sábado, 16 de abril de 2011

Capitulo 2- Fire Girl

Comencé a recobrar la conciencia lentamente. Sentí, antes de abrir mis ojos, que estaba echada, trate de mover los brazos con cuidado pero los tenia apresados y mis manos estaban en algo extraño, húmedo, frío y además pegajoso. Donde estaba? Abrí con mucho temor los ojos y descubrí que estaba en un carro. Aun no había amanecido pero no faltaba mucho para hacerlo, el alba ya se dejaba ver a pesar de que las lunas eran oscuras.

- No creo que este al tanto de todo lo que pasa Leo, parece muy confundida.
- Su madre era igual David, no te dejes llevar por ese rostro asustado- hablo Leo con mucha seriedad y volteo a verme. – veo que ya despertaste- dijo con una ligera sonrisa molesta.
- Déjenme por favor, yo no he hecho nada, enserio que no.- hable rápidamente presa del pánico de estar atrapada con dos muchachos que no parecian precisamente amigables.
- No te vamos a hacer nada Alice- hablo tranquilizadoramente David que volteaba y me miraba con una ligera sonrisa.
- Corrección, David no te va a hacer nada pero yo si, a menos que digas todo lo que quiero saber, donde esta tu madre?
Extrañamente lo que dijo me hirvió la sangre, estaba muy segura que decía la verdad pero a pesar de eso tenia muchas ganas de retarlo, nadie hablaba de mi madre, menos el. Trate de sacar las manos de ese extraño gel sin que se dieran cuenta pero era obvio que David estaba observando cada uno de mis movimientos.
- Alice, lo lamento pero no vas a poder safarte del gel, es por nuestra protección.
- Protección de que!- grite- yo soy la que esta en peligro no ustedes.
- No jodas! No nos vamos a comer tu cuento niña fuego, así que habla ya, donde esta tu madre!- grito Leo ya sin nada de paciencia.
- Que no se!! Mi madre jamás me ha criado, nunca!!! Ni siquiera la conozco!- grite furiosa y con lagrimas en los ojos.
- Mientes!- grito Leo
- Que no!- dije ya llorando
- Vasta Leo, de seguro dice la verdad. – dijo David que le ponía una mano en el pecho para que se calmara. Leo me fulmino con la mirada y se sentó mirando al frente nuevamente, estaba furioso. David fajo del carro pero solo fue para cambiarse al lado trasero, junto a mi.
- Sabes que no es bueno drogarte?- pregunto David con tranquilidad mientras me sacaba los cabellos de la cara. Lo evite con hostilidad y lo mire con odio. Que pretendía? Hacerse el bueno mientras me raptaba?- ya se, se que no quieres decirnos nada y probablemente nos odias pero créeme que estamos de tu lado.
- Ja! De mi lado, hazme el favor. Me están raptando y están de mi lado? Ese tipo casi me ahorca hace un rato y estan de mi lado!?- pregunte levantando la voz cada vez mas fuerte.
- Eres un peligro Alicia! Que querías que hiciera? Dejar que quemaras a gente inocente así como así?- pregunto Leo que nuevamente me miraba con esos ojos tan penetrantes.
- Que…que le paso a Libby?- pregunte con la voz entrecortada, llena de miedo
- Quemadura de segundo grado… te parece poco?- pregunto Leo con tanta amargura y malicia que dolió.
- No…- hable en un susurro. Había dañado a Libby pero aun no entendía como.
- Estará bien Alice, estará bien- hablo David y trato de tocarme pero yo me aleje y me apoye en la puerta hecha un ovillo, las lagrimas caían por mis mejillas pero no importaba, era un monstruo, había dañado a Libby.
- Como?- pregunte- como pude hacerle eso?
- En verdad no lo sabes?- pregunto Leo sin poder creerme aun
- Que no Leo, que no se nada- dije ya rendida, aun con la imagen de Libby gravada en mi memoria como una cicatriz que jamás desaparecería de mi mente. David y Leo suspiraron al mismo tiempo aun que el suspiro de Leo parecía mas un bufido de molestia que otra cosa.
- Dile tu que yo prefiero no hablarle- dijo con frialdad.
- Nosotros pertenecemos a la raza Anastie. Humanos especiales que pueden canalizar el fuego a su antojo. Supongo que te diste cuenta en el callejón…
El fuego en la mano de Leo, la llama que creo David al no reconocer a su amigo. Ahora todo cobraba sentido aun que me parecía tan descabellado como decir que las brujas y hadas existían, necesitaba pruebas.
- No te creo, todo fue causa de los cristales que consumí- David negó tranquilamente con la cabeza pero Leo no fue tan paciente. Escuche su habitual Clic y una llamarada se sitúo en su mano. Como un felino volteo a verme aun con la llama en la mano. El fuego parecía cobrar vida en su mano, era como si la llama y el fueran uno solo, la movía entre los dedos y el fuego no le quemaba, mas bien parecía que le hacia bien.
- Necesitas mas pruebas niña?- pregunto Leo y yo me quede atónita, no sabia que decir.
- Yo también soy una de ustedes?- pregunte después de unos segundo en los que me costo asimilar todo lo que ocurría.
- No, tu eres la elegida, hija de Fox Morgensten.- hablo David con seriedad, se acerco mas a mi y me tomo de los hombros, mirando solo mis ojos.- Alice tu puedes crear fuego, nosotros no.
- Solo lo canalizamos, por eso los encendedores- hablo Leo mientras con un solo movimiento rápido apagaba la llama de sus manos.
- Vaya…y por que me buscan?
- Que no es obvio?- pregunto Leo
- Para mi no- hable con su mismo tono de voz cortante.
- Creímos que estarías con tu madre.- hablo David que fulminaba con la mirada a Leo- la necesitamos.
- Para que?
- Eso no es asunto tuyo mocosa!- bufo Leo
- No me llames mocosa y claro que es asunto mío sino no estaría aquí- dije tratando de mostrar mis manos.
- Te atrapamos para que nos digas donde esta tu madre no por que precisamente te queremos a ti. Aun no nos sirves eres muy….inexperta.
- Pues entonces déjenme salir, ya se dieron cuenta que no les sirvo. No conozco a mi madre, juro que jamás la he visto.
- Estas segura Alice? Nada?
Pregunto y yo negué rotundamente con la cabeza, no había conocido a mi madre, estaba muy segura de eso pero…
- Habían unas cartas negras- hable rápidamente- llegaban cada fin de mes, con algo mas de dinero además de el que les da el gobierno a mis tutores.
- Tenia remitente, algo?- pregunto David.
- No, solo eran negras pero dejaron de llegar hace unos meses.- hable y la voz se me entrecorto. “Y los golpes comenzaron a llegar” pensé pero preferí no decir nada. David y Leo cruzaron miradas por un instante.
- Necesitamos esos sobres, de seguro que Lilian puede descubrir algo- hablo David.
- Lilian, hace mucho que no veo a Lilian - dijo pensativo Leo
- Ahh vasta de ponerse sentimental, el tiempo corre Leo. Ya te lo explique antes, los cazadores me han seguido el rastro y de seguro que están cerca- hablo David.
- Demasiado cerca querrás decir- Hablo Leo mientras hacia una seña para mirar al frente. Trate de observar lo que era o quienes eran y lo que vi me helo la sangre.

