“Muchas veces las personas tienen una forma de pensar muy diferente a las demás. Lo que uno puede percibir en una escena es muy diferente a lo que otro puede percibir o sentir en la misma.”
Comencé a sentir el horrible zumbido en mis oídos otra vez, sentí el calor infernal en mi espalda y empecé a respirar agitadamente y llena de esfuerzo. No podía ser posible, otra vez mis ataques de pánico estaban regresando, no es que se hubieran ido mucho tiempo pero esto me preocupaba cada vez más. Serré la lap-top que contenía las imágenes que me habían iniciado el ataque e inhalé con fuerza mientras serraba los ojos y trataba de concentrarme para relajarme.
- Mi nombre es Sofía Di Natalie Stonem, nací el 18 de agosto de 1992 en Roma, Italia. Soy hija del líder supremo Paolo Di Natalie que murió a manos de una de las subversivas llamada Fox. Actualmente soy la líder del grupo Ingnis Vinati al norte de Bélgica. Tengo 4 hermanos…
Escuche como la puerta de mi despacho se habría sin previo aviso. Trate de contener la cordura por tan solo unos segundos antes de que el que osaba entrar a mi habitación se retirara al darse cuenta que era mala idea pero no lo hizo.
- Hablando de nuevo sola? Te vas a volver loca…- hablo esa voz tan burlona. Abrí los ojos y vi a Leo con una sonrisa picara, esa sonrisa que no demostraba su interior solo era una simple careta.
- Se llama terapia y me lo recomendó la psicóloga para cada vez que aparecen mis ataques....- hable mientra tomaba un gran trago de mi café bien cargado.
- A por favor, eso se llama principio de locura y se soluciona saliendo de este horrible lugar.- dijo mostrándome con sus manos mi acogedor despacho. No era feo la verdad, tenia forma semi redonda como si fuera la mitad de un circulo. Las paredes de madera tenían libros por todos lados exceptuando uno de los costados que tenia una gran chimenea siempre prendida. Al frente de mi gran escritorio estaba la puerta por donde el pesado de Leo acaba de entrar.
- Leo, sabes que puedes salir cuando quieras.- hable con tranquilidad, tenerlo aquí me había quitado el ataque y ya me sentía mucho más calmada, además de aliviada. Mis ataques jamás se habían ido tan rápido pero aquí estaba Leo, aparecía y en tan solo un minuto se iba el ataque por arte de magia.
Hace más de un año había sucedido la gran batalla en la que había perdido a mi padre, el monarca y líder de todo el imperio Ingnis Vinati. A consecuencia de su prematura muerte, sus cinco herederos habíamos tenido que tomar el control de las cinco cedes diferentes. Amelia por ser la más joven se había ido a Oceanía. Alonzo, su mellizo había tomado el control de America. Francisco, mi hermano mayor había tenido la difícil misión de ir a comandar la cede africana mientras que Alfonso tenia el honor de tomar todo Asia. Yo en cambio me había quedado en la zona Europea no solo por que me sentía más cómoda aquí sino por que según el consejo yo era la más débil y tenia los pensamientos más revolucionarios, por ende tenia que tener el continente más tranquilo a mi cargo y estar bajo constante vigilancia. Pronto les demostraría que debieron de mandarme muy lejos.... Pero sin salirse mucho del tema uno se pregunta que hace un Anasti, descendiente directamente de uno de los grandes lideres en una cede de cazadores de Anastie e hijos de Fleaur. Es lo mismo que se pregunto todo el consejo. Claro que muchos quisieron que lo matara como matábamos a todos los divididos después de experimentar con ellos pero yo no quería eso. En primer lugar jamás me habían gustado esos experimento y si había buscado durante mucho tiempo a Leo no era para matarlo, era para algo más aun que Leo aun no estaba listo para saberlo. Lo cure de las heridas que tenia y lo protegí de todos aquellos que quisieron matarlo, incluyendo mi hermano Francisco. Fue un año y medio muy duro en el que Leo casi me mata unas cuantas veces y yo casi me doy por vencida pero creo que al final nos estamos entendiendo, por lo menos ahora tiene la libertad de caminar por toda la cede sin quemar o matar a alguien y claro esta que eso es posible solo por que el consejo ya no esta aquí sino en Roma (su cede central) y que, para que mi plan funcione Leo se tiene que sentir como en casa. “ La confianza es fundamental”
- No me refiero a salir solo a la superficie, me refiero a sacarte a alguna ciudad, cercana- contesto el y yo suspire.
