- Stefan?- pregunte
- Si- dijo el acercándose a la luz de uno de los faroles
- Hay eres tu- dijo Alec con mala cara y me alejo de el
- Que hacen aquí?- pregunte viendo a Vladimir
- Estábamos de pasada cuando sentimos tu aroma y quisimos buscarte
- Para que? Para dañarla de nuevo?- pregunto Alec cortante
- No, para pedirle disculpas- dijo Vladimir. Los mire extrañada y ni Alec ni yo dijimos nada
- Mia nos portamos como unos idiotas, no te dimos derecho a decirnos lo que estaba pasando.- dijo Stefan
- Arriesgaste tu vida para ayudar a todos los vampiros y eso te lo tenemos que agradecer por toda la eternidad- dijo Vladimir
- No se preocupen, lo hice por los Volturi
- Lo sentimos tanto, sentimos haberte tratado de esa manera- dijo Stefan
- Esta bien, yo hubiera actuado de la misma manera además yo también tendría que pedir perdón por haberles mentido desde el principio
- Entonces estamos a mano?- pregunto Vladimir
- Claro que si- dije
- Y que hacen por aquí?- pregunto extrañado Stefan
- Ahora vamos por nuestra propia cuenta- dijo Alec; Vladimir y Stefan nos miraron mas extrañados
- Esta vez es de verdad- afirme
- Wauu entonces es verdad que la corte Volturi ahora esta menos malvada?- pregunto Stefan
- Si se podría decir- dijo Alec
- Y ahora que harán?- pregunto Vladimir
- Pensamos pasear y asentarnos en mi antiguo hogar y tener una vida casi normal- dije
- Interesante- dijo Vladimir
- Interesante? Genial querrás decir!- dijo Stefan- los felicito
- Gracias- dijo Alec y entrelazo nuestras manos
- Pues ahora que cumplimos y ofrecimos nuestras disculpas nos retiramos, buena suerte y cuenten con nosotros para cual quier cosa
- Gracias- dije y sonreí. No evite abrasarlos y desearles lo mejor.
Los meses pasaron, el tiempo curo las ideas y todo mejoro. Vivíamos en Paris cuando era invierno y no salía el sol. teníamos una vida normal, estudiamos en un colegio privado que pagaba Marcus durante dos años hasta que acabamos y decidimos por fin cazarnos. Hoy era un sábado precioso, los Volturi nos habían regalado una casa hermosa cerca a las montañas.

Pero el día no solo era perfecto por eso sino por que hoy al fin me casaba con mi querido Alec.
- Tontin ya levántate de la cama- le dije mientras lo miraba en la cama
- No, mejor ven tu aquí- dijo haciéndome un espacio
- Estas emocionado?- le pregunte
- Si aun que creo que no cambiaran mucho las cosas
- Por que no?
- Por que desde que te conocí supe que eras la chica con la que viviría toda la eternidad Mimi
- Pero…
- Casarme con tigo es algo realmente lindo y especial- dijo el y beso mis labios
- Eso espero Señor Alec Volturi- dije y lo bese nuevamente, luego mire por la ventana, todos estaban llegando y alistando todo
- Este día será perfecto Mimi- dijo Alec que radiaba mi cintura con sus brazos
- Lo se, todos los vampiros estarán aquí reunidos- dije con una gran sonrisa
- No olvides que también vendrá Emily
- Bueno y Emily- dije y le bese el cuello- Creo que tengo que ir a ayudar
- Si yo también, espera a que me vista y bajamos juntos
- Ok amor- dije y espere a que el se vistiera.
Al bajar encontramos a todos trabajando como hormiguitas.
- Estará listo para las tres- dijo Jane que alistaba rápidamente las sillas
- Gracias por todo enserio- le dije mientras ella corría sin cesar poniendo cada asiento en su lugar.