Estábamos a unos 300 metros de mi casa, era una zona pobre llena de condominios totalmente iguales, apretujados uno contra otro. La sombra de uno de los edificios tapaba nuestro automóvil y dejaba ver con claridad todo lo que estaba por ocurrir en el exterior. Un carro negro y grande paro al frente de mi condominio. De el bajaron 4 personas, vestidas también de negro pero muy formales para estar en un lugar como este.
- Que van ha hacer?- pregunte en un susurro mientras veía como esos hombres subían las gradas hacia mi apartamento.
- Te van a buscar.- hablo David sin verme, solo observaba lo que estaba pasando delante nuestro.
- Hay algo que no me han dicho, quienes son ellos? Por que me quieren?- hable algo exaltada.
- Shuuu cállate. No nos pueden ver. Son demasiados.- hablo Leo concentrado.
- Mi familia!- grite al ver que habrían la puerta de mi piso con brusquedad.
En ese momento no me importo si mi tutor me pegaba o si la alcohólica de mi tutora solo me quería por el dinero que recibía, no podía dejar que les hicieran daño, no por mi culpa. Sentí la misma sensación que tuve al pegar a Libby, la sangre me hirvió, la furia y la impotencia por no poder mover mis manos se hizo casi imposible de controlar. Sentí como el gel simplemente hervía entre mis manos y después de un segundo ya tenia mis manos completamente liberadas. Sin pensarlo dos veces y al ver que David y Leo estaban tan concentrados en los movimientos de aquellos hombres saque el seguro de la puerta y con un rápido movimiento la abrí y salí corriendo de allí.
- Mierda, Alicia!- grito Leo pero no me detuve, seguí corriendo a casa, ha hacer cual quier cosa para que esos hombres no dañaran a mi agrietada familia.
Subí las gradas rápidamente, tropéese pero aun así ni Leo ni David me alcanzaron o talvez ni siquiera me seguían. Vi la puerta rota de mi casa y sin esperar ni un solo minuto entre con desesperación. El pequeño comedor estaba vacio pero las cosas estaban por todos lados, era obvio que había existido una especie de forcejeo. Fui a las habitaciones, una por una y no había nadie, hasta que llegue al cuarto de Frank, mi tutor.
- Frankie? Pregunte en un susurro al verlo aun estaba recostado en la cama. Frankie?- pregunte otra vez y con algo de desconfianza me acerque a el.
Lo gire cuidadosamente y lo que vi me aterrorizo. El gordo Frankie estaba echado, su cuerpo estaba muy frío, prácticamente helado y sus ojos….sus ojos estaban completamente vacíos. Dos cuencas negras y un gesto de horror y dolor se había quedado plasmado en sus facciones. Frankie había muerto. Me tape la boca para no gritar por el miedo que sentía ahora, di unos pasos para atrás antes de salir corriendo de allí con dirección a mi habitación.
- Anika! Anika!- grite sin importar que me escucharan. Estaba segura que aun mi madre sustituta seguía viva.
Entre a mi habitación y me encontré con los cuatro hombres vestidos de negro, tres de ellos buscaban entre mis cosas como locos y el otro tenia a Anika cogida del cuello. Mi tutora luchaba por su vida mientras el hombre le quitaba la vida poco a poco con sus manos.
- Déjala en paz!- grite con fuerza. Los 4 hombres giraron algo sorprendidos. El hombre que sujetaba a Anika, me miro con una mirada llena de odio.
- Tu madre nos dijo que estarías aquí, me pregunte a que hora vendrías- hablo con calma y soltó a mi tutora que jadeaba sin poder decir mas mientras frotaba su cuello magullado.
- Que quieren?- pregunte con miedo. Después de todo, esta no había sido una brillante idea de salvataje, los hombres ya me tenia atrapada.
- Venimos a protegerte querida Alicia.- hablo el que parecía el líder. Era alto, tenia el cabello oscuro , ojos claros y una rara cicatriz de quemadura en su mejilla derecha.
- Han dañado a mi familia, eso no es protección- hable con temor y odio. El hombre saco de su bolsillo izquierdo un encendedor totalmente negro y lo abrió con tranquilidad
- No era tu familia, tu madre nos dijo que ellos te lastimaban, tenían que pagar- hablo y luego todo ocurrió muy rápido.
El clic del encendedor sonó. La mano derecha de aquel hombre se ilumino con una llama totalmente azul y en tan solo un instante se la lanzo a Anika sin ni siquiera mirarla. La llama entro por los ojos de mi tutora, la mujer grito de dolor mientras la llama consumía todo a su paso. El golpe sordo de su cuerpo contra el suelo me hizo dar cuenta que Lilian acaba de morir.
- No- dije negando con la cabeza y dejando que las lagrimas cayeran por mis mejillas. Esto no podía ser posible, esto no estaba pasando.
- Si querida Alicia, es momento de que vengas con nosotros- hablo aquel hombre y me entrego la misma mano con la que acaba de matar a Anika.
- Jamás será tuya Milos!- hablo Leo que entraba a la habitación y se ponía en forma protectora delante mío.
- León- hablo con repugnancia Milos pero una sonrisa se formo en su rostro.
- El que viste y calza- dijo con burla Leo y prendió su llama de fuego rojo.- aléjate de Alicia ella es nuestra.
- Ja! Tu sabes muy bien que eso es mentira, que si nosotros no veníamos iban a venir otros para apropiarse de ella. Ustedes Anastie no están preparados para esta guerra.
- Y ustedes tampoco hijos de Feuer – hablo David que ya se ponía en guardia al costado de Leo.
- Dos contra cuatro, es un tragedia que tan buen guerrero como León acabe así… Lastima- concluyo Milos con una sonrisa arrogante. Los cuatro hombres prendieron sus llamas azules. Parecían mas poderosas, fuertes y fulminantes.
- No estamos solos- hablo David con una sonrisa y Leo lo miro con algo de desconcierto a lo que David dijo sin sonido alguno y solo con los labios: “Lily”

Las ventanas de mi habitación se rompieron con un fuerte estrépito, de una pequeña lata comenzó a salir un fuerte gas que comenzó a nublar todo. Sentía que el aire se me iba de los pulmones. No podía ver nada solo escuchaba gente toser, a Milos gritando pero ni siquiera entendía que.
- Alice, no te sueltes de mi mano- dijo David. Me aferre a su mano mientras corríamos por el pasillo. El pasillo estaba lleno de ese extraño gas y a mi me faltaba el aire cada vez mas y mas. Salimos del departamento y el oxigeno entro a mis pulmones aliviándome la asfixia que tenia pero aun así no paramos de correr. Bajamos las gradas a toda prisa y ya abajo descubrí que nos esperaba una minivan negra con la puerta abierta. Trate de resistirme pero alguien detrás mío me empujó con fuerza para entrar al carro.
- Que entres Alicia, no tenemos todo el tiempo- hablo Leo. Entre a trompicones al auto y las puertas se serraron detrás de nosotros.
- Acelera Lilian, acelera!- grito David y el carro se puso en marcha. Trate de observar quien iba al volante y lo que vi prácticamente me dejo embobada.
- Ella es solo una niña- hable con jadeos
- Solo una niña?- pregunto ofendida mientras me miraba por el espejo retrovisor.
- Prefiere que le digan adolescente- se burlo Leo mientras se recostaba en la parte trasera de la minivan sin asientos. Solo tenia un colchón, había algo de ropa tirada por los alrededores y olía a Leo.
- Este es tu hogar?- pregunte un poco mas calmada y algo desconcertada
- Temporalmente si- dijo Leo
- Y la niña es?- pregunte
- Nuestra hermana, Lily- dijo David mientras se recostaba al costado de Leo.
- no entiendo nada….- dije un poco confundida.- según lo que escuche no veías hace mucho a Lilian como es que ahora ella esta acá?
- Es cierto que no nos veíamos- dijo ella.- el ha estado aquí desde hace medio año siguiendo la pista de la elegida y David y yo recién llegamos hace unas horas para…- dijo Lilian y antes de terminar de hablar giró bruscamente el carro hacia la derecha cosa que hizo que me golpeara fuertemente con la puerta.
- Auch!- me queje mientras me agarraba la frente.
- Apenas los pierda tendrás que tomar el control Leo.- dijo Lilian con entusiasmo en la voz.
- Obviamente- hablo Leo que se pasaba al asiento del copiloto
- Alice? Estas bien?- me pregunto David y me ayudo a llegar al colchón.
- Solo muy cansada. eso es todo- dije tratando de que sonara convincente cosa que no era cierto. Estaba destrozada.
- Ahora estas a salvo- dijo en un susurro- será mejor que descanses, va ser un largo viaje.
- A donde vamos?- pregunte con la poca fuerza que me quedaba
- A Londres, hogar dulce hogar- dijo Lilian mientras aceleraba con todo.

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Aquí les dejo el segundo capitulo =), espero que les guste. Como verán el blog ya esta totalmente renovado y la protagonista es Demi Lovato. Se que muchas de ustedes querían a gente nueva pero también la gran mayoría a preferido a Demi. Y bueno la verdad es que creo que Demi será algo así como mi protagonista siempre xD. En fin, también les quería decir que después de mucho u.u, ya puse un fragmento de el ultimo capitulo de Alec y Mía, prometo que esta vez tendrán que esperar menos para leer lo que falta por que ya me puse al corriente con esa historia, ya recordé como es Mía y como son los demás =D. A las que esperaron con paciencia, muchísimas gracias!


Lu!!


Comenten C=

domingo, 10 de abril de 2011

Capitulo 1 - Fire girl


Todo inicio una mañana de otoño, en la escuela publica de “Bristol Helmester”. Había llegado tarde a clase de geografía y tuve que sentarme en la ultima fila del largo salón, justo en una esquina. No veía ni una pizca de lo que el profesor explicaba en la pizarra pero realmente tampoco estaba decidida a prestar mucha atención. El pómulo izquierdo aun me ardía y la herida del labio inferior dolía mucho. Aun así, prefería aparecer en la escuela con los golpes a quedarme en casa y seguir recibiéndolos. Me puse la capucha ploma y oculte mi rostro para que nadie me reconociera. Recosté mi cabeza en la mesa y me deje llevar por el cansancio, ya no tenia fuerzas para seguir soportando lo que sucedía, ya no tenia fuerzas para vivir una segunda vida en la escuela donde mi familia era perfecta, igual que mis amigas y mi actitud, yo no era así y ya no quería serlo mas.

Los alumnos estaban en completo silencio, escuchando tranquilamente la voz del profesor. Habían algunos susurros pero era lo habitual, escuche el sonido de los lápices, los gritos que venían del patio y entonces el clic – clic. Otra vez, clic- clic. Levante levemente la cabeza, reconocía ese sonido a la perfección por que yo también tenia un encendedor de ese tipo pero jamás hubiera tenido la osadía de sacarlo y jugar con el en plena clase. Observe fugazmente para atrás y vi al que tenia el encendedor. Era la primera vez que veía a ese muchacho, totalmente rubio y con una mirada seria e indiferente. Vestía de negro y al parecer no le importaba nadie en absoluto, en sus manos llevaba el encendedor mas raro que había visto en mi vida. Estoy segura que podía ver como las llamas pasaban de su mano a al encendedor parsimoniosamente.