- Sabes que tengo mucho trabajo- conteste rápidamente.
- A vamos Sofi, nos estas harta de no salir de esta cede.- pregunto sentándose frente a mi y mirando mis ojos, tratando de penetrarlos para buscar dentro de mi ser. Me puse en su misma posición por que si el quería jugar yo también podía hacerlo, me acerque mucho mas a él apoyándome en mis codos e inclinando ligeramente el cuerpo.
- Hay algo que quiero preguntarte desde el día que recobraste la conciencia
- Y que es? Habla…- dijo con hosquedad
- Por que no escapas de aquí? – le pregunte observando sus ojos azules. -Ya puedes salir a la superficie, por que no simplemente cruzar las murallas que te separan del mundo normal.- Leo suspiro frustrado, se apoyó en el espaldar de su asiento y cruzo los brazos. Su mirada ya no estaba clavada en mis ojos sino en el techo, cosa que demostraba inseguridad. Me acomode nuevamente en mi asiento y espere su respuesta con paciencia.
- Ya no tengo nada que hacer haya afuera, nadie me espera- dijo con un semblante serio- la única persona que me importaba murió esa noche.
- Tu madre he?- me aventure a preguntar, jamás habíamos tocado este tema a profundidad por que el terminaba quemando las cosas pero esta vez seria diferente, ya había pasado casi un año y medio, el ya confiaba en mi, por lo menos eso creía yo, pero claro con Leo todo siempre era muy impredecible.
- Si, mi madre.- contesto el con frialdad.
- Y que hay de Alice?- pregunte con recelo.
- Como sabes de ella?- pregunto ahora molesto mientras bruscamente dirigía su mirada a mis ojos. Saque un portafolio de uno de mis cajones y se lo entregue. Si teníamos que confiar plenamente uno del otro ya no tendría que guardarle más secretos.
- Es todo lo que mi gente de confianza pudo averiguar de ti- hable mientras se lo entregaba. El lo tomo entre las manos y le hecho un rápido vistazo.
- Te faltan partes…- confirmo
- Lo se- dije mientras me encogía de hombros ligeramente- es todo lo que pudimos obtener hasta que desapareciste de la urbe de los Anastie. -Leo bufo ligeramente.
- Porque yo?
- Paciencia mi buen amigo, todo te lo diré en su debido tiempo- respondí y le sonreí ligeramente- y bien, dime por que no quieres regresar.
- En verdad quieres que te cuente todo y así podremos salir?
- Puede ser- conteste con una gran sonrisa y el sonrío de igual manera.
- Ok. Alicia…-suspiro fuertemente.- le di varias oportunidades sabes?- dijo mientras se rascaba la cabeza y hacia una ligera mueca de descontento- la primera vez me falló, prefirió confiar en su madre, me hirió, pensé que teníamos algo fuerte, algo único pero a la primera oportunidad la prefirió a ella y no a mi.- al decirlo note un tono amargo en su voz. Yo sabia muy bien que Leo era resentido pero esto me demostraba el jamás perdonaría esa falta.- y la segunda…- continuo pero esta vez se quedo en silencio.
- Que paso, también te falló? – le pregunte tratando de que se abriera otra vez.
