viernes, 11 de noviembre de 2011

Capitulo 36 - Fire Girl


Después de ver los cuerpos ensangrentados de Jocelyn, Jessie y Scarlett junto a los doctores y David se descubrió que no habían muerto en manos de uno de nuestra especie. La primera reacción que tuvimos fue pensar en que era un cazador, pero como un cazador pudo trepar tan alto sin ser visto? Habían muchas dudas que no sabíamos como responder. David me dijo que si quería podía visitar a Alice ahora, ya era tarde y yo no podía hacer más con tres cuerpos sin vida. Tenia razón y aun que eran personas que conocía, aun que una de ellas era Jessie, la preocupación y el dolor no me embargaban como lo hacia pensar en Alice sola ha estas horas de el día en una habitación de hospital.

Corrí hacia su habitación y lo que vi me dejo helado. La cama completamente tendida y vacía. Donde estaba Alice? Mire preocupado y asustado a todas partes, no estaba en el baño, sus cosas tampoco estaban.

- Alice?- susurre. Acaso…acaso ella estaba muerta? Gire para salir por la puerta y buscar alguna información sobre ella pero no fue necesario, Alice estaba allí justo en la puerta.
- Buscabas a alguien?- me pregunto con una ligera sonrisa. Se veía sana, no tenia ojeras, su cabello estaba completamente arreglado y vestía como antes, unos jeans y una sudadera gris.
- Ali deberías de estar en cama- dije con voz sobreprotectora. Ella se acerco a mi y tomo mi rostro con sus dos manos tan delicadas. Apegue su cuerpo al mío tomándola de la cintura.
- No es necesario-susurro y me sonrío ligeramente
- Por que?- pregunte confundido
- Hable con Mark, no importa la respuesta que arrojen los resultados, de todos modos pierdo tiempo estando aquí.
- Pero si…
- No hay peros Leo, estar aquí me pone mas enferma y si llegara a desmayarme le jure a Mark que regresaría y pasaría la noche aquí, bueno aun tengo que pasar las noches aquí para ser monitoreada pero aparte de eso prefiero estar afuera ahora que puedo.
- Estas segura?- pregunte aun desconfiado
- Mas que segura, solo quiero estar a tu lado- susurro y me dio un ligero beso en los labios a lo que yo no pude evitar responder con vehemencia, la abrase mas fuerte mientras ella entrelazaba sus manos en mi cabello.- te amo- susurro y en ese instante percibí la tristeza en su voz. Podía verse más sana pero el miedo y dolor a causa de la enfermedad seguían allí, presentes siempre.

Después de un prolongado beso, sonaron tres campanazos con fuerza.

- Ahora que?- pregunte mientras tomaba la mano de Alice y bajábamos las gradas con rapidez.
- A que no saben quien ha llegado!- dijo rápidamente Lilian que aparecía mas animada de lo que debería de estar en un día de luto.

Me pregunte por un instante si Lily debía de tener un extraño síntoma de shock por el dolor que sentía pero no dije nada, conocía a Lily y para hablar de sentimientos tenia que hacerlo a solas

- Alice- dijo abriendo sus ojos verdes al verla . La abrazo con fuerza.- quería verte, no sabes cuanto te he extrañado.
- Y yo a ti Lily- dijo Alice con cariño.
- Quien ha llegado Lilian?- pregunte con algo de impaciencia.
- Los hermanos de Sofía- dijo Josep el hijo del doctor Mark.

Lo mire por un instante, por que se había entrometido en la conversación? Estaba muy seguro que Lilian siempre se quejaba de este individuo, por que ahora nos hablaba?

- Es cierto Leo- dijo ella obviando que quien me había respondido era Josep- han venido con Vladimir y Jay.
[…]

Caminamos hacia la sala central aquella donde vi por primera vez a las primas de Leo. Al caminar por los pasillos descubrimos que las puertas doradas estaban abiertas y no cerradas como la ultima vez. Mi hermano me observo y abrió los ojos de par en par.

- Pero que haces tu aquí?- pregunto con asombro pero sin cambiar su pose militar.
- Larga historia, podemos pasar?- pregunte rápidamente. El asintió con la cabeza.
- Los están esperando y por cierto, tenemos una conversación pendiente- hablo y yo asentí. Estábamos entrando los cuatro pero Sebastian impidió el paso a Lilian y Josep, solo nos querían vernos a nosotros dos.
- Estoy nerviosa- hable y le tome la mano mucho mas fuerte a Leo.
- Y yo, por que nos querrán ver a los dos.- susurró.

La sala central era una gran habitación en forma rectangular. Tenia grandes columnas circulares que sostenían un techo abovedado y cubierto de imágenes celestiales. Tenia grandes ventanales a todo su alrededor y encima de los tronos una gran cúpula de vidrio. Habían 11 tronos de color rojo con bordes dorados pero estos estaban a altura diferenciándolos de toda la sala. Los 11 monjes estaban ya sentados en sus respectivos lugares, todos vestían sus largas túnicas de diferentes colores y llevaban sus cruces oscuras colgando de sus cuellos. Dándonos la espalda estaban 4 personas. Vi tres hombres, identifique fácilmente a Jay aun algo flacucho, a Vladimir con su cabellera rubia y mas alto que los demás, había otro muchacho y una chica que por atrás era la viva imagen de Sofía. La piel se me helo por unos instantes, Leo me observo algo preocupado creyendo que sufriría una descompensación pero lo cierto era que ya no sufriría ese tipo de cosas. Le sonreí ligeramente para que se relajara y así lo hizo.

- Víctor, creo que nos estaban esperando- hablo Leo con voz firme. Víctor nos miro con completa seriedad.

Generalmente el era atento y cortés pero los acontecimientos recientes lo habían dejado muy preocupado igual que a todos en la corte.

- Siempre tan impertinente- dijo la voz de uno de los miembros del consejo a lo que Leo sonrío socarronamente.

Los cuatro invitados giraron y nos miraron, la sonrisa de Leo se convirtió en una mirada de frialdad. La primera impresión que sentí al ver a la hermana menor de Sofía es que tenia unos rasgos muy parecidos a ella, con excepción de que Amelia tenia un rostro mas dulce y angelical aun que en ese momento sin mucha expresión mientras que si veías a Sofía lograrías ver a una muchacha ruda y seria. Alonzo solo se parecía a Sofía por el tono de la piel pero si lograbas ver sus ojos era como si miraras a los ojos impenetrables de Sofía.
- Leo que has hecho con mi hermana!- grito Amelia y camino hacia nosotros con rapidez

Por unos segundos me sorprendí al ver que se conocían pero luego comprendí que Leo había convivido con ellos por lo menos un tiempo considerable y por eso no eran del todo desconocidos.

- Que no te pasaron la voz?- pregunto Leo sin inmutarse y con su mismo tono burlón de antes
- Me dijeron que escapo- dijo ella y me fulmino con la mirada- pero no me dijeron que fue por esta.
- Yo no soy esta!- dije furiosa y cansada de que todas las mujeres que me conocían tuvieran una reacción terrible al darse cuenta que yo estaba con Leo y ellas o sus parientes no- mi nombre es Alice y Sofía…- Leo me apretó la mano con fuerza para que me callara.
- Tu hermana escapo por que ella quería no por que yo la dañe- hablo Leo con frialdad.

Recordé que era un secreto el que Sofía había escapado para tratar de revivir a Alexander, hubiera sido una gran metida de mate que dijera algo así en frente de un consejo religioso que no permitiría ese tipo de cosas. Amelia nos fulmino con la mirada.

- Victor! Estamos aquí por nuestra hermana- hablo mientras giraba la cabeza y miraba a nuestro líder.- sino esta ella no veo por que quedarnos aquí hasta los acuerdos. – sentí un repentino escalofrío que recorrió desde la punta de mis pies hasta mi cerebro.

“Diles que esperen. Ella llegara pronto.” escuche decir a Faride dentro de mi cabeza. Trague una bocanada de aire. No podía creer lo que estaba a punto de decir pero Faride en verdad que tenia un extraño poder sobre mi, tan solo decir esas palabras en mi cabeza, yo ya tenia la necesidad de decirlas en voz alta.

- Tuve una visión- dije rápidamente.- fue hoy en la mañana, vi que ella regresaba, solo hay que darle tiempo.- Amelia giro y me miro nuevamente igual que Alonzo que ahora posaba sus ojos en mi.
- Mientes!- dijo con rabia Amelia.- solo lo haces para que nos quedemos.
- Por que lo haría? Para que me serviría que ustedes se quedarán aquí?- fueron las palabras de Faride no las mías pero salieron por mi boca sin que yo pudiera hacer nada.- en la visión vi que ella regresaba en la primera nevada, estoy segura que para eso no falta mucho, si tan solo fueran pacientes se darán cuenta que estoy en lo correcto.- hable con completa serenidad y neutralidad pues era Faride la que hablaba. Leo me miro algo sorprendido.
- Es cierto eso?- pregunto en un susurro- claro que lo es Leo, es solo que no tuve la oportunidad de decirte- dije tratando de ocultar la molestia que había sentido al ser utilizada por Faride de esa manera pero después de eso ella no se pronuncio mas.
- Si es eso cierto, esperaremos hasta que caiga la primera nevada y después de hablar con Sofía tomaremos una decisión respecto a participar en las alianzas o no- hablo Alonzo.
- Sabia decisión- dijo Víctor con cautela.

Amelia salio de la habitación junto dos guardias que la escoltarían hacia su nueva habitación. Los demás le siguieron segundos después. Vi como Jay nos sonrío ligeramente pero solo camino de frente sin dirigirnos la palabra.