- Señor Herion!- grito el maestro con fuerza y yo trate de ocultarme otra vez.
- Si?- pregunto aquel muchacho con total arrogancia.
- Le recuerdo que se encuentra prohibido fumar en este establecimiento.
- Yo no fumo.- dijo el joven con insolencia.
- Entonces entrégueme ese encendedor- dijo el maestro alargando la mano. Con un movimiento casi felino el joven lo guardo en su bolsillo y esbozó una sonrisa retadora.
- No- respondió, hubo un silencio incomodo y tenso. Preferí no voltear para observar al muchacho y luego escuche un fuerte puertazo. El profesor carraspeo, salio por la puerta delantera y no escuche mas.

Desde ese día Leo Herion se hizo una leyenda entre todos los muchachos. Era muy misterioso, nunca andaba con nadie a acepción de su novia Libby. Y para mi todo cambio también, mi vida se hizo insoportable, los golpes comenzaron a ser mas frecuentes en casa, mis amigas me dejaron de hablar a consecuencia del baile de fin de otoño, ahora estaba sola, siempre sola, metida en la música, fumando o escribiendo, lo único que sabia hacer bien.

Ya han pasado casi 4 meses, ahora la gente comienza a olvidar la chica que fui, la siempre popular Alicia Linch, mejor amiga de Libby Pavasqui, ahora soy una mas del montón, que tiene que tener el perfil bajo, que tiene que pasar desapercibida por ser odiada por Libby. Créanme cuando digo que si Libby te odia, puede lograr que tu vida sea un misero infierno. El por que me odia es muy simple. En la fiesta de otoño ella tenia un hermoso vestido color perla pero lamentablemente era igual al mío. Se puso furiosa igual que yo y extrañamente su vestido comenzó a arder. Todos me culparon por ese accidente y desde ese día, ella me odia igual que sus nuevas secuaces. Por otro lado esta Leo que desde el incidente esta con ella, protegiéndola casi siempre.

- Alicia deja de escribir en tu estúpido diario y de una vez por todas ponte el buzo- hablo Clarisse. Una muchacho con la que últimamente había hablado en el almuerzo y en la hora de deporte.
- Ya va, ya va.- dije metiendo mi cuadernillo a la mochila, sacándome el pantalón y poniéndome el horrible short, demasiado suelto para mi gusto.
- Hoy toca voley así que mucha suerte- hablo rendida Clarisse antes de salir.
Genial! Pensé mientras veía quienes eran nuestras contrincantes, todo el grupo de Libby, listo para atacarme. Libby me sonrío perversamente con sus labios rosados. El juego inicio, no soy muy buena en los deportes, solo me defiendo golpeando la pelota, ni siquiera se en que dirección va. El juego estaba por terminar sin ningún gran contratiempo hasta que me toco sacar. Me dieron la bola, resé que pasara la malla y que todo esto terminara pronto. Paso la malla , si, pero nada termino. La estúpida bola golpeo la cabeza de Libby con fuerza y la mando al suelo con brusquedad haciendo que muchas rieran mientras sus amigas trataban de ayudarla. Vi la cara asustada de Clarisse y supe que era tiempo de huir. Me metí al vestidor sin ni siquiera ver el estado de Libby, me vestí lo mas rápido posible, aun no entraba nadie de aquel grupo y todas las otras solo me miraban y cuchicheaban entre si cosa que me preocupo de sobremanera. Tome mis cosas y al salir me encontré con todo ese grupo, esperando por mi. La entrenadora no estaba para salvarme, solo yo y las 8 muchachas que ya me estaban rodeando. Me prepare para el confrontamiento, suspire y suplique a Dios de que fuera rápido por que no tendría con que defenderme.

- A donde vas?- pregunto Libby con indiferencia
- Lo lamento, en verdad Libby, fue sin querer.
- Claro Ali fue sin querer- dijo Libby y me quito con una caricia los cabellos que cubrían el moretón de mi pómulo, como antes lo hacia – otra vez te pegaron?- pregunto con una sonrisa macabra. Aleje el rostro de sus manos, no era buena, estaba siendo cruel.
- Que quieres?
- Que quiero?- pregunto ella divertida. – que la pagues perra. Me has hecho daño y de seguro es por que me tienes envidia
- Yo no te tengo envidia Libby…- hable molesta y ya no con tono de disculpa
- A no? no tienes envidia de que tenga una vida perfecta y a ti ni te quieran…. Eres tan poca cosa, tan insignificante que ni tu p*ta madre te soporto…. No?...huérfana
La rabia comenzó a recorrer todo mi cuerpo como lava hirviente que quemaba a su paso cada vena y arteria de mi ser, mis manos se volvieron puños, trate de contenerme pero nadie podía hablar sobre mi madre, ella lo sabia y se había sobrepasado. Sin conciencia de lo que hacia le di una cachetada con todas mis fuerzas. Libby chillo de dolor, vi como de su mejilla brotaba algo de humo, un olor a piel chamuscada se extendió por un segundo entre nosotras.
- no te metas con mi madre- dije algo temerosa mientras Libby protegía su rostro y sus lagrimas comenzaban a salir.
Todas nos quedamos en silencio perpetuo, solo escuchaba el grito y el llanto desgarrador de Libby, vi mi mano por un segundo, totalmente roja, ardiente, pero que había hecho? Salí corriendo de allí, sin importarme lo que me dijeran, solo quería escapar pronto.
Me puse la capucha y comencé a correr mas rápido por el pasillo que estaba totalmente vacío. Alguien abrió la puerta que estaba a unos metros frente a mi, Clic- clic escuche resonar en las paredes.
- mierda- dije al darme cuenta de que el que estaba acercándose era Leo.
Di media vuelta y me metí al baño de mujeres tan rápido que supongo no pudo reconocerme. Me escondí en uno de los baños. Mi respiración era agitada, mi corazón palpitaba desenfrenado, estaba asustada, que había hecho? Durante 15 minutos solo pude reproducir la escena, la cachetada, el olor a quemado, el grito de Libby, todo eso pasaba una y otra vez por mi cabeza y me confundía mas, había sido mi imaginación? Los pensamientos pararon en seco cuando escuche el sonido de las sirenas acercarse al colegio.
Mierda, mierda, mierda. La he herido. Pero como? Que voy a hacer? si salgo me mandaran a la correccional, me odiaran mas de lo que me odian, me expulsaran. Mi cerebro formulaba mil preguntas sin respuestas y la única conclusión era: No me pueden ver… comencé a planear una buena salida pero no encontraba una en la que no me atraparan, hasta que vi la minúscula ventana encima del baño. Me subí al inodoro, abrí con algo de dificultad la ventanilla rectangular, deje caer mis cosas y con mucho esfuerzo salí por la ventana y caí con fuerza, por suerte a los arbustos. Me quede un minuto viendo si me había hecho mucho daño pero solo tendría moretones por el golpe así que, ya estaba acostumbrada. Antes de salir corriendo de allí vi como sacaban en una camilla a Libby, parecía inconciente, sus amigas estaban detrás, llorando sin control. Que le había hecho? Acaso había sido tan fuerte? Vi una vez mas mi mano, estaba completamente normal. No entendía nada, pero no pretendía averiguar que es lo que había pasaba o en que estado estaba Libby. Apenas pude, salí corriendo de allí con dirección al bosque que quedaba detrás de la escuela. Vagué mucho tiempo por allí, sabia que era peligroso al acercarse la tarde y como ya eran prácticamente las 4 decidí refugiarme en las calles de Bristol. Camine sin un destino determinado, no podría regresar a casa por que sabia que mis tutores ya estarían enterados y me harían daño, tampoco podía ir a la casa de alguna amiga por que estaba segura que nadie me acogería además de que, ya no tenia amigas. Me senté en un paradero demaciado cansada como para poder hacer algo mas y comencé a contar todo el dinero que me alumbraba. 10 euros, conté con tristeza.

- Sin dinero?- pregunto una voz que me helo la piel. Gire la cabeza ligeramente para ver quien era y observe a pocos centímetros de mi a un muchacho de cabellos marrones, ojos completamente azules y una linda sonrisa.
Me miraba divertido y de segura que me veía divertida. Una pobre chica contando las monedas que tenia, con aspecto de “necesito droga ya!” aun así no le devolví la sonrisa, algo en el, aun que fuera un chico muy encantador, no me cuadraba. Era distinto a los demás, tenia algo extraño igual que Leo, un aura que no se podía ver pero si sentir.
- Te pasa algo?- pregunto el chico sin advertir como lo analizaba y se sentó a mi costado. Negué con la cabeza rápidamente.
- Nada, es solo que no hablo con extraños- dije con frialdad e hice como si esperara el autobús, cosa que no era verdad.
- Mi nombre es David- dijo con una sonrisa y me entrego la mano. Mire su mano y le di la mía sin mucho animo. Pero que caliente que estaba, mi piel estaba helada y el contacto con la suya hizo que doliera.- ya no soy un extraño- dijo y sonrío cordialmente.
- Supongo…- hable sin ánimos.
- Cual es tu nombre?
- Alicia pero me dicen Alice
- Gusto en conocerte Alice- dijo el mientras se paraba para abordar el autobús que estaba por venir. – ten- dijo lánzame un billete- supongo que eso te servirá para ir a donde quieras.
Me levante furiosa y le puse el dinero en la mano con brusquedad.
- No soy una pordiosera- hable tajantemente.
- Dudo que lo seas- dijo con calma, serrando con suavidad mi mano con las suyas.- considéralo un préstamo.- hablo y me guiño el ojo.
- No te volveré a ver…
- Crees en las coincidencias?- pregunto y subió al carro sin decir mas.
- Si creo- dije bajito y lentamente abrí la mano para ver el billete. mierda! Pensé sin poder creer aun, que aquel muchacho me había dado 500 euros.