- Más que nunca- afirmo él, esta vez con tristeza en vez de amargura- fue justo la noche de la batalla, Magnus me tenia entre sus manos lo recuerdo bien, estaba a punto de matarme y vi a Alicia. Por un instante pensé que me ayudaría, pero como siempre me termine equivocando. Ella no estaba sola, abrazaba a Sebastian como…
- Espera, quien es Sebastian?
- Un dividido que vendía drogas y que misteriosamente se entrelazo con Alicia, aun no comprendo como ni por que lo hizo. El punto es que ella lo abrasaba y prefirió estar con él, prefirió ver mi muerte antes que hacer algo!- su tono de voz fue elevándose así que sin temor a que me quemara y a pesar de que ya lo había hecho muchas veces con ese calor corporal insoportable, tome una des sus manos. El contacto con su piel, erizó la mía y me hizo algo de daño pero no dije nada por que al parecer eso lo tranquilizo.- allá afuera Sofi, no hay nada para mi, lo entiendes ahora?- pregunto ya calmado y con el semblante triste.
- Y acá hay?
- Por el momento si, apenas comiences a matar a los de mi raza yo me largo…pero antes….
- Que?
- Venganza es lo que pido- dijo con una ligera sonrisa malvada y con la voz casi gutural.
- Igual que yo, pero para eso hay que esperar. Aun me tienen muy vigilada por que creen que no supero la muerte de mi padre.
- Pero lo cierto es que ya la has superado, la que no superas es la muerte de alguien más, no?- lo mire con una semi sonrisa llena de nostalgia.
- No te creas psicólogo con migo por que no te sale.- hable con un tono burlón y le solté la mano por que ya me estaba quemando bastante además yo no quería tocar ese tema nunca.- quieres acompañarme a la superficie? quiero sentir el pasto entre mis dedos.- dije mientras le mostraba los dedos de mis manos.
Leo me sonrío y me tomo de la mano nuevamente para que no hubiera vuelta atrás. Subimos en un ascensor hasta la parte de arriba. A simple vista la cede de los Ignis Vinati en Bélgica era el castillo Arenberg, lo que casi nadie sabia es que este era una simple fachada de todo lo que se cernía debajo de este.
Llegamos hasta la parte más antigua del castillo, unos largos pasillos alfombrados nos dirigían hasta la salida. Comence a sentirme nerviosa nuevamente pero Leo ajusto mi mano y me sonrío ligeramente.
- El exterior no te va ha hacer daño, yo te protegeré.- hablo sin sarcasmo.
Lo mire directamente a los ojos recordando los ojos de Alexander con tanta claridad, serré ligeramente los ojos y me quite su imagen de la mente, luego volví a mirar los ojos de Leo, esta vez si era el y estaba igual de serio. Talvez sabia que esto era muy importante para mi y no quería bromear o su mente perversa ya estaba diseñando un plan para que llorara. Lo cierto es que ya estaba a unos paso de la salida. Me resistí un poco y Leo lo noto.
- No pasara nada, confía en mi.
- La ultima vez que confíe en ti me quemaste la mano. Lo recuerdas?- Leo puso los ojos en blanco.
- Fue por que no sabia quien eras tu, tu me salvaste la vida.
- Y por eso te estaré eternamente agradecido…- recite con mofa- ya se ese cuento y no me lo creo.- dije con cara de pocos amigos.
- Pero no conoces este- hablo el, me cargo sorpresivamente y me saco de la casa. Grite, patalee y hasta creo que le mordí el hombro pero nada lo paro hasta llegar al gras. Me dejo en el pasto húmedo con delicadeza y se hecho a mi costado.
- Loco- dije y le di un ligero golpe en el pecho.
- Así me quieres- respondió el con total naturalidad.
- Así te quiero- respondí con total certeza. No sabia cuando había comenzado a sentir este cariño por el pero lo cierto es que, pasar tanto tiempo a su lado, tratando de que se hiciera mi amigo de todas las maneras posibles hicieron que lo quisiera.
