sábado, 15 de enero de 2011

Capitulo 20



Say goodbye, close your eyes
Remember me
Walk away, the sun remains
Remember me

I’ll live on somewhere in your heart
You must believe
Remember me

Journey


Día 60- The End

El tiempo pasó mas rápido de lo esperado. En un abrir y serrar de ojos ya estaba en el día limite para dar mi respuesta a los Vulturis, por suerte ya estaba preparada o eso es lo que creía, no es fácil alejarse de tu familia pero tampoco lo es alejarse de la persona que mas amabas en el mundo.

Todos los días Alec había pasado la noche con migo y hoy no era la excepción pero si que era muy diferente a los demás. Desperté con unos fríos labios en los míos, abrí los ojos con cuidado y me encontré a Alec muy cerca de mi. Me dio otro beso, esta vez mucho mas largo. Después de un rato quise parar para tomar aliento pero el no me dejo y siguió besándome hasta que ya no pude mas. Me aleje agitada y con una gran sonrisa. Alec jamás había hecho eso, me sorprendía pero me gustaba.

- que pasa?- le pregunte con una ligera sonrisa.
- Te amo- dijo el sin sonreír y me volvió a besar. – regresare para recogerte a las 9, ahora viene alguien- hablo me dio nuevamente un beso y salio por la ventana con rapidez. Al instante apareció Alex. Yo estaba echada en la cama algo extrañada por la reacción de Alec, tenia los labios adoloridos por aquel beso y de seguro que mi rostro estaba cómico porque Alex comenzó a matarse de la risa frente a mi.
- Por que te ríes?- pregunte haciendo un tonito de molestia
- Creo que alguien aquí se divertía sola- hablo Alex
- Cállate tonto yo no hago esas cosas- hable y le lance una de mis almohadas que no le hizo nada ya que la tomo con la mano sin dificultad.
- Lo que tu digas…- dijo con una gran sonrisa.- venia para decirte que el desayuno ya esta listo, lamento haber incomodado tu…
- Cállate!- le grite y fui contra el. Alex solo se reía mientras yo le daba golpecitos amistosos. Luego, de un momento a otro se puso muy serio y se enderezo.- que?- le pregunte algo extrañada por su reacción
- Cosquillas- dijo el con una gran sonrisa. Trate de escapar pero me lanzo a la cama y comenzó a hacerme cosquillas sin parar mientras yo me retorcía sin control.
Después de que Alex supo lo de mis costillas rotas me llevo al medico sin que nadie se enterara (es nuestro secreto)y estas gracias a algunas pastillas de reforzamiento de calcio se curaron a la perfección. Ya no había temor a que se volvieran a romper y es gracias a eso que Alex ahora no tenia temor de hacerme las cosquillas que el quisiera.
- Emmy!!- le grito a mi hermana que vino enseguida. Al ver lo que estaba pasando se lanzo a la cama y comenzó a hacerme cosquillas también.
- Eso no es justo!!- grite mientras reía- dos contra uno, no!!

El juego concluyo cuando yo ya no podía reír más. Después de eso desayunamos algo especial por ser nuestro ultimo día allí. Me aliste apresuradamente con mi ropa habitual. Unos pantalones negros, una polera del mismo color y una casaca roja. Dentro de toda esa ropa descansaba el collar de Alec. Lo saque un instante para observarlo y una sonrisa se dibujo en mi rostro. Escuche como el carro de Alec llegaba así que baje lo mas rápido que pude y me despedí de toda mi familia. Antes de salir suspire profundamente, hoy seria un largo día y tenia que prepararme para lo que sucediera.
- que haremos hoy?- le pregunte a Alec al subir al carro y el me sonrío ligeramente
- alguna vez te mostré la terraza del castillo?- pregunto con una linda sonrisa
- no
- pues justo hoy te llevaré allí.- dijo el algo mas animado.

Unos días antes acordamos que la respuesta se la daría la tarde de hoy pero no sabia si podría esperar tanto. Y el , con esa actitud de seguro que se sentía igual. Llegamos al castillo, caminamos por los pasillos rápidamente para que nadie pudiera vernos. Alec sabia que si Aro me encontraba comenzaría preguntar sobre la decisión y ninguno de los dos estaba para eso. Caminamos por muchos pasillos que jamás había visto. Al llegar al final de uno, subimos por unas gradas en forma de caracol y al final de estas nos esperaba una puerta de madera serrada.
- estas lista?- me pregunto Alec y yo asentí.- entonces sierra los ojos.
Sin reproche alguno serré los ojos y Alec me condujo a lo que había afuera de esa puerta. Una leve brisa llego a mi y me congelo el rostro, demostrándome que ya estábamos en la añorada terraza.
- Listo, ábrelos- hablo y yo los abrí poco a poco.
La primera vez que Alec me pidió que serrara los ojos fue para ver como había quedado el sauce. Ahora había preparado la terraza solo para nosotros dos y estaba perfecta. Llena de plantas y flores de colores. A donde vieses encontrarías un verde hermoso salpicado de flores rojas, rosadas y amarillas. En una de las esquinas había una especie de carpa hecha con un manto rojo, dentro de esta habían cojines y algo que pude percibir como vino.
- es hermoso- dije con una gran sonrisa
- no tanto como tu- hablo Alec, me abraso por la cintura y me dio un beso en el cuello.
Nos sentamos dentro de la pequeña carpita que solo tapaba parte de nuestro cuerpo por que los pies se nos salían.
- brindemos, por nosotros, porque nunca olvidemos estos dos meses- hablo y yo le sonreí con algo de tristeza.
- Salud- dije y chocamos las dos copitas. Mientras yo bebía vino el bebía sangre. No quise decir nada para no arruinar el momento pero verlo tomar sangre me erizó la piel.
Después de brindar me abraso con dulzura y comenzó a acariciar mi cabello. Estoy segura que quería preguntar o esperaba que yo iniciara la conversación pero no podía, aun no estaba lista.
- te amo- le dije en un susurro y bese sus fríos labios.
El beso se comenzó a prolongar mas y mas a cada segundo volviéndose mas incontenible y salvaje. Los truenos comenzaron a sonar pero no nos importo. Poco a poco me quito la casaca y yo su saco. La lluvia comenzó a caer con fuerza pero por lo menos la pequeña carpa nos protegía en algo. Le sonreí picadamente mientras desabotonaba cada uno de los botones de su camisa negra pero entonces la pequeña carpa cedió por la lluvia y nos quedamos atrapados dentro de ella.
- Demonios- dijo Alec y yo comencé a reír.
- Entremos- dije mientras le daba un rápido beso en los labios por que ya me estaba quedando sin aire dentro de la carpita caída.
- Claro, entremos- dijo el. Me tomo de la mano, sacamos nuestras cosas y salimos. La lluvia caía fuertemente y Alec quiso correr pero yo me detuve
- Espera- dije observé una vez mas toda la ciudad de Volterra, serré los ojos y levante la mirada hacia arriba dejando que la lluvia me mojara toda. Era tan reconfortante que podía estar así por horas. Alec me tomo por la cintura y me dio un beso en los labios.
- Vamos, te enfermaras- hablo después de un rato.
Corrimos como dos niño empapados por los pasillos del castillo mientras no parábamos de reír por cosas absurdas pero divertidas. Me sentía demasiado feliz al estar a su lado que parecía cosa de un sueño, jamás en mi vida había reído tanto con un novio, sin aparentar, sin sentirme incomoda pero aquí estaba Alec haciéndome reír como una chica tonta y enamorada. Tenia que admitirlo, Alec lo había logrado. Había logrado enamorarme hasta las entrañas, me había enamorado por completo de el y eso me encantaba pero también me aterraba demasiado, era la primera vez que sentía esto, no sabia muy bien como manejarlo además de que en este estado me sentía tan vulnerable. Entramos a su cuarto, no era muy grande: una cama (aun que no entiendo porque) una mesita de noche, un tocador antiguo con un gran espejo y un armario de madera.
- ten – dijo mientras me tiraba una toalla blanca.
Me quite la polera que estaba empapada y me quede solo con el polo a tiras rojo que tenia dentro. Comencé a secar mi cabello con total naturalidad mientras me veía al espejo. De soslayo pude observar a Alec quitarse la camisa y secarse con rapidez el cabello. Era un gran espectáculo debo admitir por que nunca lo había visto de esa manera. Su piel totalmente blanca y algunas marquitas en toda la piel en forma de media luna me hicieron dar cuenta que Alec no solo era un simple vampiro sino un gran luchador. Mi corazón comenzó a latir desenfrenadamente mientras mi mente cabalgaba en pensamientos lujuriosos al ver ese cuerpo. Sin advertirlo Alec levanto la mirada y nuestros ojos se encontraron. El sonrío placidamente mientras yo la bajaba totalmente avergonzada y roja . Sentí como Alec se acercaba a mi, puso sus frías manos en mi cintura, se apego tanto y luego comenzó a besar mi cuello.