Lo primero que hice fue comer, hace mucho que no almorzaba algo realmente bueno así que lo desfrute mucho. Al salir del restaurante ya eran las 7, ya comenzaba a anochecer y los lugares donde podía ocultarme por la noche ya comenzaban a abrirse. Estaba muy cansada pero era preferible pasar un rato en una disco antes de ir a un motel de mala muerte por que no tenia identificación para registrarme. Entre a Rits sin pagar ni un solo billete por conocer al portero. Deje mis cosas en un locker y deje que la música se llevara mis preocupaciones.
- Alice?- pregunto un muchacho.- pensé que ya no venias a estas zonas.
- Pues ya ves que si- dije con una sonrisa cómplice.
- Dale, te animas?- pregunto mostrándome una pequeña bolsita entre sus dedos
- Hace meses que estoy limpia- hable recordando aquellos días en los que era mejor estar drogada a vivir todo lo que estaba viviendo.
- Dale Alice, son los mejores cristales que he conseguido hasta ahora y la primera probada siempre es gratis. Tu lo sabes.- lo sopese un instante, que podía perder?.
- Vale- dije chupe mi dedo índice y lo metí a la bolsita que el me entregaba. Pequeños cristales se quedaron aderidos a mi dedo, luego de un segundo ya estaban en mi boca. La lengua se me adormeció pero después de eso no sentí nada inmediato.

La noche transcurrió y la metanfetamina que había consumido no hacia efecto, era algo deprimente pero preferí solo esperar a que hiciera efecto a tomar mas y después estar con una sobredosis, me deje llevar por la música electrónica, sin tomar o consumir nada mas, solo me divertí entre gente que no conocía pero igual me abrasaba y me sonreía. Ya había pasado mucho tiempo y como ya me había aburrido de esperar que pasara algo psicodélico en mi cuerpo, tomo mis cosas del locker, me puse el polerón negro y grande y salí por la puerta trasera. Mala idea- fue lo primero que pensé al caminar por ese callejón oscuro y húmedo. Sentí como el frío llegaba hasta mis huesos en un solo instante. Camine hacia la salida mientras tiritaba, estaba a unos 15 metros de la caye principal cuando sentí una extraña oleada de calor. Clic-clic. Ese sonido alerto a mi cuerpo, me tense como nunca y comencé a ver asustada a todos los lados. Leo. Leo estaba aquí y buscaba venganza? A causa de la poca luz no lograba ver nada y eso asustaba. Para mala suerte mía, la droga ya comenzaba ha hacer lo suyo, mis manos sentían un adormecimiento extraño, igual que mis pies. Clic-clic volvió a sonar y el nerviosismo se apodero de mi. No sabia si seguir caminando o correr hacia el otro lado, no sabia si mis piernas y mis pobres instintos lo lograrían. Malditas anfetaminas. Di unos pasos para atrás, lista para correr lo que pudiera.
Una ráfaga caliente me rodeo y a unos escasos metros de mi, un lengüetazo de fuego apareció, iluminando así a Leo, con su mismo traje negro y una extraña mirada de seriedad y algo mas que no supe definir.

- Alicia- dijo Leo, por primera vez mi nombre. La llama aun iluminaba su rostro. yo no se como pero esta era grande, muy grande para ser solo un encendedor y lo mas raro es que juro que la tenia en la mano pero no podía asegurar nada por mi patético estado de intoxicación.
- Fue un accidente, no quise hacerle daño.- hable rápidamente. estoy segura que mis palabras no fueron muy entendibles, la droga ya estaba comenzando a hacer efecto en mi sistema nervioso, sentía todo el cuerpo adormecido y era muy difícil concentrarme.
- Fuiste tu la que quemaste su vestido….- hablo el
- No, no, lo juro no fui yo.
- No mientas Alicia. – dijo negando con la cabeza y acercándose mas a mi- Desde cuando lo sabes?- pregunto a un metro de distancia aun con la llama en la mano derecha.
- Yo no…
Estuve a punto de replicar pero la puerta por la que había salido minutos antes se abrió y con ella se apago la llama de Leo haciendo que el volviera a desaparecer en las sombras.
- Alice? Estas hay? – pregunto la voz conocida de David.
Pero que hacia este chico aquí? No se había ido? Sin moverme ni un centímetro gire la cabeza para tratar de ver si en verdad era el o ya estaba teniendo las alucinaciones, cosa que era muy probable.
- Si, estoy aquí- dije casi en un susurro y tendí mi mano para que el pudiera tomarla.
- No tan rápido- hablo Leo y nuevamente la llama se prendió, esta vez mucho mas grande y amenazante. Como un felino me tomo del cuello y me apreso en sus brazos. Su cuerpo ardía pero eso no era lo que me preocupaba sino la forma en la que me agarraba, con tanta fuerza y rabia. Quería lastimarme por Libby?
- Déjala en paz!- grito David. Se escucho un clic y luego una llama grande de fuego se materializo en la mano de aque muchacho. -Ella no tiene nada que ver.
- David?- pregunto Leo y David esbozo una ligera sonrisa y la llama que tenia en la mano bajo de intensidad.
- Leo!- grito el lleno de alegría y se acerco a nosotros.
Genial! Era lo único que me faltaba. Leo y David se conocían y con migo harían lo que quisieran. Deje de ver con claridad, la cabeza me daba vueltas, veía a pesar de la poca luz que teníamos miles de colores. Juraba que el fuego que Leo aun tenia en la mano era de verdad y que pronto volaríamos juntos fuera de este lugar.

- Ella no tiene nada que ver con esto hermano, es mejor que la dejes- dijo David ahora con serenidad.
- Ella le ha quemado la cara a mi novia, es obvio que me equivoque, la elegida no era Libby sino Alicia.- hablo Leo sin soltarme- así que habla Alicia, donde esta?- pregunto y me ahorco un poco mas con su brazo.
Donde esta quien? Me pregunte pero de mi boca solo salio una frase.
- Me siento mal- fue lo único que logre decir antes de que la vista se me nublara por completo y me dejara vencer por la inconciencia.

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hola chicas!!!! Este es el primer cap, se supone que lo publicaría al saber la respuesta de la encuesta pero creo que es mejor que la publique ahora. Por que creo que Dami no es la indicada por la forma de ser de Alicia y si, se que la puse pero fue por que siempre pongo a Demi, no se, me cae bien jeje. Y bueno creo que esta vez tengo que seguir el consejo de aquellas que comentaron y como es nueva historia creo que también tienen que haber nuevos personajes, ustedes que creen? Bueno, si aun así no han cambiado de opinión y quieren que sea Demi, háganmelo saber con un comment por favor, lo que mas quiero es que ustedes estén a gusto con la historia y los personajes.


Lu!!!


Esta seria Alicia:

Comenten!

viernes, 8 de abril de 2011

Fire Girl


Hola chicas!!! Como se habrán dado cuenta la competencia a llegado a su fin y la historia ganadora es “Fire Girl” aquí entre nos xD era la que ya tenia mas o menos la trama definida por que es la que tenia rondando mas tiempo en mi cabeza así que no será muy fácil escribirla. Los nuevos protagonistas ya están elegidos sin embargo, aun me falta definir quien será Alicia y para eso necesito su ayuda. Sinceramente no estoy segura si Selena Gómez sea la indicada así que aquí les dejo los tres nombres de las posibles “Alicias” solo den clic en el nombre y verán la foto elegida, luego votan en la encuesta de la derecha y ya esta. También les dejo lo que se supone es el prefacio de la historia.
Las quiero y gracias por estar apoyando esta nueva historia =)



Inicio







Lu!!
pdt: Si la carta esta muy pequeña denle clic ;)


comenten!!

