viernes, 8 de abril de 2011

Fire Girl


Hola chicas!!! Como se habrán dado cuenta la competencia a llegado a su fin y la historia ganadora es “Fire Girl” aquí entre nos xD era la que ya tenia mas o menos la trama definida por que es la que tenia rondando mas tiempo en mi cabeza así que no será muy fácil escribirla. Los nuevos protagonistas ya están elegidos sin embargo, aun me falta definir quien será Alicia y para eso necesito su ayuda. Sinceramente no estoy segura si Selena Gómez sea la indicada así que aquí les dejo los tres nombres de las posibles “Alicias” solo den clic en el nombre y verán la foto elegida, luego votan en la encuesta de la derecha y ya esta. También les dejo lo que se supone es el prefacio de la historia.
Las quiero y gracias por estar apoyando esta nueva historia =)



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Lu!!
pdt: Si la carta esta muy pequeña denle clic ;)


comenten!!

sábado, 26 de marzo de 2011

Anastie - Cuarto relato




- No me digas que nada te pasa por que es claro que algo te pasa. Se nota a leguas. Además eres igual que yo, cuando escuchas esta música es por que algo te molesta.- dijo Luca y yo preferí callar, que le podía decir?
Seguí caminando por el parque abrazando mi cuerpo del frío en silencio, si hubiera sido cualquier otra noche, yo hubiera dejado que Luca, mi mejor amigo me abrasara. Pero no hoy, ahora era todo muy diferente. Una barrera invisible nos separaba desde esa mañana, una berrera que ya nunca mas caería.
- háblame Lux, que pasa? Es por Geraldine? Pensé que te haría feliz que al fin estuviera con alguien- hablo y yo pare en seco, ya no aguantaba mas, esta era la gota que había colmado el baso. Me quite los audífonos y lo mire a los ojos. Al parecer Luca no se espero esto, se quedo algo desconcertado pero quiso parecer firme, cosa que no funcionaria con migo, lo conocía a la perfección, el no podía mentir con migo.
- Feliz?- pregunte molesta- Estas loco, esta mañana me entere que mi mejor amigo esta con la chica mas manipuladora del colegio y quieres que este feliz?- pregunte pero esa no era la verdadera razón de mi molestia o por lo menos no era del todo cierta.
- Ahh Lux eso es lo que te molesta? Por favor, Geraldine seria incapaz de manipularme además, por si no lo sabes, se pensar por mi mismo.
- Luca…- suspire y lo mire directamente a los ojos.
Jamás había visto sus facciones tan marcadas, su rostro tan perfecto. Jamás hasta ese día había tenido tantas ganas de decirle cuanto me gustaba, cuanto lo necesitaba. Y ahora que ya no estaba allí para mi, la vida se me iba haciendo pedazos a cada instante pero no era todo, conocía a Luca como la palma de mi mano, no por nada habíamos sido mejores amigos desde los 5 años. Sabia que el era muy manipulable, yo lo había manipulado un sin fin de veces antes y por eso sabia que Geraldine lo lastimaría pero como decírselo sin herirle?
- Que pasa Lux? Habla, dime lo que sientes….- decir eso hizo que una extraña sensación recorriera todo mi cuerpo.
Era muy parecida a la llamarada de adrenalina que sentía al transformarme pero esta era mucho menos controlada. Sentí el sabor dulzón en mi boca, los dedos algo adormecidos y luego la llamarada en mis ojos que me indicaba que ya no tenia control de mi. Le tome la cara con las dos manos tan rápido como un felino atrapa su presa, Luca se quedo totalmente sorprendido por mi rápida reacción.
- Te amo Luca por eso cada chica que este con tigo a menos que sea yo, no será la indicada- lo dije tan decidida, como solo cuando estaba transformada lo hacia. Luca se quedo quieto, paralizado por completo.
Me acerqué a su rostro parándome de puntillas y sin previo aviso para los dos, mi cuerpo se acerco a el, mucho mas, mis labios tocaron los suyos y le di un beso. Me quede un instante inmóvil igual que el, hasta que mi cuerpo reacciono a mi cerebro, el valor desapareció y supe que lo que había hecho era un gran error, un terrible error. Me aleje de el bruscamente con la boca abierta y sin saber que decir aun.
- yo…yo. Lo lamento.- dije y salí corriendo de allí, tan rápido como mi velocidad de Anastie me lo permitía. Me adentre en el olivar y cuando ya casi las luces del parque no se veían pare en seco y me deje caer al costado de un árbol. Abrase mis piernas y escondí mi cabeza en ellas. – soy una tonta, soy una tonta, soy una tonta- dije entre sollozos incontrolables.

Una brisa helada me erizo la piel de los brazos y entendí que ya no estaba sola. Levante levemente mi rostro, tratando de ocultar las lagrimas y rescatando el poco orgullo que me quedaba .
- Tu lo has dicho, eres tonta- dijo Stefan que ya se había materializado al frente mío. Con esos ojos amarillos intensos y su siempre inconfundible polo negro que a pesar del frío que hacia era lo único que el necesitaba para estar completamente perfecto.
- Lárgate de aquí, no quiero hablar contigo ahora- dije con frialdad.
- Es lamentable, no puedo creer que hayas revelado tus verdaderas intenciones tan rápido. Ahora el esta en peligro, el reloj acaba de voltearse y he venido a decirte que ya comenzó el juego- dijo con una macabra sonrisa.
- Lárgate!- grite furiosa
- No me voy Lux, las reglas son las reglas- dijo con una leve sonrisita molesta.
- Lo se!- dije y el llanto comenzó a ha aflorar lleno de desesperación y rabia.
- “Al aceptar el amor verdadero por alguien, la transformación comienza a realizarse y el daño a la persona querida es inevitable e irreversible”- recito Stefan.- Un guerrero Anastie es así, necesita deshacerse de lo carnal, de aquello que los ata a este mundo para volverse en lo que es de verdad y desatar sus verdaderos dones. Tu ya estabas lista, solo necesitabas dar el paso final….- lo mire directamente a los ojos y comprendí lo que había hecho. Llore mas fuerte aun.
- Fuiste tu, me manipulaste tu. Hiciste que dijera lo que sentía realmente por el.- comencé a decir jadeante por las lagrimas.- te odio Stefan, te odio- hable con rabia pura, di un brinco para agarrarlo del cuello pero el era 100 veces mas veloz que yo y percibió mis movimientos. Me aprisionó las muñecas y me empujo contra la corteza del árbol.
- Era momento de que te convirtieras, algún día lo entenderás.
- Suéltala!- grito la voz de Luca. Como un animal viendo a su presa, Stefan clavo la mirada en Luca, penetrantemente, con hambre de sangre.
- Podría herirlo en este instante y tu solo darías el golpe certero- hablo el con total seguridad.
- No, Stefan, por favor…dame tiempo- suplique en un susurro
- Y lo haré…pero el tiempo corre y los Anastie piden sangre, no solo soy yo, eso lo sabes.- hablo Stefan, me dio un beso en la frente y como vino desapareció, simplemente se esfumo como el humo.
- Lux, Lux….te hizo algo, estas bien?- pregunto Luca que me abrasa con fuerza.
- Estoy bien, solo quería dinero- mentí y lo abrase con mas fuerza mientras las lagrimas caían por mi rostro sin poder evitarlo.- lo que dije hace unos instante…- hable y me aleje de Luca.- Por favor olvi....- no pude terminar la oración, Luca me tomo del rostro y me dio un verdadero beso.
- No dejaste que te dijera lo que yo siento- dijo el y me beso nuevamente.
Yo no podía decir nada, seguía inmóvil, petrificada y confundida por todo lo que pasaría. Había guardado mi secreto durante años, había preferido ser la mejor amiga de Luca en vez de iniciar algo con el , por que conocía las consecuencias y ahora, todo se había arruinado.
- Te amo Lux, Geraldine es solo una forma de olvidarte por que ya no puedo ocultar lo que siento por ti, pero te amo- lo abrase con fuerza como si con eso pudiera borrar mis palabras, mi declaración de amor. Tik- tak- tik-tak. El tiempo se acaba. Escuche a Stefan aun que no era capas de hacer eso o talvez si?
Toda mi vida había sido entrenada para ser una Anastie, toda mi vida había deseado mi transformación pero ver a Luca tan cerca de mi, sentir sus labios sobre los míos me hicieron dar cuenta que lo que mas quería ahora, era no deshacerme de ese ser tan perfecto. Lo bese con todas mis fuerzas, con todo el deseo que tenia contenido dentro de mi desde años y me deje llevar por el ahora sin pensar en el después.
- Te amo….

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Hola!!! Este es el cuarto relato, la votación ya esta puesta a la derecha =) asi que voten por el que mas les guste y comenten por favor.

