jueves, 7 de julio de 2011

Capitulo 14 - Fire Girl

- A donde crees que vas Ali?- pregunto una voz muy familiar. Gire la cabeza y vi a David convaleciente.- te busque por todos lados, quise….
- Lo que me faltaba!- dijo furioso Sebastian que ya tenia en hombros a Leo y estaba a unos paso de mi.
Desde de ese instante todo paso muy lento, vi en cámara lenta que Sebastian soltaba a Leo para dejar esta vez inconciente a David, sus manos ya se prendían en ligeras llamas azules. No podía permitirlo. Luego vi el rostro de puro asombro de David, tan indefenso y confuso por lo que pasaba. Puse una de mis manos en el pecho de Sebastian que ya se disponía atacar y lo pare en seco.
- Que pasa aquí!?- pregunto David tratando de captar lo que sucedía pero por su posición de ataque ya me estaba dando cuenta de que el ya lo suponía
- Llévatelo, te seguiré en unos segundos.
- No seas idiota Alice- susurro Sebastian
- Hazlo!- dije furiosa y tratando de no gritar- te veo en el reloj.

Sebastian bufo molesto pero desapareció como una exhalación junto al inconciente de Leo. Observe a David que venia corriendo hacia mi, prendí mi mano en fuego azul y David freno de improvisto, mirando horrorizado mi flama.

- Esta soy de verdad David, una hija Fleaur también.- hable con tristeza pero la mirada seria.
- No…Ali podemos solucionarlo. Todo se puede solucionar si hablamos con Magnus, el entenderá…..- dijo algo dubitativo mientras me tendía su mano buena.
- No!!- grite furiosa- esta soy yo, una dividida que regresara con su madre y no podrás hacer nada para detenerme!!!
- Ali…
- Lo lamento.- dije y cree una barrera de fuego azul tan grande entre nosotros dos que seria muy difícil que la sobrepasara.
Corrí tras Sebastian mientras escuchaba el grito desesperado de David detrás de la barrera pidiendo que regresara, pero ya no había nada que hacer, había terminado cualquier relación con el a consecuencia de esto. Corrí lo más rápido que pude por los tejados, no me importaba saltar con desesperación de un lado a otro, solo quería llegar lo más rápido posible al reloj para estar con Sebastian y Leo. Tarde me di cuenta que tenia compañía no deseada. David no había venido solo sino con guardias que ya corrían detrás de mi o talvez los había alertado al prender tan grande muralla azul en el tejado
- Alicia para!- gritaron varias personas a la vez y como no lo hice, comenzaron a lanzar bolas de fuego rojo. Esquive algunas y otras rasaron mis brazos y piernas causándome un dolor intenso. Me faltaba ya tan poco pero una bola de fuego me impacto directamente a la espalda haciendo que cayera de cara y llena de dolor. Gire rápidamente para pararme con cuidado pero apenas lo hice Jessie se abalanzó sobre mi. Me tomo de sorpresa, apreso mi cuerpo con el suyo y con sus manos prendidas en fuego tomo mis muñecas. Grite llena de dolor.
- Devuélveme a Leo- grito llena de furia.- vi que ese asqueroso diablo azul se lo llevo, devuélvemelo!!!- grito nuevamente y su flama aumento de intensidad haciendo que sintiera mucho mas dolor. Sentí que el tiempo se me acababa por que estaba segura que en el techo habían mas como Jessie y si llegaban hasta mi no habría escapatoria. Me concentré a pesar de el dolor, hice que toda mi furia contenida saliera con forma de lo que le haría mas daño a Jessie. Mis manos y brazos se prendieron en fuego azul con tanta violencia que Jessie no se lo espero. Me miro sorprendida y quiso retroceder pero fui yo esta vez la que tomo sus muñecas e hice que girara. Con ella debajo mío la observe por ultima vez con todo el odio que tenia contenido, por su culpa había sido tan infeliz todos estos meses y ya no aguantaría más, pagaría todo lo que me hizo sufrir.
- El jamás regresara a ti bruja!- grite y le ajuste a un más las manos. Jessie grito de dolor mientras se retorcía pero yo no la soltaría hasta que muriera, la quemaría viva. Escuche que llegaba más gente y me comenzaban a bombardear con fuego rojo pero no importo, solo interesaba que ella muriera, era como si el fuego azul estuviera cargado de rencor y sirviera como un imán que no me dejaba soltar a Jessie. Sentí una ráfaga fuerte y una luz azul intensa se vio detrás de mi seguida de un calor infernal.
- Alice créeme no quieres hacer esto.- hablo Sebastian mientras me hacia reaccionar. Me tomo de la cintura y me alejo de Jessie que me miraba asustada. – Larguémonos de aquí…- hablo mientras tomaba mi mano y escapábamos de allí. No tuve tiempo de ver lo que ocurría arriba, en un segundo ya estábamos abajo y Sebastian me metía a trompicones a una furgoneta azul. Sebastian acelero con todas sus fuerza, apenas lo hizo regrese a mi verdadero yo, sentí el dolor punzante en mis muñecas y en el cuerpo en general, observe la parte trasera, para descubrir con alivio que Leo estaba echado, inconciente pero con nosotros.
- Pero que estabas pensando casi la matas!- grito furioso Sebastian
- Eso es lo que quería- dije sin nada de ganas. Las fuerzas me estaban abandonando al igual que las ganas de replicar lo que me diría Sebastian.
- Es por que no sabes canalizar tu fuego azul, nunca, pero nunca más lo hagas me oíste!- se que grito pero yo solo escuche una voz lejana.
- Aja…
- Ali…Ali…
Quería responderle, en verdad quería, pero ya no tenia fuerzas para nada.


El cuerpo no me respondía. No se cuento tiempo estuve en este estado, ni siquiera sabia donde estaba. Solo recuerdo que en aquellos pequeños instantes en los que podía abrir los ojos ligeramente o por lo menos regresar a un estado algo consiente escuchaba a gente alrededor de mi. En algún momento abrí los ojos ligeramente y vi a Fox junto a Sebastian. Sebastian estaba apoyado la cabeza cerca a mis piernas, parecía desesperado, Fox le acariciaba la espalda con ternura mientras lloraba en silencio. Que relación tenia él con mi madre? Ideas extrañas y retorcidas pasaron por mi mente. Eran pesadillas horribles en las que mi madre tenia una relación amorosa con Sebastian. En otro momento sentí como alguien me tocaba la mano, no pude abrir los ojos pero si pude oírla.

- Eres fuerte, puedes despertar, por favor Ali, despierta por favor- dijo Jena. Yo gritaba que estaba viva, que quería estar a su lado despierta pero no podía, la boca no se me movía, no podía hacerlo.
En ningún momento vi o sentí el calor de Leo y eso hizo que mi animo cayera en picada hasta que entrara en una profunda depresión. Me sentía tan vulnerable y sola, solo quería que esto terminara pronto pero ya me estaba preguntando si algún día lo haría.

Un día escuche llorar a mi madre, lloraba desconsoladamente mientras tocaba mi mano. Se acercó a mi y acaricio ligeramente mi mejilla.
- Jamás debí dejarte sola…eres tan frágil- sollozó- es solo…es solo que Magnus había descubierto que nacería una niña. Tenia que protegerlos a los dos y no pude....
Me destrozaba escucharla así. Esta bien, no conozco mucho tiempo a mi madre pero todo el cariño que me ha demostrado me hace creer que en verdad le importo. Pedí una y otra vez con todas mis fuerzas que mi cuerpo reaccionara para que así pudiera evitar que mi madre siguiera llorando. Mis suplicas cobraron efecto. Comencé a sentir nuevamente dolor, un dolor fuerte en mis muñecas, espalda, piernas y brazos. Todo mi cuerpo me dolía y eso me decía que estaba despertando del adormecimiento. Buen síntoma aun que muy doloroso. Todo el tiempo que estaba conciente trataba de mandar impulsos a mis brazos y piernas para que se movieran hasta que mi mi mano apreto ligeramente la de Fox.

- Ali hija mía estas despertando?- me pregunto Fox- tu puedes, regresa a mi, tu puedes- decía una y otra vez.

Llego un momento en el que la fuerza regreso a mi, abrí los ojos con cuidado y observe a mi alrededor. Era una habitación pequeñita pero acogedora de color naranja, escuche un pip que antes no había percibido y vi que mis brazos estaban conectados a maquinas y que no podía hablar por el tuvo que tenia en la boca. Mire algo desesperada a mi madre que tomaba mis manos y que sonreía de oreja a oreja al darse cuenta que estaba viva y que había despertado por fin.

- Tranquila cariño, tranquila. Tienes un respirador conectado a la boca, no puedes hablar- dijo Fox y yo asentí con la cabeza ligeramente. Me sonrío llena de amor y me dio un beso en la frente.- Sebastian! Sebastian!- grito Fox y rápidamente vino un Sebastian a quien no reconocí a primera vista, tenia grandes ojeras y se veía muy pálido.
- Gracias al cielo, estas viva!- dijo contento y salio rápidamente.
- Ira a buscar a Milos, el es doctor- hablo mi madre con suma paciencia y yo simplemente me limite a asentí con los ojos. Mire mis muñecas, tenia vendas en ellas pero a pesar de eso aun se podía ver una mancha roja alrededor. Fox se dio cuenta de lo que me preguntaba desde hace ya mucho tiempo. Porque me paso esto a mi? Que fue lo que ocasionó que entrara en este estado de inconciencia?
- Tenias heridas muy grabes y habías perdido mucha sangre Ali. Tu espalda…era una herida abierta igual que muchos lugares en tus brazos y tus piernas. - Fruncí el seño confundida por que estaba segura que yo solo había sentido roses.
- Talvez no sentiste el dolor por que estabas muy concentrada en tu fuego azul. Sebastian dice que cuando produce gran cantidad de fuego eso inhibe su dolor, quizás eso fue lo que te paso.
- Sebastian dice que des..des…perto o ya veo que si!- hablo animado Milos con una sonrisa.
Verlo otra vez fue muy extraño por que ahora sabia que ese había sido el mismo rostro de mi padre además que el me había dado un susto de infarto al matar a mis antiguos tutores sin embargo lo que más me impresionaba era su rostro. Como Fox podía vivir con la viva imagen del amor de su vida ya muerto?
- Ahora Alice, esto te va doler un poco pero será necesario para que puedas respirar y hablar normal. Lista?- pregunto y yo asentí con los ojos mientras Milos sacaba el tubo de mi traquea. Dolió? Pues claro que dolió pero fue soportable. Tosi mucho y me dieron ganas de vomitar mil veces pero me contuve hasta que salio del todo.
- Como te sientes?- pregunto Sebastian
- Mejor- dije con la voz rasposa, me dolía la garganta mucho. Sebastian suspiro y me sonrío ligeramente.- iré a contarles a Jena y Azazel, estoy seguro que se alegraran.
- Y Charlie?
- No esta aquí por ahora, pero esta bien- dijo mamá
- Leo….
- No creo que deberíamos hablar de él por ahora, ya habrá tiempo de sobra- hablo mi madre y apretó mi mano con delicadeza.- ahora estas con nosotros.