sábado, 26 de marzo de 2011

Anastie - Cuarto relato




- No me digas que nada te pasa por que es claro que algo te pasa. Se nota a leguas. Además eres igual que yo, cuando escuchas esta música es por que algo te molesta.- dijo Luca y yo preferí callar, que le podía decir?
Seguí caminando por el parque abrazando mi cuerpo del frío en silencio, si hubiera sido cualquier otra noche, yo hubiera dejado que Luca, mi mejor amigo me abrasara. Pero no hoy, ahora era todo muy diferente. Una barrera invisible nos separaba desde esa mañana, una berrera que ya nunca mas caería.
- háblame Lux, que pasa? Es por Geraldine? Pensé que te haría feliz que al fin estuviera con alguien- hablo y yo pare en seco, ya no aguantaba mas, esta era la gota que había colmado el baso. Me quite los audífonos y lo mire a los ojos. Al parecer Luca no se espero esto, se quedo algo desconcertado pero quiso parecer firme, cosa que no funcionaria con migo, lo conocía a la perfección, el no podía mentir con migo.
- Feliz?- pregunte molesta- Estas loco, esta mañana me entere que mi mejor amigo esta con la chica mas manipuladora del colegio y quieres que este feliz?- pregunte pero esa no era la verdadera razón de mi molestia o por lo menos no era del todo cierta.
- Ahh Lux eso es lo que te molesta? Por favor, Geraldine seria incapaz de manipularme además, por si no lo sabes, se pensar por mi mismo.
- Luca…- suspire y lo mire directamente a los ojos.
Jamás había visto sus facciones tan marcadas, su rostro tan perfecto. Jamás hasta ese día había tenido tantas ganas de decirle cuanto me gustaba, cuanto lo necesitaba. Y ahora que ya no estaba allí para mi, la vida se me iba haciendo pedazos a cada instante pero no era todo, conocía a Luca como la palma de mi mano, no por nada habíamos sido mejores amigos desde los 5 años. Sabia que el era muy manipulable, yo lo había manipulado un sin fin de veces antes y por eso sabia que Geraldine lo lastimaría pero como decírselo sin herirle?
- Que pasa Lux? Habla, dime lo que sientes….- decir eso hizo que una extraña sensación recorriera todo mi cuerpo.
Era muy parecida a la llamarada de adrenalina que sentía al transformarme pero esta era mucho menos controlada. Sentí el sabor dulzón en mi boca, los dedos algo adormecidos y luego la llamarada en mis ojos que me indicaba que ya no tenia control de mi. Le tome la cara con las dos manos tan rápido como un felino atrapa su presa, Luca se quedo totalmente sorprendido por mi rápida reacción.
- Te amo Luca por eso cada chica que este con tigo a menos que sea yo, no será la indicada- lo dije tan decidida, como solo cuando estaba transformada lo hacia. Luca se quedo quieto, paralizado por completo.
Me acerqué a su rostro parándome de puntillas y sin previo aviso para los dos, mi cuerpo se acerco a el, mucho mas, mis labios tocaron los suyos y le di un beso. Me quede un instante inmóvil igual que el, hasta que mi cuerpo reacciono a mi cerebro, el valor desapareció y supe que lo que había hecho era un gran error, un terrible error. Me aleje de el bruscamente con la boca abierta y sin saber que decir aun.
- yo…yo. Lo lamento.- dije y salí corriendo de allí, tan rápido como mi velocidad de Anastie me lo permitía. Me adentre en el olivar y cuando ya casi las luces del parque no se veían pare en seco y me deje caer al costado de un árbol. Abrase mis piernas y escondí mi cabeza en ellas. – soy una tonta, soy una tonta, soy una tonta- dije entre sollozos incontrolables.

Una brisa helada me erizo la piel de los brazos y entendí que ya no estaba sola. Levante levemente mi rostro, tratando de ocultar las lagrimas y rescatando el poco orgullo que me quedaba .
- Tu lo has dicho, eres tonta- dijo Stefan que ya se había materializado al frente mío. Con esos ojos amarillos intensos y su siempre inconfundible polo negro que a pesar del frío que hacia era lo único que el necesitaba para estar completamente perfecto.
- Lárgate de aquí, no quiero hablar contigo ahora- dije con frialdad.
- Es lamentable, no puedo creer que hayas revelado tus verdaderas intenciones tan rápido. Ahora el esta en peligro, el reloj acaba de voltearse y he venido a decirte que ya comenzó el juego- dijo con una macabra sonrisa.
- Lárgate!- grite furiosa
- No me voy Lux, las reglas son las reglas- dijo con una leve sonrisita molesta.
- Lo se!- dije y el llanto comenzó a ha aflorar lleno de desesperación y rabia.
- “Al aceptar el amor verdadero por alguien, la transformación comienza a realizarse y el daño a la persona querida es inevitable e irreversible”- recito Stefan.- Un guerrero Anastie es así, necesita deshacerse de lo carnal, de aquello que los ata a este mundo para volverse en lo que es de verdad y desatar sus verdaderos dones. Tu ya estabas lista, solo necesitabas dar el paso final….- lo mire directamente a los ojos y comprendí lo que había hecho. Llore mas fuerte aun.
- Fuiste tu, me manipulaste tu. Hiciste que dijera lo que sentía realmente por el.- comencé a decir jadeante por las lagrimas.- te odio Stefan, te odio- hable con rabia pura, di un brinco para agarrarlo del cuello pero el era 100 veces mas veloz que yo y percibió mis movimientos. Me aprisionó las muñecas y me empujo contra la corteza del árbol.
- Era momento de que te convirtieras, algún día lo entenderás.
- Suéltala!- grito la voz de Luca. Como un animal viendo a su presa, Stefan clavo la mirada en Luca, penetrantemente, con hambre de sangre.
- Podría herirlo en este instante y tu solo darías el golpe certero- hablo el con total seguridad.
- No, Stefan, por favor…dame tiempo- suplique en un susurro
- Y lo haré…pero el tiempo corre y los Anastie piden sangre, no solo soy yo, eso lo sabes.- hablo Stefan, me dio un beso en la frente y como vino desapareció, simplemente se esfumo como el humo.
- Lux, Lux….te hizo algo, estas bien?- pregunto Luca que me abrasa con fuerza.
- Estoy bien, solo quería dinero- mentí y lo abrase con mas fuerza mientras las lagrimas caían por mi rostro sin poder evitarlo.- lo que dije hace unos instante…- hable y me aleje de Luca.- Por favor olvi....- no pude terminar la oración, Luca me tomo del rostro y me dio un verdadero beso.
- No dejaste que te dijera lo que yo siento- dijo el y me beso nuevamente.
Yo no podía decir nada, seguía inmóvil, petrificada y confundida por todo lo que pasaría. Había guardado mi secreto durante años, había preferido ser la mejor amiga de Luca en vez de iniciar algo con el , por que conocía las consecuencias y ahora, todo se había arruinado.
- Te amo Lux, Geraldine es solo una forma de olvidarte por que ya no puedo ocultar lo que siento por ti, pero te amo- lo abrase con fuerza como si con eso pudiera borrar mis palabras, mi declaración de amor. Tik- tak- tik-tak. El tiempo se acaba. Escuche a Stefan aun que no era capas de hacer eso o talvez si?
Toda mi vida había sido entrenada para ser una Anastie, toda mi vida había deseado mi transformación pero ver a Luca tan cerca de mi, sentir sus labios sobre los míos me hicieron dar cuenta que lo que mas quería ahora, era no deshacerme de ese ser tan perfecto. Lo bese con todas mis fuerzas, con todo el deseo que tenia contenido dentro de mi desde años y me deje llevar por el ahora sin pensar en el después.
- Te amo….

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Hola!!! Este es el cuarto relato, la votación ya esta puesta a la derecha =) asi que voten por el que mas les guste y comenten por favor.

Lu

sábado, 19 de marzo de 2011

Aurora - Tercer Relato







Tik-tak, tik-tak el tiempo corría y no podía moverme. La desesperación comenzó a apoderarse de todo mi cuerpo, forcé otra vez las cadenas que me tenían aprisionada pero era inútil, mis manos y piernas jamás se separarían de esos grilletes de acero. Abrí la boca queriendo gritar pero a ella solo entro aire pesado y caliente que apago mis quejidos y me hizo caer en la cuenta de que el fuego ya estaba llegando a las mazmorras. Me quemaría viva, era un hecho, nadie vendría por una traidora aquí. Nadie arriesgaría su vida por un simple monstruo como yo. Grite de pura impotencia y unas cuantas lagrimas salieron de mis ojos y cayeron por mi rostro ennegrecido y magullado. No quería morir aquí, que le dirían a mamá? Ella aun no estaba enterada de la segunda vida que llevaba, talvez ni siquiera le dirían nada y ella siempre  tendría la duda de por que desaparecí y si aun seguía viva. Mas lagrimas salieron de mis ojos casi secos, no quería dejar sola a mamá, estaba desprotegida y con la pronta partida de mi padre ahora estaba tan vulnerable. Que haría sin mi? me pregunte con tristeza y ahora la rabia se apodero de mi. Moriría injustamente, dejaría sola a mi madre por haberme enamorado de la persona menos indicada, por haber decidido revelarme ante mis superiores y sobre todo a mi destino, a Karsten. Aquel chico abominable que me había metido en este agujero. Si tan solo hubiera sabido que decirle “NO” significaba pasar noches enteras sin comer y amarrada a esto, me hubiera pensado dos veces su propuesta pero ya era demasiado tarde. Había decidido quedarme con Erick, aquel chico de ojos verdosos que me paralizaba con el simple hecho de decir mi nombre, a quien le había regalado mi ser, con quien había compartido todo, hasta mi don y todo para que? Para que al final, me dejara sola aquí, lista para morir por mi traición, sola. Di todo por un chico que al final termino traicionándome como todos me lo dijeron al principio, “Los Anakin jamás serán confiables” dijo un día Karsten y yo me resistí a creerle “Son crueles y abominables, solo viven para chupar la vida de todo ser viviente y luego se van, por eso deben de morir” las palabras de Karsten resonaron en mi cabeza con firmeza, como si el estuviera aquí. Todo hubiera sido mejor si me enamoraba de ti. Pensé mientras dejaba de forcejear, ya no era necesario, moriría por el sofocamiento en pocos minutos. Cerré los ojos y deje que me llevara, poco a poco la inconsciencia, la oscuridad no vino sola sino cargada de recuerdos dolorosos, todos sobre Erick.