- Que es lo que más detestas en la tierra, no vale decir Anastie o hijos de Fleaur- hablo Leo después de un largo silencio.
Suspire ligeramente, era extraño tener a un Leo tan contento, generalmente lo había visto serio y sombrío, casi la mayoría del tiempo, ya me había acostumbrado a recibir sus constantes sarcasmos pero ahora esto me tomaba algo desprevenida. Guarde silencio un instante pensando en lo que le diría. Odiaba muchas cosas sobre todo el silencio y quedarme sola pero no me pareció apropiado decírselo ahora que el estaba de buen humor.
- Primero no odio a los de tu raza, me parecen fascinantes y lo que más odio es tu antiguo yo…el que siempre era osco, molesto, serio, terco, sarcástico…
- Ya va ya va, ya la capte- me interrumpió
- Entonces que cambio? Por que ahora estas así?
- Hoy al despertar me di cuenta que la vida sigue y que si quiero vivirla ya no debo de estar detrás de esos fantasmas que amenazan con atormentarme para siempre. Mi madre murió si, y quiero venganza, eso también pero la verdad es que murió por algo que amaba.
- Entonces lo que estas diciendo es…- Leo se recostó y se apoyó ligeramente en mi.
- Estoy diciendo que quiero ser alguien nuevo desde hoy, ya casi van a ser dos año, no quiero vivir del recuerdo. Además es raro pero jamás había conocido a una persona que supiera mantener a raya mi carácter como mi madre hasta que te conocí a ti….eso debe significar algo no?
- talvez - dije con una ligera sonrisa y algo nerviosa- te toca a ti, que es lo que mas detestas en este mundo. – pregunte después de un rato en el que solo pude mirar los ojos de Leo.
- Que la gente diga te amo a cada rato, a cada persona que conoce.- se hecho nuevamente en el gras y miro hacia el cielo- no te molesta que la gente no sepa el significado del amor?
- Talvez la gente ama a sus amigos y por eso lo dicen tan a menudo.
- No, es que…amar es querer tanto a una persona como para dar su vida por ella, como una madre la da por sus hijos. Amar no tiene el mismo significado que querer... pero la mayoría de gente lo utiliza así como así.
- Y tu la amabas?- se me escapo preguntar y Leo me miro algo confundido- me refiero a Alicia, la amabas?
- A mi madre? Claro, más que a mi vida.
- No me refiero a ella, me refiero a la otra Alicia.- Leo volvió a suspirar al parecer era un tema difícil que había estado rondando por su cabeza últimamente o talvez desde siempre. Lo cierto es que se veía muy confundido.
- No…no lo se. Recuerdo que el ultimo día que la vi, ella me dijo que me amaba y yo….y yo no supe que responder por que…. no estaba seguro- concluyo en un ligero susurro- Si la hubiera amado no hubiera ido a luchar sino hubiera sido egoísta, hubiera escapado con ella, sin importarme nadie, ni nada…pero no lo hice…
- Por cobarde.- dije algo molesta.
- Por que? que? no soy un cobarde!- grito el furioso y otra vez me miro a los ojos.
- Lo eres, tienes miedo a amar, eres un cobarde.- Leo puso los ojos en blanco por un instante y luego se acercó ligeramente a mi.
- Y tu has amado?- pregunto después de un rato. Me perdí un instantes en sus ojos azules y supe cual era la respuesta. Alexander.
- Si - dije llena de tristeza- Pero sabes que? detesto hablar de sentimientos es muy cursi y se ve ridículo en nosotros. Así que antes de que te pongas mas sentimental y me den ganas de vomitar te propongo un trato.- hable y me senté. Leo se sentó a mi costado, esperando lo que le diría.
- Y que es?
- Primero, confías en mi?- Leo me miro algo extrañado.
- La ultima vez que confíe en alguien me decepcionó.