Después de eso me pusieron al tanto de todo lo que había ocurrido. Había estado inconciente por más de una semana. No había entrado en como por poquito pero si había estado a punto de morir. Gracias a una conversación solo con Jena me entere de que la urbe no había sufrido muchos daños a pesar de todo el fuego azul que cree allí antes de escapar. Jena no sabia nada de David ni de Jessie, solo esperaba que estuvieran bien al igual que yo. Charlie había ido en busca de Alicia, la madre de Leo hasta Rusia y ya estaban regresando junto a un grupo de 3 híbridos como yo y otro grupo numeroso de nuevos reclutas tanto hijos de Fleaur como Anastie. Solo una semana de ausencia y ya me enteraba que todos se preparaban para la guerra que se daría en la residencial muy pronto. Jena entrenaba a algunos reclutas en el sótano para que pudieran defenderse de los humanos en unas habitaciones con paredes de acero, especiales para la practica.

- Jena ya pasaron casi dos días y nadie me ha hablado de Leo, que pasa con él.
- Después de cuatro días encerrado acepto hablar con Fox y ella le explico todo.
- Me perdono?- pregunte y Jena suspiro con algo de pesar.
- Lo siento Ali, Leo es muy resentido y cabezotas. No te a perdonado y menos a Sebastian. Para siempre fuera de casa, solo viene a dormir y la única razón por la que no se va con Magnus es por que su madre hablo con el por teléfono he hizo que racionará un poquito. Solo la espera a ella y pues no se lo que hará después pero no creo que sea algo bueno.
- No vino a visitarme verdad?- pregunte y Jena negó con la cabeza.
- Lo lamento en verdad pero no.
- Esta bien.

Ya habían pasado dos días más, Charlie había llegado con los demás, yo seguía en cama y hasta ahora los único que me visitaban con frecuencia eran Sebastian (no tengo ni idea de por que), Fox (con la que tenia una relación cada vez más estrecha), Jena y Charlie. Ni la famosa Alicia, Azazel o Leo. Decidí que si él no vendría yo iría a aclarar las cosas. Mis heridas comenzaron a sanar poco a poco y comencé a sentir tanta fuerza como antes, ya caminaba con normalidad así que un día cuando ya todo estaba en silencio me dirigí por los pasillos en busca de Leo. Entre cuarto por cuarto pero no lo encontré así que entre al sótano y descubrí que era mucho más grande que la casa, tenia unos pasillos largos que talvez eran sótanos de las otras cosas continuas. Después de buscar en algunos cuartos, encontré la habitación de Leo. Dormía en una cama provisoria, tenia el pecho descubierto, con un buzo color azul en la parte baja. Estaba echado de panza así que no me preocupe en que me viera. Entre a su habitación con sigilo y cerré la puerta con seguro. Me acerqué a él y me arrodilla hasta quedar a su altura.

- Leo- dije en un susurro pero solo eso basto para que el girara hacia mi con asombro.
- Que haces aquí?- pregunto con hostilidad.
- Vine a hablar con tigo ya que tu no vas- dije mientras me paraba, el se sentó en la cama.
- No tengo nada que hablar con tigo Alicia así que mejor vete- hablo el con frialdad y me mostró con la mano la puerta.
- No, no me iré Leo. Cometí un error debí de decirte pero…
- Debiste confiar en mi y no lo hiciste. Ese es el gran problema.
- Leo…por favor entiéndelo, mi madre.
- Sabes lo que me revienta?- me corto y no espero una respuesta- que solo la hayas conocido menos de una hora y ya confiaras en ella como para traicionarme.
- Leo.
- A mi que me conocías más de 6 meses. Teníamos una relación especial, única, creí que confiabas en mi pero al primer contacto con tu madre me dejaste de lado. Sabes por que? por que eres egoísta, si eso eres…- dijo furioso y me reto con la mirada. Las lagrimas comenzaron a correr por mis ojos, no sabia que decir por que el tenia toda la razón.
- Solo vine a disculparme- dije con la voz entre cortada y débil- en verdad lo lamento, tu también eres muy importante para mi.- hable y me dirigí a la puerta.
- Te importo?- pregunto cuando ya estaba a punto de salir
- Si, mucho- dije y sentí como Leo se acercaba a mi.
- Demuéstralo- hablo casi en un sonido gutural cargado de pasión, pero también rencor y dolor. Voltee a verlo y me di cuenta que estaba muy , pero muy cerca de mi. Tomo mi cintura y me atrajo hacia el con brusquedad.- demuéstralo!- Insistió.
- Ok- dije algo temerosa. Prendí mi mano en fuego que hizo que mis heridas ardieran un poco pero no importó. Con mucho cuidado se la pase por el rostro.- me importas tanto que puedo hacer esto.- dije y prendí mi otra mano con fuego azul y también le rose el rostro. – y esto – dije y lo empuje hacia la cama. Cayó con migo encima suyo. Una sonrisa algo perversa se mostraba en su rostro.
- Yo ya no confío en ti- dijo honestamente y con malicia en la voz mientras tomaba un poco de fuego de mis manos en las suya y lo ponía directamente en mi espalda cosa que hizo que ardiera y gimiera ligeramente.
- Basta, me haces daño.
- Así es como me hiciste sentir tú ese día pero sabes que…
- Que?
- Puede hacerme sentir mucho, pero mucho mejor- dijo y me volteo con rapidez. Yo estaba ahora debajo de el , había apagado el fuego de mis manos para no quemar la cama y Leo se acercaba cada vez mas a mi. – te digo un secreto…
- Cual?- pregunte mientras respiraba entrecortadamente.
- Leí tu diario, todo lo que escribías sobre mi….tienes potencial.- dijo y sonrío con arrogancia.
- Eso no se hace Leo, era personal!- replique ruborizada y molesta recordando todo lo que había escrito sobre el.
- Importa?- pregunto y me sonrío ligeramente.- Yo creo que no después de lo que hiciste.- lo fulmine con la mirada pero no dije nada.
- Entonces ahora estamos pagados?- pregunte con esperanzas
- Solo una cosa más- hablo y beso ligeramente mi cuello.
- Lo que quieras?
- Prométeme que escribirás una historia sobre nosotros, sobre mi….
- Hablas enserio?- pregunte con el seño fruncido.
- Si, cuando termine todo esto claro…Lo harás por mi?- pregunto y su mirada se hizo mas tierna, como un perrito que esperaba su hueso.
- Si eso es lo que quieres lo haré. Aun que no le encuentro sentido.
- No importa por que será personal, me entiendes?- pregunto y rozó mis labios al mismo tiempo que me ruborizaba, solo para ti y para mi.- asentí con la cabeza- Fabuloso entonces iniciemos con nuestras experiencias interesantes- hablo y me beso con un beso tan apasionado que se me fue el aire de los pulmones. Me deje llevar, ahora solo el existía. Ya no importaba su excéntrica petición o que no me hubiera visitado, que su carácter estuviera tan extraño. Y que aun tuviera dudas sobre si estar con él me haría bien. Ya no importaba nada.
- Por cierto Ali…- hablo mientras le daba ligeros besos a mi cuello. - Te visite cada madrugada, para que nadie pudiera verme.- concluyo y eso basto para saber que estaba preparada para él.

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Y llegaron las vacaciones, por fin!! Tratare de publicar más seguido, lo prometo.
Para las interesadas en la historia de Ronia, ella me ha dicho que se comunicara con ustedes pronto.

viernes, 1 de julio de 2011

Capitulo 13 - Fire Girl

Lo primero que sentí es que estaba echada en algo húmedo y frío, césped? las gotas de lluvia me caían con fuerza en el rostro, abrí los ojos con cuidado y observe que Sebastian y Azazel cargaban a Leo aun inconciente y lo ponían a mi costado. Tristemente comprendí que ya no estábamos en la guarida de Fox, ahora nos encontrábamos nuevamente en un parque de Londres. Mire con odio a Sebastian mientras el me sonreía ligeramente y el dolor de cabeza regresaba en una oleada de intenso dolor.

- Por que haces eso?! dueles sabes!?.- dije furiosa mientras le daba un ligero golpe en la pierna. Se encogió de hombros y su sonrisa desapareció.
- Era la única forma de que no supieras como llegar a nuestra casa, ya sabes por si a caso.- lo fulmine con la mirada, llena de indignación y odio y me volví a echar al costado de Leo y cerré los ojos para no verlos más.
- Faltan dos minutos para que el chico despierte Sebastian. deberíamos irnos.
- Ok, solo una cosa más Alice.
- Que?- pregunte con hosquedad.
- No le digas a nadie que Fox esta viva, a nadie me oíste?- Abrí los ojos queriendo replicar pero Sebastian y Azazel ya se habían esfumado. Mire a Leo que ya comenzaba a despertar.
- Leo?! Leo!? estas bien?- comencé con mi actuación mientras le tocaba el rostro que ya comenzaba a calentarse mucho. Abrió los ojos y no pude evitar abrasarle llena de contento.
- Alicia? - pregunto en un susurro y luego se tenso mientras se sentaba rápidamente y observaba todo a su alrededor
- Que pasa?- le pregunte con un tono de desconcierto. "Mentirosa" dijo mi voz interior y sentí que le estaba fallando a Leo pero no había vuelta atrás. Era lo mejor por ahora, ya luego, yo misma le explicaría todo.
- recuerdo...recuerdo que me golpearon, luego estaba Sebastian...
- Leo todo a sido mi culpa- dije entre lagrimas- te di las anfetaminas sin saber que eran tan fuertes, llegamos aquí y te desplomaste, no sabes cuanto me asustó que no reaccionaras.- Leo me abrazo con fuerza mientras yo lloraba sin parar, el dolor que sentía por mentirle era mas grande que cualquier dolor físico que hubiera sentido antes.
- Fue también mi culpa, me deje llevar- hablo ya con mas fuerza.- estas segura que nadie nos hizo nada?- pregunto después de un largo silencio. Negué con la cabeza rápidamente.
- Si...solo estamos aquí los dos, tuviste alguna alucinación?
- Si, fue muy rara pero ahora que me pongo a pensar todo tiene sentido.- hablo mientras se paraba con cuidado y me ayudaba a pararme.
- A que te refieres?- pregunte algo asustada, era tan mala mentirosa que se había dado cuenta?
- Soñé con Sebastian, es un chico que me vendía droga en Bristol así que supongo que la alucinación tuvo que ver con que aun relaciono a las drogas con ese maldito.
- Primero, consumías en Bristol? Y segundo que te hizo?- negó rápidamente con la cabeza.
- Consumía….-hablo alargando la palabra- Pero recuerda que es malo y aun que sea divertido ya no deberíamos hacerlo.- dijo con un tonito mas juguetón.
- Ok pero que te hizo
- Ese tipo siempre me roba dinero!- dijo algo furioso- pero eso ya no importa Alicia- concluyo mientras acariciaba mi rostro con cariño y una ligera sonrisa aparecía en su perfecto rostro que ya no se notaba enfermo.- lo que importa es que me divertí hoy con tigo, mucho.
- A pesar de los golpes…- dije y acaricie ligeramente su pómulo- y del ligero desmayo?- pregunte ahora con una triste sonrisa.
- Eso no importa si puedo hacer esto

Al instante de decirlo unió nuestros labios en un beso cargado de emociones. No nos separamos hasta que los primeros rayos solares nos hicieron dar cuenta que ya estaba amaneciendo. Nuestra ropa ya había secado casi por completo gracias a nuestro calor corporal o mejor dicho al calor corporal de Leo que ardía mas que nunca pero eso ya no me molestaba. Se alejo ligeramente de mi y me dio un beso en la frente. Jamás había visto a Leo de esta manera, era muy tierno y eso…de alguna manera me recordaba a David y me aterraba por que en este preciso instante le estaba ocultando algo que le podía hacer daño.