- Víctor, hay algo mas que nos quieras decir?- pregunto Leo y caminamos hasta estar justo delante de ellos.
- Si, quiero saber como esta Alice.
- Bien, ahora- dije con una ligera sonrisa. Víctor siempre había sido muy cortes con migo.
- Me alegra, te vez mucho mas saludable que la ultima vez que te vi.- dijo y me sonrío ligeramente.
- Joven Leo, tus tías han armado un gran revuelo por el fallecimiento de su hermana- hablo Víctor con mas seriedad después de un instante.
- Era de esperar, realmente la muerte de Scarlett y las demás a sido muy desafortunado y cruel.
- Si y aun no saben quien ha podido ser el causante de eso sin embargo quieren tener una audiencia privada con Fox para hablar sobre el tema.
- Mi madre!- levante la voz asustada y sorprendida. – no pensaran que mi madre fue la causante de esos asesinatos, es ilógico!
- Yo no pienso lo mismo, joven Alice pero tu madre siempre ha tenido buenas visiones del futuro, quizás…
- Ni hablar!- levante la voz - ellas no van a preguntarle cortésmente, ellas van a dañar a Fox y Fox en este momento esta muy delicada para algo así.
- Por favor Víctor considera eso, mis tías no suelen ser corteses y ellas ahora están muy heridas por Scarlett es obvio que todo ese dolor sera canalizado a Fox como rabia.
- Nosotros queremos lo mejor para los acuerdos y tenerlas de nuestro lado es muy importante, ahora es nuestra prioridad- dijo Rin una de los miembros de la corte de ascendencia japonesa. Ella había sido una de las que nos rescato el día en el que Leo murió y desde ese momento le guardaba respeto pero esto era demasiado.
- Atos- dije tratando de ver a ese joven monje que creí mi aliado- por favor, es mi madre y no esta preparada para ver a casi nadie menos a esas dos mujeres.
- Solo le harán preguntas, Fox aceptara eso- dijo Atos y yo bufe llena de molestia. Estaba a punto de decir algo mas pero las puertas se abrieron de improviso.
- Víctor!- grito la voz de una mujer y rompió la paz relativa que hasta ese momento se vivia en la habitación.- es inconcebible que hayan apresado a mi hija Aurora creyendo que es una de las presuntas asesinas de mi hermana!- grito la mujer.
- Según las grabaciones Aurora salio muy temprano de su habitación y no se le vio hasta la hora en que se encontró los cuerpos.- dijo Víctor- debemos de tratarla como se esta tratando a todas las personas que estuvieron fuera de su habitación a esas horas.
- Y que hay de Leon?!- pregunto ella furiosa
- Yo?- pregunto Leo y miro a su tía.
- No te hagas el tonto muchacho, se que Aurora estuvo con tigo- me quede fría y lo observe a los ojos mientras soltaba ligeramente su mano.


[…]

Después de ver el estado de mi madre lo única que quería hacer era salir de allí y esconderme en un lugar donde nadie me preguntaba por que lloraba pero ahora estaba aquí, sentado a los pies de la cama que se le había sido designada a Julia en la enfermería. Las lagrimas amargas se me habían secado después de un largo rato de silencio en el que solo la veía dormir, tan tranquila y con esa respiración tan parsimoniosa, simplemente era un ángel. Sin tomar verdadera conciencia de lo que hacia le toque la mano, la muchacha abrió los ojos con rapidez y llenos de miedo pero apenas me vio una dulce sonrisa apareció en su rostro.

- David – susurro.
- Voy a buscarte una habitación Julia, tratare que por el momento estés con mi hermana, así no será tan difícil adecuarse a esta nueva ciudad.- dije algo nervioso y solté su mano.
- Gracias.- susurro.

Me levante y salí de la habitación. Camine por los pasillos aun perdido, solo podía observar a mamá, a Jessie y Scarlett. Gire el pasillo y me encontré en la sala de recepción, allí observe a Lidia, sentada en uno de los sofás, me miro con sus ojos rojos y un rostro empapado de lagrimas. Se paro al instante y corrió hacia mi. Abraso mi cuello con sus finos brazos y escondió su rostro en mi cuello.

- David, lo lamento tanto- dijo con la voz resquebrajada. La abrase con fuerza y sin querer las lagrimas comenzaron a salir de mis ojos también.
- Yo también- dije y la abrase mas fuerte.

[…]

- Josep
- Si?- pregunto el y me dio una manzana. Acabábamos de llegar y estábamos sentados en el alfeizar de su habitación, con los pies colgando a una altura de mas de 100 metros.
- Dariana y Nicholas me dijeron que lo que me había pasado era karma- susurre.
- Ha no les hagas caso son unos idiotas- dijo el y le dio una gran mordida a su manzana verde.
- Pero tiene algún significado además de lo que realmente significa la palabra karma.- dije enredándome con las palabras. Josep me miro extrañado.
- Ha?- se limitado a preguntar. Resople frustrada
- Me refiero a si que los dos me dijeran eso es que tiene algún significado con su extraño circulo, no?- pregunte con la voz algo misteriosa
- A eso…si que tiene que ver. Si te has dado cuenta la urbe en general es muy religiosa, cuando se va a luchar siempre se tiene una cruz, es como nuestro símbolo al igual que los que nos gobiernan son monjes y monjas que viven para Dios y para nosotros.
- Si pero el karma es la base de la filosofía oriental una cosa muy diferente a la religión cristiana o católica.
- Así es, es por eso que ya te habrás dado cuenta que el circulo es un grupo de gente no perteneciente al cristianismo.
- Entonces cual es su supuesta religión
- No lo se Lilian jamás la entendí bien por que no me contaban mucho sobre eso, solo se que son muy creyentes en el karma, la reencarnación y esas cosas además de que…- se quedo en silencio
- De que, que?
- Un día los vi haciendo un ritual, tenia…- no termino de decirlo, escuchamos que alguien tocaba la puerta con violencia.
- Habrán!- grito la voz de un soldado
- Pero que pasa?- pregunto Josep asustado mientras abría la puerta con rapidez. Cuatro soldados entraron armados de ballestas cargadas. Reconocí a uno de ellos, Ronald el padre de Nicholas.
- Es ella no hay duda- dijo Dariana- yo la escuche cuando dijo que se sentía muy aliviada por que su madre ya no estaba, Nicholas no es el que las asesino sino ella – hablo con voz firme. Me quede paralizada mientras veía su mirada asesina. Abrió la boca y dijo “karma” en un susurro imperceptible
- Lilian quedas arrestada por el presunto asesinato de tu madre Jocelyn- hablo Ronald
- Pero que estas diciendo- grito Josep- ella es solo una niña como podría hacer algo así?- Josep trataba de protegerme pero rápidamente los soldados le hicieron a un lado y me apresaron.
- Yo no fui!- grite- yo no fui!- dije nuevamente y trate de moverme pero el soldado me estaba comenzando a hacer daño en los brazos.
- Tienes derecho a guardar silencio hasta que estés frente a la corte- dijo Ronald.
- Te odio- le grite a Dariana mientras a rastras me sacaban de allí.

[…]

Y ahora quien será el asesino? ^^ espero que el capitulo les haya gustado y que se animen a participar en el concurso! Ya ven los premios son geniales ^^. Espero que comenten mas, enserio me encantaría que me dijeran quien creen que es el asesino o asesina ^^ para que así de acuerdo a eso le pueda poner mas emoción a la historia

Lu.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Concurso "El gato negro"

Muchas me han pedido que amplíe el plazo del concurso por que no han tenido mucho tiempo y a vista que solo me han llegado tres relatos ampliare el concurso hasta el viernes de la siguiente semana, el sábado 19 conocerán a los ganadores.

Luciana

viernes, 4 de noviembre de 2011

Capitulo 35 - Fire Girl

Generalmente solo hago recomendaciones de canciones cuando estas me han servido de inspiración al escribir así que les recomiendo que escuchen Waking dream de Natalie Walker cuando lleguen la parte de Alice y Faride por que esa canción me inspiro en esa parte :) y ahora que escucho bien las letras tiene algo de relación con lo que en verdad sucede.

[...]

La gente comenzó a salir de sus casas, salían asustados y cuando veían los cuerpos comenzaban a gritar. Era todo un caos, muchas madres metían a sus hijos adentro y otros se limitaban a quedarse estáticos y comenzar a llorar. Las puertas del palacio se abrieron, salio Víctor (el líder de toda la urbe) y todo su sequito detrás de el.

- Quiten esos cuerpos ahora mismo!- grito y los soldados se movieron tan rápido como hormigas. – os juro que quien ha hecho esto será arrestado y juzgado como la ley manda- hablo tratando de calmar a la multitud pero era en vano, el miedo en la urbe ya se había sembrado. Gire ligeramente la cabeza para observar a Aurora, había desaparecido así que supuse había ido a contarle todo a su madre.
- Mamá?- escuche la voz de Lilian entre la multitud, mire a todas partes hasta encontrarla.
Aun estaba vestida con su pijama blanca, tenia el cabello en su trenza habitual para dormir y las manos en el rostro, los ojos los tenia abiertos de par en par pero estaban totalmente secos, ni una sola lagrima por su madre difunta. Me acerque a ella y la abrase con fuerza.
- Vamos Lily- dije. Mi pequeña hermana estaba en estado de shock, no se movía y tampoco lloraba ni hablaba. – Lily vamos, por favor- dije nuevamente y la lleve hacia el hospital.
[…]

El hombre del bote me cobro el doble por llevar a Julia con migo y aun que me dolió un poco entregar mis ahorros no me importo mucho. Algo en el rostro de Julia despertaba querer protegerla dentro de mi.

Una tormenta nocturna hizo que esperáramos casi 5 horas. Ya a eso de las 4 de la mañana recién habíamos llegado al embarcadero de la urbe y aun había un largo trecho que cubrir a caballo. 4 horas mas nos costo subir la cuesta que por suerte no estaba húmeda por la lluvia ,que solo había caído en la parte baja. Al llegar los soldados me pidieron mas identificaciones que nunca, algo raro había ocurrido, pidieron ver nuestros dones y como no logre que Julia hiciera fuego control, le impidieron entrar.
- Señor la muchacha no puede entrar sin identificación- hablo uno de los soldados.
- Desde cuando uno de nosotros tiene que entrar con identificación?- pregunte furioso
- Déjenlo, ellos dos están bajo mi tutela- dijo Eve que venia corriendo. Sin decir nada me abrazo con fuerza y susurro a mi oído- estaba muy preocupada por ti.
- Que ha ocurrido?- pregunte algo sorprendido por esa muestra de afecto repentino y fugaz
- Primero lo primero- dijo ella y miro al guardia- sabe usted quien soy?- pregunto
- Por su puesto señorita Eve, hija de la luna.
- Bueno, entonces sabe que soy miembro del consejo y por lo tanto es su deber hacerme caso, David esta con migo y la muchacha es una invitada suya así que puede pasar.
- Pero no es una hija de Fleaur ni Anastie- Eve me miro algo contrariada
- Pero es descendiente y no tiene a nadie afuera.- Eve me miro con severidad, suspiro y asintió con la cabeza
- Ya lo ha oído, puede pasar- dijo y sin mas el guardia se hizo para atrás.
- Ven Julia,- dije y ella me tomo de la mano ,asustada y sumisa, trato de esconder su rostro entre su cabellera roja mientras cojeaba un poco.
- Quien eres?- pregunto Eve cuando habíamos perdido de vista a los soldados. Se acerco a Julia y levanto su rostro con sus dedos- siento que ya te conozco. -La muchacha retiro su rostro rápidamente y lo escondió en mi hombro. Eve la miro con el seño fruncido y luego me miro a mi.
- Es tímida, a pasado por algunos traumas- dije y ella asintió con la cabeza. – aquí estas segura Julia, no hay nada que temer, ya lo veras.- ella asintió con la cabeza pero no la levanto
Seguimos con nuestra caminata y comencé a observar mucho movimiento en la urbe, como nunca la había visto antes.
- Eve, que es lo que a sucedido?- le pregunte y ella me miro con seriedad pero a la vez pude observar la tristeza en sus ojos.
- Hoy…hoy han encontrado a tu madre y las demás- dijo con la mirada gacha.
- Jocelyn?!- pregunte sorprendido.- donde esta? Esta bien?
- David…esta muerte.
[…]

Leo hizo que me sentara en uno de los sillones de espera dentro del hospital. Me abrazo por los hombros y no dijo nada, solo dejo que estuviera protegida entre sus brazos. Lo sentía inquieto, sabia muy bien que quería ir a averiguar mas sobre la muerte de mi madre, sobre como estaba Alice y a pesar de que yo quería que se fuera, las palabras no me salían y estaba segura que el tampoco se iría si yo seguía así de muda.