Lu

sábado, 19 de marzo de 2011

Aurora - Tercer Relato







Tik-tak, tik-tak el tiempo corría y no podía moverme. La desesperación comenzó a apoderarse de todo mi cuerpo, forcé otra vez las cadenas que me tenían aprisionada pero era inútil, mis manos y piernas jamás se separarían de esos grilletes de acero. Abrí la boca queriendo gritar pero a ella solo entro aire pesado y caliente que apago mis quejidos y me hizo caer en la cuenta de que el fuego ya estaba llegando a las mazmorras. Me quemaría viva, era un hecho, nadie vendría por una traidora aquí. Nadie arriesgaría su vida por un simple monstruo como yo. Grite de pura impotencia y unas cuantas lagrimas salieron de mis ojos y cayeron por mi rostro ennegrecido y magullado. No quería morir aquí, que le dirían a mamá? Ella aun no estaba enterada de la segunda vida que llevaba, talvez ni siquiera le dirían nada y ella siempre  tendría la duda de por que desaparecí y si aun seguía viva. Mas lagrimas salieron de mis ojos casi secos, no quería dejar sola a mamá, estaba desprotegida y con la pronta partida de mi padre ahora estaba tan vulnerable. Que haría sin mi? me pregunte con tristeza y ahora la rabia se apodero de mi. Moriría injustamente, dejaría sola a mi madre por haberme enamorado de la persona menos indicada, por haber decidido revelarme ante mis superiores y sobre todo a mi destino, a Karsten. Aquel chico abominable que me había metido en este agujero. Si tan solo hubiera sabido que decirle “NO” significaba pasar noches enteras sin comer y amarrada a esto, me hubiera pensado dos veces su propuesta pero ya era demasiado tarde. Había decidido quedarme con Erick, aquel chico de ojos verdosos que me paralizaba con el simple hecho de decir mi nombre, a quien le había regalado mi ser, con quien había compartido todo, hasta mi don y todo para que? Para que al final, me dejara sola aquí, lista para morir por mi traición, sola. Di todo por un chico que al final termino traicionándome como todos me lo dijeron al principio, “Los Anakin jamás serán confiables” dijo un día Karsten y yo me resistí a creerle “Son crueles y abominables, solo viven para chupar la vida de todo ser viviente y luego se van, por eso deben de morir” las palabras de Karsten resonaron en mi cabeza con firmeza, como si el estuviera aquí. Todo hubiera sido mejor si me enamoraba de ti. Pensé mientras dejaba de forcejear, ya no era necesario, moriría por el sofocamiento en pocos minutos. Cerré los ojos y deje que me llevara, poco a poco la inconsciencia, la oscuridad no vino sola sino cargada de recuerdos dolorosos, todos sobre Erick.

- Vez esa estrella?- pregunto Erick que me abrasaba cariñosamente con un brazo mientras que con la otra mano señalaba una pequeña estrella que resaltaba entre las demás por su esplendor azulino.
Era un día de invierno, hacia demasiado frío en aquella terraza desierta y llena de nieve pero aun así, estar cerca de Erick me reconfortaba. Era un Anakin, un cazador de gente como yo, gente diferente a la que le quitaba el alma . Pero aun así, cerca de el me sentía mas protegida que con los de mi propia especie, los Shurins, gente que nacía con el don de la luz.
 Era complicado ser un Shurin, traía mucha responsabilidad, por que gracia a ese poder, tenias el don de la vida, de la curación y claro esta de la luz, entre muchos otros que aun no había aprendido a utilizar. Éramos gente delicada y sensible a los cambios, comprometida con la naturaleza. Mientras que los Anakins eran cazadores potenciales, hombres hoscos y fuertes. Llenos de rabia y con el único propósito de acabar con todos nosotros. Sacarnos los dones quedarse con ellos y matarnos en el proceso, esa era su misión. Gente que llegaba, destruía todo y luego se iba. Pero Erick no era así, el era la excepción por que, a pesar de saber lo que yo era no me hacia daño, me protegía, quería estar por siempre a mi lado.
- Si- dije mientras me apegaba mas a su pecho.

- Vez algo diferente en ella?

- No...solo que brilla demasiado, de seguro es una estrella joven.

- Así es pero esta es especial por que será nuestra estrella, por que siempre que estés perdida, solo tienes que verla y saber que yo estaré allí, para protegerte, para no dejarte jamás sola. – una sonrisa se escapo de mi rostro pero no dije nada solo observe la estrella y deje que sus palabras calaran dentro de mi.- te Amo Aurora, como no he amado a nadie en este mundo. Quiero escapar contigo, olvidar todo esto y hacer una vida junto a ti.

- Erick…- hable en un susurro, lo mire a los ojos y vi toda la ilusión que tenían estos, hablaba enserio. Le tome el rostro con las dos manos y me acerque un poquito mas a el- eso me encantaría.

Erick sonrío de oreja a oreja y me dio un beso cargado de pasión que me dejo sin aliento. Hacia frío pero eso ya no importaba, nos dejamos llevar por el instinto, solo queríamos estar cerca, mas cerca que nunca. Poco a poco fue metiendo sus manos dentro de mi chaqueta, el contacto de mi vientre con sus manos frías me erizo la piel y di un respigo pero el no paro, ni yo.


- Espera- dije entre jadeos 

- Que pasa? Pensé que tu…- trato de sacar las manos pensando que iba muy rápido pero yo lo detuve aprisionando su cuello entre mis brazos.

- Lo deseo tanto como tu pero primero tengo que darte algo, algo mucho mas especial que mi virginidad.- hable y Erick se puso algo serio y tenso.- quiero compartir mi don contigo- dije con una tímida sonrisa y Erick se quedo algo extrañado.

- Para eso tengo que matarte y yo no quiero hacerlo- dijo mientras con delicadeza sacaba sus manos y rodeaba mi cintura por encima de la ropa. Negué con la cabeza.

- No es necesario hacerme daño si yo quiero compartir mi don co tigo.

- Estas segura?

- Si, lo he sabido desde siempre pero quería estar completamente segura de…

- De que no era un traidor?

- De que te amaba Erick.

- Y ahora lo sabes?

- Estoy mas segura que nunca.- dije. Me aleje un poco de el, respire profundamente y cerré los ojos.
Puse delicadamente la mano en mi pecho, encima de mi corazón, que palpitaba al compás de mi respiración. No dolió nada, solo se sintió extraño. Por un instante sentí mas frío que nunca, un suspiro se me escapo y bam! Ya tenia un pedacito de luz brillante en la palma de mi mano. Sonreí complacida y Erick sonrío lleno de asombro.
- Como la estrella, con este pedacito de mi, yo estaré siempre a tu lado.- dije mientras le ponía la pequeña luz en el pecho. Respiro profundamente y cerró los ojos. Después de un instante los abrió y me sonrío mas feliz que nunca.

- Lo siento!- dijo contento y yo le sonríe. Tomo mi mano, que aun seguía en su pecho y la beso con delicadeza. - Gracias
- Gracias a ti por demostrarme que todo esto puede ser real.

- Te amo Aurora, mas que a mi vida

- Y yo te amo mas...


- Aurora amor, no te me vallas por favor se fuerte….- dijo una voz muy conocida. Lo seré siempre por ti, aun que me hayas traicionado siempre te amare. Pensé con tristeza. – por favor amor, por favor quédate conmigo.
- Siempre- dije en un susurro casi inaudible.
- Ha hablado, sigue viva!- dijo otra voz, reconocía esa voz, era Mark uno de los amigos guerreros de Erick. Pero que hacia en mis ultimas fantasías?
- Aurora?- pregunto otra vez Erick y seguido a eso tosió fuertemente. En ese instante me di cuenta de dos cosas. Las voces eran reales y no solo un recuerdo y segundo, el humo le estaba haciendo daño a Erick… Mi Erick! El estaba aquí, no se había ido, no me había traicionado.
- Erick! Tómala en brazos y larguémonos de aquí, los Shurins están por venir y si descubren que vinimos por ella, estaremos en problemas.
- Ellos ya saben que vinimos por Aurora.- dijo Erick y me quito los grilletes.- pero dudo que hagan algo por ella.- dijo y me tomo en brazos.- lamento haberme tardado tanto.- me dijo en un susurro.- quería rescatarte apenas te alejaron de mi pero necesitaba refuerzos.
- Y si que los a conseguido- dijo una voz femenina. Trate de recordar a alguna mujer Anakin pero no conocía a nadie- larguémonos de aquí chicos, hay demasiados arriba que siguen luchado así que tendremos que ir por las catacumbas. Conoces algún pasaje secreto Aurora?
- Esta débil, dudo que pueda contestar- dijo Erick
- Sigue de frente y cuando llegues a la ultima celda gira a la derecha.- dije débilmente y sin poder abrir los ojos aun.
- Perfecto- dijo la mujer y comenzaron a caminar. No se cuantos eran pero apenas salimos de la estancia escuche gritos y mucho ruido. El calor asfixiante se hizo mucho mas notorio y doloroso.
- Hay una pelea afuera, todos luchamos para sacarte de aquí- dijo Erick dulcemente. Me obligue a abrir los ojos y por fin vi su perfecto rostro, sus facciones angelicales ahora estaban demacradas. Grandes surcos de sangre recorrían el lado derecho de su rostro. Uno de sus pómulos estaba algo hinchado y lleno de sangre. Erick estaba herido y todo era para salvarme.- estas bien?- me pregunto y por un instante me miro a los ojos mientras corría.
- Ahora si- dije con una semi sonrisa y la oscuridad de las mazmorras se apodero de todo haciendo que ya no lo pudiera ver mas.
- Pero no por mucho – hablo la voz de Karsten y se me helo la sangre. Me quede paralizada al ver como el hijo del líder Shurin se materializaba al frente nuestro, brillante como nunca lo había visto, nos tapaba la única salida de escape que teníamos – Aurora es mía, siempre lo va a ser así que jamás saldrá de aquí.
- La tendrás sobre mi cadáver- dijo Erick con mucha rabia.
- Eso….. eso no será complicado.- dijo Karsten con ese tonito arrogante y superior que siempre tenia, y luego se abalanzó sobre nosotros sin mas preámbulo.