- Leo…- dije en un susurro. Su mirada cambio de una llena de alegría a una de completa seriedad.-todo esto, ha sido increíble pero…
- Lo se, es complicado no? Tu estas con David y yo con Jessie.- asentí ligeramente y las lagrimas comenzaron a juntarse en mis ojos. Agache la mirada para que no me viera llorar por que estaba segura de lo que vendría a continuación.- Pero…- al instante de decirlo, levante la mirada con un poco de esperanza.
- Pero?- pregunte
- No quiero Ali…no quiero dejarte.
- Yo tampoco Leo- hable y lo abrase con mucha fuerza, el rodeo mi cintura con la misma intensidad.- pero tampoco quiero hacerle daño a David, me entiendes verdad?
- Si. Es mi hermano y yo tampoco quiero pero Ali…no voy a poder estar sin ti. Ahora mas que nunca- hablo y me atrajo mas a el, ya casi me dejaba sin aliento y la luz del día, me decía que ya no teníamos mucho tiempo. Pronto David y Jena llegarían y si no estaba en mi cuarto todo se descubriría. Le tome el rostro con las dos manos.- vamos ha hacer una cosa.- tome aliento por que sabia que esto estaría mal, muy mal- lo mantendremos en secreto por ahora, si?- una sonrisa en el rostro de Leo apareció y me beso con tanta pasión que eso me demostró que estábamos cerrando el trato.

Luego de eso, prácticamente corrimos a la mayor velocidad posible hasta llegar al reloj de Westminster. Al llegar, no fue difícil colarnos ha lo sótanos. Todo andaba muy silencioso por que era domingo y la mayoría de las personas dormía hasta tarde, corrimos por los pasillos como dos sombras entrelazadas por las manos. Llegamos hasta mi habitación y Leo me dio un beso fugaz.
- Encontraremos el momento para reencontrarnos Ali- fue lo ultimo que dijo antes de que desapareciera entre los pasillos aun oscuros. Entre rápidamente a mi cuarto antes que alguien pudiera verme. Me quite la ropa y me puse la pijama y en un suspiro ya estaba dentro de ella. Justo segundos antes de que Jena entrara a la habitación. Estaba sucia, tenia la ropa magullada, se veía tan cansada entonces la observe bien, su rostro tenia heridas moretones y su ropa…su ropa tenia sangre. Me miro con una semi sonrisa mas que de alegría, llena de tristeza y sin decir nada se hecho en la cama, ya sin fuerzas.
- Que paso?!- pregunte asustada
- Una emboscada Alice. Nos masacraron.
- Que!!! David…- la voz se me corto e instintivamente salte de la cama.- el esta bien?
- El esta bien, pero los demás…. No corrieron con la misma suerte.
- Lo lamento Jena, lo lamento tanto- hable y la abrase con cariño. Jena comenzó a llorar desconsoladamente.
- No es justo Ali, Magnus lo sabia y mando a gente inexperta con migo. El quería que fallara, nos mando a la boca del lobo- dijo entre sollozos, con un dolor tan grande que no pude evitar llorar con ella.
- A donde los mandaron?
- Se supone que no puedo decirte esto pero me importa una mierda ya! Nos mandaron a la zona sur, hay una residencial muy cerrada pero ni siquiera pudimos acercarnos, nos atacaron en el bosque. Fuimos algo así como el sebo, creo que David y yo solo pudimos matar a uno. Son humanos demasiado experimentados Ali, nosotros jamás hemos estado preparados para eso.
- Pero hasta ahora no entiendo que hacen?
- Nos quitan el fuego con un tipo de gas
- Dióxido de carbono?- le pregunte recordando el gas que Lilian había utilizado para rescatarme la primera vez.
- No, este es mas fuerte e imperceptible. Luego de que lo hacen simplemente nos atacan con látigos de electro y…y no tenemos escapatoria- dijo con la voz ronca y comenzó a llorar nuevamente.

La consolé por lo menos 2 horas. Al calmarse se baño con agua fría mientras yo alistaba su ropa y la mía. Trate de mostrarla presentable por que tenia que mostrarse fuerte en el desayuno. Jamás había visto a Jena tan susceptible y resquebrajada así que tuve que decirle que se mostrara seria para que Magnus aun mantuviera respeto por ella. Al terminar de arreglarnos salimos de la habitación, Charlie nos esperaba con un semblante triste. Jena le dio un abraso lleno de amor y supe que tenia que dejarlos solos, esa era una conversación privada entre padre e hija a la que yo no estaba invitada. Corrí hacia la enfermería para encontrarme con David pero a la que encontré primero fue a Jocelyn.

- Pense que mi hijo te importaba algo- hablo con frialdad
- Y me importa Jocelyn.
- Entonces por que no te apareciste antes? Ha estado preguntando por ti todas estas horas.
- Tenia que consolar a Jena, después de todo es como mi hermana- hable y sin mas explicaciones la esquive y me dirigí a la pequeña habitación donde estaba David. Al entrar por suerte estaba solo.- David?- Le pregunte en un susurro. David abrió los ojos con pesadez. Tenia un gran corte en la frente y un ojo morado que no podía abrir muy bien.
- Alice viniste.- hablo y trato de tomar mi mano, se la di con cuidado y le di un beso en la frente.
- Lamento venir tan tarde, es que primero tenia que ver a Jena.
- Lo se debe de estar destrozada.
- Si, pero tu como estas?
- Bien. A pesar de todo. No me encuentro tan mal.- hablo y me mostró su muñeca vendada.
- Como lograron escapar?- le pregunte mientras observaba el mal estado en el que se encontraba David.
- Específicamente no lo se. Yo semi inconciente con todo el alboroto, Jena prácticamente me arrastró o alguien nos ayudo creo? No lo se. Todo fue muy confuso.- hablo con los ojos entrecerrados, tratando de recordar pero parecía muy confundido. Para callarlo lo bese en los labios con cuidado y ligereza. No era como los labios de Leo pero no se sentían mal, mas bien a su lado me sentía protegida.
- Te vas a poner bien, solo trata de descansar si?
- Esta bien, pero podrías quedarte con migo?
- Todo el tiempo que quieras David- hable y me senté a su costado. Le acaricie el cabello mientras esperaba a que se durmiera. No paso mucho tiempo y llego a dormirse. Lo deje con sumo cuidado y salí de allí para desayunar. Mientras iba saliendo, Leo entro con rostro de preocupación, me dedico una mirada fugaz antes de pararse a mi costado.
- Acaba de dormirse.- le dije mientras rozaba sus dedos y salía de allí con rapidez.

Las horas pasaron tan rápido que ni siquiera me di cuenta que ya era hora de cenar. Apenas había comido un bocado en todo el día y ni siquiera tenia muchas ganas de comer igual que todos en la urbe, todos estaban de luto por las perdidas jóvenes. La mayoría la paso en su habitación o fuera de la urbe, no vi a Magnus ni a Scarlet, sabia que no estaban en el edificio y eso me daba tiempo para buscar a Sebastian y contarle todo lo que había ocurrido. Corrí por los pasillos con dirección al lugar secreto de Leo, no tenia intenciones de encontrarlo sino de hablar con Sebastian. Pero cuando estaba a punto de subir las gradas me choque con Leo que bajaba.

- Leo- dije casi sin aliento por la corrida maratónica que había tenido. Leo me miro con una semi sonrisa mientras me tomaba de la cintura y con un movimiento felino me escondía entre las sombras. Me acorralo entre la pared y su cuerpo.
- Ali…- susurro y yo no pude aguantar mas, es que simplemente verlo y tenerlo tan cerca hacia que olvidara todo lo que tenia que hacer, solo para poder besarlo. Uní nuestros labios con avidez de él y su respuesta no se hizo esperar. – para...- dijo en un susurro.
- Porque?- pregunte susurrante.
- Jessie no tardara en bajar.- puse los ojos en blanco recordando a la rubia esa y que ahora ella también conocía ese lugar.
- Valla, no esperaste y ya la tuviste de nuevo allí?- le pregunte molesta.
- Tim? Te acuerdas de el?- pregunto Leo con seriedad. Asentí con la cabeza por que recordaba a la perfección a ese tipo. Fue el mismo día que conocí a Jessie como novia de Leo y fue Tim el que hablo mal de mi cuando yo me iba.
- Que paso con el?
- A muerto, estaba en el grupo de Jena.
- O lo lamento tanto- dije con verdadero pesar.
- Era el mejor amigo de Jessie, Ali. Ella esta destrozada.
- Y por que la has dejado sola, deberías de subir y estar con ella!- dije de improviso pero Leo negó con la cabeza.
- Quería estar un momento a solas y se lo he permitido pero ya debe de estar por bajar.
- En momentos como este no deberías dejarla sola en un lugar tan alto, quien sabe que puede hacer ella…- hable pero mis palabras fueron interrumpidas por unos pasos que provenían de las escaleras.
- Nos vemos en la biblioteca a las 12.- hablo Leo me dio un beso fugaz y se acerco a Jessie.
- Estas bien Jessie?- le pregunto mientras le rodeaba los hombros. Ella asintió ligeramente y se dejo llevar por Leo. Espere un tiempo prudencial antes de salir de las sombras y subir al tejado. Al llegar el viento me dio una bofetada en el rostro y comencé a sentir un poco de frío. Me abrase los brazos mientras entraba en calor y comencé observar el lugar con precisión, esperando que Sebastian apareciera, pasaron los minutos pero nadie apareció.
- Sebastian?- pregunte- estoy sola puedes venir?- pregunte mientras caminaba por los rincones oscuros.
- Lo hubieras dicho antes- hablo Sebastian detrás de mi e hizo que me sobresaltara ligeramente.- pensé que esperabas a uno de tus chicos.- hablo con sorna mientras yo giraba para observarlo.
- Ya vasta.
- Mira que es divertido estar con dos chicos a la vez, yo lo he intentado y mola pero dos hermanos? Que tipo de enferma eres?- pregunto- o venga ya! A que te da morbo!?- pregunto ahora mucho mas animado.
- Cállate estúpido- hable y le di un golpe en el hombro a lo que el solo pudo reír.
- Ya va, ya va. En verdad no tienes sentido del humor Alice.
- Con esos comentarios claro que no- dije con cara de pocos amigos.
- Para que me querías entonces?
- Para decirte que…- suspire con fuerza.- sabes donde esta la cede central de los humanos que nos atacan?
- Pues claro que no, si lo supiéramos ya los hubiéramos atacado no crees?- pregunto mientras se apoyaba en una de las paredes de cemento.
- Y si te dijera que el grupo de Jena encontró ese lugar? Fox estaría dispuesta a mandar un grupo?- la cara burlona de Sebastian cambio a una mucho mas seria.
- Hablas en serio? Jena y su pequeño grupito de niños encontraron la cede central?
- No se si sea la cede central, solo se que los mandaron a una residencial muy cerrada y ni siquiera pudieron penetrar las murallas por que en medio del bosque tuvieron una emboscada.
- Valla, valla y todos salieron vivos de allí?- pregunto con suspicacia, como si fuera una trampa o algo así.
- No, solo Jena y David pero salieron a las justas. No creo que sea una trampa si eso es lo que crees.
- No lo se, puede que Magnus allá visto en sus visiones que tu lo engañas.- trague saliva con miedo- por eso quiere hacerte una trampa o en si a Fox, no crees?
- Murieron miembros importantes, casi muere el hermano de su nieto!
- Pero no murió.