- Nos falto terminar algo haya, no crees?- me pregunto mientras me daba la vuelta y besaba mis labios.
Entonces de sopetón, como un balde de agua fría que te despierta en la mañana una voz vino a mi cabeza- no puedes hacerle esto- dijo mi voz interior y era cierto, no podía si sabia cual era la respuesta. Aun que mi cuerpo lo deseara y mas que él mi corazón, no podía. No era justo para el ni para mi.
- para- dije y lo aleje levemente de mi con una mano.
- Que pasa?- pregunto totalmente extrañado por mi reacción
- No puedo Alec, no puedo con esto- hable y el se quedo inmóvil y callado- te amo como a nadie he amado y dudo que llegue a amar de nuevo así. Pero no puedo permitirme vivir para siempre con tigo- hable y vi en sus ojos el reflejo de los míos, pena, mucha pena.- lo lamento Alec- dije conteniendo las lagrimas, tenia que ser fuerte y no demostrar debilidad. Tome un ligero trago de aire, lo mire mas penetrantemente que nunca y continúe- yo quiero una vida libre al estar junto a ti y con los Vulturi de por medio solo podría aspirar a ser una simple soldado...que solo recibiría ordenes y no llegaría a mucho porque ni siquiera tengo un don.- esa no era la verdadera razón, la verdad es que odiaba a los vulturi con todo mi corazón, odiaba a Aro por haber ordenado matar a todos los Mimir, por matar a Faris y sobre todo por obligarme a asistir a sesiones con el, por obligarme a tomar tan fea decisión. Yo sabia muy bien que esta situación les agradaba, los entretenía y por eso los odiaba.
- Pensé que….pensé que te había convencido- hablo el con notable dolor y yo negué con la cabeza mientras las lagrimas comenzaban a salir sin mas remedio.- pero tu me amas y yo a ti…mas que a mi vida- hablo el con dolor, levante la vista y lo mire un largo rato, tratando de explicar todo lo que sentía por el. Me acerqué un poco y quise tocar su rostro. El esquivo mi mano con agilidad.
- No me toques- hablo ahora. Sus ojos ahora demostraban enojo, rabia.
- Alec…
- Vete, vete ya- hablo con frialdad y chanco con la mano el tocador de madera que se hizo trisas.- no te quiero ver mas!- grito y yo salí corriendo de allí.
Sabia que al tomar esta decisión dañaría a Alec, lo sabia muy bien pero jamás pensé que el me trataría de esta manera. Jamás creí que nuestro ultimo momento juntos seria así. Corrí por los pasillos sin parar pero estos eran realmente un laberinto. Tenia la mirada pegada al suelo porque no quería que ningún vampiro me viera en tan patético estado. Seguí corriendo y choque con un cuerpo caliente, un humano. Levante la vista y no era cual quier persona, enfrente mío estaba Teo, mirándome con sorpresa.
- que ha pasado?- pregunto y yo lo abrase.
- Todo a terminado- dije entre sollozos.
- Así es mejor- hablo el tratando de consolarme.
- No, claro que no, me siento como la persona mas horrible del mundo- dije sin parar de llorar.
Así me sentía, como la peor persona después haber hecho sufrir a Alec. Le había dado falsas esperanzas y eso jamás me lo perdonaría. Habría sido mucho mejor terminar cuando pude hace tiempo, terminar y olvidarme de él para siempre antes de que me llegara a enamorar tanto, pero fui egoísta y preferí seguir a pesar de las consecuencias. Pero el daño ya estaba hecho y no podía retroceder, si quería regresar con mi familia tenia que seguir con el plan.
- Teo quiero que me hagas un favor- hable mientras me secaba las lagrimas
- el que quieras Effy- hablo el
- Michael borrara mis recuerdos e insertara otros, te necesito a ti…necesito que tu sean el de mis recuerdos- hable y el se quedo paralizado.- Por favor, estoy segura que me preguntaran cosas en casa y si no recuerdo con quien pase vacaciones …
- Esta bien, lo haré por ti- dijo con algo de tristeza
- Gracias- hable.
- Vamos donde Michael?- pregunto el y yo negué con la cabeza.
- Primero tengo que despedirme de los Vulturi- dije y pare de llorar. Me seque las lagrimas por completo y puse la cara menos expresiva y fría que tenia.
Me dirigí al cuarto de tronos y al abrir la puerta los vi a los tres conversando con Jane.
- querida Effy que sorpresa encontrarte- dijo Aro con notable molestia porque no había tocado la puerta pero yo solo me limite a sonreír tímidamente.
- He venido a despedirme- dije y todos me miraron con asombro sobre todo Jane.
- Has tomado una sabia decisión- hablo Marcus y me observo a los ojos.
- Ahora ve con Michael y que te borre todos los recuerdos- dijo Caio
- Si, eso haré, pero primero quería darles las gracias, por haberme dado el derecho a elegir.
- Eso no lo hicimos por ti - hablo Caio con malicia.- fue por Alec así que al que deberías de agradecer es a el.- Asentí con la cabeza mientras aguantaba las lagrimas lo mas que podía. Observe como Caio sonreía ligeramente de satisfacción. Me tenia donde quería, débil y vulnerable pero aun así me contuve y no llore, no le daría todo el espectáculo para que se pusiera feliz, eso jamás.
- Adiós- hable
- Adiós- respondió Aro- espero que tengas una muy buena vida y sinceramente por tu bien, no deseo verte nunca mas.- yo asentí nuevamente con la cabeza.
Salí de la habitación mas que destruida y esta vez las amargas lagrimas comenzaron a salir en silencio. Teo se quedo un rato más ya que, tenia recados especiales de Aro. Camine lentamente hacia las habitaciones para encontrarme con Michael pero Jane se me interpuso en el camino.
- como pudiste…- hablo ella
- no quiero vivir como una esclava Jane.- dije y seguí mi camino
- pero Alec te ama- insistió ella
- y yo a el pero eso no comprara nuestra libertad- hable y Jane se quedo en silencio.

