo, vallan ustedes, yo iré mas tarde- dije con una semi sonrisa y Alex en ese instante sonrío ampliamente. Solo faltaba que dijera “perfecto, al fin entendiste que no te queríamos acá”
- Entonce, vas mas tarde a la casa?- pregunto Alex
- Pues si- dije rápidamente y me despedí.
- No, espera…- escuche decir a Maya pero hice oídos sordos y salí casi corriendo. Recordé mientras corría que en el cafetín había también computadoras con acceso a Internet así que me dirigí allí. Entre algo agitada, me senté en la barra, muy cerca a la caja. Teo me miro algo extrañado.
- Te olvidaste de algo?- pregunto el
- Si, tengo que mandarle un correo a mi mamá, tu crees que pueda utilizar las maquinas?- pregunte
- Si consumes algo, claro- dijo con una gran sonrisa.
- Perfecto- dije sacando mi monedero del bolso. Teo puso su mano sobre la mía y yo levante rápidamente la mirada algo sorprendida por lo que acaba de hacer. Jamás habíamos tenido un contacto así.
- Era broma, la casa invita- dijo tranquilamente, me soltó y pidió un capuchino.
- Gracias- dije y me dirigí a las maquinas, pero todas estaban llenas así que regrese nuevamente a donde estaba Teo
- Y ahora que olvidaste?- pregunto burlonamente. Me encogí de hombros antes de responder.
- Nada, es solo que las maquinas siguen ocupadas.

Teo rió, su risa era muy diferente a la de Alec, mas sonora pero igual de dulce. Hablamos de cómo nos había ido en el día mientras esperamos el café.
- Así que fuiste a una librería y que compraste?- pregunto y yo le di el libro. Lo ojeo un poco y me miro con la ceja levantada.
- No pensé que eras romántica- dijo con un tono burlón
- Pues no sabes muchas cosas de mi- dije quitándole el libro de las manos y guardándolo de nuevo en mi bolso.
- Una cosa que si se es que sabes mentir muy bien- dijo y yo me quede helada
- Que?- le pregunte
- No me chupo el dedo Effy, es claro que tus abuelos no estaban tan enojados con tigo como me dijiste ayer y también es claro que no pasaste el día en una librería de Volterra
- Y como sabes eso? – pregunte a la defensiva
- Pues vi que alguien te trajo en una motocicleta pero no quise decir nada mientras tu hermano estaba aquí y el libro me lo confirma. Es de la librería Crisol, aquí no existe una librería Crisol solo en….
- Florencia- dije rendida. El se quedo en silencio, luego me ignoro por unos instantes mientras atendía la caja y después se acerco de nuevo a mi.
- Quien era Effy, dime quien era- dijo algo preocupado- quien te llevo a Volterra, con quien estuviste ayer en la tarde y no mientas mas que yo lo sabre. – suspire algo molesta. No tenia por que darle explicaciones pero aun así me hubiera sentido con mucho remordimiento sino se lo decía además sabia que tenia que contárselo a alguien.
- Recuerdas el chico que me ayudo cuando me caí.
- Si- contesto el
- Pues me lo encontré ayer en el mercado, mientras dibujaba y hoy fue a buscarme a la casa. – Teo frunció el seño
- Le preguntaste si el fue el que te mando todas esas cosas?- pregunto el
- No le pregunte, le dije que sabia que era el pero que en verdad no importaba.
- Estas loca! Puede ser un sicópata y tu te subes a su moto y vas a Florencia con el!- casi grito y yo observe a las personas que lo miraban asombradas.
- Baja la voz Teo y no es malo.- dije algo malhumorada. Teo se tranquilizo algo, aun que aun se notaba tenso.
- Y a todo esto, como se llama?- pregunto el
- Alec Vulturi- dije y el rostro de Teo cambio de un serio a uno algo confundido.
- Vulturi- repitió – es de la familia real.
- Familia real?- le pregunte
- No has escuchado la historia Effy?- negué con la cabeza- existe la fiesta de San Marcus.
- El que expulso a los vampiros de Volterra- dije recordando la historia que me contaba la abuela cuando yo era pequeña.
- Si, San Marcus apellidaba Vulturi, por eso a los que tienen ese apellido se les denomina la familia real.
- Entonces por que te sorprende, aquí en Volterra deben de haber muchos que se apelliden así no?
- Pues no, ósea supongo que están en otras zonas de Italia pero aquí lo único que queda de ese apellido es el museo de san Marcus.
- O valla, pero no es gran cosa Teo.
- Mañana te veras con el?- pregunto repentinamente
- No lo se, talvez si.
- No vallas- dijo con total seriedad y me miro penetrantemente a los ojos mientras tomaba de nuevo mi mano.- por favor no lo hagas- dijo, por un instante pensé que le diría que no lo haría, que ya no vería mas a Alec. simplemente el contacto con la mano de Teo eclipsaba a Alec pero después entendí que el solo lo hacia por que quería demostrar que me controlaba y eso no lo permitiría. Le solté rápidamente la mano y lo vi con severidad.
- No eres quien para decirme que no lo vea Teo- dije fríamente. Tome mi café y me dirigí a las maquinas. Después de eso Teo no volvió a hablar del tema, ni siquiera hablo de ello cuando me llevo a casa. Se mantuvo callado, pensativo y al parecer algo confundido pero no quise decir nada.