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Hola chicas!!! Espero que les guste la nueva pequeña historia. Es mas larga que las otras pero esta en algo, los nombres de las tribus y lo que son en verdad aun no están muy definidos por que es algo así como una idea general de lo que podría ser “ Aurora” pero aun así quise compartirlo con ustedes =D. Solo me falta publicar una historia mas que será igual de romanticona que las otras tres, luego vendrá la votación y la que gane será la historia para el siguiente blog o para el siguiente libro. Luego vendrá otras 4 historias y también elegirán. Hablando de otro temas tengo novedades sobre Blood Games, como saben el siguiente cap esta tardando mucho y es que Mapa, se estaba preparando para su examen de la U, ya lo dio y le fue muy bien así que se esta poniendo las pilas para el siguiente cap =D, esperamos tenerlo para la próxima semana a mas tardar.


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sábado, 5 de marzo de 2011

Fire Girl- Segundo Relato



Eran las 2 de la mañana, las callecillas de Londres estaban completamente vacías , solo se escuchaba el eco sordo de mis tacones al chocar contra el pavimente. Me comencé a preguntar una y otra vez, que hacia aquí, pero al ver su rostro la respuesta callo de inmediato, era el. Como siempre yo tenia que estar allí siguiéndolo, como un perrito faldero que esperaba un poco de cariño de su amo. Me odiaba a mi misma por eso. Odiaba que el me tratara como algo insignificante. Nadie, jamás me había tratado así y a pesar de eso dejaba que el lo hiciera a su antojo. Comenzamos a caminar mas deprisa ya que, la lluvia amenazaba con iniciar y aun faltaba un largo trayecto a casa. Giramos por una de las callecillas que nos llevarían al gran reloj de Westminster, hogar dulce hogar.
- No me vas a dar alguna explicación?- le pregunte, harta del silencio. Habíamos estado caminando en silencio total desde que me saco de “The Cardinals” casi a trompicones.
- Debería?- pregunto el con frialdad y a pesar de mostrar toda la indiferencia del mundo, al fondo de mi ser sabia que le importaba por lo menos un poquito. Sino, no podía explicarme porque me había sacado de ese bar de mala muerte y se había ganado una pelea por nada.
- Deberías- repetí y trate de captar su mirada, pero el solo miraba al frente y seguía caminando.
Me quede parada y cruce los brazos. El camino unos cuantos metros y luego volteo a verme. Era tan perfecto, me mordí el labio sin poder evitarlo al ver que venia hacia mi. Se quedo a unos pocos centímetros observándome con detenimiento, trate de contenerle la mirada pero esos ojos azul noche aun hacían que me intimidara un poco.
- Estabas en peligro, mi deber era salvarte- dijo el mientras me agarraba del los brazos. Me perdí en sus palabras y con alegría recibí la lluvia que comenzaba a caer en grandes gotas y nos mojaba por completo.
Después de unos segundos, el me tomo del brazo y a velocidad sobrenatural me metió en una de esas cabinas telefónicas de color rojo que tanto me gustaban. La cabina era pequeña y gracias a eso Leo estaba muy cerca a mi, a través de la tela de mi ropa y de la suya, sentía su piel de un calor infernal, tan dura como la roca, que hacia que mi piel se erizara pero no me importaba, el simple contacto con él era para mi un deleite. Mi corazón comenzó a palpitar aceleradamente. El me miro con una sonrisa picara y poco a poco puso su mano en mi mejilla, mi corazón comenzó a palpitar aun mas rápido, sentía que estaba a punto de salirse por la excitación que me producía tenerlo tan cerca de mi.
- Eres una niña tonta- dijo al fin, no era como un insulto mas bien era algo tierno, con una dulzura que muy pocas veces le había visto demostrar. Al sentir mi corazón Leo volvió a sonreír y se acercó un poco mas pero no me beso, solo se quedo allí observándome, deleitándose con mi tortura.
- ¿Crees que esto mejorara algún día?- pregunte tratando de romper el hielo ya que, la situación comenzaba a incomodarme un poco. El me miro algo extrañado- ¿alguna vez conseguiré que mi corazón deje de saltar fuera de mi pecho cuando me tocas?- termine de preguntar y sonreí al final a lo que el hizo lo mismo, ¿quería jugar? Yo también jugaría, pensé mientras me acercaba un poco mas, nuestros cuerpos mojados se tocaban por completo, su rostro estaba tan cerca al mío que sentía su aliento tan adictivo y su aroma a menta y sangre que me derretía por completo.
- Espero que no, me fascina sentirlo. Cada vez que lo ago, hace que quiera mas de ti- dijo el y termino de acortar el espacio que nos separaba con un beso. El beso me dejo por un instante petrificada. Leo Parvesqui, el chico que jamás en toda mi vida se había fijado en mi, que siempre me había hecho sufrir con su indiferencia y sus comentarios sarcásticos, ahora por maña del destino y gracias a mi don con el fuego, nuestras vidas se habían entrelazado. El tenia el deber de protegerme y ahora me besaba, me besaba?!- entrelace mis brazos en su cuello. Me tomo de la cintura y con ligereza me subió al pequeño estante que tenia la guía telefónica, sentí la presión del teléfono publico en mi espalda pero no me importo. Sin dejar de besarme apoyo todo su cuerpo en mi y eso me dejo casi sin aliento. Sentí como su cuerpo tan caliente secaba mi ropa y llegaba a mi piel, dolía pero ahora eso no importaba, solo nosotros dos hasta que recordé la perfecta de David aquella mañana, nuestras manos entrelazadas y el “si, acepto” que le dije mientras le daba nuestro primer beso. Me separe de Leo entre jadeos y con algo de brusquedad.
- Esto esta bien?- pregunte sin aun poder respirar con normalidad
- A que te refieres?
- A besarte estando con tu hermano?- pregunte con frialdad y Leo se quedo un instante quieto, sin saber que decir o como actuar pero no me soltó, mas bien se acerco mas a mi.
- Solo por un instante, puedes dejar de hablar de David?- pregunto mientras me ponía algunos mechones de cabello detrás de mi oreja- Este es nuestro momento, ya habrá tiempo para David luego…. Hay Alicia para los dos.- dijo con esa sonrisa socarrona y arrogante de nuevo. Le jale del cabello y su cabeza se fue ligeramente para atrás. Me acerqué a su rostro y le hable al oído.
- No vuelvas a decir eso Leo- dije con frialdad y seriedad, como jamás me había comportado con el.
- Ok- dijo el con algo de pesar y extrañeza por mi cambio de actitud tan repentino. Solté con brusquedad su cabello- lo…lo lamento, bien?- hablo y yo sonreí con complicidad. Quería seguir jugando. Leo me había dejado con las ganas y un simple comentario no malograría la noche.
- Bien- dije y volví a apresarlo con mis brazos. Nuestros labios se fundieron nuevamente en un beso mas apasionado que el anterior, sin remordimientos ni temores. Ahora solo existíamos los dos. Como el dijo, ya abría tiempo para pensar en David luego, ahora solo teníamos que disfrutar el momento.


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Este es mi segundo relato =), que les pareció??

Comenten por favor

Lu!!

viernes, 4 de marzo de 2011

Novedades y pequeña historia


Hola chicas!!