- Leon- hablo una voz muy conocida que me erizó la piel, levante la vista y vi a Nicholas parado frente nuestro. Me miro por unos segundos y luego sus ojos se posaron en los de Leo.- yo me encargare de cuidarla, tu ve a averiguar lo que paso.- hablo con amabilidad. Leo asintió con la cabeza sin sospechar nada. Le tome de la mano con fuerza para que no se fuera y aun que trate de hablar no pude.
- Vas a estar bien, recuerda es Nicholas- susurro y beso mi frente.- solo será por unas horas, lo juro, regresare por ti.- asentí con la cabeza y suspire, tenia que ser valiente.

Nicholas se sentó a mi costado y tomo mi mano, la quite con rapidez y brusquedad. Levante la vista y lo mire con odio.

- Karma- solo dijo eso y me sonrío con malicia.

Sabia a lo que se refería, yo hago algo malo y luego eso regresa a mi pero de una forma mucho mas cruel, esa era la ley del karma. Le aguante la mirada hasta que el ya no pudo mas y la bajo.
- Oye tu! Estúpida!- dijo Dariana que aparecía en la habitación.

A estas horas la estancia estaba casi vacía y las únicas personas que estaban allí estaban pensando en los asesinatos mas que otra cosa. La mire, tenia la ropa descuidada igual que el cabello y el rostro. “Síndrome de abstinencia” pensé y me di cuenta que si eso era lo que le sucedía es que en realidad necesitaba la droga mas que su propio alimento.
- Dari déjala, estamos en una tregua momentánea por lo que a acorrido.
- Los muertos mis cuernos! Tiene que pagar por lo que hizo- dijo y se acerco mas a mi.
- Era su madre!, déjala en paz!- dijo la voz familiar de Josep.

Dariana se quedo quieta y volteo a verlo. El tenia una de sus manos puesta en el hombre de Dariana para que no se acercara más a mi.

- Por un segundo pensé que eras tu hermano- dijo con algo de melancolía y se quito de encima la mano de Josep.- Karma- repitió como David y me sonrío.- tregua hasta que pase tu luto, solo por que realmente respeto a los muertos, luego de eso me vas a pagar hasta la ultima hierva que quemaste y juro que no será con dinero.- dijo Dariana y se retiro. Nicholas me miro una vez mas y se retiro junto a ella. Suspire y mire a Josep, él se sentó a mi costado.
- Yo… - dijo y sin pensarlo dos veces lo habrase con mucha fuerza, sentí como su cuerpo se tensaba un poco y luego como sus manos tímidamente me abrazaban.
- Gracias por venir- fue lo único que dije y luego me separe de el. No podía mirarlo, no podía mirar a nadie, solo tenia la mirada fija al piso y las manos apoyadas al sofá para que no me desplomara.
- Lo lamento mucho, se que encontraremos al responsable- negué con la cabeza.
- Todas las noches tenia pesadillas con ella, lloraba llena de temor por que sentía que algún día regresaría y acabaría lo que no pudo concluir el día del incendio.- lo mire a los ojos- no se si este bien sentir esto pero al ver su cuerpo sin vida sentí un gran alivio- las lagrimas comenzaron a caer por primera vez en ese día de mi ojos.- ya no temo.- Josep cerro los ojos por unos segundos, tratando de asimilar lo que le había dicho. Tomo mi mano con firmeza.
- Vamos a superar esto- concluyo al fin.

[…]

Salí lo mas rápido que pude de la estancia, tenia que encontrar a David o Sebastian lo más pronto posible. Vi que Eve caminaba tomando el brazo de una muchacha pelirroja que jamás había visto en la urbe.

- Eve!- le pase la voz.

La muchacha pelirroja levanto la mirada y se quedo con los ojos muy abiertos, su piel palideció y sus labios rojos se hicieron líneas blancas. La mire extrañado y la joven bajo la mirada lo mas rápido que pudo, ocultando su rostro con su cabellera roja. Sentí un repentino presentimiento, como si la conociera de antes, pero fue tan minúsculo que lo olvide.

- Y ahora que te pasa Julia?- pregunto Eve y trato de verle el rostro pero ella no quiso levantar la vista- lo siento Leo, Julia es muy tímida.
- Y se puede saber de donde salio? Jamás la había visto por aquí y me a mirado como si fuera un fantasma- hable y trate de hacer contacto , sus ojos caramelo me miraron por un instante.
- Es que eres muy guapo- susurro y yo sonreí complacido. Eve carraspeo.
- David la trajo de Oslo.
- David!- dije recordando lo que tenia que hacer- donde esta?
- Ha ido a reconocer los cuerpos, esta en el palacio.
- Ok- dije y estaba a punto de irme pero gire y mire a Eve. – puedes ir a visitar a Alice y decirle que pronto iré a verla.
- Apenas lleve a Julia con las enfermeras lo haré.
- Y por favor no le digas nada sobre todo este asunto.- concluí y ella asintió con la cabeza.

[…]

Desperté por el bullicio de la gente en la plaza. Trate de pararme para ver lo que ocurría pero las fuerzas no me dieron para levantarme de la cama. Espere a que alguien apareciera en mi habitación, sentía el cuerpo totalmente molido pero por suerte hoy no tenia nauseas. Ya casi a las 9 de la mañana apareció Eve en la puerta. Para eso las enfermeras ya me habían dado de comer aun que todas estaban muy raras, asustadas y nerviosas aun así estuvieran totalmente herméticas con migo y no dijeron nada sobre lo ocurrido afuera.

- Eve- susurre y le sonreí débilmente
- Lamento no haber venido antes, no me dejaban verte.
- Esta bien, no te perdiste de mucho, casi siempre estaba inconciente.- dije y ella me miro con preocupación
- Como te sientes ahora?
- La verdad es que mejor- mentí y me senté en la cama con todo el esfuerzo del mundo.
- No tienes que mentirme, somos amigas- dijo ella y se sentó en el sillón que estaba al costado de mi cama. Asentí con la mirada.
- Que es lo que ha sucedido afuera? Escucho que hay mucho alboroto.
- Han encontrado tres cuerpos sin vida- dijo ella. Sentí una repentina punza dentro de mi. Cerré los ojos por unos instantes hasta que el dolor pasara.
- Son gente que conocemos? Leo!?- pregunte asustada.
- Si pero no. Leo esta bien y todos los que queremos también.
- Entonces?
- Jocelyn, Scarlett y Jessie.
- Oh Dios mío!- exclame impactada pero algo dentro de mi me dijo que ya lo sabia, talvez por que lo había visto en una visión que ya había olvidado, sentía como si fuera un déjá vu. Eve me contó como había sucedido todo. Sentí lastima por ellas y temor por aquel asesino misterioso.
- Quien crees que pueda ser?- pregunte después de que terminara de contarme.
- Sinceramente no lo se.
- Tu crees que…
- Que Sofía regreso?- pregunto ella y yo asentí – lo dudo mucho.
- Eve…hay algo que…hay algo que quería preguntarte hace mucho pero no tuve el valor para hacerlo y tampoco la oportunidad.
- Que?
- Tu le contaste a Sofía que podía revivir a Alexander verdad?- pregunte y Eve se vio algo sorprendida pero luego asintió con la cabeza.
- Se llama transmutación y en teoría se puede.
- En que consiste? – pregunte con curiosidad
- cuando alguien muere, existe un periodo en que la esencia de ese ser esta entre los dos mundos. Generalmente se van sin mirar atrás por que eso es lo que la ley de lo sagrado manda sin embargo, hay esencias que se niegan a dejar a sus almas gemelas en la tierra. Ese era el caso de Alexander, quiso quedarse y cuando un amor es tan puro y grande, una hija de la luna puede pasar esa esencia a otro cuerpo pero tiene que pagar un precio muy caro.
- Y cual es?
- Tiene que sacrificar un cuerpo compatible con el de su amado y también sus dones, pero por que esas preguntas Alice?
- Por que no lo hiciste tu con el padre de Yue?- pregunte evitando su anterior pregunta
- O no sabes cuanto quise hacerlo, pero el ya se había ido cuando yo estaba libre y no lo culpo, la tentación de estar en paz es tal que solo las almas con gran fuerza de voluntad se quedan. Además todo pasa por algo, si yo le hubiera dado mi don a el, Leo ya no estaría aquí.
- Darle tus dones a el no ha servido de mucho, de todas maneras a mi me queda poco tiempo aquí.
- No digas eso Alice, aun no sabes lo que tienes.
- Pero siento que es esa enfermedad y si la es moriré pronto a menos de que me quede como un alma errante para siempre por que no me alejare de Leo, jamás lo haré.
- Calla! y ya entiendo por que preguntaste todo eso pero tienes que saber una cosa, solo una hija de la luna puede hacer el ritual y aquí solo existe una y es Yue y ella aun no tiene la capacidad para hacerlo así que no pienses que es tu segunda opción por que no lo es así que no te des por vencida Alice. Lucha contra esa enfermedad y si es verdad que te quedan pocos días de vida, vívelas al máximo y jamás te des por vencida.

Mis esperanzas en ese instante se esfumaron. Me recosté en la cama y mire hacia otro lado. Para ella era fácil decir esas cosas, por que a fin de cuentas a ella no le quedaban días de vida en cambio a mi si y me daba miedo.

- Siento que no dormí toda lo noche, dormiré ahora- susurre y cerré los ojos, no quería verla, no quería ver a nadie, ni a Leo.

Eve se fue sin decir nada y no tarde mucho en quedarme dormida, realmente era como si no hubiera dormido en toda la noche.