- Pero yo no soy ella, soy diferente Leo y antes de que demos el siguiente paso tienes que entender eso.- me miro picadamente como solo el sabia hacerlo y en un movimiento rápido me dejo nuevamente echada en el gras solo que esta vez tenia apresadas mis muñecas con sus manos tan calientes, aquellas a las que no me acostumbraba aun. Hice una mueca de dolor y me mordí ligeramente el labio para no decirle alguna palabrota pero el no se movió ni un milímetro de mi.
- Insinúas que ya quieres ir al siguiente paso?- pregunto y se acercó mucho más a mi. Me acerqué tanto a el que sentí su aliento pero en vez de ir directamente a sus labios, llegue ha su oído derecho.
- Me refiero a salir de aquí, bobo.- susurre algo nerviosa y el se hecho a reír mientras se desplomaba a mi costado.- estas loco- susurre extrañada por aquella reacción.
- Por que eres así?- pregunto mientras yo me paraba y le daba la mano para que el también lo hiciera.
- Así como?- le pregunte y comencé a caminar.
- Tan impredecible, tan misteriosa…
- Por que soy Sofía y nadie más, es tan difícil de entender?- pregunte y lo abrase ligeramente por que el frío ya me calaba hasta los huesos.
Mire con el rabillo del ojo, el gras, los árboles y el cielo gris. Lo había logrado, había salido de mi huequito y todo había sido gracias a Leo. Sonreí ligeramente, había regresado y ya estaba lista para tomar nuevamente el mando de mi cede.
- Entonces confías o no en mi?
- Si, si confío en ti- contesto el y me sonrío ligeramente
- Pero de verdad?- pregunte como una niña ingenua cosa que no me gustaba- Mi madre me contó que si un Anastie confía en otra persona su flama no le hace daño. Demuéstramelo- hable y le mostré la palma de mi mano.
- He…Sof no creo que esto sea buena idea, puedo quemarte.
- Por que no confías en mi- dije con el seño fruncido y me aleje ligeramente de el.
- No, para, es que talvez no funciona con humanos.- dijo el y me tomo de la mano para que no me alejara más.
- Inténtalo, puedo soportar el dolor.
- Vale- hablo y se puso frente mío, levanto ligeramente mi quijada- mira que si esto no funciona y te hago daño no es mi culpa y quiero recalcar que yo si confío en ti.- hablo con la mirada penetrante
- Perfecto. – dije y solté su mano para sacar del bolsillo de mi chaqueta un encendedor plateado.
Lo prendí con un movimiento rápido y se lo acerque para que obtuviera la primera llama de fuego. Leo tan solo paso los dedos por la flama y esta ya se había impregnado en ellos. Como un gusanito que tiene vida, lo fue moviendo hasta que llego a su palma y allí la pequeña flama se quedo. Era sorprendente, perfecta pero pequeña. No podía creer como algunos pensaban que esto era abominable.
- Posa el dedo ligeramente, si te quemas saca la mano, me oíste?- pregunto con severidad.
- Si Leo, fuerte y claro – hable casi ida, hipnotizada por la flama.
ligeramente fui bajando la mano hasta llegar a la pequeña llama. Es como si uno pasara la mano rápidamente por una vela encendida para que esta no te quemara, solo que esta vez yo me detuve y con lentitud baje el dedo hasta chocar con la palma de Leo sintiendo el hermoso contacto con el fuego, que me hacia sentir un ligero cosquilleo y la sensación de calor pero no dolía ni quemaba al extremo. Sonreí de puro contento y Leo sonrío de igual manera.
- Te dije que confiaba en ti!- dijo con tono altanero y apreso mi mano con la suya, mientras me acercaba mucho mas a el, hasta quedar a unos centímetros de su rostro. Me miro con intensidad y quiso acercar su rostro al mío. Solté rápidamente su mano y le sonreí con algo de tristeza mientras me alejaba.