Generalmente soy fría y no demuestro mucho mis sentimientos pero sus comentarios me llegaron al corazón, cada vez que los leía me ponía a llorar por que es triste dejar atrás una etapa tan importante como esta. Leí muchas cosas bonitas, cosas que me han llenado de alegría. No saben cuan feliz me hace saber que esta historia haya servido de inspiración para muchas de ustedes. Aun no puedo creer que llegaran a sentir sentimientos tan intensos, que lloraran o se rieran con esta historia, es que no lo creo pero me hace muy feliz =D por que uno de los retos que me impuse al escribir esta historia, fue ese “Hacer que esta historia llegue al corazón de todas, haciendo asi que hubiera una explosión de sentimientos, alegría, tristeza, sonrisas y llanto.”
Es un orgullo tremendo que les haya gustado la trama, los personajes y que consideren mi historia una de las mejores de Alec. Karen, me alegra de sobre manera que la historia te haya ayudado a ver cuan importante son los hermanos, admito que ahora siento que la historia sirvió de algo mas, dejo su huellita por asi decirlo y eso me alegra, cumplí otro de mis retos “Hacer que esta historia de alguna manera contribuyera en sus vidas” y por ultimo me alegra que muchas de ustedes opinen que la historia a pesar de los vampiros pareciera real. Esa fue mi tercera meta y creo yo, que fue muy difícil de cumplir, es difícil ponerle defectos a Alec xD.
Gracias a todos sus comentarios me di cuenta que logre cumplir mis retos =) y sobre todo me alegra haber cumplido sus expectativas, creo que eso es lo mas reconfortante para mi cuando acabo una historia, que mis lectoras estén satisfechas con el trabajo.
Bueno este post no es solo para eso, también quería aclarar algunos puntos:

1. No serrare el blog. Primero por que quiero terminar la historia de Mía y Alec, pero me tienen que dar algo de tiempo por que estoy un poco oxidada con esa historia, tengo que leer algunos capítulos clave, para darme cuenta de cómo eran los personajes, que dones tenían, etc, etc. Tengo ya la historia esquematizada en mi cabeza pero lo quiero hacer bien.
2. Por otro lado, se que me han preguntado sobre Valentina y los Carontes. Quiero mejorarla, talvez algún día la publique de nuevo pero preferiría editarla y convertirla en un proyecto mmm no se mas lucrativo xD como un libro ya que a mi mamá le encanta esa historia y quiere que sea publicada como libro y no en blog, madres u.u.
3. Esta entrada tiene una pequeña historia, si =D. Recuerdan que les dije que tenia muchos proyectos pues bien, tengo muchos pero no puedo escribir todos, sobre todo si se que alguno de estos me puede servir como una historia para un libro ya que, mi antigua historia por el momento se a quedado estancada u.u por muchos problemas. Así que les quería pedir un favor inmenso. Publicare a lo largo de este periodo de clases algunos “shoots” (así se dice?) en los cuales ustedes votaran cual les gusta mas. Los que obtengan mas votos serán elegidos para mi libro y para la historia del blog que haré en mis vacaciones de medio años. La historia para el blog la escribiré la de Alec y Effy, que solo duro 2 meses. Serán historias pequeñas pero cargadas de sentimientos y emociones y así no perderé el contacto con ustedes, que les parece??
Aquí les dejo mi primer relato. Espero que comenten para ver si aun siguen entrando a este blog y claro si les gusto la historia.







Era la primera ves después de mucho que volvía a verlo. Sus ojos marrones y su mirada seria, me cautivaron por completo otra vez. Tenia tantas ganas de abrasarlo con todas mis fuerzas, de darle un beso y decirle cuanto lo había extrañado. Que esta vez, a pesar de todo seria diferente. Pero me mantuve seria, distante. Talvez él no había cambiada, talvez seguía siendo el mismo chico de siempre, dulce pero a la vez un perfecto cretino. Lo conocía bien, por eso podía estar segura que seguía siendo el mismo pero él, ya no me conocía a mi. Había pasado un año desde la ultima vez que lo vi y que perdi total contacto con el, por todo el daño que me hizo. Un año en el que mi vida había cambiado para siempre e irremediablemente. Ahora todo era distinto, me dije a mi misma y lo mire a los ojos nuevamente.
- Hola Marcus- hable y le di un besito en la mejilla. Su colonia me invadió los pulmones por completo y sentí después de mucho que estaba cerca de alguien que en verdad quería. Me aleje con lentitud antes de que diera paso a otra cosa y le sonreí débilmente como hacia cada vez que lo veía.
- Ale…- dijo el con una sonrisa espléndida. Me toco la mejilla como si estuviera comprobando que era de verdad y no simplemente un sueño. Sentí un respingo en mi espalda, una corriente eléctrica que indicaba que mi adrenalina estaba subiendo. Como era posible que tan solo una de sus manos me hiciera perder el control? Y tanto entrenamiento para que?- has cambiado mucho- concluyo y sin previo aviso me abraso con fuerza y quede pegada a su pecho, sentí su rítmico corazón sonar al compás del mío y supe que era demasiado para mi.
- Ha pasado un año- dije mientras me alejaba de el y comenzaba a caminar por el parque lleno de árboles frondosos – y tu no has cambiado nada- dije con una ligera sonrisa mientras le tendía la mano para que el entrelazara nuestros dedos. Se que era prematuro. Que me había hecho daño y que después de tanto tiempo no debía de tener tanta confianza en el pero necesitaba tenerlo cerca, a pesar de todo lo vivido, lo necesitaba mas cerca que nunca. Al parecer Marcus sintió lo mismo y me tomo la mano con una linda sonrisa en el rostro.
- Que ha sido de tu vida? Te perdí y desapareciste de…
- De tu mundo- dije rápidamente- no quiero sonar descortés Marcus, después de todo es la primera vez que me contacto contigo desde hace un año pero en definitiva tuve que hacer un gran esfuerzo para llamarte.
- No sonó descortés, tu jamás suenas descortés.
- No seas adulador, me conozco tan bien que sabes que conmigo eso no funciona. Y respecto a tu pregunta, me fui a Velmont por una temporada, quería estar lejos de todos sobre todo de ti.
- Me confundes- dijo el después de un largo silencio. Preferí soltar su mano y alejarme un poco de el- entonces por que apenas regresaste me buscaste?- pregunto y yo suspire mientras lo miraba a los ojos.
- Por que era momento de olvidar y perdonar. Además nunca deje de preguntarme como te iba, talvez sea el momento de que me digas, que fue de ti…
Nos sentamos en una banca de madera y me hablo sobre su vida, sobre como le iba en la universidad, que había pasado con sus amigos y familia. A cada instante, sentía mas confianza con el, volvíamos a reír y comenzábamos a jugar como antes. Caí en la cuenta que siempre seria así con Marcus. Que importaba si nos habíamos hecho daño antes, siempre terminaríamos de alguna manera de nuevo juntos, talvez solo para hablar o pasar el tiempo, pero lo cierto es que siempre nos buscaríamos. Llego el momento de hablarle sobre mi, algo que había estado tratando de evitar todo la noche por que no quería mentirle pero tuve que hablar.
- Por que Velmont?- pregunto
- Por que tengo familia allí- dije, mi primera mentira. Yo no tengo familia. Ya no, desde que mamá murió hace 5 años, pero Marcus tenia que saber eso?
- Pensé que…
- Eran los tíos abuelos de mi madre, lo mas cercano que tengo de familia.- le corte antes de que preguntara algo mas.
- Y que hiciste allí?
- Estudie un poco.- mentí otra vez, no estudie nada, me entrene.
- Genial….conociste a alguien?- pregunto indeciso después de un largo silencio
- A muchas personas, soy alguien muy sociable lo recuerdas?- dije y le sonríe con algo de ironía. Marcus sabia muy bien que me costaba hablar con la gente o por lo menos eso era antes.
- Me refiero a….a que si estuviste con alguien.
- Ah…pues no- dije por primera vez la verdad. No había tiempo para nada, solo practicaba para regresar a ti. Pensé pero preferí no decir nada.
- Yo tan poco he estado con nadie- dijo el y yo reí. Mi risa sonó en todo el parque. No me había dado cuenta pero aquel parque tan extenso estaba algo desolado y silencioso, aun así le reste importancia. Me pare y lo mire a los ojos con ironía.
- Tu, Marcus Fleyn, el chico mas popular de Libertown no estuvo con nadie todo un año?- le pregunte con una ceja levantada.
- No tuve nada serio todo el año, te esperaba a ti…mas bien te buscaba a ti.
- Tu te deshiciste de mi- dije soltando su mano que nuevamente se había entrelazado a la mía- como crees que piense que me estuviste buscando si tu me dejaste?
- Fui un tonto Ale, todos los días me lo repito, yo…yo no pensaba. Me entiendes?
- Tu jamás piensas…- dije en un susurro, molesta porque acaba de abrir la herida, los recuerdos ahora llegaban a mi con mucho dolor y rabia. Me abrasó con fuerza y pude ver por fin, justo detrás de el, un par de sombras que se movían por los árboles, con sigilo pero rapidez, se acercaban a nosotros.- Marcus…- hable en un susurro frio.
- Que?- pregunto el sin soltarme.
- Vez a alguien detrás de mi? Por los árboles, hay alguien?- le pregunte en un susurro casi inaudible. Marcus se tenso por un instante.
- Si.- al decirlo mi corazón comenzó a latir con rapidez, sentí la adrenalina recorrer por todo mi cuerpo. Es que jamás me dejarían sola?- deben de ser mas parejas como nosotros- dijo el y se destenso pero yo sabia muy bien quienes eran. Reconocía su aroma de muerte a distancia.
- Marcus, te amo- hable de improviso. Tome su rostro con mis dos manos y le di un beso. Marcus me abraso por la cintura y quiso seguir con el beso pero no había tiempo, junte nuestras frentes.- por favor, pase lo que pase no huyas de mi.- dije en un susurro.
- Que?- pregunto el pero ya no hubo tiempo para aclarar mas cosas.