- Cuanto tiempo me falta?- pregunte sin motivo alguno. Estaba nuevamente en un lugar muy oscuro.

Mi cuerpo estaba desnudo pero no me importaba, estaba sentada con los pies dando a un acantilado, miraba a la nada por que allí todo era igual, de un color negro que daba pena y miedo.

- A lo máximo un mes- dijo alguien.

Gire la cabeza algo asustada y observe a la muchacha rubia que había visto en otro de mis sueños. Vestía el mismo vestido blanco, me puso algo sobre mis hombros, una manta del mismo color que su vestido, que me calentó el cuerpo frío. Se sento a mi costado y me sonrío ligeramente.

- Como te llamas?
- Faride- dijo con voz triste.
- Faride- repetí, su nombre era hermoso.-dime, por que estas aquí?
- El mundo es raro, cuando estas en tu momento más feliz, todo se pierde en un instante, es cruel por que no importa cuanto te esfuerces, el destino siempre te arrebatara la felicidad. – me miro por un instante.- hace unos días tu visualizaste una muerte. Creíste que era tuya verdad? – pregunto y yo la mire extrañada.- Leif- susurro- te suena el nombre?- al decir aquel nombre, mi visión se hizo clara de nuevo, vi los ojos de preocupación de aquel muchacho y sentí como Astrid me clavaba la daga en el estomago. Toque instintivamente mi vientre. Faride asintió con la cabeza.
- Esa era mi muerte, lamento haberte hecho sufrir tanto con esos sueños pero apenas había muerto era lo único que mi cerebro podía reproducir y lamentablemente era el único modo de comunicarme con tigo.
- Astrid…Astrid no quería matarte verdad?- pregunte recordando lo que había pasado, el dolor que existía en sus ojos, las ultimas palabras que había susurrado. “Lo lamento, no tenia que ser así. Ya veras, nos ayudaras de otra manera.”
- No soportó ver tanto amor- susurro ella con dureza y frialdad mientras tocaba su vientre ahora plano.
- Quería matar a tu bebe- dije y ella comenzó a llorar.
- Y lo hizo y también a mi. Se le fue de las manos pero el amor que siento por Leif es tan grande que no quise irme.
- Yo tampoco quiero irme…y no me iré, si muero me quedare con Leo para siempre.
- El no podrá verte Alice, como Leif no puede verme a mi. Solo los hijos de la luna pueden ver las almas errantes.
- Y por que yo te veo a ti?
- Por que estas muriendo…- susurro y yo me mordí el labio para no llorar.
- Hace unas horas, me dijiste que era la elegida…a que te referías con eso?
- Tu y yo no somos muy distintas. Las dos estamos a un filo de la muerte, yo mas que tu pero a fin de cuentas es lo mismo. Los amamos, amamos tanto que daríamos una y otra vez nuestras vidas por ellos y sobre todo a las dos nos faltan muchas cosas por vivir, no crees?- asentí con la cabeza.- sabes lo que soy?- pregunto después de un prolongado silencio.
- Una hibrida?- pregunte sin animo de adivinar
- Soy como Sofía, hija de un hibrido y de una hija de la luna solo que yo si soy real y no una creación. Tengo dones que casi nadie en este mundo conoce.
- Pero hasta ahora no contestas mi pregunta, por que yo?
- Eres hija de Elizabeth Twins. Ese es el verdadero nombre de tu madre verdad? No Fox sino Elizabeth.- asentí con la cabeza. – te ha contado algo sobre su pasado?- negué con la cabeza.
- Ella era de Aran en Irlanda. Los cazadores atacaron su urbe cuando tan solo tenia 12 años. Solo hubo tres sobrevivientes ese día. Mi padre, mi madre y la tuya.. ellos eran dos híbridos y hermanos, mi madre una hija de la luna joven que recién había llegado.- con algo de timidez me toco el hombro. Sentí una extraña sensación de mareo. Cerré los ojos y lo vi todo.

Era de noche pero el calor era casi asfixiante. Observa de donde provenía, un castillo se quemaba muy cerca de donde estaba parada. Observe dos niños corriendo, uno parecía de 14 y la otra de 12, era ella, mamá corría desesperadamente, ayudada por aquel muchacho que en ningún momento le soltó la mano.

- Elie tengo que rescatarla- le dijo el muchacho de cabello castaño a mi madre. La niña lo miro con desesperación.
- No! Por favor no, te van a matar- dijo con lagrimas en los ojos y trato de coger a su hermano pero el ya estaba por correr. El muchacho volteo y le tomo de las manos, las unió a la altura de sus rostros.
- Corre Elie, ve donde dijo papá, ellos te cuidaran, yo te encontrare pero primero tengo que salvarla.
- Pero…
- Cuídate Elie- fue lo ultimo que dijo. Le beso la frente y regreso a aquel incendio.

El aire se me había ido de los pulmones y apenas Faride me soltó regreso a mi. Comencé a respirar entrecortadamente.

- Como hiciste eso?- pregunte
- Te dije que podía hacer muchas cosas que ustedes no, una de esas es ver el futuro como un Anastie pero también el pasado como una hija de la luna.
- Tu padre regreso por tu madre pero por que nunca más buscaron a Fox?
- No lo se. Talvez por temor, jamás pude ver esa parte del pasado.
- Y por que me muestras esto?
- No se donde están mis padres ahora Alice pero estoy segura que ellos hubieran querido que ayudara a la hija de Elizabet. Por eso estoy aquí. Te daré mi apoyo pero tu también tienes que ayudarme.
- Que tengo que hacer?
- Permitir que me quede en tu cuerpo, como una huésped.
- Que?!
- Has visto esos moretones en tu cuerpo? No son parte de la enfermedad que tienes, son parte de la lucha constante que tienes tu con migo, si me permites quedarme no solo tu enfermedad parara sino también esa sensación de cansancio y dolor.
- Y que significa que estés dentro de mi? acaso yo estaré impedida de mi cuerpo?
- No- dijo negando con la cabeza.- si no tengo un cuerpo huésped tarde o temprano terminare yéndome pero eso no significa que yo te dominare si entro definitivamente en ti, solo estaré presente siempre y ya no solo en tus sueños. Tu sanaras por mi presencia dentro de ti y cuando me ayudes a encontrar otro cuerpo juro que no querré quedarme en ti.
- Pero…
- Piensa en Leo y en que realmente morirás, quieres dejarlo, solo otra vez?- pregunto y toco mi mano. Nuevamente sentí esa sensación extraña en mi cuerpo y vi como Leo estaba allí, totalmente desarreglado y con grandes ojeras. “que haces?” me pregunte al ver que observaba un acantilado.
- Que crees Que hace?- me pregunto Faride.- el no puede vivir sin ti.
- No…Leo no es capas de eso.- hable con tristeza.
- Eres lo único que le queda, sus hermanos están allí pero el no siente tanto amor y compromiso como lo es con tigo. Si tu mueres, su futuro es tan incierto que siempre termina muriendo de alguna u otra manera.- suspire frustrada y la mire a los ojos.
- Los moretones de mi cuerpo demuestran que has querido meterte a la fuerza no?
- Así es
- Y ya que no pudiste entrar recién vienes a pedirme mi consentimiento?- pregunte furiosa.
- Te voy a hacer un favor, el favor más grande que puedes pedir, te voy a salvar la vida. No es momento de molestarse por una insignificancia como esa, es momento de tomar una decisión. Me ayudaras o no?
- Yo…

…

Capitulo largo :) espero que les guste. Ojala que hayan mas comentarios por que en el anterior capitulo solo hubieron 4 y en verdad quería saber que les pareció u.u .

Y cambiando de tema, generalmente no soy de leer muchas historias, no por que no me guste leer sino por que no tengo tiempo para hacerlo pero esta vez una historia en especial me ha cautivado por completo, se llama “Hijos del sol y de la luna” déjenme decirles que pinta genial! la forma narrativa es perfecta, igual que los personajes y además es totalmente original. Recién va por el capitulo dos, deberían de pasar, juro que no se arrepentirán :). Este es el link: hijos del sol y de la luna y la autora es Ana! así que se darán cuenta que es su forma de narrar la historia es estupenda.

Por otro lado, espero que se animen a concursar! Ya saben, ustedes elijen el premio.

Saludos,

Lu.

martes, 1 de noviembre de 2011

Capitulo 34 - Fire Girl


- Lidia yo…
- No digas nada David, ya comprendí- dijo ella y se retiro.

Me quede allí parado en silencio. Sabia que lo que había hecho era descortés pero no tenia ganas de hablar con nadie, me metí a mi habitación y me eché de nuevo en mi cama. Era terrible tener una habitación tan grande para solo una persona, me hacia sentir más solo de lo que estaba. Al ver mi cama encontré un papel finamente escrito con la letra de David.

David

Comprendo que ahora esa muchacha es la que tiene tu corazón en cautiverio y no voy a culpar a nadie, ha pasado tanto tiempo que el primer amor ya debe de estar olvidado para ti. Solo vine a confesar que verte me trajo sentimientos de vuelta pero yo no soy nadie ahora, para interrumpir tu vida después de tantos años de estar alejados.

Aun recuerdo tus sueños David, es por eso que vine hoy.


Con amor,

Lidia.


No comprendí la ultima frase hasta que vi lo que estaba detrás de esa pequeña nota. Un folleto de la universidad de Oslo, me quede en silencio observando las carreras que existían en esa universidad. La universidad de Oslo estaba relativamente cerca a la urbe por que la urbe estaba ubicado en un bosque cercano a uno de los fiordos más grandes de toda Noruega y también agrestes. Para un ser humano común subir hasta las cimas de estos acantilados era muy complicado, es por eso que la urbe se había construido aquí. Para un hijo de Fleaur o para un Anastie era mucho más fácil y sin embargo existían personas que habían nacido aquí y no salían de la urbe o otros que al llegar prefieran jamás irse. Por otro lado estaba el río que pasaba por los túneles de la pequeña ciudad amurallada, bajaba directamente de uno de los nevados y llegaba hasta el mar, esa era la forma mas fácil de regresar pero también la más lenta por que tenias que hacer una caminata hasta que el río se uniera con otros y así un barco de tamaño considerable te llevara.

Suspire con fuerza, tenia ganas de ir a Oslo y inscribirme para el examen, no perdía nada si no ingresaba pero ganaba mucho si lo hacia. Comencé a leer el folleto, el cierre de inscripciones era al día siguiente así que si salía hoy, llegara a más tardar a las 4 de la tarde a Oslo, tendría tiempo de inscribirme y estar aquí para mañana. El nerviosismo y la adrenalina se unieron dentro de mi, estaba decidido lo haría. Me vestí con ropa de viaje lo más rápido posible. Escribí una pequeña nota para Lilian, tome mis documentos de identidad, el dinero que tenia guardado y salí de allí sin tiempo que perder.