Llegue nuevamente al piso de las habitaciones. No tarde mucho en encontrar el cuarto de Michael ya que tenia su nombre rotulado. Toque dos beses y al instante el salio.

- Effy- hablo con preocupación al ver mi rostro.
- necesito que lo hagas, bórrame todo e inserta recuerdos que tengan que ver con Teo.
- que?!
- Por favor, necesitare una escusa, alguien de quien hablar con mi madre y será mejor que sea Teo. Por favor.
- Esta bien, pero va dolor. Lo que te tengo que insertar es demasiado así que dolerá.
- No importa, solo hazlo ya!
- No, aquí no porque es posible que te desmayes y bueno no puedo llevarte a tu casa sin levantar sospechas además de que aquí estarías en peligro.
- Entonces donde?
- En tu casa, hoy en la noche.- hablo el
- Gracias.

Después de eso me fui a casa, tome un autobús, llegue empapada y solo con el polo de tiras. Gracias al cielo que al llegar aun no había nadie aun, supuse que como era tan temprano mis abuelos estaban en la ciudad comprando cosas para el almuerzo mientras que mis hermanos seguían en Volterra. Subí a mi habitación, me quite la ropa mojada y me di una larga ducha mientras lloraba en silencio. Después de eso me vestí y comencé a hacer mis maletas. Las horas pasaron, mis abuelos no tardaron en llegar y prepararon una deliciosa pizza. Algo que les habíamos estado pidiendo desde hace días pero ellos prefirieron hacerlo al final. Almorzamos en silencio. Alex me conocía tan bien que al finalizar me acompaño hasta mi cuarto y me dio un reconfortante abraso. Solo eso basto para hacerme llorar de nuevo pero el no dijo nada, su abraso era mucho mejor que las palabras, explicaba todo.

Al cabo de 4 horas todo las cosas ya estaban empacadas. En mi cama solo quedaba la ropa que utilizaría al día siguiente y mi pijama. Mis libros de dibujo aun seguían en la mesita de noche pero recién mañana los guardaría en la mochila de mano. Espere a que las horas pasaran. Ya era de noche así que me cambie con la pijama, me despedí de mi familia como cual quier otra noche y me metí a mi a habitación. Tan solo tubo que ser las 12 para que alguien entrara por mi ventana. Al principio pensé que era Alec pero el cabello rubio me hizo desistir de esa suposición. Era Michael pero no venia solo.
- quien eres?- le pregunte al muchacho que estaba detrás de Michael y se ocultaba por la oscuridad.
- Teo- hablo y mostró su rostro.
- Pero como has llegado aquí, es muy alto para que puedas entrar por la ventana- dije con desconcierto
- Recuerda que ya casi es luna llena, puede hacer cosas que antes no podía- hablo Michael en voz bajita y yo asentí rendida mientras me tumbaba en la cama nuevamente- ahora Effy, necesito que me des todo lo que puede recordarte a Alec.
- Mi cuaderno de dibujo- indique sin fuerzas y Teo se encargo de sacar todas las pinturas relacionadas a Alec.
- Tu collar Effy- hablo Teo después de un rato y yo con mucho dolor me quite el collar que me había regalado Alec. Se lo entregue y el lo guardo en uno de sus bolsillos. Sabia que no me lo quedaría, era absurdo tan solo pensar eso pero aun así quitármelo me dejo desprotegida, sola.
- Ahora sierra los ojos- dijo Michael y yo hice caso.
- Adiós Michael, gracias por todo- le dije
- Adiós Effy y recuerda, fuerza, todo pasara pronto- hablo tocando mi cabeza y antes de que el dolor me invadiera por todo el cuerpo. Michael tenia razón el dolor era inminente y se extendió por un prolongado momento.