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Hola!!! Bueno volví! Al fin mi cuenta es mía de nuevo. No saben cuan feliz estoy jeje así que solo decirles que ahora si me siento en casa =) y espero que disfruten el cap.

Las quiero,

Lu!!

Capitulo 3



Esta noche es brillante, no la dejes ir.
Estoy maravillada,
Ruborizada hasta llegar a casa.
Estaré siempre preguntándome
Si sabes que yo estaba encantada de conocerte.

Taylor Swift


Día 5- Alec

Comenzamos a caminar por las callecillas empedradas. Al principio hubo un silencio algo incomodo por que ninguno de los dos sabia como actuar. Alec caminaban mirando mi ipod, ojeando la música que tenía mientras que yo observaba la callecilla, la gente que pasaba sin mirarnos, las tiendas pequeñas.

- Tienes a los Beatles- dijo Alec, mostrándome el ipod color verde y sacándome de mis pensamientos.
- Los conoces?- fue lo único que se me ocurrió preguntar y es que admitiré, estaba algo sorprendida por el inicio de la conversación y me encontraba con la guardia baja.
- Y quien no?- respondió con una sonrisa.- este corte- dijo mostrándome su cabellera color marron, con un dedo- es gracias a ellos.- después de aquel comentario los dos reímos al unísono.
- Debes de ser un gran admirador entonces- respondí, aun viendo sus cabellos castaños.
- Nahh es broma- dijo el y comenzamos a alejarnos del centro de la ciudad- yo voy mas para la música clásica.
- Enserio? Tocas algún instrumento?- pregunte.
- El piano.- al decirlo lo mire a los ojos y el sonrío levemente- y tu tocas algo?- negué levemente con la cabeza.
- Trate con todo, mi madre siempre quiso que fuera como mi tía, una gran música, pero nunca lo logre, los instrumentos no son lo mío.
- Todo? Y no eras buena en nada?- negué con la cabeza y le sonreí. No era una cosa de la que me molestara decir que no era buena. Las personas siempre eran buenas en algo, Alex en los deportes, Emily en los estudios, yo en la pintura y en que era bueno Alec?
- Toque violín hasta los 13 pero nunca fui buena, es mas, si ahora me das uno ni sabría como tocarlo
- Guitarra- dijo el retándome
- A los 14, no dure mucho tampoco, aun que tengo una guitarra eléctrica, jamás la toque.
- Mmmm flauta.
- En el colegio desde los 7 hasta los 10, no resaltaba mucho así que lo deje.
- Piano?- pregunto con un tonito de suplica.
- Pues ese logre dominarlo un poco, hasta ahora se tocar “para Elisa” de Beethoven- dije como si fuera un gran logro y Alec rió un poco. Me gustaba su risa, era tan melódica que jamás me cansaría de escucharla
- Sabes la historia de esa canción?
- Pues no, cuéntamela
- Beethoven tenia una estudiante que le gustaba mucho. Ella quería aprender a tocar el piano pero Beethoven siempre hacia canciones muy complicadas así que un día, ella le pidió que hiciera una fácil y especial para ella.
- Entonces supongo que la estudiante era Elisa.
- Si se podría decir
- Por que podría decirse?
- Por que el verdadero nombre de esa chica era Teresa, no Elisa. Pero eso ya es otra historia- hablo.
- Ya veo por que te reías- Dije frunciendo el seño levemente después de un rato- aprendí a tocar la canción mas fácil- al terminar la frase me reí de mi ingenuidad y Alec solo asintió levemente.

Después de eso el hielo se rompió entre nosotros, comenzamos a hablar sobre, música, arte, de la ciudad y de todo lo que nos gustaba hacer. Descubrí que Alec era muy culto, había viajado por muchos lugares del mundo y sabia muchos idiomas, entre ellos, ingles, italiano, español, francés y hasta un poco de portugués. También me hablo de las dos chicas con las que había estado el día que nos vimos por primera vez. Una se llamaba Jane y era su único familiar mientras que la otra se llamaba Nicole y según Alec era solo su amiga pero en su mirada podía ver algo mas. Aun así no quise preguntar, no quería sentir la desilusión que sentí cuando supe que Teo tenia novia, no quería tortúrame, así que trate de cambiar el tema a mi favor.