Con la agilidad de un gato saque de mi bolso las 4 shurikens en forma de estrella que siempre tenia. Sin darles tiempo para acercarse mas, lance dos con tal precisión que las dos sombras que nos asechaban por detrás de la espalda de Marcus se desplomaran al suelo sin vida. Voltee y con un rápido vistazo a todo mi alrededor, me di cuenta que no eran solo 4 como yo pensaba, sino se acercaban 4 mas por los otros dos costados.
- Ya van dos faltan 6- me dije a mi misma y lance mis ultimas dos shurikens a los que estaban detrás de mi. Eran hombres completamente de negro que se hicieron humo al desplomarse. “Los demonios siempre van a su realidad a morir, jamás lo hacen acá” me dijo la voz de mi maestro. Esto era una casería, me estaban cazando. Es de lo que me había advertido mi maestro. Fuera de los perímetros reales, yo seria un blanco para todos los demonios que quisieran mi sangre para poder mutar en algo más. Pero estaba preparada ahora si que lo estaba.
- Que haces?- pregunto asustado Marcus. Le acaricie el rostro antes de que comenzara la verdadera acción.
- Confía en mi- dije antes de correr hacia los otros dos hombres que se acercaban con rapidez inhumana por la derecha. Metí las manos a los bolsillos de mi casaca y de ellas saque las medias lunas que me habían regalado en el instituto. Cada una tenia otras dos medias lunas contrapuestas muy filudas, dejando un espacio en el centro en forma semi ovalada para que pudiera agarrarlas desde allí y matar a cualquiera con este arma. Eran difíciles de utilizar si uno no sabia, por que tenían doble filo, pero para mi era pan comido. En tan solo unos segundos ya había acabado con el primer demonio que solo trataba de llegar a mi cuello. Otro minuto mas y acaba con el segundo demonio pero el grito desgarrador de Marcus me paralizo y el monstruo tuvo la oportunidad para morderme el hombro.
- Mierda!- grite furiosa y lo decapite de una sola. Su asqueroso icor color verde oscuro callo a mi rostro en gotas que ardían. Vi a Marcus y observe como trataba desesperadamente de defenderse de sus atacantes pero estos le mordían el cuerpo sin piedad. Sin pensarlo dos veces lance mis dagas en forma de medialunas a los atacantes que cayeron desplomados al suelo.

Corrí a ayudar a Marcus y lo sostuve justo a tiempo para que no se desplomara igual. Sentí el olor de su sangre en dos zonas del cuerpo, sus cortes no eran nada profundos pero sabia muy bien que la mordida de un demonio aun que no producía la muerte inmediata de un humano era muy dolorosa, mas que si uno me mordiera a mi. Se escucharon gritos y las sirenas de algunos patrulleros. De seguro el grito de Marcus había despertado a mitad del vecindario y los había alarmado de algún peligro.
- Estas bien?- le pregunte en un susurro
- Si…- dijo con debilidad- que fue eso?
- Demonios Avox.- respondi- te contare todo pero primero tenemos que salir de aquí, no quiero que la policía nos vea. - Tome la mano de Marcus y me dispuse a correr pero este se paro en seco. Voltee la mirada y lo vi a los ojos, no teníamos tiempo para escenitas, teníamos que salir de allí y no solo por los policías sino que si esos Avox habían seguido mi rastro estaba segura de que vendrían mas. Además de que el icor comenzaría actuar en nuestros cuerpos pronto.
- En que estas metida Alejandra?- pregunto el y yo suspire.
- Te lo voy a contar todo, lo prometo, pero tenemos que salir de aquí! Ya!- dije y lo jale con fuerza.

Como explicarle que ya había muerto? que después de que el terminara conmigo, sufrí un accidente en la autopista y que esta, por un milagro es mi segunda vida? Como decirle que ahora mi sangre esta mezclada con sangre de Ángeles y por eso me persiguen los demonios? Como hacerle entender que ahora su vida esta entrelazada a la mía para siempre?


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Les gusto? =) comenten por favor.

Lu!!

lunes, 28 de febrero de 2011

Epilogo



Deje que el aroma a frambuesa me llenara los pulmones por completo, espere a que la brisa llegara y me despeinara los cabellos. Por fin me sentia viva y libre, al fin estaba completa otra vez. Todo había cambiado en estos meses pero para bien. Observe la ciudad que hace tiempo había deseado ver, desde aquel edificio tan alto que me dejaba ver los Angeles con todo su esplendor. Estaba igual que como la había dejado hace 6 años solo que en esta oportunidad era invierno, el viento soplaba fuerte y las nubes tapaban las estrellas.

- Vamos?- pregunto Teo.

Lo observe por un instante con una calida sonrisa. Era extraño como puede cambiar una persona en tan pocos meses pero Teo lo había hecho por completo. Su mirada ya no era la misma, sus ojos grises se habían tranformado a rojos escarlata. Su rostro moreno y siempre bronceado ahora estaba palido pero mas perfecto que nunca. Su calida sonrisa habia vuelto y en si su buen humor. Ahora era un vampiro hecho y derecho desde aquel atros encuentro con los Serpens Servi. Aun no sabíamos si se podía transformar en lobo pero preferíamos no intentar, por el momento no, después de todo era todo un milagro que siguiera vivo y no queríamos retar a nuestra buena suerte. Le toque la mejilla y el serró los ojos. Recordé con mucha claridad como había bebido de su sangre, el sabor tan dulce y como eso no me había impedido seguir amando a Alec con tanta intensidad, como el primer día que le dije te amo.
- Gracias.- le dije y le sonreí con mas calidez.
- Por que?- pregunto el abriendo los ojos con cuidado
- Por estar aquí, por no morir y por acompañarme siempre a pesar de todo.- lo abrase con mucho cariño, eso es lo que sentía por el, cariño, amor de hermanos.
- Es nuestro aquelarre no hay que ponerse melodramáticos no?- pregunto el y yo asentí con la cabeza mientras me alejaba de el.
- Pronto llegaran los demás- dije y salte del alféizar del edificio a la azotea del otro que estaba a unos 20 metros. Caí con cuidado justo al instante que se abría la puerta y entraban los demás. Leo, Michael, Nicole y la pequeña Ariane.

Al terminar aquella lucha algo inesperado paso. Michael y los demás queríamos un mejor futuro, uno en el que no hubieran Vulturis que nos mandaran, tener nuestras propias reglas. Es así como llegamos a la conclusión de crear un nuevo aquelarre, en el que todos éramos exactamente iguales, ni jefes ni lideres, éramos solo una comunidad, una familia. Pero había un problema, Nicole y Ariane pertenecían a los Vulturi y siempre lo harían. Allí es donde entro el inteligente de Michael. Creo la ilusión para los lideres Vulturi de que ellas dos habían muerto en la batalla. Como regalo especial borro de la memoria de Jane todo lo que había pasado con Aurora. Jane ahora era la misma de antes, fría, calculadora y malvada pero por lo menos no tenia ese pesar que a Michael le hacia sentir tan triste y lo agobiaba tanto. El era un buen muchacho, bueno y sin rencores. Ahora estaba intentando una relación con Nicole que se moría de amor por el desde hace algunos años. El caso de Ariane era algo mas complicado, aun no había olvidado a Alec pero aun así me rescato cuando todo había acabado, me curo y cuido de mi. Después de todo no era una mala chica, sino era muy dulse y trataba de llevarse bien con todos sobre todo con migo.

- Trajimos la sangre Effy!- dijo con una ligera sonrisa Ariane y me mostró una bolsa de papel que llevaba en las manos.
- Gracias, moría de hambre- dije y al instante alguien me lanzo una bolsa de sangre, la tome con una mano sin problemas y vi quien me la había tirado.
Alec apareció en la puerta, apoyado con despreocupación. Me sonrío pícaramente, le devolví la sonrisa y camine hacia el. Los Vulturis lo habían absuelto de la promesa que hizo, justo esa mañana. Ellos sabían que el estaba vivo, que solo una decapitación podía matar a un vampiro pero algo al vernos hizo que no se lo llevaran y por ese hecho les agradecería eternamente. Me abraso con sus fuerte brazos la cintura y yo sentí todo su torso lleno de cicatrices. Aun era hermoso a pesar de todo aquello pero cada vez que las sentía me daba un escalofrío de miedo y lo abrasaba mucho mas fuerte. Esas cicatrices me recordaban lo cerca que estuve de perderlo y lo fácil que se puede perder a un ser querido.

Las predicciones de Faris siempre fueron ciertas y no había nada que las pudiera cambiar. Al defenderme, Faris había muerto, en parte por que había perdido a Luang y por que Melrose era demasiado poderosa para que el pudiera vencerle solo pero aun así, su muerte no fue en vano, fue muy importante por que gracias a el Aro, Caio y Marcus pudieron vencer a Melrose y así Alec no murió ni yo. Faris también tenia razón en que Alec o Teo morirían aquel día y así fue como Teo murió y gracias a un milagro resucito como vampiro.

- Estas lista?- pregunto en un susurro a mi oído y luego me vio los ojos.
- Cuando acabe de comer estaré lista- dije con una sonrisa y le di un beso rápido.