- Aun no estoy lista para otra cosa - respondí con total sinceridad aun que talvez eso le dañara o malograra mis planes, era mejor que supiera la verdad. Me sonrío ligeramente con el mismo semblante triste que yo reflejaba y sin previo aviso me abraso y beso la frente.
- Eres muy extraña, lo sabias?- pregunto y luego camino como si nada hubiese pasado delante mío.
Y tu muy coqueto. Pensé pero no se lo dije, así enfriaría un poco más las cosas. Caminamos un rato en silencio, me sentía extraña. Había hecho mal? Acaso ya era momento de tratar de rehacer mi vida como Leo planeaba hacer? Negué ligeramente con la cabeza. A él le había traicionado una de las personas que más quería mientras que a mi, la vida me había arrebatado de las manos al amor de mi vida. Sin querer mi mirada estaba gacha y los recuerdos hermosos de Alexander aparecían en mi cabeza una y otra vez, haciendo que esas bellas imágenes se convirtieran en dolorosos recuerdos que no regresarían jamás. Leo me codeo ligeramente en las costillas he hizo que reaccionara y levantara la vista. Entonces observe como tres soldados caminaban hacia nosotros, aun no se habían percatado de nuestra presencia y hablaban efusivamente. Me arregle la chaqueta negra que llevaba puesta y los mire directamente a los ojos cosa que hizo que estos pararan bruscamente.
- Señorita Sofía…esta…esta- tartamudeo uno de los soldados
- De vuelta- respondí con seriedad- señores desde hoy ya no estamos de vacaciones así que sugiero que despierten a los otros y les avisen que su líder ha regresado y que esta lista para encomendarles a nuevas misiones.
Los tres soldados sonrieron orgullosos y agacharon las cabezas como símbolo de reverencia mientras ponían una de sus manos atrás de la espalda.
- Es un gusto tenerla de vuelta- hablo otro de los soldados.
- El gusto es mío señores, ahora manos a la obra- dije con la misma seriedad y frialdad de antes. Los hombres asintieron con la cabeza y desaparecieron rápidamente.
- Que fue eso?- pregunto Leo sorprendido
- Mi modo de decir que he regresado más fuerte que nunca- hable y le sonreí ligeramente.
- Tanta seriedad, eres bipolar?- pregunto con algo de sombro y yo negué con la cabeza mientras otra sonrisa aparecía en mi rostro.
- Solo se comportarme con los subordinados.
- Y yo que soy entonces.
- Un amigo, no tengo que aparentar con tigo. Pensé que ya te habías dado cuenta de eso.- Leo se quedo un momento pensativo. Entonces supe lo que le preocupaba.
- Hey- dije y le di un ligero golpecito en el brazo.- el hecho que haya regresado no significa que comience la guerra nuevamente y tu tengas que irte, es más…te necesito más que nunca.
- Ok…aun que no entiendo nada.
- Tengo otros planes y creo que es momento de decírtelos.
Leo me miro con total seriedad y asintió con la cabeza mientras lo llevaba a una zona que jamás había conocido en el castillo. Un lugar que rebelaría muchos de sus dudas y talvez abriría otras.
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Y bien? Trate de presentarles de la mejor manera posible a Sofía, nuestra nueva narradora. Se que ha muchas nos les cayó bien al principio pero luego se darán cuenta que es diferente a lo que pensaban, solo denle una oportunidad si?
Hace poco hable con una lectora que me pregunto por que cambiaba de narrador y la verdad es que quiero que vean las diferentes formas de pensar de los personajes. Como lo dije al principio las personas pensamos diferente y cada uno tiene su forma particular de ver las cosas.
Por otro lado gracias por los comentario :) casi siempre se los digo, me hacen muy feliz cada que leo y ya que el anterior capitulo fue el ultimo de la primera parte de la historia, me parecio apropiado contestar cada uno de sus comentarios:
Ariana: no es por ser mala pero me alegra que te quedaras con la boca abierta jaja. Eso es lo que planeaba con este capitulo y veo que lo he conseguido. Alice es una de las principales protagonistas así que de hecho aparece por allí y por otro, dale una oportunidad a Sofía ¬¬ :).