Me quede paralizada un instante tratando de conectar toda la nueva información. Entonces comprendí que Magnus podía saber que yo ya sabia donde estaba mi madre o talvez había visto alguna visión en la que yo estaba junto a ella y por ende sabia que los traicionaría. Por eso mando a Jena y David a la sede de los humanos. Talvez recién lo hubiera descubierto y mandando a ese grupo solo aclaro su suposición. Mando al grupo menos experto para que no le doliera tanto las perdidas como perder a un gran general.
- Hay por Dios, Magnus quería que las personas que mas quiero murieran, por eso los utilizo de carnada. Luego…
- Al saber que tu perdiste a tus dos mejores amigos buscarías vengarte con ayuda de tu madre y cuando la mandaras a ese lugar, Magnus atacaría y la atraparía, muy aparte de que esa pueda ser la cede de los humanos.- hablo Sebastian con la misma ilación de mis pensamientos.- talvez el no sepa con certeza de que ya lo estas traicionando pero si sabe por sus visiones o las de su hija que tu lo traicionaras, solo es cuestión de tiempo.
- Maldita sea!- hable furiosa, todos esos meses de practica no habían servido de nada, en tan solo unas horas Magnus ya me había descubierto. Sebastian suspiro con fuerza.
- Sera mejor que llame a mi….a tu madre y le pregunte que hacer.- apenas lo dijo saco su celular y espero a que mi madre contestara. Ella no tardo en hacerlo y apenas lo hizo Sebastian no paro de contarle todo lo que había ocurrido. Mientras que yo, estaba tan nerviosa que no paraba de caminar de un lado a otro. Paso por lo menos media hora en la que Sebastian hablaba en susurros y a veces levantaba la voz ligeramente.
- Fox a tomado una decisión Alice…
- Y cual es?
- Dice que es mejor que te saquemos de aquí ya! Pero no solo serás tu, tenemos que sacar a Jena y Charlie también.
- Hoy?!
- Si hoy, el tiempo corre.
- Espera…y Leo…David?
- No confiamos en ellos.
- Sebastian! Si no los saco con migo no me iré de aquí.
- Hay!- bufo furioso.- mira has una prueba con ellos, si la pasan, los traes sino los dejas sin chistar por que solo serán un estorbo y yo me encargare de matarlos personalmente ok?
- Ya se que tipo de prueba puedo darles. Solo dame tiempo.
- No tienes todo el tiempo del mundo Alice, tienes hasta la 1 de la mañana. Son las 10 así que te sugiero que te apures- hablo con mucha seriedad mientras comenzaba a irse.
- Espera, como are para que Charlie y Jena te encuentren?
- Solo tráelos aquí, diles todo lo que quieras por que después de todo Fox metería sus manos en fuego turbio por ellos.
- Ya. Entonces hasta mas tarde.
- Adiós Alice y buena suerte.
No podía creer como en tan pocas horas todo, absolutamente todo había cambiado radicalmente. Estaba apunto de escapar de la urbe después de meses de entrenamiento, podía morir en el intento pero aun así trataría de salir junto a las personas que mas quería en este mundo.
- Entre a mi habitación, vi a Jena echada en la cama y a su padre sentado en la mía.
- Tengo algo que decirles- hable y los dos giraron para mirarme, se notaban tristes y cansados.
- Donde has estado?- pregunto molesto Charlie- te hemos buscado desde hace mucho rato para decirte la decisión que tomamos.
- Y cual es esa?
- Nos vamos Ali, Magnus quiso matar a Jena por venganza y yo…
- Encontré a Fox.- le corte y Jena y Charlie abrieron los ojos de par en par.
- Que dices?
- Anoche me escape de la urbe, pasaron muchas cosas y hable con Fox. Me hizo prometer que no se los diría pero acabo de darme cuenta que Magnus puede estar enterado de que le estamos engañando y por eso quería matar a Jena, por venganza. – hable rápidamente y termine algo agitada.
- Y para que aprendamos que no podemos desafiarlo- hablo Jena
- Sin importar que en el intento matara también a David.- dijo Charlie.
- Algo así…talvez también quería matar a David por que el también me importa y entiende muy bien que si alguno de ustedes muere, yo querré venganza..- concluí.
- Y allí entraría Fox en la jugada.- dijo Jena

- Valla y por que dices todo esto ahora?- pregunto Charlie.
- Por que Fox quiere que ustedes dos escapen con migo. Miren, no tengo tiempo para explicarles todo al detalle pero arriba, esta un muchacho llamado Sebastian que puede llevarlos a un lugar que esta fuera de peligro. Vendrán con migo?
Charlie no lo pensó ni un solo segundo aun que se vio algo sorprendido por escuchar ese nombre, se levanto de la cama y me sonrío con una gran sonrisa que jamás había visto en su rostro. Jena algo coja se acerco a mi y me abraso con fuerza.
- Nos vamos- dijo con una sonrisa cansada. Sonreí y asentí con la cabeza.
- Tengo que ir a avisarle a Leo pero primero tengo que llevarlos a ustedes.
Tardaron solo dos minutos en alistar lo necesario y luego me acompañaron hasta las gradas de caracol. Subimos, lo mas rápido que pudimos y cuando ya estábamos en el tejado solo tuvimos que esperar un segundo para que Azazel y Sebastian aparecieran.
- Charlie, Jena. Ellos son Sebastian y Azazel, dos híbridos como yo.
- Mucho gusto- hablo Sebastian y Charlie asintió con la cabeza. - Azazel los llevara a nuestra guarida mientras que yo espero a Alice. Creen que puedan confiar en ella?
- Si Fox confía en ella pues yo pongo mi entera confianza en esta jovencita- hablo Charlie y Azazel sonrío.
- Muchos no confían en mi por mi nombre- dijo al fin Azazel, hasta este momento no lo había notado pero tenia un dejo rumano muy particular.
- Es el nombre de un demonio.- hablo Jena con frialdad
- La primera vampiriza, creo yo- respondió Azazel.- pues vamos señores que si espero mucho me pondrán una multa en el carro.- Jena giro hacia mi y me dio un abrazo fuerte.
- gracias por todo, nos vemos pronto.
- Adiós.
Charlie se acerco a mi y me dio un beso en la frente. Luego los tres desaparecieron por el borde del edificio. Sin ni si quiera escuchar una palabra de Sebastian corrí de nuevo hacia abajo y me dirigí directo a la enfermería. Como era tarde, ya no estaba Jocelyn, así que entre con sigilo y me colee al cuarto de David. Estaba durmiendo ya, tranquilo como un bebe a pesar de sus moretones. Me acurruque a su costado y le di un ligero beso en la mejilla para que despertara.
- Hey, pensé que no vendrías hasta mañana- susurro.
- Tuve un sueño, tenia que venir a tu lado- mentí.
- De que trataba?- pregunto mientras me daba un poquito de mas espacio.
- Hipotéticamente, solo hipotéticamente si yo tuviera un problema y te lo contara, que harías?
- Hipotéticamente?
- Si…hipotéticamente.
- Pues es fácil, iría y se lo contaría a Magnus.
- Que?!- pregunte mientras me recostaba y lo miraba a los ojos- pero es personal…
- Aun así Ali, es en la persona que confiamos mas, el sabría que hacer no? Además tiene experiencia…y siempre aconsejara lo mejor para nosotros.
- Pero…- suspire y contuve las lagrimas.
- Confiamos en él mas que en nuestras vidas- dijo y sonrío como si fuera lo mas obvio del mundo- si tuvieras un problema, hipotéticamente, no vendrías con migo, sino irías con el.
- Tu harías eso? Irías con el antes que con migo?- Le pregunte con algo de mas seriedad. El me miro algo confuso y después de un rato asintió con la cabeza.
- Ok- dije con tristeza y le di un beso.- por suerte no tengo problemas.
- Enserio?
- Si, solo fue un mal sueño. Te quiero, adiós.- hable y le di un beso en la frente, profundo por que talvez seria la ultima vez que lo vería.
- Yo también te quiero Ali- dijo y cerro los ojos.

Salí de la habitación y comencé a llorar. David no había pasado la prueba, aun seguía confiando en Magnus mas que en nadie. Fui a la biblioteca y espere a que Leo apareciera. Sentí que alguien entraba en medio de la oscuridad, prendió su flama y me abrasó por la cintura.
- Leo- hable y voltee a verlo. El estaba allí, con las manos aun prendida en llamas y sin hacerme daño.
- Espero este momento mucho rato- dijo y me dio un beso en los labios.
- Si tuviera un problema, que harías?- pregunte rápidamente por que no había mucho tiempo.
- Trataría de solucionarlo- hablo con seriedad.- pasa algo?
- No se lo contarías primero a Magnus para ver que es lo mejor para mi?- Leo frunció el seño con extrañes.
- Que tonterías dices?, claro que no. Si lo haría solo seria para hacerte más daño y yo no quiero eso.- lo abrase con todas las fueras que pude.
- Gracias al cielo.
- Por que? Pasa algo?
- Te lo contare todo cuando lleguemos al tejado.
- Hace frío arriba...
- No importa, tenemos que irnos- dije tome su mano y comenzamos a correr.
Llegamos al tejado y vi como Sebastian se aparecía delante de nosotros y Leo se tensaba.