Desperté con un gran dolor de cabeza que supuse era por todo lo que había llorado entre sueños, había tenido pesadillas horribles toda la noche pero ya no podía hacer nada. Me iría y aun que quisiera quedarme con todas mis fuerzas ya no podía. Me aliste como todos los días, unos jeans, una polera azul, mi corta viento del mismo color y mis siempre confiables zapatillas azules. Suspire antes de salir de mi cuarto ahora vacío. Lo extrañaría, si. Me había acostumbrado como nunca a esta habitación, hasta pequeña ciudad y sobre todo a estar siempre con Teo. Teo, a el si que lo extrañaría como nunca. Una lagrima trato de salir pero la contuve, - fuerte- me repetí a mi misma.- tengo que ser fuerte- pensé nuevamente y baje mi maleta hasta el carro del abuelo. Desayune algo ligero porque no tenia nada de apetito y ayude a Alex a subir las maletas. Cuando ya estaba todo listo me dirigí a la casa de Teo con paso firme y decidido.
- y Alec no va venir?- pregunto Emily, yo gire la cabeza y la mire con extrañeza
- quien?- pregunte con algo de molestia porque me estaba deteniendo y quería ir a ver a Teo ya. Alex agarro a Effy por los hombros y se la llevo. Mi hermana hizo algún reproche y supuse que solo nombro ese nombre para molestarme, como siempre lo hacia. Ahora que se hacia tarde preferí ir corriendo hasta casa de Teo y toque la puerta impaciente.
- Ya va- dijo Teo como todas las mañanas que iba a su casa. Abrió la puerta rápidamente. Aun tenia puesto su pijama color azul. Vi su rostro moreno, la tristeza que se reflejaba en su rostro y esos hermosos ojos plomizos que me habían cautivado todo el verano. No aguante mas y salte a el entrelazando mis piernas en sus caderas mientras mis manos se aferraban fuertemente a su cuello. Teo era fuerte, si, pero al no estar preparado para esto tambaleo un poco hasta apoyarse en una de las paredes y me abraso por la cintura.
- Estas loca- dijo el en un susurro y una ligera sonrisa se dibujo en sus labios.
- Loca por ti- hable y lo bese con todo lo que podía.- no quiero dejarte…solo dime que me quede y lo haré- dije a su oído. Lo mire a los ojos esperando que me dijera algo aun que sabia que era inútil, el jamás lo haría aun que me amara mas que a su vida.
- Sabes que tu lugar es allá y no acá- dijo el y yo me pare.
- Si, lo se- dije y lo volví a besar- es solo que no quiero dejarte.
- Hablaremos siempre, te lo prometo. Será el año mas pequeño que tendrás y en menos de lo esperado ya estarás aquí- dijo el y me dio nuevamente un beso.- quiero que me prometas algo- hablo mas seriamente.
- Lo que quieras- dije con una ligera sonrisa.
- Prométeme que desde este mismo instante me vas a creer cual quier cosa que te diga…..así diga que los cerdos vuelan tu me creerás- hablo. Yo sonreí pensando que era una broma pero el se mostraba serio así que asentí con la cabeza.
- De acuerdo.- dije y el suspiro.
- Me atrajiste desde que tenia 7 años y tu 5. Cuando llegaste con esas dos colitas tan alborotadas por el viento y ese vestido azul.- dijo y yo me quede atónita, porque me decía esto justo ahora, justo cuando me iba.
- Teo…
- Shuu- dijo el y me puso un dedo en la boca- me comenzaste a gustar desde que supe que me gustaban las niñas- hablo con una sonrisa- Fuiste tu la primera y por eso siempre anhele las vacaciones como nadie en el mundo. Luego dejaste de venir y mi mundo se fue al suelo trate de buscarte sustitutas pero nada te superaba, eras única Effy. Perdimos contacto y solo supe de ti por tus abuelos.
- Por eso te hiciste tan querido…
- Porque siempre iba a hablar con ellos de sus nietos y eso a tu abuela le encantaba- dijo el y me dio un beso. - Ahora que vienes no te quiero dejar ir…pero se que es lo correcto Effy, solo prométeme que no te olvidaras de mi…
- Lo juro Teo, lo juro- dije y lo abrase con fuerza tratando de que así las lagrimas no lograran salir de mis ojos pero como la noche anterior me resquebraje y comencé a llorar como una niña.
- No, no llores por favor- me consoló Teo- juro que te visitare pero no llores- dijo el y yo asentí. Fuerte- pensé nuevamente y deje de llorar. me seque las lagrimas y lo volví a besar.- Algo mas- dijo y se alejo de mi, fue a la cocina y de ella trajo un sobre blanco. Me lo puso en las manos pero no lo soltó- promete que solo lo abrirás cuando estés en el avión y no puedas bajar de el, además de que cumplirás tu promesa.
- Creeré todo lo que me digas y no lo abriré hasta que el avión este serrado y ya no haya vuelta atrás- dije con triste y soltó el sobre, algo pesante sobre mi mano.
- Entonces ahora si puedes irte- dijo el, me dio un beso de despedida y se acercó a mi oído- te amo mas que a mi vida- dijo el y en ese momento sentí una punzada. Algo así como un dejavu que no podía entender. Me comenzó a doler la cabeza fuertemente pero no comente al respecto.
- Yo también te amo mas que a mi vida Teo.- la bocina del auto de mi abuelo comenzó a tocar y supe que era tiempo de irme.
- Te veré al próximo año.
- No te olvides de llamar- dije y salí de allí sin voltear atrás para que no fuera mas doloroso.
El viaje a Florencia fue totalmente aburrido y vacío. Cada que veía la autopista recordaba a Teo, a como me había llevado por primera vez hasta allí, o cuando me había comprado ese libro que tanto me gustaba. Todo me recordaba a el y me decía que estaba tomando la decisión equivocada pero ya era tarde. Llegamos justo cuando anunciaban nuestro vuelo así que tuvimos una despedida rápida con mis abuelos y nos embarcamos al instante.

[…]

Alec estaba echado en su cama o en lo que quedaba de ella. Había destruido casi toda su habitación después de discutir con Effy y ahora estaba rendido, echado y triste, como nunca lo había hecho. Alguien toco la puerta, Alec no respondió porque sabia que Jane entraría de todas maneras, pero no estaba de humor para ella ni para nadie.
- que quieres?- pregunto hoscamente al instante que su hermana aparecía y veía con asombro la habitación
- pero que haces aquí?- pregunto Jane ahora algo molesta.
- Que no me vez?- pregunto Alec
- Veo a un vulturi patético- dijo ella con dureza
- Vete a la mierda Jane, no quiero hablar! - grito furioso.
- No m voy nada!- grito ella- Alec no puedo creerlo, ella se va y tu no haces nada?
- Y que voy a hacer, ya decidió además, a estas alturas no se acuerda de mi- hablo Alec frustrado.
- Por lo menos si la vez se llevara un bonito recuerdo de ti y no el horrible y doloroso que se llevo ayer – hablo Jane y salió de la habitación.
A Alec le parecía muy rara la actitud de su hermana pero aun así eso le ayudo a levantarse y salir en busca de Effy. Solo le bastaría mirarla una vez, ganar su atención por un minuto para que todo fuese mejor. Miro su reloj y se dio cuenta que solo faltaba media hora para que el vuelo de Effy se fuera pero aun así lo lograría, la encontraría. Salio de la habitación lo mas rápido posible, corrió por los pasillos y encontró para su mala suerte a Nicole en uno de ellos. Vestía un vestido negro muy corto que a Alec ahora le pareció ridículo.
- a donde vas?- le pregunto ella con una mano en su hombro. Como si fuera una especia de animal engatusando a su presa.
- Déjame en paz Nicole- hablo Alec fríamente y trato de alejarse pero Nicole hincó sus uñas en el
- Recuerda tu promesa- dijo ella- recuerda que dijiste que si esa humana se iba, tu regresarías a mi.
- Tengo muy presente esa promesa - hablo el y salió de allí.