- Ha donde va?- pregunto el portero de la zona norte, donde se ubicaba el río.

Yo estaba encima de uno de los caballos que había tomado prestado de la urbe para llegar mas rápido al embarcadero. Se llamaba Lignum en latín significaba rayo y era el más veloz de la urbe, gracias a Sebastian había logrado sacarlo pero claro esta para eso le había tenido que explicar lo que haría en Oslo cosa que no le gusto mucho.

- Salgo a Oslo con urgencia- hable y le mostré mis documentos- como ve soy mayor de edad- recalque y el hombre asintió con la cabeza.
- Que tenga un buen viaje y tenga cuidado por que en la zona oeste se descubrió un pequeño incendio ayer, es muy probable que hayan algunos jóvenes que estén buscando problemas por allá afuera.
- Ok, lo tomare en cuenta- dije algo extrañado y salí a toda prisa.

El viento helaba mi rostro pero las ganas de una nueva oportunidad hacían que mis fuerzas se regeneraran. Si lo se, estaba emocionado y la razón era por que sentía que había encontrado mi lugar en todo esto, quería estudiar, ese era mi destino. Tres horas cabalgando a toda velocidad y ya había logrado llegar al embarcadero, deje al caballo en los establos donde se encargarían de cuidarlo hasta que regresara y me dirigí a toda prisa hacia el dueño de la lancha a motor que estaba allí.

- Le doy 60 dólares si me lleva a Oslo lo más rápido posible- le dije al hombre de cabello oscuro y barba gruesa. El hombre me miro algo extrañado.
- Son 222 krones y yo no viajo hasta mañana.- hablo el hombre y me miro con seriedad.
- Ok entonces 100 pero me tiene que separar haya – dije y el hombre sonrío ligeramente
- Solo hasta las ocho de la noche sino esta, me regreso solo y me paga por adelantado.
- No soy tan ingenuo, te pago la mitad
- Vale muchacho, suba rápido.
- Perfecto.

[...]


La mañana anterior había transcurrido muy rápido, primero lo de Nicholas y luego enterarme que Alice estaba inconciente casi me había dejado sin aire. Me metí a mi habitación, le puse pestillo a cada puerta y ventana y me quede dormida hasta el día siguiente. Desperté con el gruñir de mi estomago, abrí los ojos y vi el reloj, once de la mañana, era muy tarde. Escuche que alguien tocaba la puerta, di un saltito del susto y tome instintivamente mi encendedor entre mis dedos.

- Quien?- pregunte algo asustada
- Soy yo abre!- dijo Josep. Vote el aire que tenia retenido hasta ese momento y abrí la puerta con rapidez.
- Pero estas loca! Creí que te había sucedido algo, no se nada de ti desde ayer al medio día
- He, si lo lamento, me quede dormida.
- Mas de 20 horas?
- Déjame pues! Me gusta dormir- dije algo irritada
- Si ya me di cuenta- dijo el, entro y cerro la puerta.
- Hey!- dije al ver aquella desfachatez. Josep me sonrío ligeramente.
- Nicholas esta muerto de miedo- hablo sin darle importancia a mi actitud por verlo dentro de mi habitación
- Así? Y también con ganas de matarme
- Bueno…también.- dijo sopesando las cosas
- Josep!-grite- no ayudas…
- Solo digo la verdad!- se defendió.

Me senté en la cama y lo observe con precisión. Como un joven de 14 años podía ser tan maduro y correcto, parecía un hombre adulto que podía llegar a darme los mejores consejos como también la peor regañada.

- Como lo haces?- le pregunte
- El que?- pregunto mientras observaba las fotos que tenia en una repisa al frente de mi cama, fotos de toda mi familia con excepción a mi madre y mi padre.
- Ser así, no parece que tuvieras 14.- dije con completa certeza. El giro la cabeza y me sonrío ligeramente.
- Estas obsesionada con la edad, lo sabias?
- Un poco creo, ya quiero crecer para ser independiente y defenderme por mi misma.
- Creo que ya lo estas haciendo muy bien- hablo y se acerco a mi. Se sentó a mi costado y volvió a sonreírme. Nunca le había visto sonreír tanto- creo, que soy como soy por todas las cosas que me pasaron. La muerte de mi madre marco parte de mi vida y la muerte de mi hermano el año pasado hizo que creciera de golpe- concluyo.
- Lo lamento, no sabia eso.
- Hay muchas cosas que no sabes de mi
- lo se,- dije algo apenada- me he comportado como una idiota estos dos meses.
- Te comprendo, debió de ser muy duro por todo lo que tuviste que pasar.
- Lo fue, pero estoy bien ahora- él negó con la cabeza y yo trate de no resquebrajarme ahora que hablábamos de mi madre.
- El amor de una madre es muy grande talvez ella pensaba que tu…
- Estaría mejor muerta?- le corte con algo de frialdad.- no lo creo, ella solo…
- No lo digas y no te molestes, hablemos de otra cosa. Pregúntame lo que quieras.- lo mire algo molesta por haber tocado el tema de mi madre.
- que le paso?- pregunte después de un rato con algo de frialdad.- a tu hermano.- concluí y el suspiro.
- Tienes algo de maldad en las venas sabes?- pregunto rendido- Estábamos caminando por Oslo cuando se nos acercaron unos maleantes. Lian había tomado mucho, los ataco pero no era suficiente, lo acuchillaron, trate de ayudar pero no sabia que hacer, estaba aterrado, solo me limite a llorar y gritar “ayuda”- hablaba muy rápido y a cada momento la voz se le resquebrajaba mas.

Puse mi mano sobre la suya, que tonta había sido, el no tenia la intención de hacerme recordar cosas feas, tenia la intención de ayudarme y en cambio yo, si tenia la intención de que al recordar se sintiera tan dañado como yo.

- Ya paso Josep, no te tortures con eso- hable y el inhaló con fuerza.
- A veces me dejo llevar –dijo nuevamente normal y separo su mano de la mía.- Estaré con tigo estos días, para que así Nicholas no te haga daño ok?
- Gracias.
- Ahora, podemos hacer la rehabilitación de tu pie aquí?- pregunto algo más animado, se que mueres por caminar bien.
- Esta bien, déjame arreglarme y comenzamos. Pero primero, podemos comer algo? Muero de hambre.
- Perfecto.

[…]

Oslo era una ciudad bonita, sobre todo otoño, por lo menos eso me parecía a mi. toda la ciudad se pintada de un color casi naranja, las hojas caían por do quier y el viento soplaba como si tuviera vida. El dueño de la lancha realmente se había tomado enserio eso de ir rápido por 100 dólares, habían llegado en tan solo 2 horas y eso me dejaba tiempo para hacer todo el papeleo con tiempo. Me inscribí en menos de dos horas, ya eran las 5 y aun tenia 3 horas más para pasear por la ciudad. Después de caminar casi una hora, llegue a una pequeña plaza, estaba muerto de hambre así que me metí en uno de esos restaurantes lugareños y comí una gran rebanada de torta de chocolate.

Debo admitir que no soy el mejor en orientación es más, la única que se ubica perfectamente y sabe manejar un mapa es Lilian pero ella no estaba aquí. La noche ya había caído en la ciudad de Oslo y estaba más perdido que nunca, pedí algo de orientación pero no entendía muy bien el idioma así que me dirigí a los embarcaderos. En horas de la noche esa zona se transformaba, todo tenia un ambiente rancio y húmedo, los faroles rojos demostraban que esos lugares eran sitios de mala muerte en donde las mujeres se prostituian y los hombres bebían hasta caer inconcientes, una vida completamente horrible a mi parecer. Sin darme cuenta mi mano ya había rodeado mi encendedor de plata en mi bolsillo derecho, mi cuerpo se había tensado y estaba listo a cualquier situación excepto a la que vi a continuación.

Una de esas puertas se abrió con un fuerte golpe. En ese momento me escondí entre las sombra, esperando el instante indicado para salir de allí. De el interior de la puerta tiraron un bulto hacia la pared de piedra, me quede pasmado al descubrir que ese bulto pelirrojo era una muchacha. Ella se levanto débilmente y llena de dolor. Dos hombres grandes y tatuados por do quier salieron acompañando a una mujer pequeña flaca, llena de arrugas y con un gran arañazo en una de sus mejillas.

- Sanguijuela! Como te a través a comerte las cosas de mi almacén y luego dañarme así?- chillo la mujer con una voz muy agudo y mostró su mejilla ensangrentada..- acaben con ella muchachos.- concluyo la mujer y entro nuevamente.
- Si la vamos a matar- hablo uno de esos matones- por que no nos divertimos un poco antes?- pregunto y comenzó a mover su cuerpo.
- No por favor- dijo la muchacha que trataba desesperadamente de levantarse pero al parecer el golpe había sido muy fuerte. Los dos hombres rieron y asintieron con la cabeza.- dije que….- hablo la muchacha con toda la ira del mundo, entonces supe que era el momento de que yo entrara. Clic.
- Ella dijo que no y ustedes van a respetar su decisión- hable desde la oscuridad.

Con un rápido movimiento lance 5 pequeñas llamaradas de fuego para reventar los focos rojos. En menos de un minuto ya estábamos en completa oscuridad. Los hombres parecían muy aturdidos pero yo no lo estaba. Había sido entrenado para luchar en ambientes como este, me familiarizaba con ello. Corrí hacia los hombres y con movimientos certeros y mis manos prendidas en llamas por momentos hizo que cayeran inconcientes.