- Que haces aquí?- le pregunto Leo con frialdad mientras se interponía entre nosotros con son protector.
- Que hago aquí? Aun Alice no te lo dice?- pregunto divertido Sebastian y Leo giro para verme.
- Que es lo que sucede Ali?- me pregunto y supe que había cometido un gran error al no comentarle desde el principio que Sebastian estaba aquí.
- Ayer…ayer…
- Me mentiste verdad?- pregunto con frialdad- Tu si conocías a Sebastian! Sabias lo de las pastillas!- grito y soltó mi mano- pero que imbecil que fui, ustedes dos están juntos en esto….que quieren!!!- grito furioso.
- Leo déjame explicarte…
- Que? Que soy un idiota al creer a la hija de la mas grande mentirosa del mundo?!- dijo furioso
- Hey! No hables así de Fox!- grito Sebastian
- Entonces esta viva!? Y ustedes dos lo saben verdad?- dijo con una sonrisa malvada.- espera a que se lo diga a Magnus, me dará todas las personas que yo quiera para buscar a mi madre.
- No! Leo por favor- hable y le tome la mano pero el me soltó de nuevo con mas brusquedad.
- Confíe en ti, pero fui un estúpido al creer que tu también confiabas en mi- hablo con todo el veneno que tenia dentro de el. Mis ojos se llenaron de lagrimas.
- No pensaras escapar verdad?- pregunto Sebastian y le dio un golpe tan fuerte en la espalda que Leo cayo de rodillas.
- No Sebastian por favor no le hagas daño- dije y trate de interponerme.
- Si no hago esto, morirás tu.- respondió con furia, me hizo a un lado y antes de que Leo pudiera pararse del todo, le dio otro golpe tan fuerte que lo dejo en el suelo inconciente.



Chicas no se que paso con Nia pero nadie puede entrar a su blog. Es una lastima, su historia era buena, tratare de ponerme en contacto con ella pero no prometo nada u.u. Por otro lado quería decirles que la historia tendrá dos partes, ya nos estamos acercando al final de la primera parte y la segunda tendrá a otro personaje como narrador. Que les parece?

Bueno por otro lado este capitulo lo hice muy rápido por que aun sigo en exámenes, hasta el miércoles pero desde alli tratare de publicar mas de una vez por semana, solo pido: COMENTARIOS :)

Lu!!

jueves, 23 de junio de 2011

Capitulo 12 - Fire Girl

- Sebastian? Tu eres Sebastian?- pregunte algo sorprendida y el asintió ligeramente con la cabeza.- Pero que nos has hecho!!!- grite furiosa y lo mire con odio.
- Yo no hice nada, ustedes consumieron las píldoras- hablo con una ligera sonrisa y con un movimiento ligero de hombros, como si que nos estuviéramos muriendo fuera totalmente relevante.
- Pero…- negué con la cabeza algo confundida.
- Cree esas píldoras para que inhibieran nuestros poderes- hablo la chica llamada Azazel- no fue mi culpa que se la dieras a un Anastie.- mire instintivamente a Leo con horror, yo le había hecho. Por cumplir mi estúpida fantasía ahora Leo estaba enfermo.
- Lo lamento, a sido mi culpa- dije con mucha tristeza y con las lagrimas contenidas en mis ojos. Leo negó con la cabeza y tomo mi mano con fuerza. Se incorporo como pudo hasta estar sentado a mi costado.
- Que quieres Sebastian?- pregunto con voz firme a pesar de lo débil que estaba.
- Hablar con ella, no le haré daño si ella no se resiste- dijo aquel muchacho mientras me tendía la mano. Bufe ligeramente y voltee el rostro para ver a Leo.
- Ni hablar yo no dejo a Leo.
- Leo no estará solo Alice, estará con migo y prometo cuidarlo bien- dijo Azazel con voz calmada.
- No…- dije desconfiada.
- Le daré el antídoto, pero sabes? si pasa más tiempo puede ser demasiado tarde. Si su calor corporal baja más llegara a morir- hablo la muchacha y yo me tense de inmediato.
- Te quiero- le dije a Leo y le di un ligero beso.
- Cuídate- hablo el casi arrastrando las palabras y me soltó la mano. Asentí con la cabeza y recibí la mano que me tendía nuevamente Sebastian. Cuando salimos de la habitación me di cuenta que estábamos en un lugar con paredes empedradas e igual de húmedas. Me solté bruscamente de su mano y me plante en el piso para recibir explicaciones.
- Que quieres?!- pregunte irritada y lo mire con furia.
- Hablar con tigo, que no se nota?- pregunto con un tono fingido de inocencia.
- Deja de ser ridículo y contesta mis preguntas ok?
- Dale, pregunta- hablo mientras asentía con la cabeza ligeramente y me hacia un gesto con la mano para que prosiguiera.
- Tu eres el chico de mi sueños?
- Si
- Y para que me quieres?
- No soy yo el que te quiero, no me tomes a mal pero no eres mi tipo- hablo y una ligera sonrisa de burla apareció en su rostro. Lo mire con cara de pocos amigos y el hizo un movimiento con las manos en todo de rendición.- ya va, ya va. Sabes que no tienes sentido del humor
- Créeme que lo pierdo en estos casos.- hable con pura frialdad. Sebastian sonrío divertido.
- La que te quiere es Fox- hablo Sebastian y yo me quede paralizada.
- Que?!
- Como oíste sorda! Ella me ha mandado a buscarte. Te esta esperando arriba- dijo y me jalo para que volviera a caminar. – Por ordenes de tu madre tuve que vigilarte todo este tiempo, te hubiera traído mucho antes de lo esperado pero Leo estaba siempre con tigo y no podía entrar solo a la urbe, seria un suicidio y no pienso malgastar mi hermosa vida en alguien como tu- dijo y se encogió de hombros.- lo que lamento, es que por mi egoísmo, ya te convertiste en una de ellos.
- El hecho de que haya pasado la prueba de la confianza no significa que confíe en Magnus!!.- trate de gritar pero la voz se me resquebrajo. Sebastian me miro algo extrañado pero comprendió de que la droga si me estaba afectando.
- Toma esto, te hará sentir mejor- dijo y me dio una bolita verde.
- Como se que no es otra droga que me pondrá peor?
- Hay! Te dije que confiaras en mi- hablo el con molestia y sin decir nada la trague.
- Pensé que eras un hijo de Fleaur- dije después de unos instantes en que la pastilla hacia efecto.
- Y lo soy, bueno algo así. Soy un hibrido pero el fuego que me apareció primero fue el azul, desde pequeño lo utilice, por eso mi piel es fría. Ya recién hace unos años, los años que llevo con tu madre, he comenzado a utilizar el fuego rojo.
- Entiendo y de donde conoces a Leo y a Fox? – Sebastian sonrío ligeramente
- A Leo lo conozco de Bristol, le vendía buenas dosis de drogas especiales para nuestras razas, se llaman Aderex, son muy buenas te las recomiendo…- hablo y me dio un ligero empujoncito con el codo como si fuera mi amigo de infancia o algo así, cosa que no era. Lo mire con cara de pocos amigos y seguí avanzando.
- Entonces de seguro que también te vi allí- dije después de un rato.
- Es muy probable, también te observaba en Bristol y bueno Leo comenzó a sospechar y me malogro el plan por que pensó que yo estaba interesado en tu amiguita esa. Y a tu madre, bueno, supongo que ella tendrá que contártelo- dijo mientras comenzamos a subir una gradas. Mi cuerpo cada vez se sentía mejor y eso me alegro de sobre manera, después de todo Sebastian no mentía. Pronto llegamos hasta una zona mucho mas acogedora, parecía el pasillo de una casa, estaba tibio y reconfortante.
- Mejor que pases sola y una cosa, no le grites.- Me abrió la puerta que estaba frente a nosotros. Al entrar sentí el calorcito de una chimenea y vi a justo en frente mío a Fox. Tenia puesto un vestido largo de color negro. Su rostro era idéntico al de la foto, seguía teniendo el cabello corto y algo alborotado, era hermosa aun que me intimidaba un poco.
- Hija- hablo con una ligera sonrisa y se acerco a mi. No me movi ni un solo centímetro, estaba anonadada por que al fin veía a mi madre. Sentimientos encontrados aparecieron de improvisto. Por un lado, estaba molesta con ella por que me había dejado pero a la vez estaba contenta por encontrarla al fin.
- Fox – susurre con suma frialdad.
- Mi niña Sebastian te a traído a salvo
- Me drogo creo que eso no es “a salvo”. Además puso en peligro a Leo.
- Leon esta aquí?- pregunto Fox con seriedad.
- Si y esta enfermo, la pastilla que tomo…
- Tranquila, Azazel lo debe de estar tratando y ella…
- Porque?- pregunte con brusquedad
- Porque, que?
- Por que me abandonaste y ahora haces que un loco drogadicto me traiga hasta aquí.
- Yo no quise abandonarte Alice. Todas las urbes me buscaban y tu eras tan solo una bebe, no podía tenerte con migo si quería que estuvieras protegida. Pero trate de darte lo mejor…
- Esas familias no eran lo mejor, créeme.- ella asintió con la cabeza.
- Lo se y lo lamento, Milos hizo que pagaran…- hablo con una ligera sonrisa malvada.
- Milos? El esta con tigo?
- Si, le pedí que te trajera pero apareció Leo y su hermano y pues no se pudo además que tu desconfiaste tanto…pero yo quería que vinieras y ahora que estas libre me doy cuenta que ha demasiado tarde, ya confías en Magnus- hablo con tristeza. Negué con la cabeza rotundamente.
- Fox, Charlie me enseño el cuaderno de mi padre, gracias a ello pude pasar la prueba de la confianza. Jamás podría confiar en alguien que mato a mi padre e hizo tanto daño.- Fox sonrío con alegrías y se acercó mucho mas a mi. Sin previo aviso me dio un abrazo que jamás había sentido, lleno de amor, como solo una madre lo podía dar.
- Gracias a los dioses que estas de nuestro lado.
- Yo no he dicho que estoy de su lado- susurre . Mi madre se alejo de mi y me observo perpleja- primero necesito saber que pasa…nadie me dice nada y ya estoy harta. – Fox suspiro y me pidió que tomara asiento.
- Hay un grupo de humanos que nos esta exterminando, tienen armas tan poderosas que nos consumen por completo pero creemos que hay alguien mas poderoso detrás de ellos por que simplemente no logramos entender que unos simples humanos acaben con todos con tanta facilidad y sin dejar rastro. Aun no sabemos que es exactamente lo que quieren solo se una cosa…
- Que?
- Ellos no los quieren muertos.
- Que, a los híbridos?
- Si, hay muchos mas que tu en el mundo, como Azazel y Sebastian. Ahora mucho mas que antes, que se creía que no podía existir alguna unión entre elegidos hijos de Fleaur y Anastis. Pero ahora que los humanos se han dado cuenta de que existe una nueva raza mas fuerte, los raptan y ya no se les vuelve ver nunca mas. Pequeños niños, personas adultas , han estado desapareciendo en estos últimos meses, lo peor de todo es que no sabemos que les hacen.
- Que?! Ósea…
- Estas en peligro Alice, Magnus lo sabia no entiendo como te dejo salir hoy.
- No me dejo- dije negando con la cabeza- yo….yo me escape. Espera no entiendo. Dices que Magnus esta al tanto de todo?- pregunte con temor, entonces al final de cuentas no lo había engañado.
- Si esta al tanto de lo que pasa
- Mierda! Y yo que pensé que lo había engañado.
- No, espera querida, no te asustes. Magnus sabe que están raptando a los de tu raza pero jamás a sabido con claridad como son. El único que los investigo a fondo fue tu padre y el se llevo su secreto a la tumba.
- Pero dejo…
- Un cuadernillo que solo tu, Charlie, Jena y yo conocemos. No hay nadie mas que sepa de el.- asentí con la cabeza.
- Charlie sabe de ti?
- No cariño, era mejor que no supiera de mi, pero me alegra que se quedara en la urbe, se nota que te educo y protegió bien.
- Tu le hiciste esa cicatriz?
- Por su puesto que no!- dijo furiosa- fue John! No puedo creer que creas que yo…
- Tranquila, solo tenia que preguntar, Charlie me dijo que no fuiste tu.
- Fue Jonh
- El padre de Leo?
- Aja.- contesto con frialdad y miro la chimenea
- Donde esta su madre? Alicia verdad?- Fox volteo y me miro con intensidad a los ojos.
- Esta muerta.
- Ella no esta muerta, Leo la vio y se y estoy muy segura que tu no pudiste matarla.- Fox asintió con la cabeza muy pensativa.
- No esta acá, actualmente esta en Berlín.
- Que hace haya? No es donde esta la otra cede de los Anastie, donde trabaja el padre de Leo?
- Es exactamente ese lugar, al igual que John, Alicia busca a gente, estamos en guerra lo recuerdas? Todos están buscando hibridos como si de oro se tratara. - Suspire con fuerza, en que demonios me había metido?
- Ahora que haré yo?
- Tienes que irte- hablo mientras miraba su reloj.- por lo visto lo mas antes posible por que esta a punto de amanecer.
- Pero…
- No te preocupes Ali, podrás venir todas las noches que quieras solo prométeme una cosa.- hablo y me toco los hombros
- Lo que quieras.
- Cuídate mucho hija y no confíes en Magnus.
- Jamás lo haré.- En ese instante Sebastian entro a la habitación.
- No es que me guste interrumpir Fox pero tengo que informarte algo.
- Habla muchacho, que es?
- Ya sabes- hablo el algo nervioso mientras entraba por completo a la habitación- conozco a Leo desde hace mucho y se que es muy impulsivo, se que si se entera que su madre esta viva, mandara todo nuestro trabajo al tacho…
- El tiene derecho a saber…
- Calla, estoy hablando con Fox!- me corto Sebastian con seriedad. Fruncí el seño pero no dije nada mas.
- El punto es que, Azazel y yo hemos creído conveniente meterle Sifrinidae.
- O vaya.- hablo Fox algo sorprendida
- Que es eso? Pero que le has hecho!- grite y mis manos se prendieron en fuego. Fox tomo mi muñeca con calma he hizo que se apagaran.
- Necesito que me hagas otro favor Ali. La Sifrinidae es un compuesto que hace que la gente crea que a alucinado cosas, no separa la realidad de la ficción.
- Y que quieres que haga?
- Convence a Leon de que esto no sucedió, de que jamás estuvieron aquí.
- Pero Fox, el merece saber la verdad.
- Lo se hija, créeme que lo se pero por el momento es mejor que no lo sepa.
- Y como vendré aquí sino es con su protección?
- Yo me encargare de eso, cuando tu madre tenga ganas de verte o tu quieras venir. Solo sube a tejado y yo estaré allí- hablo Sebastian y me sonrío picadamente.
- Que acaso no tienes vida?- le pregunte con una mirada glacial
- Mi vida ahora eres tu- dijo el en un tono coqueto que casi me hace vomitar.
- La misión de Sebastian es cuidarte así que, que no te parezca raro que te pise los talones de vez en cuando- respondió madre con una ligera sonrisa solo que eso no me dio ninguna gracia.
- Ok, entonces ahora que?
- Adiós- dijo Fox rápidamente, me dio un beso en la frente y sentí como Sebastian me daba un golpe en la nuca y me desvanecía en los brazos de mi madre.
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Este cap es muy pequeño para mi gusto, ya estoy por entrar en exámenes y por eso no he podido hacer mucho pero prometo publicar mas, el próximo viernes.
Por otro lado hace poco me contacte con una chica llamada Nia. Ella es nueva en esto (es su primer blog) y por lo que he leído de su historia “Llanto de un ángel” es muy talentosa, en verdad que su historia pinta genial, tan solo con el nombre ya me dice que se pondrá bueno. Recién va por el primer capitulo pero ya parece hasta un libro ^^. Espero que pasen, Nia se los agradecería mucho. Ya saben que para una primeriza y hasta para mi que ya tengo dos años, es emocionante ver gente nueva en tu blog. (Pueden creer que es tan buena que con dos días de creado su blog ya tenia un premio? Es increíble xD) por todo eso, se las recomiendo.