[…]

ya estaba sentada en mi respectivo asiento, para mala suerte nos había tocado justo en la fila del centro, Emily moriría de aburrimiento pero por suerte estábamos los tres juntos. Llamaron la ultima vez por los intercomunicador e indicaron que las puertas ya se estaban serrado. Pasaron 10 minutos pero el avión no se movió ni un poco. La azafata indico ahora que teníamos que esperar ya que, se estaba poniendo gasolina al avión. Aun que pidió que mantuviéramos la paciencia y que no nos moviéramos del asiento yo ya no soportaba la ansiedad que tenia por leer esa carta.
- voy al baño- les indique a mi hermanos. Emily quiso replicar algo pero Alex la cayo agarrándole de la mano.
- Ve- dijo Alex
- No me voy a perder Emmy- dije con una gran sonrisa a mi hermana y ella sonrío de igual manera.

Camine al baño rápidamente, entre en el y cerré con pestillo. Al instante saque el sobre de mi bolsillo y lo abrí. Dentro de este había un dije en forma de un escudo algo extraño que tenia dos piedritas rojas, una arriba y la otro abajo. Me pareció extrañísimo que Teo me regalara algo así porque entendía que lo máximo que habíamos hecho para demostrar que nos amábamos fueron los tatuajes en el hombro pero no mas. Saque la cartita y la comencé a leer:

Effy:

Recuerda tu promesa…

Se que en este momento no entenderás nada de lo que te diga pero solo confía en mi. Te amo, lo sabes ahora pero hay alguien mas que te ama tanto como yo y era injusto que te fueras sin saberlo. Alec es aquel chico que tu tanto quieres, se que ahora no lo recuerdas y preferí que leyeras esta carta para que cuando lo recordaras no pudieras dar vuelta atrás.
Aun que suene totalmente descabellado, tienes un don. Vladimir me lo confirmo apenas te vio pero el sabia que los vulturi te convertirían si te lo decía así que guardo el secreto igual que yo.
De seguro ahora crees que estoy loco y no entiendes nada pero recuerda que prometiste confiar en mi.
Toma el dije y piensa en Alec con todas tus fuerzas, concéntrate lo mas que puedas y piensa en Alec, trata de recordar sus rostro. Tienes el don de ver el futuro y el pasado que los objetos quieran decir así que solo confía y concéntrate.

Te amo,

Teo.


Respire profundamente después de leer todo esto. En verdad Teo se debía de haber fumado algo anoche que lo hizo enloquecer para escribir esta carta pero aun así tenia que confiar en el, se lo había prometido-… así diga que los cerdos vuelan tu me creerás… - escuche sus palabras con tanta precisión que solo asentí. Tome el dije entre mis manos, serré los ojos con fuerza y pensé en aquel nombre, Alec, Alec, Alec. Después de 5 minutos no sentí nada. Era una locura, yo no creía en magia y menos en dones así que sabia que no pasaría nada pero por un instante lo creí posible.

- Alec- dije bajito una vez mas y todo, todo regreso a mi con tanta fuerza que una oleada de dolor en la cabeza hizo que me sentara en el retrete.

Los recuerdos de Alec comenzaron a mezclarse con los de Teo. Ahora no entendía cual era de verdad y cual era la ilusión. Estaba muy confundida y me dolía la cabeza pero poco a poco comencé a recordar mejor.- Alec- dije con lagrimas en los ojos y recordé la mañana anterior. Sus ojos rojos llenos de tristeza y a la vez impotencia. – lo lamento tanto- pensé mientras me lavaba la cara con rapidez para despejar mas rápido mis pensamientos. En este instante alguien toco la puerta, supuse que era la azafata por que ya estábamos a punto de despegar.
- ya va- dije y seguí lavándome la cara pero otra vez alguien toco la puerta- pero que impaciente- dije malhumorada y abrí la puerta. Vi con algo de malestar a la persona que había tocado la puerta y esta para mi sorpresa no era la azafata, o no, claro que no era ella- Vladimir- dije y sentí como todo mi cuerpo se congelaba, como cada parte de mi se erizaba.
- es una lastima que hayas recordado todo, así será mucho mas difícil- me dijo y yo me quede estática. A que se refería?
- Que haces aquí?- pregunte
- Vengo a llevarte- dijo el y fue lo ultimo que escuche.

[…]

Alec corrió todo lo que pudo, prefirió ir de frente a la pista de vuelo porque sabia que era muy tarde para encontrarla aun fuera del avión pero al llegar descubrió que el avión ya había despegado y se perdía en el horizonte. Si tan solo hubiera estado más atento se hubiera dado cuenta que para el lado contrario se iban dos sombras con mucha rapidez.

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Hola!!! Disculpen la demora es que solo tengo la maquina a las 10 así que aquí esta el capitulo largo, espero que les haya gustado, si así fue comenten, sino fue así también comenten =) me encanta saber su opinión. Desde hoy (15 de enero) no podré publicar como antes porque ahora estoy de vacaciones, en la playa xD y eso hace mas difícil que escriba pero prometo que publicare cada sábado, a esta hora o talvez mas temprano. Pero eso si, siempre que haya mas de 11 comentarios u.u se que sueno algo pesada y eso no me gusta pero si no hay muchos comentarios para que esforzarme escribiendo en mis vacaciones =s y perdiendo mis preciadas horas de playa xD.

Las quiero un montón!!!

Lu!!

Ptd: por cierto, este es el final de la primera parte de la historia. Me encantaría saber que les pareció hasta aquí.




Aviso


Hoy a las 10 de la noche el capitulo =)


Lo prometo!!!

miércoles, 12 de enero de 2011

Capitulo 19

Busca mis ojos, toma mi mano, acércate.
No digas nada, dices con la mirada más de lo que crees.