- Estas bien?- le pregunte a la muchacha mientras me arrodillaba y le tocaba instintivamente el pulso, su mano estaba fría. Prendí mi encendedor para ver su rostro por primera vez. Era casi una niña, tenia los ojos color caramelo, una boca muy pequeña y fina y una nariz casi delineada con un pincel rosa. Era linda, joven y se veía tan triste.
- Tu hiciste fuego control? Pregunto con algo de esfuerzo y el alma se me fue al piso. Había infringido la segunda regla del manual de un Anastie: “Jamás te dejes ver por un humano”
- Yo…yo….
- Eres un Anastie- concluyo. La mire algo asombrado. Apague el encendedor y prendí mi mano en fuego para observarla mejor.
- Como sabes de nosotros? – le pregunte por que era obvio que ella no podía ser de mi raza, su piel tenia la temperatura promedio de un humano y se que en una circunstancia así ella se hubiera defendido.
- Mi abuelo era un hijo de Fleaur- contesto ella mientras se sentaba y se apoyaba en la pared.
- Era?- pregunte
- Murió cuando yo aun no había nacido. Lo mataron los cazadores.
- Lo lamento- dije con algo de frialdad al recordar a esa gente. – por que estas en un lugar así, no tienes donde quedarte?- ella me miro con tristeza, era muy joven parecía de unos 16. Negó con la cabeza.
- A mis padres los mataron los cazadores cuando tenia 10 y desde entonces vivía con mi abuela pero una hibrido la mato hace meses.- me quede paralizado por un instante y pensé en Alice pero era obvio que ella no podía ser, simplemente mis pensamientos siempre iban ha ella sin menor remedio, era involuntario.
- Sabes por que lo hizo?- pregunte
- No, creo que estaba loca o talvez pensó que mi abuela mato a mi abuelo, no lo se, solo se que desde ese momento supe que mi único refugio era la urbe mayor, mi abuela me contó de eso aun que era casi un secreto, por eso vine aquí pero nunca llegue a ir, nunca la encontré.
- Ahora vendrás con migo- dije sin pensarlo dos veces.

Que podía hacer? La muchacha era descendiente de un hijo de Fleaur, era muy probable que ella tuviera dones también y estaba sola aquí, en las puertas de un burdel! Además me recordaba mucho a Lily. Apague mi flama de fuego.

- puedes caminar? – susurre. Nego con la cabeza.
- Mi tobillo- respondió mientras se lo tocaba y hacia una mueca.
- Te cargare entonces- le dije y la tome en brazos, la joven se dejo hacer. Era tan delgada que casi no pesaba nada, parecía una muñequita de porcelana y era mi deber protegerla.- a todo esto, cual es tu nombre?- le pregunte mientras caminaba hacia la lancha que ya tenia el motor encendido.
- Julia- dijo casi en un susurro.

[…]

Después de almorzar descubrí que David me había dejado nuevamente. Últimamente ya ni pasaba tiempo con él, Leo o Alice. Me sentí algo traicionada, solo me dejo una nota, como me hubiera encantado viajar a Oslo y olvidar por un momento la urbe, como comenzaba a odiar este lugar tan privado de tecnología. Mire a Josep de reojo, observaba mi pie como si solo existiera eso el mundo, ya me estaba preguntando si se estaba enamorando de el, hubiera sido muy gracioso.

Después de hacer unas cuantas horas de rehabilitación Josep me acompaño hasta mi habitación, no hubo ni rastro de Nicholas por suerte, no tenia ni idea de cómo hablaría con el después de lo que sucedió o si realmente cumpliría su promesa.

- te pasa algo, te veo muy pensativa- dijo Josep que ya estaba sentado en mi cama.
- Pensaba en Alice- mentí- es injusto que no nos dejaran entrar para verla.
- Mi padre dijo que estaba inconciente, habría sido en vano.
- Inconciente- repetí- eso me preocupa
- Es por el dolor que sintió al sacarle la muestra de la medula, eso es todo.
- Eso es mucho Josep!- dije malhumorada.
- Si tu lo dices- hubo una largo silencio.- mañana vuelvo por ti?- pregunto y yo me sorprendí a mi misma asintiendo con la cabeza.
- Vienes a eso de las 9, no quiero dormir más
- Vale, adiós- se despidió con la mano y salio de mi habitación, apenas lo hizo puse pestillo a la puerta. Al irse Josep mis temores regresaban como si realmente fuera una niña pequeña.
[...]

Eran las 3 de la mañana y no podía pegar el ojo y dormir, solo pensaba en Alice, en que talvez ya había logrado despertar, me estaría buscando en su habitación y yo no estaba allí. Di un golpe al colchón. Era realmente injusto que no me dejaran pasar la noche junto a ella, necesitaba estar a su lado justo ahora pero no! Las reglas del hospital eran muy estrictas….cabronazos. Pensé furioso y luego me di cuenta que me estaba comportando como un niño y esa era mi pataleta, cosa que antes solía hacer pero ahora no era adecuado. Me levante de la cama, era absurdo quedarme allí ahora que no estaba Alice a mi lado, se sentía muy extraño. Me di una ducha rápida, me aliste y comencé a buscar libros para Alice. Puse algunas cosas que supuse ella necesitaría dentro de una mochila. Nadie me prohibiría verla, además seria muy fácil entrar por la ventana que daba a la plaza. Abrí la puerta y descubrí con desagrado que el pasillo no estaba vacío a pesar de ser las 4 de la mañana.

- Aurora- dije con seriedad- que haces aquí.
- Quería darte los buenos días- dijo ella y se acerco mucho a mi, tanto que sentía su embriagador perfume de canela sin embargo, no me moví.
- Después de lo que paso pensé que me odiabas.- dije con el tono neutro y casi sin interés
- Te comprendo.
- Como?
- Después de que tu me mandaras tantas cartas y de que yo no respondiera. Digo, es razonable de que me guardes resentimiento, pero he regresado a….
- Para!- hable con mas frialdad que nunca.

Esa era la verdad y no la mentira que le había dicho a Alice, yo había sido el idiota enamorado que le mando mil cartas y nunca recibí respuesta, fue por ella que jamás volví a confiar en las mujeres hasta Alice, ella me hizo daño y ahora osaba venir y hablarme así?

- Estas ocupando mi espacio personal, aléjate- dije cortante y ella sonrío retadoramente.
- Acaso tenerme cerca te pone nervioso?- pregunto y se acerco más a mi, la mire directamente a los ojos.
- No tendría porque ponerme nervioso, ya no siento nada por ti
- Claro, es por Alice- dijo mientras acariciaba mi rostro- pero recuerda ella esta muriendo y yo…
- No digas eso!- dije enfurecido y tome su muñeca con fuerza haciéndole daño. Me miro algo sorprendida.
- Me lastimas- dijo con la voz resquebrajada
- Jamás digas eso- dije nuevamente. Estuve a punto de decirle algo más pero las campanas de la iglesia de la plaza central comenzaron a sonar con fuerza, una y otra vez. Eso solo significaba una cosa: problemas.

Cerré la puerta de mi habitación con rapidez y salí corriendo en silencio.
Las callecillas estaban vacías y todo estaba en silencio, era muy temprano para que los jardineros o panaderos comenzaran a trabajar y ya muy tarde para los recogedores de basura así que prácticamente era probable que Aurora y yo fuéramos los únicos fuera de sus habitaciones a excepción de los guardias que custodiaban las puertas. Llegue hasta la plaza mayor, observe la hermosa sirena por un instante y me quede extrañado por que vi que algo no concordaba en ella. Entonces fue cuando Aurora chillo, mire a donde sus ojos llenos de horror apuntaban, detrás de la cabeza de la sirena, justo encima de la puerta mas grande del castillo. Habían tres cuerpos ensangrentadazos con grandes cruces sesgadas en sus pechos descubiertos. De sus pies colgaba un gran cartel escrito con sangre “así mueren los traidores” me acerque más, como si estuviera en trance y lo que vi me horrorizo. Eran ellas no había duda, los cuerpos de Jessie, Jocelyn y Scarlett, yacían allí sin vida.

…..

Lamento la tardanza. Espero que se animen a participar en el concurso.

Saludos,

Lu

sábado, 22 de octubre de 2011

Capitulo 33 - Fire Girl


- Enserio quieres probar?- pregunto con un rostro pícaro. Yo asentí con la cabeza y me senté en la hamaca.
- Me vas ha enseñar o ya te achicaste?- pregunte con dureza.

Siempre ponía la dureza como un campo de fuerza cuando tenia miedo y ahora lo tenia, un poco talvez pero lo tenia y una vocecilla dentro de mi me decía una y otra vez que lo que estaba a punto de hacer era totalmente estúpido aun que solo sean cigarros.

- Solo quiero advertirte que estos no son los normales ok –dijo el y se sentó a mi costado.
- A que te refieres con eso.
- Son hechas de flores secas de Ignibus.
- Ignibus significa incendio en latín- dije en un susurro tratando de reconocer ese nombre. Abrí los ojos como platos al recordarlas.- Son como un tipo de marihuana pero mucho mas fuerte, para que nos haga efecto!- hable rápidamente y me quede en silencio. Que estaba a punto de hacer?
- Exacto por eso las fumo aquí y no adentro. Aun quieres?- pregunto y me puso el cigarrillo en la cara.

Ahora que lo veía bien era algo rustico por que lo había hecho Nicholas. De el emanaba un olor muy dulce pero a la vez algo acido y refrescante. Lo tome entre los dedos y mire los ojos de Nicholas.

- Soy la primera que traes aquí o siempre traes a tus amigas?- le pregunte con recelo, el me miro algo confundido. – contesta.
- Eres la primera- dijo rápidamente y acerco su rostro mas a mi- y podrías ser la única.- hablo mientras cogía el encendedor y lo prendía con rapidez, parecía algo impaciente. le di el cigarrillo algo nerviosa para que el lo prendiera.
- No te pasara nada, yo estaré aquí- dijo y me sonrío ligeramente.

“Exactamente eso era lo que me preocupaba” pensé, no estaba haciendo bien, era una estupidez pero aun así quería hacerlo, quería que él me tomara enserio, que no solo me viera como una niña. Lo quería a él y si tenia que hacer esto para gustarle lo haría a pesar de que era una locura. Tome el cigarrillo entre mis dedos, ahora estaba prendido. Estuve a punto de inhalar cuando se escucharon sonidos en el bosque. En menos de 10 segundos apareció una chica. Su piel era muy clara, tenia los labios pintados de rojo fuerte y el cabello negro recogido en una coleta despeinada, vestía totalmente desaliñada, parecía recién levantada de la cama pero con un estilo algo roquero.

- Oye Nick pásame uno pues!- dijo refiriéndose al cigarrillo, supongo por que había sentido el olor dulzón a metros de distancia. Lo dijo tan rápido que ni siquiera se percatado de mi. Nicholas se quedo en silencio y la chica recién me miro.- Oh mierda! Así que si iba enserio lo de corromper a la hermana de Leo, estas loco! Quieres que te despedace vivo no?!- pregunto divertida. Al parecer estaba tan borracha o drogada que no se daba cuenta de lo que en verdad decía.

Mire a Nicholas con frialdad absoluta, las lagrimas no querían salir se secaron, no había lagrimas solo odio hacia el, había sido una completa estúpida. La frialdad me cubrió por completo, como siempre solía hacer cuando alguien me hería.