Kamy: :) creo que puedo ser realmente mala cuando me lo propongo jaja pero no quiero matar a mis personajes principales, me duele xD en serio, aun que quien sabe no?
Javi Vulturi: Me encanta que te encante y tratare de subir cada que termine un capitulo, lo prometo.
NanaGavira: No sabes cuanto me emocioné saber que lloraste en este capitulo, admito que yo también le eché una que otra lagrima con lo que le paso a Leo, es la segunda vez que me puse a llorar al escribir una historia así que supongo que yo también estoy algo emotiva. Y gracias por decir que mi historia es real, significa mucho para mi.
A.J: Si leí el comentario en el que decía que Sebastian era su hermano, supongo que las grandes mentes piensas igual :) y bueno como ya viste el narrador no es Leo :s pero dale una oportunidad a Sofía, algo me dice que te caerá bien :)
Lili: Al fin alguien a quien le cae bien Sofía y no puedo decir que hará Sofía en el futuro respecto a lo que le paso a su padre pero algo si te digo, Sofía trae muchas sorpresas.
Karen: Me alegra que hayas llorado no por que soy mala y quiero que estes mal sino por que el punto de este capitulo era sensibilizar a la lectora y veo que lo he logrado. Quisiera contestar todas las preguntas que hiciste pero lamentablemente no puedo, quiero mantenerte en suspenso :)
Rebeca: que bueno que te gusto el capitulo, yo también extrañare algo a Alice pero Sofía también me cae bien y a pesar de que es muy diferente a Alice tratare de que sea muy buena narradora. Por otro lado en un principio me plantee que Sebastian no fuera su hermano pero a lo largo de la historia me di cuenta que no había de otra xD era su hermano si o si además, falta para que la historia termine y planeo que aparezcan muchos personajes nuevos como también que reaparezcan algunos viejos.
AWC’ NIGHT: hubieras llorado no más :) mentira, a veces me pasa que cuando leo un libro muy triste, tengo que mirar a otro lado para que no se me caigan las lagrimas y llore como una Magdalena ^^. Gracias a ti estoy escuchando la canción de Demi y cada vez que la escucho recuerdo a Leo y Alice, me da algo de nostalgia u.u por que los mantendré alejados un tiempo pero gracias por pasarme la canción.
ῥᴙȋᴎ₴Ϩ_ᾇƖᴉƆɚ™ (ᴇͼʰƎ˩ȫɴ): primero tu nombre es genial xD Segundo gracias por llorar, como lo dije antes, el fin de este capitulo era que lloraran. Como vez Leo esta vivo, no podía matarlo. Sabes, tu comentario fue muy especial y siempre lo tender en mente. Pensar que una de mis lectoras cree que soy tan buena escritora como mis autoras modelo me hace demasiado feliz, ahora no paro de sonreír. Me has dado fuerzas renovadas para seguir escribiendo, gracias :)
Aned: Cuando leí tu comentario me asuste un poquito por que había una parte en que citabas al comentario anterior y pensé “o rayos ella va decir que no escribo tan bien” pero luego al finalizar de leer comencé a sonreír aun más y sigo sonriendo. Gracias, muchas gracias por pensar que escribo maravilloso. Voy a dar todo de mi para seguir escribiendo de lo mejor y así no decepcionarlas.
Ga!: Gracias por comentar siempre!! Espero que mi historia cumpla todas tus expectativas. Veo que estas algo sorprendida, espero seguir sorprendiéndote con mis escritos :)
Y para todas las lectoras que no se animan a comentar, espero que la historia les este gustando hasta donde va y bueno me alegra de sobre manera que la lean.
Lu!!