Alec había dicho algo cierto, estaba deshidrata, tanto así que mis músculos ya no racionaban bien, sentía calambres y al parecer estaba comenzando a tener alucinaciones. Me llevaron lo mas rápido que pudieron hasta una pequeña posta a las afueras de Chernobil.
- vas a ver que te pondrás bien- me dijo Alec que no soltaba mi mano mientras yo estaba echada en la camilla.
Me dieron por intravenosa algo de suero y pidieron que descansara. Apenas pude ponerme nuevamente en pie nuestro viaje reinicio, esta vez algo menos tenso. Alec no dejaba de cuidarme ni un instante y aun que no habláramos mucho sabia que siempre estaría allí para mi. Subimos al avión que nos llevaría hasta Florencia. Teo y Jane se sentaron por diferentes lugares mientras que Alec y yo nos sentamos juntos.
- Perdón si? No quise desconfiar en verdad no….todo lo que paso me tenia tan liada que no pensaba con claridad- hable por que ya no soportaba estar mal con el. No después de todo lo que paso. Entrelazo nuestras manos sin decir nada y luego me miro con esos ojos ahora negros pero igual de hermosos. Nos quedamos un largo rato observándonos y luego se acerco a mi.
- Estas perdonada- dijo en un susurro y me dio un ligero beso en los labios- ahora duerme, mañana tendrás un largo día y no quiero que estés cansada.
Sin decir nada mis ojos se serraron y dormí hasta que Alec tubo que despertarme para bajar del avión. Todo el camino a Volterra estuve pensando en que mentira le diría a mi familia pero por extraño que fuese solo quería decirles la verdad cosa que no podía hacerlo, por lo menos no la verdad completa. El taxi dejo a Teo y Jane en la ciudad mientras Alec prefirió acompañarme hasta casa.
- en verdad no quieres que diga algo para que no te riñen tanto?- pregunto Alec y yo negué con la cabeza.
- Quiero decirles la verdad- hable y el me miro algo perplejo.
- Les diré lo de mis padres, no diré que estuve con Paolo pero les diré que ya lo se.
Alec me dejo en la puerta con notable preocupación pero era mejor que afrontara esto sola. Me dio un beso en los labios tan ligero que apenas sentí el rose de nuestros labios y luego desapareció con rapidez justo antes de que abrieran la puerta. Me quede inmóvil en la puerta al observar a Alex totalmente demacrado justo frente a mi, tenia grandes ojeras como si no hubiese podido dormir por muchos días, el cabello se le veía desastroso y la ropa sucia.
- Effy?- pregunto el y yo le sonreí ampliamente mientras lo abrasaba con todas las fuerzas que podían permitirme las costillas.
- Canario, ya estoy aquí- dije y no pude evitar llorar. Lo había extrañado tanto y por alguna razón verlo vivo me recordó a Faris y a que en algún momento pensé no verlo nunca mas.
- Abuela!!! Abuelo!!! Emmy!!! Regreso Effy!!!!- grito Alex, me levanto el rostro con la dos manos observo mis ojos penetrantemente y beso mi frente.- pero que estabas pensando al escapar con Alec?- pregunto después de un segundo.
- Escapar? Piensan que me fui con el?- pregunte y luego negué con la cabeza.- no me fui con nadie, quise estar sola.
- Effy, nadie se va creer eso- hablo el con total calma
- Después de que hable con mi mamá supongo que entenderán- dije con algo de seriedad.
- Que paso?- pregunto Alex ahora mucho mas serio.
- Prometo decirte todo pero será después de que hable con mamá.
En ese instante apareció Emily y me abraso con mucha fuerza lo que hizo que gimiera de dolor pero aun así no me aleje de ella, lloro como nunca y me riño por a ver escapado con Alec. Volví a repetir que no me había ido con el pero ella no creyó ni una sola palabra.
- no es coincidencia que el tampoco apareciera por aquí- dijo sin dejar de llorar.- me estaba buscando- pensé pero no quise decir nada.
Después de eso vino la parte mas dura, mis abuelos vinieron y me abrasaron. Mi abuela lloraba como jamás la había visto y el abuelo, bueno el se mantenía distante y serio.
- pensé que eras más inteligente, sabes cuanto nos preocupaste Elizabeth?- pregunto mi abuelo al fin. Me aleje de los brazos de mi abuela y lo mire directamente a esos ojos tan serios.
- Lo lamento- hable
- Un perdón no soluciona nada y mira que irte con un chico es la manera mas tonta de tirar todo tu futuro por la borda.- hablo con seriedad y por un instante pensé que no hablaba con migo sino con Fernanda.
- Yo no soy Fernanda, abuelo y no cometo sus mismos errores. Es una lastima que ustedes crean que me fui con Alec por que no fue así. Necesitaba tiempo para pensar a solas y lo he tomado.
- Pero por que?- pregunto mi abuela
- Primero hablare con mamá luego se los diré a ustedes- dije y antes de que mi abuelo pudiera decir algo salí corriendo a mi habitación.
Me mire en el espejo y no me reconocí. El hematoma ya casi había desaparecido pero aun así tenia una mancha rara en el rostro y ni que decir de la costra en mi labio. Ya veo por que Alex me miro tan extraño al llegar, pobre , que estaría pasando por su cabeza. Me quite toda la ropa y comencé a sacar la tela que me aprisionaba todo el tórax. Al sacarlo por completo sentí un dolor agudo en las costillas pero aun así soporte. Me puse una bata y fui a darme una larga ducha. Limpie todo mi cuerpo con precisión y sentí como por alguna extraña razón me sentía mejor, mas limpia, mas purificada. Después de terminar me vi el tatuaje del hombro una vez mas. Debía admitirlo era hermoso pero sabia que siempre que lo viera me traería malos recuerdos. Busque en la caja de medicinas algún vendaje que pudiera servirme, luego sola y con mucho esfuerzo vende de nuevo todo mi tórax. Me puse la ropa mas cómoda que pude y llame a mamá.

Al hablar con ella le explique que ya sabia quien era mi madre y también mi padre. Ella trato de preguntar como lo había descubierto me quise entrar en detalles y preferí no contestar, ella insistió un par de veces hasta que le ya no importaba y al fin entendió. La conversación se prolongo casi 3 horas. Las dos habíamos llorado demasiado pero se que eso era necesario. Mi madre se estaba desfogando después de haber guardado un secreto por casi 17 años. Entendí sus razones a la perfección, ella solo quería protegerme y sobre todo quería que mi padre nos diera un trato igual, a Alex y a mi. Al concluir la conversación mi madre quiso que regresara lo mas pronto posible pero yo me negué rotundamente.

- pero quiero pasar tiempo con tigo- hablo mamá entre sollozos.
- Lo vamos a pasar lo prometo pero no voy a ir antes, por favor…
- Es por el muchacho verdad?- pregunto mamá
- Si- hable con temor a lo que escucharía.
- Hija….Fernanda cometió el error de ….por favor tu…
- Mamá!- grite- no soy ella y Alec no es así.- hable tratando de calmarme
- Esta bien, confío en ti- dijo al fin mamá.
Nos despedimos, colgué el teléfono y sentí como un gran peso se me quitaba de enzima pero aun lo peor estaba por venir. Hable con mis abuelos en privado y les conté la misma historia: al saber quienes eran mis padres la impresión fue tan que no pude soportarlo y huí sola. Ellos al fin me creyeron. Esta escena fue mucho mas dramática por que la abuela siempre sintió que yo tenia parte de Fernanda, ahora sabia a la perfección que era su hija. Mi abuelo me abraso con mucha fuerza.
- perdón, perdón por dejarte- hablo. Sabia muy bien que se refería a cuando votaron de casa a Fernanda por estar embarazada de mi. Lo que ellos no sabían es que ella había accedido solo para escapar de Paolo.