Lu!!

viernes, 17 de junio de 2011

Capitulo 11- Fire girl

Apenas bajamos las escaleras de caracol David fue llamado por Jena que ya estaba cambiada con un uniforme totalmente negro.

- Lo siento chicos- hablo encogiéndose de hombros- ya tenemos que ir a prepararnos.
- Puedo ir con ustedes?- le pregunte a Jena y ella negó con algo de tristeza
- Me encantaría pero por ordenes del general tu debes descansar.
- Baahh pavadas ya estoy en forma- replique mientras David me iba soltando mi mano. Se la aprisione y busque su mirada para que me apoyara pero al parecer la discusión con Leo le había dejado pensativo y triste.
- Ve a descansar Alice, te lo mereces- hablo y me dio un ligero beso en los labios.
Sin ni siquiera mirar a Jena que de seguro estaba completamente anonadada, junto nuestras frentes y toco mi rostro con mucha delicadeza, ya me había acostumbrado a su calor, no era muy fuerte y era fácil sentirse bien con el.
- Prometo festejar tu libertad como es debido luego, si?- asentí ligeramente con la cabeza. Volvió a unir nuestros labios y se alejo de mi.
- Los veo bien allí ha!- dijo Jena con una mirada picara antes de irse y me dio un ligero codazo. Sonreí con tristeza mientras veía como mis dos mejores amigos se iban. Quería acompañarlos, por un instante quería pertenecer a esta lucha que aun no tenia explicación para mi pero eso tendría que esperar.

Me dirigí a mi habitación, me quite la ropa formal, me bañe con agua fría, (por que ya no me molestaba en lo mas mínimo) me puse algo de ropa cómoda y ya en mi cama me quede dormida. Era raro pero preferí no pensar en nada, no quería darle vueltas al asunto de David por que sabia que había cometido un gran error al aceptarle, estaba muy segura que si esto terminaba algún día, habría mas de un herido y yo no quería eso. Tampoco quería pensar en la actitud de Leo pero inevitablemente al estar diciendo eso ya estaba pensando. Dándole tantas vueltas al asunto me quede dormida…

- Graduada he!- hablo aquel muchacho que hace tiempo ya no escuchaba.
Todo estaba oscuro, ni siquiera podía ver mis manos pero de alguna manera sabia que el estaba caminando cerca a mi. Prendí con un ligero movimiento una flama roja y el instintivamente prendió una flama azul. – no lo hagas- me advirtió, sentí como una ráfaga pasaba tan rápido que apago mi flama con violencia.
- Que quieres?- le pregunte mientras trataba de buscarlo con la mirada pero no podía ver nada otra vez.
- Nada, solo pasaba a felicitarte…- hablo con un tonito de voz que me recordó a un gato a punto de cazar a su presa.- eso quiere decir que ya eres uno de ellos….te vendiste al fin de cuentas, pensé que eras mas fuerte!- dijo algo molesto
- Y lo soy!- grite. Quería explicarle que no me había vendido pero preferí no hacerlo, después de todo ni si quiera sabia quien era.
- Eres una simple marioneta Alice, que no te das cuenta? Te utilizaran de cebo y luego te mataran- hablo el y una risita perversa resonó en el silencio.
- Nadie me utilizara!- grite molesta- ahora soy libre! Puedo hacer lo que quiera!- grite nuevamente con mucha mas fuerza he impotencia que antes
- Demuéstralo- hablo aquel muchacho y comenzó a reírse mas fuerte- ya veras que no puedes.

Fue lo ultimo que escuche de el. Desperté furiosa con el cuerpo impregnado en sudor, tenia las manos calientes, lo cual me demostró que no había controlado mi cuerpo, que talvez había hecho fuego control mientras dormía. Vi el reloj, se me había pasado la hora del almuerzo de largo y ya estaban a punto de servir la cena pero no tenia mucha hambre así que me volví a meter en la ducha y me quede un largo rato allí.

Claro podía salir cuando quisiera, ya era libre no? Estoy segura que podía. Después de un largo rato en la ducha me aliste como para salir. Unos zapatos de tacón altos, un pantalón muy pegado, una blusa verde y una chaqueta negra. Normalmente no vestía así pero por alguna razón, quería arreglarme y salir a bailar, divertirme como nunca para demostrar que si era libre.

Cuando ya estaba totalmente preparada. Tome un poco de dinero de la cajita que tenia Jena para emergencias debajo de su cama y salí sin mas. Al llegar al gran portón de salida descubrí que habían dos guardias en ella. Me acerqué a ellos con paso firme y al verme, se pusieron tensos y me serraron el paso.

- Que pasa?- pregunte.
- Ordenes de Magnus. – hablo uno de los guardias.
- La señorita Alicia tiene que descansar.- recitó el segundo.

“Maldita sea!” pensé para mis adentros, aquel chico tenia razón a pesar de ser supuestamente libre no podía salir. Bufe furiosa pero no dije mas.

- Gracias- hable tranquila y desaparecí de allí con rapidez.