- Amor, adivina quien vino- dijo Alec señalando con la mirada a un grupo de personas
- Son… dios son Vi y Lian?- pregunte
- No solo ellos sino también Alexis
- Pero como? Alexis…
- No se acuerda de Tom pero si de nosotros y sobre todo de ti- dijo Jane- Alec quería que estuvieran ellos igual que tus amigas del colegio pero ellas no pudieron venir, ya sabes vampiros, humanos….- dijo con una sonrisa
- No importa, de todos modos este será un día maravilloso- dije y me acerque a saludar
- Mia!!- dijo Vi y me abrazo
- Hay pequeños como han estado?- pregunte y comenzamos a hablar.
Los niños habían regresado con su familia y ahora vivían una vida totalmente normal. Alexis había logrado ingresar a la universidad y tenia un nuevo novio llamado Patrick.
Después de hablar con ellos y saludar a los demás entre a la casa y me aliste. Heidy y Sulpicia ayudaron a que mi vestido, mi rostro y mi cabello se vieran perfectos mientras que a Alec solo le alistaba Pascal y Santiago que por cierto había iniciado un pequeño romance con Lía.
- Estas hermosa- me dijo Sulpicia y me mostró al espejo.
Mi vestido era color perla, ceñido al cuerpo y con una gran cola que me seguía por atrás. Mi cabello iba suelto en ondas ecepto por un pequeño mechón en el costado derecho que estaba recogido por una flor crema.
- Me encanta- dije
- Si enserio que esta hermoso- dijo Heidy que abría la puerta para que yo pudiera pasar
- Abajo ya todos estaban presentes. Alec estaba parado en el altar. El que nos casaría era un curo llamado Matiu que también era vampiro desde hace mas de 100 años. Marcus me llevaría hacia donde estaban ellos. Entrelace mi brazo en el zullo y mire como sus ojos brillaban de la felicidad igual que los míos. El estaba feliz por que al final llevaría a su hija al altar mientras que yo, porque al fin me casaría con el hombre de mi vida. Al dejarme al lado de Alec sonrío y yo le di un beso en la mejilla. La ceremonia paso con tranquilidad. Cuando el sacerdote dijo “puede besar a la novia” me sentí la chica mas feliz del mundo y por los segundos que nos besamos sentí que por fin solo existíamos los dos en un mundo maravillo
- Te amo- dijo Alec
- Y yo a ti- le dije y lo volví a besar
La fiesta duro varios días, todos estábamos muy felices por nuestro matrimonio pero sentía que ya debía de estar sola con Alec así que al tercer día todos se fueron y al fin pude estar con el, me puse un suéter rosa que había rescatado de mi antigua casa, era de mi madre y desde chiquita siempre me había encantado así que decidí quedármela. Alec por su parte se había quitado la camisa y estaba a punto de ponerse algo enzima pero prefirió echarse en la cama junto a mi. Se recostó en mis brazos y me miro a los ojos
- Casados al fin- dijo con una gran sonrisa y luego me dio un beso
- Si, ahora usted señor Volturi es mi legitimo esposo
- Y usted señora Mia Volturi es mi esposa por siempre- dijo y me beso
- Por siempre juntos mi querido Alec
- Por siempre- dijo y me dio un tierno beso que desee que jamás se acabara.

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Chicas
Wauu al fin termine esta historia y aun no me lo creo. Es difícil despedirme de los personajes, de Alec, Mía y todos los otros que estuvieron en esta historia. Es difícil despedirme de las que leían este blog. Solo me queda decirles que me alegra muchísimo que hallan leído esta novela y les agradezco por que gracias a esos comentarios tan importantes para mi, yo pude seguir imaginando un mundo que jamás se me había ocurrido crear. Las quiero mucho chicas y espero seguir leyendo sus comentarios en mi otra novela y sino hasta que Dios quiera =).
Las quiero mucho!
lu
pt: el primer capitulo de valentina y los carontes esta publicado =)
http://valentina-y-los-carontes.blogspot.com/