Antes de almorzar me metí al cuarto de Emily y hable con ella y Alex. Admito que tenia temor, tanto miedo por que yo había sido la causa de que su padre se alejara de ellos. Hable explicándoles con mas precisión todo. Ellos escucharon pacientes y silenciosos. Al concluir Emily lloraba y Alex estaba muy serio, apoyando en la puerta serrada con una mirada distante.

- perdón, fue mi culpa que papá se fuera- dije y baje la cabeza en forma de arrepentimiento.
- Claro que no- dijo Emily y me abraso con cariño
- El fue un cobarde a no aceptar todo lo que ocurría con madurez- hablo al fin Alex. Levante la vista y lo vi a los ojos mientras se acercaba y se sentaba al costado mío.
- Siempre, siempre vas a ser mi hermana, digan lo que digan los demás mi mariposa- dijo el y los tres hermanos nos abrasamos con fuerza.
- Gracias- dije y les di un besito a cada uno.- son los mejores hermanos que he tenido.- dije y sin querer recordé a Alumine y Faris.
- Solo nos tienes a nosotros así que confórmate- dijo con una gran sonrisa Alex y me dio un besito en la frente. El tenia mucha razón, ahora solo los tenia a ellos.

La tarde paso tranquila, la abuela hizo un rico guiso con ciruelas especial para mi. Sentía como ella y el abuelo me trataban diferente, supuse que se sentían algo culpables pero no dije nada. Emily insistió en que durmiera con ella y acepte. Me metí en su cama y le conté historias hasta que durmiera profundamente, no tardo en hacerlo y a penas no lo hizo me levante y fui a la habitación de Alex. Estaba echado, escuchado música con su ipod y muy despierto, al verme me sonrío y me hizo un pequeño espacio en la cama, me eche a su lado y comenzamos a escuchar Metalica.

- quien te hizo lo de la cara y lo de las costillas?- pregunto y yo me quede estática. Se había dado cuenta de el malestar que sentía al sentarme, cuando ellos me abrasaban y hasta cuando respiraba? Y bueno lo de mi cara era notorio, aun tenia la herida en el labio pero por extraña que fuese nadie había preguntado sobre eso hasta este momento.
- Lo conocí- hable pues no quería mentirle, a el no.
- A tu verdadero padre?- pregunto el sin mirarme
- Si. El fue el que me dijo la verdad
- Y le creíste?
- Todas las cosas encajaban.
- Entonces el te pego?
- Si. Creo que Fernanda escapo por que sabia lo que le esperaba, por que sabia que el era un mal hombre. Por eso se fue con mamá.
- Pero si te maltrataba por que te quedaste allí. Fue casi una semana
- No sabia como escapar, tarde en recaudar el valor- hable y lo abrase.
- Todo ya paso- dije y Alex comenzó a jugar con mi cabello.
- No, el siempre estará allí, talvez querrá llevarte de nuevo- dijo algo mas alarmado
- No puede y de todas maneras ya no esta- dije bajito. Poco a poco me quede dormida. Desperté después de unas horas y sin pensarlo me dirigí a mi habitación esperando que Alec estuviera y así era. Estaba allí justo frente a mi. Le sonreí ampliamente y lo invite a pasar a mi cama ya que estaba parado como una estatua.
- Te digo algo?- hable cuando ya estábamos en la cama y el me abrasaba con delicadeza.
- que?- pregunto
- feliz aniversario atrasado- dije, me recosté enzima de el y le di un beso en los labios. Se quedo algo atónito y yo le sonreí mientras contemplaba todo su rostro- creíste que no me acordaría?- le pregunte
- si- hablo el y me sonrío ligeramente.
- Pues claro que me acorde tonto! pero con todo lo que paso no tuve tiempo para decírtelo- dije y le di otro beso.- Antes de que pasara todo esto hice un dibujo especial para ti- hable y saque mi cuaderno de dibujos. Con delicadeza saque el dibujo del sauce que había dibujado y perfeccionado para que Alec lo tuviera.- ten- dije con una gran sonrisa y se lo entregue. El se quedo observándolo por un largo rato. Luego me sonrío ampliamente.
- Te amo- dijo y yo sonreí.
- Y yo a ti- dije y lo bese nuevamente.
- Yo tengo algo para ti- dijo el y se quito el collar que siempre tenia puesto.- es la cosa mas preciada que tengo además de ti. Tiene un significado especial y quiero que tu lo conserves- hablo y me puso el collar. Toque el dije que tenia la misma forma del escudo vulturi. No entiendo porque pero justo en ese instante recordé la marca hecha con sangre en la mansión Vanaheim. Recordé con mucha precisión lo que me había dicho Faris. El pensaba que los Vulturi los habían matado pero estaba mas que claro que no pudieron ser ellos sino por que poner otro escudo? No tenia sentido, si los Vulturi querían demostrar que eran poderosos debieron de poner su escudo para demostrar que fueron ellos y no mantenerse en el anonimato.
- Te pasa algo?- pregunto Alec y me observo con detenimiento.
- Alec hay algo que no les dije sobre la mansión y creo que deberías de saber
- Que?- pregunto Alec mientras dejaba con cuidado el dibujo en la mesa de noche.
- La noche que te llame, Faris me mostró una marca en el suelo del salón donde todos estaban reunidos. Dijo que los Vulturi habían acabado con todo los Vanaheim y que habían puesto esa marca como una firma. – Alec frunció el seño.
- Eso no es cierto, te acuerdas como era la marca.
- Si, recuerdo que era como la unión de varios círculos, todos rodeados por una gran serpiente en forma circular.
- Si, recuerdo que la vi cuando luchábamos en el gran salón- dijo Alec- pensé que era alguna de sus marcas, era hecha de sangre y eso hizo que muchos de nosotros nos desconcentráramos.
Ese noche no paramos de hablar sobre la extraña marca, sobre las posibilidades de que hubiera alguien tan poderoso que logro matar a todos los Vanahiem sin dejar ni rastro, solo esa macabra marca hecha de la propia sangre.