- Vez esa estrella?- pregunto Erick que me abrasaba cariñosamente con un brazo mientras que con la otra mano señalaba una pequeña estrella que resaltaba entre las demás por su esplendor azulino.
Era un día de invierno, hacia demasiado frío en aquella terraza desierta y llena de nieve pero aun así, estar cerca de Erick me reconfortaba. Era un Anakin, un cazador de gente como yo, gente diferente a la que le quitaba el alma . Pero aun así, cerca de el me sentía mas protegida que con los de mi propia especie, los Shurins, gente que nacía con el don de la luz.
 Era complicado ser un Shurin, traía mucha responsabilidad, por que gracia a ese poder, tenias el don de la vida, de la curación y claro esta de la luz, entre muchos otros que aun no había aprendido a utilizar. Éramos gente delicada y sensible a los cambios, comprometida con la naturaleza. Mientras que los Anakins eran cazadores potenciales, hombres hoscos y fuertes. Llenos de rabia y con el único propósito de acabar con todos nosotros. Sacarnos los dones quedarse con ellos y matarnos en el proceso, esa era su misión. Gente que llegaba, destruía todo y luego se iba. Pero Erick no era así, el era la excepción por que, a pesar de saber lo que yo era no me hacia daño, me protegía, quería estar por siempre a mi lado.
- Si- dije mientras me apegaba mas a su pecho.

- Vez algo diferente en ella?

- No...solo que brilla demasiado, de seguro es una estrella joven.

- Así es pero esta es especial por que será nuestra estrella, por que siempre que estés perdida, solo tienes que verla y saber que yo estaré allí, para protegerte, para no dejarte jamás sola. – una sonrisa se escapo de mi rostro pero no dije nada solo observe la estrella y deje que sus palabras calaran dentro de mi.- te Amo Aurora, como no he amado a nadie en este mundo. Quiero escapar contigo, olvidar todo esto y hacer una vida junto a ti.

- Erick…- hable en un susurro, lo mire a los ojos y vi toda la ilusión que tenían estos, hablaba enserio. Le tome el rostro con las dos manos y me acerque un poquito mas a el- eso me encantaría.

Erick sonrío de oreja a oreja y me dio un beso cargado de pasión que me dejo sin aliento. Hacia frío pero eso ya no importaba, nos dejamos llevar por el instinto, solo queríamos estar cerca, mas cerca que nunca. Poco a poco fue metiendo sus manos dentro de mi chaqueta, el contacto de mi vientre con sus manos frías me erizo la piel y di un respigo pero el no paro, ni yo.


- Espera- dije entre jadeos 

- Que pasa? Pensé que tu…- trato de sacar las manos pensando que iba muy rápido pero yo lo detuve aprisionando su cuello entre mis brazos.

- Lo deseo tanto como tu pero primero tengo que darte algo, algo mucho mas especial que mi virginidad.- hable y Erick se puso algo serio y tenso.- quiero compartir mi don contigo- dije con una tímida sonrisa y Erick se quedo algo extrañado.

- Para eso tengo que matarte y yo no quiero hacerlo- dijo mientras con delicadeza sacaba sus manos y rodeaba mi cintura por encima de la ropa. Negué con la cabeza.

- No es necesario hacerme daño si yo quiero compartir mi don co tigo.

- Estas segura?

- Si, lo he sabido desde siempre pero quería estar completamente segura de…

- De que no era un traidor?

- De que te amaba Erick.

- Y ahora lo sabes?

- Estoy mas segura que nunca.- dije. Me aleje un poco de el, respire profundamente y cerré los ojos.
Puse delicadamente la mano en mi pecho, encima de mi corazón, que palpitaba al compás de mi respiración. No dolió nada, solo se sintió extraño. Por un instante sentí mas frío que nunca, un suspiro se me escapo y bam! Ya tenia un pedacito de luz brillante en la palma de mi mano. Sonreí complacida y Erick sonrío lleno de asombro.
- Como la estrella, con este pedacito de mi, yo estaré siempre a tu lado.- dije mientras le ponía la pequeña luz en el pecho. Respiro profundamente y cerró los ojos. Después de un instante los abrió y me sonrío mas feliz que nunca.

- Lo siento!- dijo contento y yo le sonríe. Tomo mi mano, que aun seguía en su pecho y la beso con delicadeza. - Gracias
- Gracias a ti por demostrarme que todo esto puede ser real.

- Te amo Aurora, mas que a mi vida

- Y yo te amo mas...


- Aurora amor, no te me vallas por favor se fuerte….- dijo una voz muy conocida. Lo seré siempre por ti, aun que me hayas traicionado siempre te amare. Pensé con tristeza. – por favor amor, por favor quédate conmigo.
- Siempre- dije en un susurro casi inaudible.
- Ha hablado, sigue viva!- dijo otra voz, reconocía esa voz, era Mark uno de los amigos guerreros de Erick. Pero que hacia en mis ultimas fantasías?
- Aurora?- pregunto otra vez Erick y seguido a eso tosió fuertemente. En ese instante me di cuenta de dos cosas. Las voces eran reales y no solo un recuerdo y segundo, el humo le estaba haciendo daño a Erick… Mi Erick! El estaba aquí, no se había ido, no me había traicionado.
- Erick! Tómala en brazos y larguémonos de aquí, los Shurins están por venir y si descubren que vinimos por ella, estaremos en problemas.
- Ellos ya saben que vinimos por Aurora.- dijo Erick y me quito los grilletes.- pero dudo que hagan algo por ella.- dijo y me tomo en brazos.- lamento haberme tardado tanto.- me dijo en un susurro.- quería rescatarte apenas te alejaron de mi pero necesitaba refuerzos.
- Y si que los a conseguido- dijo una voz femenina. Trate de recordar a alguna mujer Anakin pero no conocía a nadie- larguémonos de aquí chicos, hay demasiados arriba que siguen luchado así que tendremos que ir por las catacumbas. Conoces algún pasaje secreto Aurora?
- Esta débil, dudo que pueda contestar- dijo Erick
- Sigue de frente y cuando llegues a la ultima celda gira a la derecha.- dije débilmente y sin poder abrir los ojos aun.
- Perfecto- dijo la mujer y comenzaron a caminar. No se cuantos eran pero apenas salimos de la estancia escuche gritos y mucho ruido. El calor asfixiante se hizo mucho mas notorio y doloroso.
- Hay una pelea afuera, todos luchamos para sacarte de aquí- dijo Erick dulcemente. Me obligue a abrir los ojos y por fin vi su perfecto rostro, sus facciones angelicales ahora estaban demacradas. Grandes surcos de sangre recorrían el lado derecho de su rostro. Uno de sus pómulos estaba algo hinchado y lleno de sangre. Erick estaba herido y todo era para salvarme.- estas bien?- me pregunto y por un instante me miro a los ojos mientras corría.
- Ahora si- dije con una semi sonrisa y la oscuridad de las mazmorras se apodero de todo haciendo que ya no lo pudiera ver mas.
- Pero no por mucho – hablo la voz de Karsten y se me helo la sangre. Me quede paralizada al ver como el hijo del líder Shurin se materializaba al frente nuestro, brillante como nunca lo había visto, nos tapaba la única salida de escape que teníamos – Aurora es mía, siempre lo va a ser así que jamás saldrá de aquí.
- La tendrás sobre mi cadáver- dijo Erick con mucha rabia.
- Eso….. eso no será complicado.- dijo Karsten con ese tonito arrogante y superior que siempre tenia, y luego se abalanzó sobre nosotros sin mas preámbulo.

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Hola chicas!!! Espero que les guste la nueva pequeña historia. Es mas larga que las otras pero esta en algo, los nombres de las tribus y lo que son en verdad aun no están muy definidos por que es algo así como una idea general de lo que podría ser “ Aurora” pero aun así quise compartirlo con ustedes =D. Solo me falta publicar una historia mas que será igual de romanticona que las otras tres, luego vendrá la votación y la que gane será la historia para el siguiente blog o para el siguiente libro. Luego vendrá otras 4 historias y también elegirán. Hablando de otro temas tengo novedades sobre Blood Games, como saben el siguiente cap esta tardando mucho y es que Mapa, se estaba preparando para su examen de la U, ya lo dio y le fue muy bien así que se esta poniendo las pilas para el siguiente cap =D, esperamos tenerlo para la próxima semana a mas tardar.