- Así que corromperme?- pregunte con frialdad mientras me paraba. Tome el cigarro en mis manos y lo estruje para que el fuego prendiera mi llama. Al principio sentí un ardor tremendo pero no me importo, era el castigo que merecía por ser tan ingenua.
- Déjame explicarte, Dariana no sabe lo que dice, esta muy drogada- hablo el mientras se paraba y trataba de acercarse a mi. Mi mano prendida en llamas hizo que el parara en seco.
- No te me acerques Nicholas- dije con la mano apuntando a su pecho.- confíe en ti, pensé que eras mi amigo, pero todo era un simple juego no?
- No, Lily…
- Cállate!- le grite. Hice una bola más grande de fuego en mi mano y en vez de lanzársela a el, la lance a su pequeño escondite de cigarros y licor. El licor hizo que el fuego se expandiera con tal violencia y rapidez que ocurrió una pequeña explosión que nos hizo caer al suelo a los tres.
- No!!!- grito Nicholas con fuerza y me miro con odio, tanto odio que me dio miedo.- me las vas a pagar mocosa!- grito.

Salí corriendo de allí, deje a Dariana llorando y riendo como una desquiciada y a Nicholas tratando de sacar lo que quedaba de su preciosa Ignibus. En ese momento no me importo mi pie ni nada, solo quería entrar a la urbe y estar segura. Cuando estaba ya por la mitad del camino las lagrimas comenzaron a caer sin cesar. Había sido tan tonta. Escuche alguien correr tras de mi, me asuste al pensar que podía ser Nicholas, trate de correr mas rápido pero el pie me lo impidió, sentí como unos brazos fríos me rodeaban por la cintura. Patalee y grite tratando de safarme como si la vida se me fuera en ello.
- Shuu cállate Lilian te van a oír- dijo Josep y me llevo hacia unos matorrales.

Existieron unos minutos de tensión en los que los dos nos quedamos escondidos y en silencio hasta que paso primero Dariana a tal velocidad que supe que era una hija de Fleaur, 5 minutos después paso Nicholas, parecía muy molesto, al parecer no había logrado salvar nada, lo único que había logrado era mancharse la ropa.

- Josep?- susurre después de que ellos dos desaparecieron en el bosque.
- Lamento que te pasara esto…trate de advertirte- hablo el algo nervioso.
- Viste todo?- susurre y el asintió con la cabeza.- como…como sabias que estaría aquí?- Josep suspiro y me miro a los ojos.
- Conozco a Nicholas desde hace mucho. Dariana, Nicholas y otros cuatro muchachos pertenecen a un grupo, lo llaman el circulo y hacen cosas estúpidas como estas.
- También perteneces a ese circulo verdad? Por eso sabias donde estaba, por que eso dijiste que no me acercara a Nicholas, por que sabias sus intenciones, tu también eras parte de esto!- dije y cada vez mi voz fue subiendo de tono y trate de alejarme de el. El me tomo de la muñeca he hizo que me quedara quieta.
- No pertenezco a ese grupo, jamás quise o querré hacerlo.
- Entonces? Como sabias todo eso?
- Mi hermano perteneció al circulo, antes de morir el era el líder es por eso que todos me tienen un cariño significativo y me tienen cierta confianza con migo. Apenas llegaste y estabas inconciente por los sedantes mi padre me dejo con tigo para protegerte y fue allí cuando escuche todo lo que Nicholas planeaba. Trate de advertirte pero eres tan necia!- suspire y me deje caer en la hierva. Josep soltó mi mano y también se hecho a mi costado, mirando el cielo igual que yo. En ese momento solo quería que la tierra me tragara.
- Soy una estúpida- dije con completa certeza
- No, no lo eres. Solo eres una niña.
- No, no lo soy!- dije molesta
- Entonces eres muy ingenua- concluyó él sin mirarme.


[…]

Abrí los ojos y vi a Leo apoyando la cabeza en mi regazo, se había quedado dormido. Observe la habitación un poco desorientada, era un cuarto de hospital, como cualquier otro, blanco y lleno de maquinas solo que este tenia a un costado una gran ventana con las persianas cerradas. Vi mis manos, tenia una intravenosa en la mano derecha y un oximetro de pulso en el dedo índice de la mano izquierda. Vi a Leo con mas precisión, estaba sentado en un sillón y por eso tenia medio cuerpo en la cama, trate de acercarme pero sentí como unos tubos en mis orificios nasales me lo impedían ligeramente. “Así que también tenia un respirador” me dije mientras trataba de recordar que es lo que había sucedido.

- Leo- susurre al recordar completamente todo – Leo- volví a decir con mas fuerza mientras le acariciaba la cabeza.
- Ali?- pregunto el repentinamente – hay, por fin despertaste- dijo mientras me tomaba de la mano con suavidad y le daba un ligero beso justo debajo de la intravenosa. Le sonreí ligeramente.
- Por favor, dime que no estoy embarazada- dije rápidamente y la angustia se reflejo en sus ojos igual que en los míos. – después de unos segundos negó con la cabeza.
- Aun no saben lo que tienes, han descartado el embarazo y las enfermedades humanas, dicen que quizás…- se quedo en silencio, su mirada era de profunda preocupación
- Quizás que?- pregunte rápidamente
- Quizás tienes alguna enfermedad de nuestra raza Ali.- dijo al fin
- Y eso es muy malo?- pregunte pero el no contesto- Leo!- volví a insistir- por favor dime, que creen que tengo.
- Chailleadh – concluyo y yo lo mire confundida – es la enfermedad que afecta los dones, existe una perdida progresiva, es poco común ya que solo afecta a los híbridos y tu…y tu tienes algunos síntomas: los desmayos, mareos, perdida de la memoria….-me quede en silencio y las lagrimas comenzaron a caer por mi rostro. Ahora entendía por que no recordaba mis visiones, era esto. Leo me abraso con fuerza pero con sumo cuidado como si me fuera a romper.
- Si pierdo mis dones- sollocé en su oído- moriré verdad?- pregunte y Leo me abrazo con más fuerza como si me fuera a ir si me soltaba un poco, sentí su dolor y su angustia en cada latido de su corazón, en mi piel, en su piel y en sus ojos azules. Tan solo verlo así me partía el alma, pensar que lo dejaría solo me asustaba más que la propia enfermedad.
- No pienses en eso, aun nada esta dicho!- dijo rápidamente- tienes más síntomas y no concuerdan con esa enfermedad - hablo mientras se alejaba de mi y se paraba a mi costado.
- Cuales?
- Los múltiples moretones- dijo y me destapo ligeramente las piernas. Tenia un sinfín de hematomas igual que mis brazos, todos de diferentes tonalidades que iban de morado a verde.
- Pero que rayos- dije algo asustada.
- Me preguntaron si te pegaba o si te habías caído varias veces.
- No me caí y tu no me pegas- dije rápidamente
- Lo se.- hablo el y se sentó nuevamente en el sillón
- Cuanto tiempo ha pasado?- pregunte después de un prolongado silencio.
- Has estado inconciente casi todo el día- hablo el con tristeza. Suspire con fuerza.
- Mi hermano, tus primas, que paso con ellos?
- Eso no importa ahora!-grito Leo cargado de impotencia.

Di un ligero respingo en la cama por el susto que me había pegado su repentina voz elevada y al darse cuenta de lo que había hecho me miro en silencio.

- Lo…lo siento- dijo rápidamente y ya no soporto mas.

El Leo fuerte que había conocido toda mi vida se resquebrajo frente a mis ojos y comenzó a llorar, unas cuantas lagrimas cayeron por sus mejillas, cada lagrima significaba para mi una apuñalada en el corazón. Apoyó su rostro en sus manos y trato de secarse las lagrimas con rapidez.

- Lo lamento, no debí de resquebrajarme así- hablo rápidamente.

Las lagrimas ya habían vuelto a caer por mis mejillas no por el hecho de que talvez moriría pronto, llena de dolor y confusión sino por el hecho de que dejaría a Leo solo en este mundo, por que al fin todo estaba tomando sentido y tenia que ocurrirme a mi. Lloraba de impotencia, de dolor, de miedo.

- Ven aquí- le susurre mientras me hacia a un costado para que se echara a mi lado.
- Ali…- dijo el negando con la cabeza.
- Lo único que necesito ahora es tenerte a mi lado para saber que siempre estaremos juntos- susurre. Los ojos de Leo se volvieron brillantes pero aguanto las lagrimas, se puso a mi costado y beso mis labios con delicadeza.
- Te amo- susurro mientras acariciaba mi rostro- más que a mi vida, más a que a todo, te amo.- volvió a decir.
- Y yo a ti- dije, me apegue más a su pecho y comencé a llorar, se que el también lo hacia pero no dijimos nada y así nos quedamos dormidos.

[…]

Escuche que alguien tocaba la puerta y aclaraba su garganta. Abrí los ojos con cautela y solo vi a Ali muy cerca a mi, durmiendo, tan frágil y hermosa como siempre solo que ahora tenia esa tonalidad pálida en su piel que me asustaba tanto y las ojeras moradas que demostraban que no había parado de llorar hasta quedarse dormida y que algo en su frágil cuerpo estaba mal. Vi la puerta de la habitación, allí parado estaba el doctor Mark.

- Leon- dijo el hombre de cabello cano y mirada dura. Vestía como todo doctor una bata blanca y tenia como siempre una cruz en el cuello, de madera y no de metal como se solía utilizar en las batallas.
- Doctor Mark- dije mientras me paraba de la cama con sumo cuidado para no despertar a Alice.
- Podemos hablar afuera?-pregunto el hombre y yo asentí con la cabeza, me puse las zapatillas con rapidez y lo seguí en silencio.
- Alguna novedad?- pregunte apenas salimos de la habitación. El hombre negó con la cabeza.
- Descartamos todas las enfermedades de nuestra raza, solo nos falta descartar la enfermedad Chailleadh pero sabes que para eso ella debe de estar conciente. – asentí con la cabeza, me habían explicado el procedimiento de ese examen un día antes.
- La despierto?
- Si, hacer esa prueba dura horas y los resultados suelen salir en 3 o 4 días así que quisiera hacerlo rápido.- asentí con la cabeza, estaba apunto de entrar a la habitación cuando me di la vuelta.
- Doctor Mark! Los moretones? aun no saben que son?- el hombre negó con la cabeza.
- Es como si su cuerpo se rehusara a estar infectado por algo que le esta haciendo daño pero no sabemos que. – asentí con la cabeza y entre nuevamente a la habitación.