Sin ni siquiera pensarlo dos beses camine en dirección a las gradas de caracol. Apenas perdí de vista a los guardias corrí con toda la velocidad que pude hacia las gradas y lo que descubrí es que sin cansarme y en poco tiempo ya había llegado hasta el techo. Me asombre de la velocidad que había adquirido, no era tan rápida como los hijos de Fleaur, por su puesto que no, pero de ser rápida si lo era y mucho. Sentí la brisa en cada parte de mi cuerpo y no pude resistir al escalofrío que paso por mi columna vertebral. Camine lentamente hasta el borde y observe la ciudad desde allí. La distancia que me separaba de la libertad era muy alta, no lograría saltar desde allí sin hacerme daño. Jamás lo había intentado pero algo dentro de mi me decía que no era buena idea. Sin tan solo hubiera estado alguien para infundirme el valor lo hubiera hecho pero tenia mucho miedo. Retrocedí unos cuantos pasos hasta sentirme segura y me di por vencida. seguí viendo la ciudad de Londres en pleno apogeo nocturno y suspire de pura impotencia, quería salir pero mi temor me lo impedía. Me quite los tacones, ya de nada servia tenerlos puestos y me dispuse a salir cuando escuche un movimiento que provenía de las gradas y cada vez se hacia mas notorio. Me escondí entre las sombras y espere a que alguien llegara. Leo entro pero no estaba solo, el muy descarado traía a Jessie y estaba tan hambriento de ella que ni siquiera habían terminado de subir y ya se besaban con locura, como si la vida se les fuera en ello. Sentí una punzada de dolor en mi pecho y con todas mis fuerzas trate de no gritar para no ser descubierta.

- Este es tu lugar secreto?- pregunto entre jadeos Jessie mientras se dejaba quitar la chaqueta con mucha facilidad por Leo.
- Aja- hablo Leo y comenzó besar su cuello como si estuviera hambriento.

Trate de cerrar los ojos y quedarme callada pero simplemente no podía y no me quedaría a contemplar lo que pasaría después. Tome aliento y trate de visualizar otro lugar por donde huir. La única salida era la puerta pero estaba segura que me verían al salir así que comencé a caminar lentamente entre las sombras. Llegue hasta el borde de la derecha, observe la parte de abajo y por suerte había un techo continuo, era la parte baja de la torre, podía llegar allí sin mayor problema por que después de todo no era tan alto no? Tome aliento, talvez mas de la cuenta…

- Escuchaste eso?- pregunto la voz de Leo
- No hay nada amor- hablo Jessie y al parecer lo siguió besando por que el se calló.

La rabia e impotencia recorrió mi cuerpo por completo. Di un paso mas adelante, si moría o me hacia daño ya no importaba, todo era mejor que esto. Me deje caer dando el siguiente paso. Sentí un revuelto en el estomago pero después de un segundo ya estaba abajo. Sonreí, lo había logrado y lo mejor de todo no había dolido en absoluto, solo había sido como saltar de una grada a otra o bajar de la cama, no, talvez eso no, pero no se había sentido mal. Corrí por el techo de tejas sin mirar atrás por el temor que tenia de que Leo se hubiera dado cuenta. Llegue hasta el borde de ese techo y otra vez salte sin pensarlo mucho, después de unos cuantos saltos mas, estaba en plena avenida ya. Me puse los tacones con rapidez y tome un taxi.

- A The Cardinals por favor- hable al recordar que Libby siempre mencionaba ese bar cuando regresaba de Londres.

El bar, después de todo no había estado muy lejos, pero si un tanto escondido ya que quedaba en una calle muy pequeña y empedrada que parecía antigua. La gente iba y venia de los otros bares pero yo solo quería ir a The Cardinals después de todo, supuestamente era bueno. Ya que pedían identificación y yo no tenia, me tuve que colar con rapidez entre la gente y gracias al cielo que no me lograron ver. Adentro la música electrónica sonaba a todo volumen. Las luces psicodélicas giraban por todos lados, dando la sensación de que ya no estaba en Londres sino en Bristol. Suspire con tristeza, aun que lo deseara ya no estaba allá. Me acerqué al bar y pedí un Jagerbomb solo tenia ganas de tomar y olvidar así que después de tomar eso, pedí un shot de tequila y así me fui tomando uno tras otro, tras otro sin medir reparo en que ya comenzaba a marearme. Me pare y sentí de sopetón como todo el trago llegaba a mi cerebro, mordí mi labio inferior para ver en que estado etílico estaba y me di cuenta que no lo sentía así que sinceramente estaba perdida. Camine algo tambaleante hacia la pista de baile, por que quería saltar, bailar y olvidarme de todo y de todos.

- He ten cuidado- hablo de imprevisto un chico al quien le empuje sin querer aun que para mi se interpuso en mi camino.
- Lo lamento- dije de mala gana. El chico volteo a verme y me sonrío ligeramente lo que hizo que mi cuerpo se erizara.
- Te conozco?- le pregunte a aquel muchacho, no se le veía muy bien el rostro por las luces de colores pero estaba seguro que lo había visto en algún lugar. Llevaba un polo manga cero, un rosario de madera como collar y unos jeans gastados. Su cabello estaba alborotado como si recién si hubiera despertado y tenia unas prominentes ojeras que demostraba todo lo contrario.
- Lo dudo.- hablo el y se alejo pero yo no pude evitar agarrar su mano. Estaba a temperatura casi normal, algo mas frío creo yo pero era normal si estaba vestido así en pleno invierno.- que me tocas?- pregunto algo divertido. Pero sin decir ni una sola palabra me llevo a otra zona mas oscura.
- Hey suéltame- hable algo asustada y sentí como mis sentidos despertaban del adormecimiento del alcohol.
- Tranquila chica, se supone que me has tomado así la mano por que quieres esto no?- pregunto y me mostró una bolsita en los dedos.
- Así que de allí te conozco, vendías droga en Bristol- hable con una ligera sonrisa. No recordaba muchas caras de los que un día me habían vendido pasta pero estaba seguro que el era uno de ellos.
- Shuu que te van a oír- hablo el muchacho y observo a los costados. – la tomas o la dejas?
- Cuanto?
- Cincuenta
- estas loco?! Que son pep pills super poderosas?- pregunte con sarcasmo. El sonrío divertido.
- Es algo nuevo, realmente es genial- hablo el y abrió la bolsa, dentro había dos perfectas bolitas de color violeta azulado que según yo brillaban a pesar de la oscuridad. La pensé por un segundo.
- Las dos por 50- hable observando su expresión con detenimiento
- Estas loca? Esto vale mas puedo ir…
- Tómalo o déjalo- hable mientras le ponía los 50 euros en el pecho. El muchacho sonrío otra vez.
- Me gusta tu actitud- dijo mientras me quitaba el dinero y me lanzaba la bolsita. La tome rápidamente en el aire mientras aquel muchacho se mezclaba otra vez entre la gente.
Pensé por un instante, tenia ganas de una buena dosis pero sabia muy bien que si lo hacia, con el alcohol en mi sangre seria peligroso luego, así que me contuve y me guarde la pequeña bolsita en el bolsillo de mis pantalones.

Me dirigí ahora si a la pista de baile y comencé a saltar entre la gente, que estaba mucho mas ebria y drogada que yo. Serré los ojos y comencé a sentirme libre otra vez. Como los viejos tiempos, yo, mi soledad y la perfecta música electrónica. Pero lo bueno dura poco, a medio minuto de bailar alguien me tomo de la cintura. Abrí los ojos y observe a un muchacho, alto, fornido y calvo frente a mi.

- Bailamos? - pregunto el muchacho o mejor dicho hombre adulto por que pasaría de los 30 años.
- No bailo con mayores- hable con sorna y me aleje de el con sutileza hasta la zona alejada del centro, cerca a la parte donde había comprado las anfetaminas.
- Dije que bailamos y no acepto un no por respuesta- hablo aquel chico y me empujo contra una de las columnas
- Y yo dije que no!- hable molesta y trate de empujarlo pero el hombre me tomo de los brazos con violencia e intento besarme.

Gire bruscamente el rostro para un lado y vi como por unos segundos todo transcurría en cámara lenta. Hice contacto visual con el muchacho que poco antes me había vendido las píldoras, al parecer quería venir a ayudarme pero una muchacha de cabellos negros se lo impedía. Entonces me di cuenta que yo si que podía defenderme. Hice que una de mis manos hirviera en calor y cuando estuve a punto de darle un golpe me soltó de improviso.

- Creo que la chica dijo que la dejaras en paz- hablo Leo con voz retadora y le dio un cabezazo tan fuerte que el hombre se tambaleo y dio unos pasos para atrás mientras trataba de mantener el equilibrio.
- Leo…- dije con asombro pero en vez de ver como se peleaba, gire rápidamente la mirada para ver al chico de las drogas pero ya no estaba. Al poner nuevamente atención en Leo me di cuenta que estaba enzarzado en una pelea con aquel tipo y que otro (supongo amigo del calvo) ya se acercaba a golpear a Leo con una silla por la espalda.
- Leo!- grite alarmada pero no había tiempo para que el reaccionara.

Sin pensarlo dos veces prendí nuevamente mi puño en fuego y le di un golpe en la cara tan fuerte que sentí como mis nudillos se agrietaban. El hombre calló para atrás. Leo se paro y observo lo sucedido. Furioso me tomo de la mano que ya no tenia fuego y se escabullo entre la gente. Me jalo por la callecilla sin decir ni una sola palabra, solo caminaba sin soltarme la mano. Cuando estuvimos lo suficientemente lejos me soltó y bufo furioso pero no dijo nada. Mire mi reloj después de un largo rato de caminata, el bar había estado mucho mas lejos de lo que esperaba y ya eran las 3 de la mañana, las callecillas estaban mas vacías que nunca a pesar de ser sábado, solo podía escuchar el eco sordo de mis tacones al chocar contra el pavimento. Me comencé a preguntar una y otra vez, que hacia aquí, por que lo seguía si podía irme a otro lado pero al ver su rostro con un moretón en el pómulo la respuesta callo de inmediato, era Leo y quien mas podía ser? Como siempre yo tenia que estar allí siguiéndolo, a pesar de cómo me trato esta mañana y de haber visto como se comía a besos a Jessie. Me odiaba a mi misma por eso, por que estaba allí a pesar de todo. Odiaba que el me tratara como algo insignificante. Ningún hombre, jamás me había tratado así y a pesar de eso dejaba que el lo hiciera a su antojo, porque? Talvez por que el me hacia sentir cosas que nadie me había hecho sentir nunca.
Comenzamos a caminar mas deprisa ya que, la lluvia amenazaba con iniciar y aun faltaba un largo trayecto a casa. Giramos por una de las callecillas que nos llevarían al gran reloj de Westminster, hogar dulce hogar o mejor dicho prisión asquerosa prisión.