Comimos en silencio. Teo termino como unas 9 bolsas, era muy raro que un chico así tuviera tanta hambre siempre, pero preferíamos mantenerlo así a que cazara sin nuestro consentimiento. Además Teo era casi único en su especie, era tan impredecible como los semi vampiros. Alec pensaba que el milagro ocurrió por que se unieron dos ponzoñas diferentes en su cuerpo pero no cual quiera, sino la de dos vampiros que consumían pura sangre de hijo de la luna, pero aun así era muy difícil de explicar esa cuestión y preferíamos no filosofar sobre el tema. Los Vulturis lo dejaron tirado porque creyeron que era ya un caso perdido, después de todo la gente siempre creyó que un hijo de la luna mordido por un vampiro ya estaba sentenciado a la muerte pero estaban muy equivocados, Teo había sobrevivido.
Al concluir la cena todos se fueron a buscar ropa nueva excepto Alec y yo.

- Siguen viviendo aquí?- me pregunto y yo asentí con la cabeza mientras entrelazaba nuestras manos.
- Sentí mi perfume de frambuesas y el aroma de Alex y de mi madre aun que era muy débil.
- Ya veo.- dijo el algo pensativo.- como haremos para verlos sin que te vean… o quieres que te vean?
- No lo se, talvez solo….- mire de pies a cabeza a Alec, ahora que no tenia el traje de los Vulturi tan anticuado parecía mayor, con una casaca de cuero, unos pantalones negros y un polo plomizo. Se veía muy sexy y madura.- que tal tu?
- Yo?
- Si, pareces mayor, anda. Por favor, solo quiero saber como están. Yo escuchare de afuera, lo prometo.- Alec suspiro y me dio un beso en la frente.
- Ok- dijo rendido.
- Quiero que le entregues esto- dije y saque un papel algo doblado de mis vaqueros. Alec lo abrió y observo el perfecto retrato de nuestra familia unida. Mis abuelos, mis padres y los tres hermanos, todos en un dibujo.
- Es hermoso- dijo Alec
- Si, invéntate algo y entrégaselo, significaría mucho para mi.
- Lo haré.
Mientras que yo saltaba nuevamente al alféizar de el departamento de mi familia, Alec entraba por la puerta principal del edificio y tocaba la puerta del piso 50, mi antiguo hogar. Observe con sigilo por la ventana como un Alex mucho mayor abría la puerta. Estaba totalmente cambiado, tenia el cabello corto y una barba corta. Vestía con un terno muy formal y se veía mucho mas serio.
- Alec?- pregunto al ver sorprendido quien estaba en el pasillo
- He…hola Alex- dijo Alec sin saber como actuar.
- A los años tío, pensé que habías desaparecido como Teo- dijo Alex
- Pues no, estuve estudiando en Alemania, por eso desaparecí. La partida de Effy me dejo marcado, solo quería alejarme de todo lo que me recordaba a ella- Alex le dio una palmada en la espalda.
- Lo entiendo, fue difícil para todos pero pasa Alec, que tenemos que hablar de muchas cosas.

Alec y Alex se sentaron muy cerca a la ventana y gracias a eso pude escuchar con mayor claridad su conversación.

- Que ha sido de tu vida?- pregunto Alec
- Bueno, ahora trabajo en la compañía de Peter, la pareja de mi madre. Como administrador de la zona de marketing. – dijo con una sonrisa de satisfacción.
- Felicitaciones- dijo Alec y Alex asintió
- Gracias
- Y como esta tu familia, Emily? Ya debe de tener algo de 17 no? De seguro esta enorme.- Alex suspiro y tomo una de las fotos del buró, se la entrego a Alec y el disimuladamente la giro para que pudiera verla mejor. Emily tenia el cabello recogido en un moño, los ojos muy pintados. Vestía un atuendo negro con un gran escote..
- La muerte de Effy la marco, dejo de lado los estudios, todo. Por suerte es linda y la aceptaron en una academia de modelaje- dijo Alex como si estuviera molesto con Emily por tomar esa decisión.
- Pero le va bien?- pregunto Alec y Alex asintió
- Perfectamente ahora esta de gira en Milán pero aun así ella tenia mas potencial.
- Y tu familia?
- Mis madre ahora esta en su segunda luna de miel con Peter por eso estoy cuidando su casa. Mis abuelos bueno…. Mi abuelo murió el mismo año que Effy y la abuela hace dos años.
- Oh, lo lamento tanto- dijo Alec
- Esta bien, no te preocupes. Después de todo creo que vivieron una gran vida.
- Pues si, eran grandes personas.
- Mi padre regreso a California apenas supo lo de Effy, se culpa en parte pero no podemos hacer nada para remediarlo. Ahora se fue a África y radica allí aun que casi siempre nos llama o nos manda cartas.

La conversación se amplio algo de 40 minutos mas en los que escuche con atención cuan bien le había ido a mi familia.

- Es grato verte de nuevo Alec, pero porque ahora? Pensé que ya te habías olvidado de nosotros, después de casi 6 años de lo sucedido.
- Eso jamás, Effy significo mucho para mi por eso quería entregarte esto- dijo Alec y saco de su chaqueta el dibujo.- Lo encontré en uno de los cuadernos de dibujo que me regalo Effy, estoy seguro que ella quería que lo conservaras tu.
Alex lo vio por un instante y el rostro se le ilumino en una amplia sonrisa.
- Gracias.



Al salir Alec me abraso con fuerza y no me soltó por varios minutos. Lo necesitaba mas cerca que nunca y así fue, estuvo junto a mi todo ese tiempo que necesitaba recomponerme por lo que había escuchado de mi familia.
- Estarás bien?- me pregunto después de mucho rato en silencio
- a tu lado siempre estaré bien- dije con una ligera sonrisa.
- Me alegra escuchar eso- le sonreí débilmente.
- Quiero ir a ver a mi padre.
- Effy…
- Por favor.- Alec asintió y me abraso.
- Iré a donde tu quieras ir, ya lo sabes. Estoy completamente enamorado de ti y por eso estoy condenado a acompañarte.- dijo el con una sonrisa.
- Oye!- dije frunciendo el seño y dándole un empujoncito. El rió y me volvió a abrasar.
- Sabes que te amo- dijo y me dio un beso en la frente
- Y yo mucho mas, ya lo sabes.
- Y yo los amo a los dos- dijo Teo y nos abraso socarronamente por los hombros.
- Ah lobo! siempre malogras todo- bufo Alec y Teo y yo sonreímos.
- Listos para divertirse de lo lindo en la ciudad de los Angeles!- hablo Teo y levanto una mano hacia el cielo.
- Wuju!!- gritaron Michael y Leo al mismo tiempo
- Listos!- dijo muy animada Ariane
- Entonces que esperamos?- pregunto Nicole y subió a la patilla de la azotea.- la noche nos espera…
Todos nos pusimos al borde del edificio y nos tomamos de las manos. Observe a mi costado derecho y vi a Teo con una sonrisa de oreja a oreja, luego observe a Alec y le di un beso fugaz que hizo que sonriera radiantemente y me apretara un poco mas la mano.
- Entonces listos se a dicho!- grite y todos dimos un paso al frente.
Sin preocupaciones, sin miedos, y sobre todo libres. No solo la ciudad era nuestra ahora, sino nuestras vidas. Teníamos muchos años para disfrutar, vivir mil sensaciones y cientos de aventuras. Libres y sobre todo juntos, como familia.


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"Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.
Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario,
pierdes la alegría y el sentido del resto"

Paulo Coelho


Y con esa frase me despido de Alec Vulturi and you y de todas aquellas maravillosas lectoras que seguían esta historia día a día, en sus altibajos y logros. Solo me queda decir gracias! Por tenerme paciencia, por aguantar mis momentos sin inspiración y los problemas que me hicieron crecer y fortalecerme mas. Gracias por estar todo este tiempo junto a mi, ustedes hicieron que tanto este blog como yo creciéramos.

Es triste despedirse de una historia tan linda y un personaje como Alec pero es lindo saber que a concluido una etapa de mi vida y ahora puedo ver mas horizontes, oportunidades y nuevas aventuras.
Al iniciar esta historia supe que seria la ultima que escribiría sobre Alec. Desde el principio comprendí que solo tendría estos dos meses de vacaciones para terminar este proyecto y así lo hice. Déjenme decirles que no me arrepiento de nada, que las interminables horas que escribí en las noches me encantaron y que estas vacaciones fueron una de las mejores de mi vida. Trate de hacer una historia complicada, que pareciera real, por los sentimientos encontrados, los cambios de humor y los momentos realistas que nos demostraron que no todo sale como lo esperamos y que estos personajes también son humanos y no llegan a ser perfectos. Solo ustedes saben si logre mi objetivo, espero haberlo hecho y espero, de todo corazón que la historia les haya gustado.

Para concluir, esta no es una despedida definitiva ya que, como saben, tengo otro blog y seguiré escribiendo en el, como también en los nuevos proyectos que tengo para el futuro. Esta es solo una despedida al personaje que me hizo crecer tanto como escritora, Alec Vulturi y a las seguidoras que solo leían esta historia.