[…]


Estaba en mi habitación, echado en la cama observando el techo de madera, esperando a que Sebastian o alguien me llamara para que hiciera algo bueno en la vida o me dijeran alguna novedad de Alice pero nada.
Antes, hace ya mucho, cuando aun vivía en la urbe con mi madre ella me había alentado tantas veces para que estudiara en la universidad. Derecho, eso quería pero ahora era un sueño casi imposible, por que las personas de esta urbe creían que nosotros nos limitábamos mucho al tratar de parecer humanos normales pero que pasaba si yo quería ser alguien así? No me culpen, mi madre me habia enseñado desde pequeño que eso era lo mejor, ser un humano normal y no un Anastie. Ahora no se que creer, solo se que aun no encuentro un lugar en el que encaje.

Las puertas de mi habitación se abrieron y Lidia entro con rapidez.

- Valla!- dijo ella con algo de sorpresa- pensé que jamás te encontraría, este lugar es tan grande.

La observe estupefacto, ya no llevaba el traje negro y ajustado, ahora tenia puesto un vestido celeste agua que caía hasta sus rodillas, no llevaba chaqueta y sus hombros estaba desnudos. Era como si estuviera en un típico día de primavera solo que en este caso estábamos casi por los 6 o 8 grados, pero era una Anastie y eso no importaba mucho. Ese era un punto que nos diferenciaba a los dos, ella estaba orgullosa de serlo y yo…y yo aun no sabia que sentía por serlo.

- Que haces aquí?- le pregunte mientras me sentaba y la observaba con más detalle

No la había visto desde que tenia 14 que fue el momento en que nos separaron, pero la verdad es que seguía igual, tan hermosa como siempre, tan Lidia, perfecta y la vez simple, callada pero con el carácter fuerte, sincera y amable en fin Lidia. Y aun que no había perdido el contacto con ella por las cartas que nos mandábamos ocasionalmente, hace más de un año que no sabia como estaba.

- No puedo venir a visitarte? No tuvimos tiempo de hablar ayer por la tensión que se vivía en ese momento y has estado algo….escondido.- contesto ella y sin permiso se sentó a mi costado.- que ha sucedido con esa chica?
- Alice? Esta enferma por eso me he mantenido pendiente de ella.
- Alice…- susurro.- no es la misma de la que me hablabas en tus cartas?- pregunto con algo de sorpresa.- la muchacha de la cual estabas tan enamorado? Por la que sentías cosas iguales o más fuertes que las que sentiste por mi…- culmino en un ligero susurro.
- Es ella.
- Y ahora esta con Leo! pero que descaro!- dijo algo furioso
- Ellos se aman Lidia y yo ya no ciento nada por ella, es como mi hermana.
- Aja, si claro.- dijo sin creerme
- Es la verdad y si quieres no me creas- dije algo malhumorado. Puse mis manos detrás de mi cabeza y me eché en la cama, solo quería ver nuevamente el techo y que Lidia entendiera que no estaba de humor para hablar con nadie.
- Que sientes por mi David?- pregunto mientras se apoyaba en mi pecho. Abrí los ojos y vi su rostro a centímetros del mío.- ya perdiste los sentimientos que tenias por mi igual que por Alice?

Me quede en completo silencio. Las puertas de mi habitación se abrieron nuevamente, gire el rostro con rapidez para ver quien era.
- Hay perdón, no sabia que estabas ocupado- dijo Eve con Yue en sus brazos y cerro la puerta con rapidez.
- Mierda! Eve espera!- hable rápidamente, me levante con rapidez y Lidia cayó a un costado de mi cama.

Por ese minuto no me importó nada, solo Eve y la impresión que se debía de haber llevado por lo que acaba de ver.

- Eve!- dije al salir de la habitación. Ella aun estaba parada al costado de mi puerta. Apoyada a la pared, solo veía a Yue entre sus brazos. Me miro con esos hermosos ojos y su rostro algo ruborizado.
- Pero que vergüenza, debí de tocar la puerta, lo lamento David.- dijo rápidamente, negué con la cabeza enérgicamente
- No pasa nada
- Malogre tu momento…- susurro aun llena de vergüenza
- No malograste nada por que no pasaba nada.
- Pero…
- No se lo que Lidia trataba de hacer en ese momento pero yo no estaba enterado de nada - dije y le sonreí ligeramente a lo que ella también sonrío- para que venias?
- Yue acaba de decir “mamá”- dijo con un brillo de felicidad en los ojos, hace mucho que no la había visto tan contenta. Le sonreí aun más y acaricie la cabecita de Yue, segundos después le di un ligero beso en la frente.
- Es estupendo Eve! Te dije que tarde o temprano lo haría- hable con alegría
- Si lo se por eso vine apenas lo dijo, quería que fueras el primero en saberlo aun que no sea gran cosa para otros pero…- le acaricie el rostro sin poder evitarlo.
- Para mi es muy importante, gracias.- ella asintió con la cabeza y luego miro detrás de mi hombro.
- Ve hablar con ella, ya nos veremos en el almuerzo- hablo y dio media vuelta. Gire para ver a Lidia saliendo por mi puerta. “Mierda, me fregué” pensé mientras ella me miraba con total frialdad.

[…]


Leo me había dicho que para la prueba de Chailleadh tenia que estar despierta, primero por que tenían que hacer exámenes con mi fuego control y para eso no podía estar inconciente y dos, me tenían que sacar muestras de la medula ósea y tenia que estar conciente para que no hubiera peligro de prenderme en llamas por el dolor.

Las horas pasaron y con ellas las pruebas mas difíciles. El hospital de la urbe esta muy bien equipado, lleno de instrumentales creados especialmente para los de nuestra raza, sin embargo eso no impedía que cada prueba doliera menos que la anterior. Ahora estaba sentada en una camilla, esperando a que me penetraran con la aguja en la medula.

- respira profundo- hablo la enfermera.
- Dolerá?- pregunte aun que ya sabia la respuesta, la mujer no respondió- es igual o peor que cuando lo hacen con los humanos?- pregunte nuevamente
- Peor- concluyo ella- ahora respire profundo y por favor no se mueva.
- Esta bien- hable y respire profundamente. Sentí como un pinchazo que ardía entraba dentro de mi. Era como si me estuvieran abriendo por dentro. Cerré los ojos con fuerza y me aferre de la camilla para no caer.
- Hay- se me escapo mientras las lagrimas caían por mis mejillas.
- Respira, ya casi termina- hablo la mujer.
- No, no termina - dijo otra voz de mujer, algo en ella me parecía tan conocida pero no recordaba quien era. Solo podía estar segura de algo, no era Sofía pero la voz le pertenecía a alguien joven.
- A que te refieres?- pregunte en mi subconsciente. Era como si ya no estuviera en la habitación del hospital, ni siquiera sentía la aguja clavada en mi espalda. Vi mi cuerpo, estaba parada y completamente desnuda en un lugar totalmente negro.
- A que recién empieza, es tu destino – dijo la voz femenina y apareció ante mi.

La muchacha tenia el cabello suelto y hasta la barbilla, de color rubio tendiendo a blanco, su piel era tan blanca como un papel, sus ojos grandes y dorados muy parecidos a la miel más dulce que había visto, pero me miraban con tonta tristeza que dolía. Tenia un vestido blanco, ceñido a su cuerpo pero lo que mas resaltaba en ella eran sus manos, tenían un fuego que cambiaba de azul a rojo con rapidez y también a un extraño color transparente que parecía agua que tuviera vida propia como el fuego.

- Quien eres? Que quieres de mi!- pregunte con lagrimas en los ojos, el hecho de que ella estuviera allí me acongojaba y aun no sabia la razón.
- Mi nombre no importa ahora, solo lo que pasara desde este momento en adelante.- dijo con calma- prepárate Alice por que toda tu vida cambiara. Tienes que ser fuerte, no importa lo que dejes atrás, todo sacrificio abra servido de algo.
- No entiendo a que te refieres.
- Ha que te he elegido Alice, pronto lo entenderás…

[…]

- Cuanto tiempo más nos esconderemos aquí?- pregunto Jessie impaciente
- Cuanto tiempo sea necesario- hablo Jocelyn
- Parecemos ratas!- se quejo Jessie

La alcantarilla era húmeda y fría, tenia ratas por doquier y eso a Jessie le incomodaba tanto, había pasado de ser una soldado fiel a la urbe a ser la fiel de una loca. Scarlett había perdido los cabales después de el incendio que causo en el refugio de Fox y ahora solo se guiaban por sus locas visiones de que la acción estaría centrada en la urbe de los Incidere Parvati pero eso a nadie le constaba. Aun así como llegaron allí y se escondieron en las alcantarillas de la ciudad para no ser vistas hasta que Scarlett tuviera otra visión y viera que es lo que podían hacer.

- Si nos entregamos ahora podemos echarle toda la culpa a ella- hablo Jessie tan desesperado como jamás había estado. Se sentía sucia, ya no se reconocía y solo quería que todo terminara pronto aun que eso significara entregarse y vivir en una celda el resto de su vida.
- Estas loca!- susurro Jocelyn
- Nadie me va traicionar- hablo Scarlett que aparecía entre las sombras detrás de Jocelyn. Estaba completamente despeinada, tan flaca que parecía anoréxica, con sus pómulos salidos igual que sus omoplatos.
- Entiende Scarlett si seguimos aquí moriremos de hambre, ya se nos van a acabar la comida, por lo menos afuera tendremos que comer y una buena cama, hasta nos podrían perdonar la vida!
- Nadie les perdonara la vida- dijo una voz detrás de Jessie.
- Que?- pregunto Jessie. La sangre se le helo tan solo escuchar esa voz, giro la cabeza para ver quien estaba pero ya era demasiado tarde.

El ser de capa oscura la tomo del cuello con sus manos enguantadas y con un doblez certero le rompió el cuello. El cuerpo de Jessie cayó sin vida al suelo, Jocelyn grito de horror, observo a ese ser que tenia una mascara negra y estaba tapado de la punta de la cabeza hasta los pies.

- Eres la siguiente- susurro.

Jocelyn no tuvo ni tiempo de prender su fuego con el encendedor. Aquel ser se le acerco con una daga en la mano y se la metió directamente al corazón. Para cuando el cuerpo de Jocelyn choco el suelo, Scarlett ya tenia las manos prendidas en fuego casi amarillo por que no tenia muchas fuerzas.

- No te me acerques- grito y trato de retroceder unos pasos.
- No lo haré- respondió el ser de negro y con un rápido movimiento le lanzo una bola de fuego azul a los ojos de Scarlett. Scarlett grito con fuerza, el fuego consumió todo por dentro dejándola con las cuencas de los ojos vacíos y con una expresión de dolor y terror permanente en el rostro.


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Hola! Espero que les guste el capitulo y las nuevas fotos de los personajes :) al fin encontré a la perfecta Yue, estoy tan feliz por eso ^^.

Lu

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