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sábado, 5 de marzo de 2011

Fire Girl- Segundo Relato



Eran las 2 de la mañana, las callecillas de Londres estaban completamente vacías , solo se escuchaba el eco sordo de mis tacones al chocar contra el pavimente. Me comencé a preguntar una y otra vez, que hacia aquí, pero al ver su rostro la respuesta callo de inmediato, era el. Como siempre yo tenia que estar allí siguiéndolo, como un perrito faldero que esperaba un poco de cariño de su amo. Me odiaba a mi misma por eso. Odiaba que el me tratara como algo insignificante. Nadie, jamás me había tratado así y a pesar de eso dejaba que el lo hiciera a su antojo. Comenzamos a caminar mas deprisa ya que, la lluvia amenazaba con iniciar y aun faltaba un largo trayecto a casa. Giramos por una de las callecillas que nos llevarían al gran reloj de Westminster, hogar dulce hogar.
- No me vas a dar alguna explicación?- le pregunte, harta del silencio. Habíamos estado caminando en silencio total desde que me saco de “The Cardinals” casi a trompicones.
- Debería?- pregunto el con frialdad y a pesar de mostrar toda la indiferencia del mundo, al fondo de mi ser sabia que le importaba por lo menos un poquito. Sino, no podía explicarme porque me había sacado de ese bar de mala muerte y se había ganado una pelea por nada.
- Deberías- repetí y trate de captar su mirada, pero el solo miraba al frente y seguía caminando.
Me quede parada y cruce los brazos. El camino unos cuantos metros y luego volteo a verme. Era tan perfecto, me mordí el labio sin poder evitarlo al ver que venia hacia mi. Se quedo a unos pocos centímetros observándome con detenimiento, trate de contenerle la mirada pero esos ojos azul noche aun hacían que me intimidara un poco.
- Estabas en peligro, mi deber era salvarte- dijo el mientras me agarraba del los brazos. Me perdí en sus palabras y con alegría recibí la lluvia que comenzaba a caer en grandes gotas y nos mojaba por completo.
Después de unos segundos, el me tomo del brazo y a velocidad sobrenatural me metió en una de esas cabinas telefónicas de color rojo que tanto me gustaban. La cabina era pequeña y gracias a eso Leo estaba muy cerca a mi, a través de la tela de mi ropa y de la suya, sentía su piel de un calor infernal, tan dura como la roca, que hacia que mi piel se erizara pero no me importaba, el simple contacto con él era para mi un deleite. Mi corazón comenzó a palpitar aceleradamente. El me miro con una sonrisa picara y poco a poco puso su mano en mi mejilla, mi corazón comenzó a palpitar aun mas rápido, sentía que estaba a punto de salirse por la excitación que me producía tenerlo tan cerca de mi.
- Eres una niña tonta- dijo al fin, no era como un insulto mas bien era algo tierno, con una dulzura que muy pocas veces le había visto demostrar. Al sentir mi corazón Leo volvió a sonreír y se acercó un poco mas pero no me beso, solo se quedo allí observándome, deleitándose con mi tortura.
- ¿Crees que esto mejorara algún día?- pregunte tratando de romper el hielo ya que, la situación comenzaba a incomodarme un poco. El me miro algo extrañado- ¿alguna vez conseguiré que mi corazón deje de saltar fuera de mi pecho cuando me tocas?- termine de preguntar y sonreí al final a lo que el hizo lo mismo, ¿quería jugar? Yo también jugaría, pensé mientras me acercaba un poco mas, nuestros cuerpos mojados se tocaban por completo, su rostro estaba tan cerca al mío que sentía su aliento tan adictivo y su aroma a menta y sangre que me derretía por completo.
- Espero que no, me fascina sentirlo. Cada vez que lo ago, hace que quiera mas de ti- dijo el y termino de acortar el espacio que nos separaba con un beso. El beso me dejo por un instante petrificada. Leo Parvesqui, el chico que jamás en toda mi vida se había fijado en mi, que siempre me había hecho sufrir con su indiferencia y sus comentarios sarcásticos, ahora por maña del destino y gracias a mi don con el fuego, nuestras vidas se habían entrelazado. El tenia el deber de protegerme y ahora me besaba, me besaba?!- entrelace mis brazos en su cuello. Me tomo de la cintura y con ligereza me subió al pequeño estante que tenia la guía telefónica, sentí la presión del teléfono publico en mi espalda pero no me importo. Sin dejar de besarme apoyo todo su cuerpo en mi y eso me dejo casi sin aliento. Sentí como su cuerpo tan caliente secaba mi ropa y llegaba a mi piel, dolía pero ahora eso no importaba, solo nosotros dos hasta que recordé la perfecta de David aquella mañana, nuestras manos entrelazadas y el “si, acepto” que le dije mientras le daba nuestro primer beso. Me separe de Leo entre jadeos y con algo de brusquedad.
- Esto esta bien?- pregunte sin aun poder respirar con normalidad
- A que te refieres?
- A besarte estando con tu hermano?- pregunte con frialdad y Leo se quedo un instante quieto, sin saber que decir o como actuar pero no me soltó, mas bien se acerco mas a mi.
- Solo por un instante, puedes dejar de hablar de David?- pregunto mientras me ponía algunos mechones de cabello detrás de mi oreja- Este es nuestro momento, ya habrá tiempo para David luego…. Hay Alicia para los dos.- dijo con esa sonrisa socarrona y arrogante de nuevo. Le jale del cabello y su cabeza se fue ligeramente para atrás. Me acerqué a su rostro y le hable al oído.
- No vuelvas a decir eso Leo- dije con frialdad y seriedad, como jamás me había comportado con el.
- Ok- dijo el con algo de pesar y extrañeza por mi cambio de actitud tan repentino. Solté con brusquedad su cabello- lo…lo lamento, bien?- hablo y yo sonreí con complicidad. Quería seguir jugando. Leo me había dejado con las ganas y un simple comentario no malograría la noche.
- Bien- dije y volví a apresarlo con mis brazos. Nuestros labios se fundieron nuevamente en un beso mas apasionado que el anterior, sin remordimientos ni temores. Ahora solo existíamos los dos. Como el dijo, ya abría tiempo para pensar en David luego, ahora solo teníamos que disfrutar el momento.


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Este es mi segundo relato =), que les pareció??

Comenten por favor

Lu!!

viernes, 4 de marzo de 2011

Novedades y pequeña historia


Hola chicas!!

Generalmente soy fría y no demuestro mucho mis sentimientos pero sus comentarios me llegaron al corazón, cada vez que los leía me ponía a llorar por que es triste dejar atrás una etapa tan importante como esta. Leí muchas cosas bonitas, cosas que me han llenado de alegría. No saben cuan feliz me hace saber que esta historia haya servido de inspiración para muchas de ustedes. Aun no puedo creer que llegaran a sentir sentimientos tan intensos, que lloraran o se rieran con esta historia, es que no lo creo pero me hace muy feliz =D por que uno de los retos que me impuse al escribir esta historia, fue ese “Hacer que esta historia llegue al corazón de todas, haciendo asi que hubiera una explosión de sentimientos, alegría, tristeza, sonrisas y llanto.”
Es un orgullo tremendo que les haya gustado la trama, los personajes y que consideren mi historia una de las mejores de Alec. Karen, me alegra de sobre manera que la historia te haya ayudado a ver cuan importante son los hermanos, admito que ahora siento que la historia sirvió de algo mas, dejo su huellita por asi decirlo y eso me alegra, cumplí otro de mis retos “Hacer que esta historia de alguna manera contribuyera en sus vidas” y por ultimo me alegra que muchas de ustedes opinen que la historia a pesar de los vampiros pareciera real. Esa fue mi tercera meta y creo yo, que fue muy difícil de cumplir, es difícil ponerle defectos a Alec xD.
Gracias a todos sus comentarios me di cuenta que logre cumplir mis retos =) y sobre todo me alegra haber cumplido sus expectativas, creo que eso es lo mas reconfortante para mi cuando acabo una historia, que mis lectoras estén satisfechas con el trabajo.
Bueno este post no es solo para eso, también quería aclarar algunos puntos:

1. No serrare el blog. Primero por que quiero terminar la historia de Mía y Alec, pero me tienen que dar algo de tiempo por que estoy un poco oxidada con esa historia, tengo que leer algunos capítulos clave, para darme cuenta de cómo eran los personajes, que dones tenían, etc, etc. Tengo ya la historia esquematizada en mi cabeza pero lo quiero hacer bien.
2. Por otro lado, se que me han preguntado sobre Valentina y los Carontes. Quiero mejorarla, talvez algún día la publique de nuevo pero preferiría editarla y convertirla en un proyecto mmm no se mas lucrativo xD como un libro ya que a mi mamá le encanta esa historia y quiere que sea publicada como libro y no en blog, madres u.u.
3. Esta entrada tiene una pequeña historia, si =D. Recuerdan que les dije que tenia muchos proyectos pues bien, tengo muchos pero no puedo escribir todos, sobre todo si se que alguno de estos me puede servir como una historia para un libro ya que, mi antigua historia por el momento se a quedado estancada u.u por muchos problemas. Así que les quería pedir un favor inmenso. Publicare a lo largo de este periodo de clases algunos “shoots” (así se dice?) en los cuales ustedes votaran cual les gusta mas. Los que obtengan mas votos serán elegidos para mi libro y para la historia del blog que haré en mis vacaciones de medio años. La historia para el blog la escribiré la de Alec y Effy, que solo duro 2 meses. Serán historias pequeñas pero cargadas de sentimientos y emociones y así no perderé el contacto con ustedes, que les parece??
Aquí les dejo mi primer relato. Espero que comenten para ver si aun siguen entrando a este blog y claro si les gusto la historia.