- yo también tengo un hermano mellizo- dije y el me miro sorprendido
- no puedo creer las cosas que tenemos en común- dijo algo pensativo
- no tenemos muchas cosas en común Alec.- dije algo apenada. A comparación de Teo, Alec era muy diferente a mi, no le gustaba fumar, no le gustaba la música que yo escuchaba, sabia muchas mas cosas que yo y al parecer era mucho mas madura. Entonces, si era tan diferente por que había algo en el que me atraía desde el momento en que lo vi?
- Claro que si, te gusta observar las cosas y a las personas al detalle para saber como son igual que a mi, tienes un hermano igual que yo, te gusta leer y también tienes mi misma edad- dijo con una sonrisita- y que decir que también tocas el piano
- Solo una canción- dije algo apenada.
- Esta bien, no tenemos cosas en común, pero las personas que tienen muchas cosas en común tienen una relación aburrida.- levante los ojos y lo mire atónita. Había dicho la palabra “relación”? a que se refería, quería tener algo con migo o solo se refería a la “relación de amigos”. No me atreví a decir nada con temor a decir algo estúpido. Algo en lo que yo me caracterizaba es que, siempre que estaba nerviosa decía algo tonto y malograba todo, así que solo atine a asentir levemente.

Alec paro en seco y yo levante la mirada para ver por que se había detenido. Descubrí dos cosas, ya era casi las 6 de la tarde y ya habíamos llegado hasta la central de buses que me llevarían a casa.

- Pero mira que rápido se ha pasado el tiempo- dije viendo mi reloj, eran cuarto para las 6
- Cuando la pasas tan bien con alguien, suele pasar eso- dijo el con una sonrisa. Yo le sonreí de igual manera mientras escuchaba la primera llamada del ultimo autobús.
- Tengo que irme- dije y el asintió con la cabeza.- pero antes- me arme de valor antes de hablar- dijiste que te gustaba ver a las personas al detalle para conocerlas mejor.- el asintió nuevamente- que conclusión sacas de mi?
- Que quiero conocerte mas Effy Ferrel- dijo con una sonrisa, me dio un leve beso en la mejilla.

Sus labios estaban totalmente fríos y el contacto con su piel hizo que me estremeciera. Se que me sonroje, así que solo pude sonreír y subir al bus en silencio. Yo también quiero conocerte mas, Alec Vulturi- dije para mis adentros mientras me sentaba y el carro comenzaba su marcha.
Lo que paso cuando llegue a casa fue una regañada de película, Teo había llegado media hora antes y había ido directamente a mi casa para preguntar como había llegado pero al descubrir que yo aun no llegaba todos se habían preocupado de sobre manera. En verdad no me importo, deje que todos me regañaran, yo estaba en mi mundo, pensando en Alec, en la salida de hoy y esperando a que sea mañana. Después de que todos me dijeran lo mal que me comporte me limite a decir un – lo lamento, no volverá a pasar- y me dirigí a mi habitación. Al llegar me eché en mi cama y comencé a ver las estrellas. Saque mi ipod, lo prendí y descubrí que estaba en notas . Alec me había dejado algo, cuando lo había escrito? , que yo no me había dado cuenta: Nos vemos mañana Effy

Al terminar de leer la frase sonreí y comencé a escuchar a los Beatles. Pero mi relajación no duro mucho, al instante sonó mi celular y tuve que salir de mis pensamientos.

- Halo?- pregunte
- Donde te metiste?- pregunto Teo al otro lado de la línea
- Hay lo siento Teo, se que debí de decirte- dije con un tono de disculpa.
- No contestaste, donde te metiste?- pregunto nuevamente pero por alguna razón y como lo había hecho también con mi familia obvie a Alec por completo.
- Fui a dibujar al mercado y se paso el tiempo
- Enserio?- pregunto el poco convencido.
- Si, enserio Teo- dije algo irritada, no le tenía que dar ninguna explicación.
- Mañana nos vemos?- pregunto
- No llega tu novia?- le respondí con una pregunta tratando de no parecer muy seria.
- Pues si, pero no e quedado en nada con ella aun.- se excuso el
- Mmm quisiera conocerla- mentí- pero no podré mañana, prefiero no salir para que mis abuelos se calmen un poco, ya sabes, están molestos por lo de hoy- mentí nuevamente.
- Oo ya veo, no te preocupes, pero si vas a la ciudad por algún motivo, pasas por el cafetín si?
- Claro Teo, adiós