Las quiero un montón y nuevamente gracias! Espero que se animen a leer Blood Games y que no perdamos el contacto.


Hasta siempre,

Luciana

domingo, 27 de febrero de 2011

Capitulo 34

"Hay momentos en los que una mujer tiene que luchar
y hay momentos en los que debe aceptar que ha perdido su destino,
que el barco ha zarpado, que solo una ilusa seguiría insistiendo..."



Aceptar que en el bosque nos esperaba Ariane, Jane y los lideres Vulturi, nos choco, sobre todo a Michael y a mi. Al instante se formaron dos bandos. Los Vulturi en las afueras del bosque y nosotros detrás del campo de fuerza y pegados al gran muro. Ellos solo eran 10 nosotros éramos 70 pero aun así me sentía desprotegida, insegura. Alec me tomo fuertemente la mano y me sonrío débilmente para que me sintiera mas segura pero era imposible con ellos allí.
- Están de nuestro lado- me animo
- Jamás estarán de nuestro lado- dije bajito y mire a Faris que ya se acercaba a nosotros junto a Luang.
- Ya era hora de que llegaras- dijo Faris y le dio una palmada en la espalda.- ahora yo me encargare del resto.- hablo, hizo una seña a Teo y Luang y el salieron de la protección del campo. Fruncí el ceño algo confundida pero luego entendí que Faris ya lo había visto en sus visiones.

Nos quedamos un tiempo interminable en silencio. Esperando cual quier movimiento en falso para que pudiéramos acabar con los Vulturi de una vez por todas, pero ese momento jamás llego. Marcus le dio la mano a Faris en son de tregua y así inicio definitivamente la alianza para acabar con el aquelarre de Melrose.

- Tu hermana?- le pregunte a Alec antes de que nos acercáramos a los Vulturi- te hizo esto?- le pregunte, viendo con una ojeada rápida los golpes de su cara y el traje roto. Alec sonrío y asintió con la cabeza.
- Creo que era necesario
- Como puedes decir eso? Te dejo totalmente…
- Necesitaba desfogarse Effy- dijo el y me acaricio el rostro- además estoy bien y sobre todo ella esta bien con migo.
- Y con los demás? y con Michael?
- No quiere verlo ni en pintura. Siente mucha culpa, jamás había visto a mi hermana así pero creo que esta bien. Digo, ahora parase mas humana.- dijo Alec y me dio un beso mas en la frente.
- Y esa tal Ariane?- pregunte disimuladamente pero le clave la mirada a esa tipa horrible que nos miraba con tristeza. Alec sonrío pícaramente.
- Celosa?- pregunto y yo negué tajante con la cabeza- me gusta cuando te pones celosa, frunces el seño- dijo el con una sonrisa y me dio otro beso.

Era como si estuviéramos en otro lugar, Alec parecía ajeno a todo lo que pasaría a continuación. Se comportaba normal, hasta burlonamente y eso me asustaba un poco. Ahora entendía que Alec quería que todo se viese distinto de cómo era en realidad, menos serio aun que los dos sabíamos que no seria así.

- Sabes que te amo a ti y si tengo impregnado su aroma en mi ropa es por que ella me levanto cuando Jane me dio una paliza.- dijo el y me abrazo fuerte. Ya estábamos a casi 10 metros de los Vulturi así que tuvimos que callar.
- Querida Effy- dijo Aro con una macabra sonrisa.- es bueno verte de nuevo, la ultima vez solo fue un instante.
- Cierto, hola Aro- dije con frialdad, mire a Marcus y lo salude con la mirada y de la misma manera salude a Caio. Busque con la mirada a algunos conocidos, como Nicole o Demetri pero solo me tope con novatos que no conocía, con Jane que estaba casi alejada de todos y Ariane que revoloteaba a su lado sin podernos mirar a los ojos.- donde están los demás?
- Ya están en camino a Pripiat.- hablo Marcus con tranquilidad
- Pensamos que seria buena idea reconocer el territorio antes de atacar- hablo Aro. Asentí con la cabeza en silencio y no dije mas nada.

Las horas pasaron rápido. Faris se encargo de organizar a todos los hijos de la luna para la batalla mientras que, los Vulturi esperaban pacientes en la sala central, siempre rodeados por Teo que los observaba con sigilo y sin confiar ni un solo instante. Jane paraba callada a un costado, fría y seria como siempre, prefería mantenerse al margen hasta la pelea.

Ya era casi medio día y todos estábamos preparados. Los hijos de la luna inexpertos no irían a la batalla, la mayoría de mujeres no guerreras se quedaría y también dos de los mas ancianos. En total solo irían 30 hijos de la luna. Una cantidad razonable para un grupo tan pequeño.

El viaje hasta Pripiat por el bosque nos tomo todo el día ya que, aun los hijos de la luna no se podían transformar por completo y eso ralentizaba nuestro paso. Al llegar ya eran las 9 de la noche, la luna estaba en lo mas alto del cielo y la transformación de los lobos comenzó. Vi como el cuerpo perfecto de Teo se transformaba en un lobo gigante de pelaje marrón. El pánico me recorrió el cuerpo como un duchazo de agua fría. El momento estaba por llegar, uno de los dos moriría, Alec o Teo. Talvez yo moriría y hasta este momento no había comprendido la gravedad de la situación. Me solté de la mano de Alec.

- Vuelvo enseguida- le dije a Alec que solo asintió con la cabeza. Camine hacia Teo que estaba a punto de unirse a la gran manada y lo tome de una de esas grandes patas marrones.- espera…- hable bajito. El lobo volteo el rostro y me miro algo sorprendido. Sabia que no podía hablar en ese estado y prefería que fuese así. Lo abrase como pude ya que su tórax era demasiado grande.- cuidate, cuidate mucho.- apenas dije eso me aleje de el y regrese con Alec. Sin esperar nada a cambio, solo necesitaba decirle eso para estar bien, para que no me faltara nada si me pasaba algo.
- Que hiciste?- me pregunto Alec con el ceño fruncido
- Le pedí que se cuidara- dije con una ligera sonrisa
- Hay algo que no me hayas contado?- pregunto Alec con una ceja levantada. Que le había hecho pensar eso? Trate de tranquilizarme antes de responder y poder negar todo convincentemente. Ahora no era el momento para que Alec se entera de quien era mi tua cantante. Jamás seria el momento pero si salía de esto se lo diría de todas maneras.
- Nada Alec, solo quiero que se cuide por que no quiero que muera igual que todos.- dije y lo abrase.
- A ti no te pasara nada, yo te protegeré. Lo prometo.

Y yo a ti aun que la vida se me valla en ello.- pensé- estaba decidida, lo defendería con todo, dijera lo que dijera Faris siempre estaría al lado de Alec y lo defendería. Esta noche ni Teo ni el morirían, era una promesa que cumpliría pase lo que pase.

Luang rompió el campo de Melrose que nos separaba de la ciudad. Recordé mi visión del futuro cuando toque el libro de da Vinci así que conduje a un grupo hacia el edificio central. Nos habíamos separado en 4 grupos integrados por vampiros y lobos. El primer grupo se encargaría de resguardar la zona para que nadie pudiera salir. El segundo grupo se encargaría de las personas secuestradas en la parte de los sótanos y de los vampiros esclavos. El tercer grupo se encargaría de atacar a los reclutas y los cazadores, no habría ningún sobreviviente o rehén. Y el cuarto grupo, en el que me encontraba yo y los mas poderosos como Teo, Faris, Luang, Aro, Marcus, Caio, Jane, Leo y Alec.
Subimos rápidamente las escaleras y sentí con mucha claridad los aromas familiares. Los tres hermanos da Vinci, Melrose y Sebastian estaban arriba con otros 7 vampiros. Me tense al instante, la adrenalina comenzó a correr por mi cuerpo y solo deje que mi instinto se apoderara de mi. Tome la delantera junto a Faris y rompimos la puerta de madera con un solo golpe certero, tan fuerte que las astillas cayeron por doquier pero ya no importaba eso, ya no importaba nada, solo lo que estaba delante nuestro. Los Serpens Servi ya estaban muy bien ubicados en una línea horizontal y al vernos entrar simplemente se lanzaron a nosotros con sus dagas, espadas y demás. Sentí un choque fuertísimo en el abdomen y descubrí que era Sebastian lazándome a una de las columnas que choco con migo y se resquebrajo por completo.