- No me vas a dar alguna explicación?- le pregunte, harta del silencio.
- Debería?- pregunto el con frialdad y a pesar de mostrar toda la indiferencia del mundo, al fondo de mi ser sabia que le importaba por lo menos un poquito. Sino, no podía explicarme porque me había sacado de ese bar de mala muerte y se había ganado una pelea por nada. Vale estaba a punto de ser besada por un horrible calvo pero que rayos tenia que hacer Leo allí?
- Deberías- repetí y trate de captar su mirada, pero el solo miraba al frente y seguía caminando.
Me quede parada y cruce los brazos. El camino unos cuantos metros y luego volteo a verme. Era tan perfecto, me mordí el labio sin poder evitarlo al ver que venia hacia mi. Se quedo a unos pocos centímetros observándome con detenimiento, trate de contenerle la mirada pero esos ojos azul noche aun hacían que me intimidara un poco.
- Estabas en peligro, mi deber era salvarte- dijo el mientras me agarraba del los brazos. Me perdí en sus palabras y con alegría recibí la lluvia que comenzaba a caer en grandes gotas y nos mojaba por completo.

Después de unos segundos, el me tomo del brazo y a velocidad me metió en una de esas cabinas telefónicas de color rojo que tanto me gustaban. La cabina era pequeña y gracias a eso Leo estaba muy cerca a mi, a través de la tela de mi ropa y de la suya, sentía su piel de un calor infernal, que hacia que mi piel se erizara pero no me importaba, el simple contacto con él era para mi un deleite, hace mucho que no había estado así y ya lo esperaba con ansias. Mi corazón comenzó a palpitar aceleradamente. El me miro con una sonrisa picara y poco a poco puso su mano en mi mejilla, mi corazón comenzó a palpitar aun mas rápido, sentía que estaba a punto de salirse por la excitación que me producía tenerlo tan cerca de mi.

- Eres una niña tonta- dijo al fin, no era como un insulto igual que las otras veces, mas bien era algo tierno, con una dulzura que muy pocas veces le había visto demostrar. Al sentir mi corazón Leo volvió a sonreír y se acercó un poco mas pero no me beso, solo se quedo allí observándome, deleitándose con mi tortura.
- ¿Crees que esto mejorara algún día?- pregunte tratando de romper el hielo ya que, la situación comenzaba a incomodarme un poco. El me miro algo extrañado- ¿alguna vez conseguiré que mi corazón deje de saltar fuera de mi pecho cuando me tocas?- termine de preguntar y sonreí al final a lo que el hizo lo mismo, ¿quería jugar? Yo también jugaría, pensé mientras me acercaba un poco mas, nuestros cuerpos mojados se tocaban por completo, su rostro estaba tan cerca al mío que sentía su aliento tan adictivo y su aroma a menta y sangre que me derretía por completo.
- Espero que no, me fascina sentirlo. Cada vez que lo ago, hace que quiera mas de ti…sabes?- dijo el y termino de acortar el espacio que nos separaba con un beso.

El beso me dejo por un instante petrificada. Hace tanto tiempo que esperaba esto que ya me había olvidado de lo adictivos que eran sus besos. Lo deseaba tanto como el a mi y no había nada que nos pudiera detener en este momento. Entrelace mis brazos en su cuello. Me tomo de la cintura y con ligereza me subió al pequeño estante que tenia la guía telefónica, sentí la presión del teléfono publico en mi espalda pero no me importo. Sin dejar de besarme apoyo todo su cuerpo en mi y eso me dejo casi sin aliento. Sentí como su cuerpo tan caliente secaba mi ropa y llegaba a mi piel, dolía pero ahora eso no importaba, solo nosotros dos hasta que recordé la perfecta sonrisa de David aquella mañana, nuestras manos entrelazadas y el “si, quiero estar contigo” que le dije mientras le daba nuestro primer beso. Me separe de Leo entre jadeos y con algo de brusquedad.

- Esto esta bien?- pregunte sin aun poder respirar con normalidad
- A que te refieres?
- A besarte estando con tu hermano?- pregunte con frialdad y Leo se quedo un instante quieto, sin saber que decir o como actuar pero no me soltó, mas bien se acerco mas a mi.
- Solo por un instante, puedes dejar de hablar de David?- pregunto mientras me ponía algunos mechones de cabello detrás de mi oreja- Este es nuestro momento, ya habrá tiempo para David luego…. Hay Alicia para los dos.- dijo con esa sonrisa socarrona y arrogante de nuevo. Le jale del cabello y su cabeza se fue ligeramente para atrás. Me acerqué a su rostro y le hable al oído.
- No vuelvas a decir eso Leo- dije con frialdad y seriedad, como jamás me había comportado con el.- no es gracioso.
- Ok- dijo el con algo de pesar y extrañeza por mi cambio de actitud tan repentino. Solté con brusquedad su cabello- lo…lo lamento, bien?- hablo y yo sonreí con complicidad. Quería seguir jugando. Leo me había dejado con las ganas y un simple comentario no malograría la noche.
- Bien- dije y volví a apresarlo con mis brazos. Nuestros labios se fundieron nuevamente en un beso mas apasionado que el anterior, sin remordimientos ni temores.

Ahora solo existíamos los dos. Como el dijo, ya abría tiempo para pensar en David y Jessie luego, ahora solo teníamos que disfrutar el momento. Después de besarlo por unos minutos interminables me aleje ligeramente de el y mire su pómulo que ya estaba menos hinchado pero seguía rojo y con algo de sangre.

- Pero mira lo que te hizo ese bruto- dije mientras pasaba mis dedos ligeramente por su rostro.
- y mira lo que hiciste tu por mi- hablo el, tomo mi mano que de hecho tenia un poco de sangre y la beso.- todo este tiempo.- hablo mientras me miraba a los ojos- espere este día con ansias, que seas libre para estar de nuevo a mi junto a ti.
- Enserio? Pero si ya no confiabas en mi - dije y gire mi rostro para que viera la pequeña cicatriz que me había dejado.
- Lo lamento tanto…estaba molesto. – hablo y acaricio mi mejilla
- Con migo?
- No, con Magnus, por no cambiarte de tutor aun que yo se lo pedí.
- Pero…
- Es que no podía verte, no quería verte todos los días sin demostrarte lo que sentía. Pero ahora es otra cosa, estas libre…
- Relativamente. No me dejaron salir y por eso tuve que escapar por el tejado.
- Si lo sabia, tu….- quiso seguir hablando pero le tape la boca con un dedo.
- Shuuu no hables de eso, ni de nada de la urbe por hoy si?- le pregunte y recordé las pastillas. – Leo? Quieres olvidarte de todo por un momento?- pregunte nuevamente y entrelacé mis manos a su cuello.
- Si pero como?…
- Tengo esto- hable y con una mano saque la bolsita de pastillas. - Hazlo por mi- dije mostrando el par de pastillas que ya tenia en los dedos
- Estas loca, tu no puedes probar eso, ya estas limpia, además…
- Vamos, solo será una vez y no seré solo yo- dije y me acerqué mas a el, rose sus labios con los míos y luego acerqué mi boca a su oído- acompáñame….- lo mire nuevamente mientras me mordía el labio inferior para provocarlo. Leo suspiro ligeramente y se acercó mas a mi.
- Dame entonces- dijo y abrió la boca. Una sonrisa cómplice apareció en mi rostro mientras le ponía delicadamente la pastilla en la boca. Al instante, me metí la mía y antes de que pudiera decir algo o arrepentirse le bese y juntos tragamos lo que nos llevaría a las nubes.

No tardamos mucho tiempo en perdernos. Entre beso y beso ya me sentía muy mareada y con ganas locas de reír. Veía que cada gota de lluvia tenia un color diferente, era sorprendente. Leo al parecer se sentía igual, me sonreía como jamás lo había hecho.

- Es tu primera vez?- le pregunte mientras le tomaba de la mano y salíamos a mojarnos en la lluvia de colores
- Con esta cosa si- dijo mientras dejaba que la lluvia chocara con su rostro
- Y antes que probaste?
- Y eso importa ahora?- me pregunto con una sonrisa y me beso en los labios. Negué con la cabeza y comencé a correr por las calles.
- Ya no importa nada!!!- grite y me deje llevar.

No se cuanto corrimos, solo sabia que todo se veía mas colorido, la gente, la lluvia. Todo tenia sombras de colores. Nos echamos en el pasto de un parque, no se si cercano o no por que ya habíamos perdido la noción del espacio y el tiempo.

- Todo es tan raro y bello- hablo Leo mientras con un rápido movimiento se echaba encima mío y me daba un beso. Sentí su calor corporal y me dio un estremecimiento.
- Estas frío- dije con nerviosismo y todo paso muy rápido.
- Que tal?- pregunto una voz distinta a la de Leo. Observe detrás de el y vi al muchacho de las drogas.
- Que?!- pregunto Leo pero al voltear aquel chico le dio un certero golpe en la cabeza y Leo calló inconciente a un costado mío.
- Leo!- grite llena de miedo y moviéndolo para que reaccionara.
- Tranquila, pronto estarás cerca a el- dijo una voz femenina y sentí un fuerte golpe en la cabeza que me llevo a la inconsciencia.

Al despertar estaba en un lugar oscuro, húmedo y frío. Me sentía mas fría que nunca, jamás había tenido esta temperatura corporal. Trate de prender una flama en las manos pero no pasaba nada. Una y otra vez intente pero solo salían chispas. Donde estaba? Me agarre la cabeza y sentí un punzante dolor en mi nuca y recordé todo.

- Leo?- pregunte en un susurro y trate de caminar pero me sentía debilitada y adolorida así que solo me limite a gatear.
- Aquí estoy- hablo el en un susurro ronco, parecía exhausto y débil.
- Donde?- pregunte y trate de tomar su mano. Por suerte estaba cerca a mi.- estas tibio….por que?- pregunte asustada mientras me acercaba mas a el y lo abrasaba, parecía mucho mas debilitado que yo.
- No lo se, pero me duele la cabeza.
- Despertaron he!- pregunto una muchacha mientras abría una puerta y la luz se colaba por ella haciendo que me costara ver.
- Quien eres? Que quieres!- grite mientras trataba de verla y me ponía en posición protectora frente a Leo pero realmente ni siquiera podía pararme.
- Azazel no asustes a nuestros invitados- hablo otra voz y se acercó. Prendió una flama en su mano color azul. Y por fin reconocí a aquel muchacho, el mismo de mis sueños, el mismo que me había vendido la droga.
- Tu…
- Sebastian- hablo Leo y el muchacho sonrío con malicia, la misma sonrisa que me dio temor en mi sueño.
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No se por que últimamente mis capítulos suelen ser muy largos u.u este prácticamente son 10 hojas, bueno será motivo de que lean bastante =) y que talvez me tarde en publicar (talvez). Allí están las fotos de los dos nuevos personajes espero que les gusten si tienen otra recomendación o sugerencia para el personaje de Sebastian me dicen.