Era la primera ves después de mucho que volvía a verlo. Sus ojos marrones y su mirada seria, me cautivaron por completo otra vez. Tenia tantas ganas de abrasarlo con todas mis fuerzas, de darle un beso y decirle cuanto lo había extrañado. Que esta vez, a pesar de todo seria diferente. Pero me mantuve seria, distante. Talvez él no había cambiada, talvez seguía siendo el mismo chico de siempre, dulce pero a la vez un perfecto cretino. Lo conocía bien, por eso podía estar segura que seguía siendo el mismo pero él, ya no me conocía a mi. Había pasado un año desde la ultima vez que lo vi y que perdi total contacto con el, por todo el daño que me hizo. Un año en el que mi vida había cambiado para siempre e irremediablemente. Ahora todo era distinto, me dije a mi misma y lo mire a los ojos nuevamente.
- Hola Marcus- hable y le di un besito en la mejilla. Su colonia me invadió los pulmones por completo y sentí después de mucho que estaba cerca de alguien que en verdad quería. Me aleje con lentitud antes de que diera paso a otra cosa y le sonreí débilmente como hacia cada vez que lo veía.
- Ale…- dijo el con una sonrisa espléndida. Me toco la mejilla como si estuviera comprobando que era de verdad y no simplemente un sueño. Sentí un respingo en mi espalda, una corriente eléctrica que indicaba que mi adrenalina estaba subiendo. Como era posible que tan solo una de sus manos me hiciera perder el control? Y tanto entrenamiento para que?- has cambiado mucho- concluyo y sin previo aviso me abraso con fuerza y quede pegada a su pecho, sentí su rítmico corazón sonar al compás del mío y supe que era demasiado para mi.
- Ha pasado un año- dije mientras me alejaba de el y comenzaba a caminar por el parque lleno de árboles frondosos – y tu no has cambiado nada- dije con una ligera sonrisa mientras le tendía la mano para que el entrelazara nuestros dedos. Se que era prematuro. Que me había hecho daño y que después de tanto tiempo no debía de tener tanta confianza en el pero necesitaba tenerlo cerca, a pesar de todo lo vivido, lo necesitaba mas cerca que nunca. Al parecer Marcus sintió lo mismo y me tomo la mano con una linda sonrisa en el rostro.
- Que ha sido de tu vida? Te perdí y desapareciste de…
- De tu mundo- dije rápidamente- no quiero sonar descortés Marcus, después de todo es la primera vez que me contacto contigo desde hace un año pero en definitiva tuve que hacer un gran esfuerzo para llamarte.
- No sonó descortés, tu jamás suenas descortés.
- No seas adulador, me conozco tan bien que sabes que conmigo eso no funciona. Y respecto a tu pregunta, me fui a Velmont por una temporada, quería estar lejos de todos sobre todo de ti.
- Me confundes- dijo el después de un largo silencio. Preferí soltar su mano y alejarme un poco de el- entonces por que apenas regresaste me buscaste?- pregunto y yo suspire mientras lo miraba a los ojos.
- Por que era momento de olvidar y perdonar. Además nunca deje de preguntarme como te iba, talvez sea el momento de que me digas, que fue de ti…
Nos sentamos en una banca de madera y me hablo sobre su vida, sobre como le iba en la universidad, que había pasado con sus amigos y familia. A cada instante, sentía mas confianza con el, volvíamos a reír y comenzábamos a jugar como antes. Caí en la cuenta que siempre seria así con Marcus. Que importaba si nos habíamos hecho daño antes, siempre terminaríamos de alguna manera de nuevo juntos, talvez solo para hablar o pasar el tiempo, pero lo cierto es que siempre nos buscaríamos. Llego el momento de hablarle sobre mi, algo que había estado tratando de evitar todo la noche por que no quería mentirle pero tuve que hablar.
- Por que Velmont?- pregunto
- Por que tengo familia allí- dije, mi primera mentira. Yo no tengo familia. Ya no, desde que mamá murió hace 5 años, pero Marcus tenia que saber eso?
- Pensé que…
- Eran los tíos abuelos de mi madre, lo mas cercano que tengo de familia.- le corte antes de que preguntara algo mas.
- Y que hiciste allí?
- Estudie un poco.- mentí otra vez, no estudie nada, me entrene.
- Genial….conociste a alguien?- pregunto indeciso después de un largo silencio
- A muchas personas, soy alguien muy sociable lo recuerdas?- dije y le sonríe con algo de ironía. Marcus sabia muy bien que me costaba hablar con la gente o por lo menos eso era antes.
- Me refiero a….a que si estuviste con alguien.
- Ah…pues no- dije por primera vez la verdad. No había tiempo para nada, solo practicaba para regresar a ti. Pensé pero preferí no decir nada.
- Yo tan poco he estado con nadie- dijo el y yo reí. Mi risa sonó en todo el parque. No me había dado cuenta pero aquel parque tan extenso estaba algo desolado y silencioso, aun así le reste importancia. Me pare y lo mire a los ojos con ironía.
- Tu, Marcus Fleyn, el chico mas popular de Libertown no estuvo con nadie todo un año?- le pregunte con una ceja levantada.
- No tuve nada serio todo el año, te esperaba a ti…mas bien te buscaba a ti.
- Tu te deshiciste de mi- dije soltando su mano que nuevamente se había entrelazado a la mía- como crees que piense que me estuviste buscando si tu me dejaste?
- Fui un tonto Ale, todos los días me lo repito, yo…yo no pensaba. Me entiendes?
- Tu jamás piensas…- dije en un susurro, molesta porque acaba de abrir la herida, los recuerdos ahora llegaban a mi con mucho dolor y rabia. Me abrasó con fuerza y pude ver por fin, justo detrás de el, un par de sombras que se movían por los árboles, con sigilo pero rapidez, se acercaban a nosotros.- Marcus…- hable en un susurro frio.
- Que?- pregunto el sin soltarme.
- Vez a alguien detrás de mi? Por los árboles, hay alguien?- le pregunte en un susurro casi inaudible. Marcus se tenso por un instante.
- Si.- al decirlo mi corazón comenzó a latir con rapidez, sentí la adrenalina recorrer por todo mi cuerpo. Es que jamás me dejarían sola?- deben de ser mas parejas como nosotros- dijo el y se destenso pero yo sabia muy bien quienes eran. Reconocía su aroma de muerte a distancia.
- Marcus, te amo- hable de improviso. Tome su rostro con mis dos manos y le di un beso. Marcus me abraso por la cintura y quiso seguir con el beso pero no había tiempo, junte nuestras frentes.- por favor, pase lo que pase no huyas de mi.- dije en un susurro.
- Que?- pregunto el pero ya no hubo tiempo para aclarar mas cosas.

Con la agilidad de un gato saque de mi bolso las 4 shurikens en forma de estrella que siempre tenia. Sin darles tiempo para acercarse mas, lance dos con tal precisión que las dos sombras que nos asechaban por detrás de la espalda de Marcus se desplomaran al suelo sin vida. Voltee y con un rápido vistazo a todo mi alrededor, me di cuenta que no eran solo 4 como yo pensaba, sino se acercaban 4 mas por los otros dos costados.
- Ya van dos faltan 6- me dije a mi misma y lance mis ultimas dos shurikens a los que estaban detrás de mi. Eran hombres completamente de negro que se hicieron humo al desplomarse. “Los demonios siempre van a su realidad a morir, jamás lo hacen acá” me dijo la voz de mi maestro. Esto era una casería, me estaban cazando. Es de lo que me había advertido mi maestro. Fuera de los perímetros reales, yo seria un blanco para todos los demonios que quisieran mi sangre para poder mutar en algo más. Pero estaba preparada ahora si que lo estaba.
- Que haces?- pregunto asustado Marcus. Le acaricie el rostro antes de que comenzara la verdadera acción.
- Confía en mi- dije antes de correr hacia los otros dos hombres que se acercaban con rapidez inhumana por la derecha. Metí las manos a los bolsillos de mi casaca y de ellas saque las medias lunas que me habían regalado en el instituto. Cada una tenia otras dos medias lunas contrapuestas muy filudas, dejando un espacio en el centro en forma semi ovalada para que pudiera agarrarlas desde allí y matar a cualquiera con este arma. Eran difíciles de utilizar si uno no sabia, por que tenían doble filo, pero para mi era pan comido. En tan solo unos segundos ya había acabado con el primer demonio que solo trataba de llegar a mi cuello. Otro minuto mas y acaba con el segundo demonio pero el grito desgarrador de Marcus me paralizo y el monstruo tuvo la oportunidad para morderme el hombro.
- Mierda!- grite furiosa y lo decapite de una sola. Su asqueroso icor color verde oscuro callo a mi rostro en gotas que ardían. Vi a Marcus y observe como trataba desesperadamente de defenderse de sus atacantes pero estos le mordían el cuerpo sin piedad. Sin pensarlo dos veces lance mis dagas en forma de medialunas a los atacantes que cayeron desplomados al suelo.

Corrí a ayudar a Marcus y lo sostuve justo a tiempo para que no se desplomara igual. Sentí el olor de su sangre en dos zonas del cuerpo, sus cortes no eran nada profundos pero sabia muy bien que la mordida de un demonio aun que no producía la muerte inmediata de un humano era muy dolorosa, mas que si uno me mordiera a mi. Se escucharon gritos y las sirenas de algunos patrulleros. De seguro el grito de Marcus había despertado a mitad del vecindario y los había alarmado de algún peligro.
- Estas bien?- le pregunte en un susurro
- Si…- dijo con debilidad- que fue eso?
- Demonios Avox.- respondi- te contare todo pero primero tenemos que salir de aquí, no quiero que la policía nos vea. - Tome la mano de Marcus y me dispuse a correr pero este se paro en seco. Voltee la mirada y lo vi a los ojos, no teníamos tiempo para escenitas, teníamos que salir de allí y no solo por los policías sino que si esos Avox habían seguido mi rastro estaba segura de que vendrían mas. Además de que el icor comenzaría actuar en nuestros cuerpos pronto.
- En que estas metida Alejandra?- pregunto el y yo suspire.
- Te lo voy a contar todo, lo prometo, pero tenemos que salir de aquí! Ya!- dije y lo jale con fuerza.

Como explicarle que ya había muerto? que después de que el terminara conmigo, sufrí un accidente en la autopista y que esta, por un milagro es mi segunda vida? Como decirle que ahora mi sangre esta mezclada con sangre de Ángeles y por eso me persiguen los demonios? Como hacerle entender que ahora su vida esta entrelazada a la mía para siempre?


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Lu!!