- Pensé que ya había acabado con tigo- dijo Sebastian con una sonrisa macabra. Me levante como pude y lo mire directamente los ojos.
- Gracias por la grata bienvenida- dije limpiándome la ropa y poniéndome en guardia.- esperaba algo mas de ti- dije y me lance a el con todo mi cuerpo. No me importaba si un día lo considere casi mi hermano, ahora solo queria que pagara por todo lo que me hizo.
- Me mataras? Ya sabes matar?- pregunto con sorna Sebastian
- Si! Aprendí nuevos trucos- dije y le mordí con todas mis fuerzas el cuello haciendo que Sebastian gritara de dolor, nunca creyó que lo haría pero allí estaba yo matando por el bien de Alec. No quise prolongar mas su agonía. Serré los ojos y con todas mis fuerzas rompí su cuello con las manos, que crujió con fuerza. Arranque la cabeza con repugnancia y la lance lejos. Hasta ese momento solo habíamos existido Sebastian y yo. Estaba tan concentrada que no me di cuenta de mas. Cuando vi ahora el panorama de la situación descubrí que perdíamos por que ya todos utilizaban sus dones. Escuche un grito entrecortado y desgarrador. Gire la vista para ver de quien provenía y vi exactamente en ese momento como Melrose decapitaba a Luang. Me sonrío con esa calidez que ahora me producía repugnancia.
- Luang- dije con dolor y sin poder mirar su cuerpo sin vida
- Has crecido tanto, quien pensaría que tu matarías a el pobre de Sebastian que moría de amor por ti- dijo con malicia y comenzó a acercarse.
- El era igual que tu, sin corazón, sin escrúpulos.- dije con dureza y comencé a retroceder poco a poco.- era un monstruo
- No- dijo negando con la cabeza con tanta tranquilidad- casi se mata él solo, por haberte herido, era débil. Estaba segado por el amor, pero yo no estoy segada Effy- hablo ella y me tomo del cuello. Estaba paralizada, sus palabras, la muerte de Luang, el matar a Sebastian. Todo me había dejado inmovilizada y sin saber que hacer. Escuche un grito desgarrador, casi como un gruñido o un aullido. Vi en un abrir y serrar de ojos como Faris se lanzaba a Melrose y me la quitaba de encima.
- Alec!!- grite desesperada y comencé a buscarlo a pesar de todo el alboroto que se había formado. Habían llegado mas vampiros cazadores y mas lobos. Se estaba librando una gran batalla allí pero yo solo quería ver a Alec.
- Vas donde tu noviecito?- pregunto la voz de Vladimir – o dire novios?- pregunto nuevamente
- Donde están!!
- Aquí, junto a mi, a punto de morir.- dijo Vladimir nuevamente.
- No, no! – grite con fuerza
Trate concentrarme lo mas que pude y sentí el aroma de Teo, tan fuerte que supe al instante que era su sangre, se estaba derramando su sangre. Me deje guiar por el olfato. Estaba a punto de llegar a la puerta de incendios cuando un gran cazador vino a mi. Lo reconocía por que el siempre acompañaba a Sebastian en sus misiones. Me miro con sed de venganza y se abalanzo sobre mi con una gran espada de diamante. Lo esquive por poco pero no perdió el tiempo y me dio una certera estocada en las costillas. La espada entro rápidamente y se quedo dentro de mi. Caí de rodillas pero jamás deje de mirarlo, el hombre me sonrío con malicia y saco la espada con rapidez para decapitarme con esa misma. Pero no me daría por vencida, no, tenia que salvar a Alec me lo había prometido. Sin pensarlo dos veces me pare de un brinco y salte con la boca abierta, directamente a su garganta. Sentí como otra estocada entraba a mi estomago pero no pare. Lo decapite con los dientes y el hombre cayo al suelo ya sin vida. Me quede un rato encima suyo, recaudando todo el valor para poder levantarme y quitarme esa espada que había traspasado mi tórax. Me pare con cuidado y con mucho dolor me quite la espada con las dos manos. Tambaleé un poco pero no me di por vencida. Camine a tropicones por las gradas de incendio, siguiendo la sangre de Teo. llegue hasta la puerta de una azotea que jamás había visto. La abrí con cuidado y temor. Descubrí a los tres hermanos da Vindi allí, Anastasia tenia muy bien sujetado a Alec mientras Evangeline le metía una y otra vez una daga en su torso desnudo. Alec ya ni podía gritar, no tenia fuerza para nada. Vladimir tenia a Teo inconsciente agarrado del cuello. Estaba en forma humana y tenia gran parte del cuerpo ensangrentado.
- Déjenlos!- grite con desesperación por la horrenda ecena.
- Hera hora de que llegaras para el gran final!- pensó animado Vladimir y le hinco los dientes a Teo en el cuello.
- No!!!- grite y corrí hacia ellos. Evangeline dejo de atacar a Alec y vino hacia mi
- No vas a poder hacer nada en ese estado tan patetico- dijo observando lo débil que estaba- olvídalos, únete a nosotros- dijo entregándome la mano.
- Jamás- grite y fui contra ella. La lance al piso pero estaba tan débil que ella controlo la situación muy rápido. Me estrello contra el suelo con mucha fuerza y me sonrío con malicia.
- Idiota!- grito y levanto la daga para matarme.- pagaras por lo que nos has hecho.

Hay momentos en los que una tiene que desistir, saber que perdió, que ya nada se puede hacer. Nos habían derrotado. Alec estaba prácticamente sin vida, Teo estaba a punto de morir y yo, yo ya estaba muerta. Observe por un instante a Alec que parecía inconsciente por todo el dolor que debía estar sintiendo. Mire por ultima vez a Teo. Vladimir de seguro ya estaba por acabar con el pero entonces algo inesperado sucedió. Vladimir dejo de beber y se quedo tieso. Evangeline me miro a los ojos y también se quedo quieta, como una estatua.

- No, no puede ser!- grito Anastasia. Soltó a Alec que callo sin hacer resistencia y choco fuertemente con el suelo. Evangeline se separo de mi. Indecisa por seguir a su hermana o matarme primero. Vladimir soltó a Teo que aun tenia el corazón latiendo débilmente.
- Melrose, Melrose no pueda estar muerta- hablo por primera vez Vladimir y salió corriendo de allí. Evangeline me miro con dolor. Tomo la daga y me la lanzo al cuello. Sentí una gran presión que me impedía hablar, un dolor insoportable que llenaba todo mi ser pero aun así debía de ser fuerte. Con una mano me quite la daga que mas que aliviar el dolor lo empeoro considerablemente. Me pare a tropicones y camine hacia Teo como un zombi.
- No te mueras- dije con la voz rasposa mientras caía de rodillas a su costado- por favor, no te mueras.- pedí
- Muérdele- dijo Alec en un susurro casi inaudible.- con la ponzoña de dos vampiros diferentes será mas rápida su transformación- dijo con dolor.
- Alec…
- Hazlo…- dijo el, sus ojos se serraron y su cabeza choco con el suelo, con un golpe sordo y fuerte.

Observe a Teo por un instante. Con los labios amoratados por la falta de sangre y las múltiples heridas que lo habían dejado tan débil. No sobreviviría a la transformación sino le daba mas ponzoña. Lo lamento- pensé mientras mordía su yugular y succionaba con avidez. Nunca había bebido algo tan delicioso, nada se comparaba a esto. Serré los ojos y me deje llevar sin mas pero en ese momento apareció solo una persona que podía superar todo, Alec. Me separe bruscamente de Teo que ya comenzaba a respirar agitadamente, había funcionado, se estaba transformando. Me arrastre hasta Alec y lo tome en brazos.

- Alec?- pregunte en un susurro pero no respondió.- Alec por favor…

Lo zarandee un poco pero no mostró signos de vida. Las fuerzas comenzaron a irse de mi cuerpo. Esta era la forma en que un vampiro se moría? el cuerpo comenzó a pesarme como nunca lo había hecho y entendí que talvez así era como dejaría esta vida. Me recosté al costado de Alec con las pocas fuerzas que me quedaban. Abrase su cuerpo semi desnudo, cubriendo con amargura las heridas que le había dejado Evangelin y me deje llevar por la oscuridad... Te amo. Pensé antes de rendirme por completo a las tinieblas.




El cielo comenzó a aclarar, había sido una noche muy dura pero ya habia amanecido, por fin todo había acabado.

- Que haremos?- pregunto una voz vagamente familiar.
- Llevarla, un pacto es un pacto- dijo otra voz algo mas fria y seria.
- El trato no era con ella sino con el- dijo otra voz que ahora si pude reconocer, Marcus. Los Vulturis estaban alli, hablando de nosotros.- esta muerto- prosigio.
- Los vampiros no pueden morir de esa manera, es ilógico- dijo Cayo
- Las dagas de diamante nos hieren tanto como si fuesemos humanos. Esta muerto- anuncio Aro y senti como se alejaban los tres de allí.

No puedes estar muerto Alec, no puedes. Pense y trate de abrir los ojos pero esta vez no podia. El dolor volvió a innundarme junto a la pesades de mi cuerpo y otra vez me deje llevar, esta vez para siempre. Para que existir si mi razón de vivir?


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Comunicado:

Mi cbox se ha malogrado, no se como pero ya no cargaba así que puse otro pero en este tampoco podía escribir así que decidí sacarlo U.U. Es una lastima por que se que muchas me comentaban allí, sobre todo Gaby =) así que les pediría que por favor si quieren comentar o decirme lo que ustedes quieran, lo hagan por aquí. Esta programado para que cualquier persona, incluyendo anónimos sin cuenta puedan escribir.

Saludos

Lu!!