Contarle eso a Alec me trajo como consecuencia muchas sesiones con Aro. Sesiones en las que el trataba de sacar toda la información que podía de mis recuerdos pero siempre llegaba a la misma conclusión – jamás había visto esa imagen- la buscaron en libros muy antiguos, hasta en pergaminos pero no existía ni rastro de ella en toda la historia. Las sesiones eran muy aburridas pero luego de eso la pasaba con Alec en el salón del piano y eso solucionaba todo. Debo admitir que ya me salían muy bien las canciones además de que comencé a componer algunas. Antes cuando era pequeña, yo creaba las canciones y Alex con su prodigiosa voz las cantaba para mamá y para dormir a Emily ahora que ya habíamos crecido volvía a crear canciones, esta vez solo para Alec.

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hola!! Este NO es el capitulo largo que les prometí. Abra otro y se los pondré el mismo 15 antes de que me vaya =). Espero que les agrade aun que no paso nada fuera de lo normal u.u (todo lo guardo para el siguiente post xD). El capitulo 20 estará cargado de emociones y sucesos mmmm interesantes =D. Ahora si, las dejo y hasta el 15.

Comenten =)

Me agrada que les este gustando el rumbo que toma la historia. En verdad que tenia algo de temor, porque es con hijos de la luna y bueno no estamos acostumbradas a escuchar de ellos pero ya saben quería salir de la monotonía.

Las quiero,

Lu!!

martes, 11 de enero de 2011

Capitulo 18


Hola chicas! Primero quería hacer una aclaración de la pregunta anterior jeje. Creo que no me explique muy bien. Me refería a: les esta gustando el rumbo que esta tomando la historia? Eso es alo que me referia =) y bueno muchas gracias para las que dijeron que les gusto en si la historia =) me hacen muy feliz. Escribo esto primero por que también quería decirles lo siguiente, el capitulo es largo =) y habla sobre un lugar llamado Pripiat. Para las que no lo conocen:

Prípiat es una ciudad fantasma en la zona de alienación al norte de Ucrania. Esta ciudad es conocida porque sufrió el peor accidente de la historia de la energía nuclear el 26 de abril de 1986, cuando se produjo el sobrecalentamiento y explosión del reactor número 4 de la Central Nuclear de Chernóbil, el cual emitió 500 veces más radiación que la bomba atómica que cayó sobre Hiroshima en 1945. La ciudad se vio afectada por gran cantidad de radiación y debió ser evacuada por completo.

Ahora que ya saben eso espero que disfruten del capitulo:


Capitulo 18



Could it be that it's just an illusion putting me back in all this confusion?
Could it be that it's just an illusion now?
Could it be a picture in my mind? Never sure exactly what I'll find.
Only in my dreams I turn you on. Here for just a moment then you're gone.
It's just an illusion - illusion - illusion.

Imagination


Al llegar con los demás Vulturi preferí no hablar y al parecer todos comprendieron a la perfección. Nos dividimos en dos. Aquellos que eran comandados por Félix y Demetri regresarían a Volterra por tierra mientras que , Jane, Teo, Alec y yo nos dirigiríamos hacia el hogar de los hermanos da Vinci.

Resulta que Ucrania estaba bastante lejos y el lugar exacto en el que vivían los hermanos era casi con la frontera de Bielorrusia así que de todas maneras tuvimos que tomar un vuelo que nos llevó hasta allí. En menos de 8 horas habíamos llegado a las afueras de Chernobil y ya nos dirigíamos en un taxi hacia Pripiat, la ciudad fantasma.

Durante todo el camino Alec y Jane nos contaron la historia de los hermanos da Vinci. Todo se remonta a los años 1500 cuando Leonardo da Vinci estaba en el apogeo de su vida y gozaba de la protección e influencia de muchos amigos muy importantes. No solo humanos sino también vampiros e hijos de la luna es así, que estaba tan protegido que podía hacer casi cualquier cosa que se le antojara. Da Vinci estaba obsesionado con lo paranormal pero sabia guardar muy bien el secreto así que decidió tener una doble vida. Una de ellas era la que mostraba a los humanos, pintor y polímata por excelencia mientras que en la otra era un hombre que buscaba por todas las formas saber mas sobre los otros seres que habitaban esta tierra. Es así como se relaciono con Isabel de Este la marquesa de Antua que al igual que el estaba obsesionada con todos los seres diferentes. Los dos quisieron hacer un experimento y es así como Isabel y Leonardo concibieron a tres hijos totalmente clandestinos por lo cual siempre fueron ocultados. Ellos eran: Vladimir, Anastasia y Evangeline. Leonardo quería que cada uno de sus hijos fuese una especie diferente pero sus planes salieron mal. El día en que cumplieron 20 años una vampiresa convirtió a los tres en neófitos, criticando la forma en que Leonardo experimentaba con ellos y haciendo que este sufriera con las consecuencias. No se supo que paso con los hijos por mas de 100 años, nadie sabe si volvieron a ver a su padre o desaparecieron con aquella vampiresa. Desde aquel experimento fallido da Vinci fue vetado del mundo de las sombras y exiliado para que nunca mas pudiera relacionarse con ninguna otra especie que no fuera la humano. Después de esos 100 años los hijos de Leonardo aparecieron. Eran vampiros hechos y derechos además de que eran muy poderosos pero demasiado arrogantes. Lo primero que hicieron fue mostrar sus dones a los Vulturi para demostrar que eran superiores. Evangeline que a simple vista era la menor de los tres, tenia el poder de la ilusión, podía hacerte creer cualquier cosa, pero solo era un juego de mentes. Anastasia en cambio, podía transformarse a la perfección en cualquier ser humano que quisiera. Vladimir podía ver los dones de los demás además de que también leía la mente y se comunicaba contigo por ese medio. Entre los tres lograron tener una comunicación fluida sin tan solo hablar además de que tenían un campo de fuerza intocable. Cuando los Vulturi vieron lo poderosos que eran, los invitaron a formar parte de su clan como el grupo de elite, pero ellos se negaron rotundamente puesto que, ellos jamás quisieron ser seguidores y solo quisieron presumir de sus dones. Han bagado por muchos años recogiendo conocimiento por todo el planeta hasta que se situaron en la ciudad fantasma y pusieron su gran campo de fuerza alrededor de esta, haciendo que nadie pudiera entrar a menos que tuvieran su consentimiento. Nadie sabe que ocultan en el centro de la ciudad ya que jamás han dejado entrar a ninguno de los Vulturi.

Escuchar el relato de aquellos hermanos me erizó la piel y trate de no pensar mucho en ellos pero luego me vinieron las dudas sobre el otro asunto. Que pasaba si yo tenia un don? Quiero decir, los Vulturi me dejarían aun con la elección de irme o quedarme? o me convertirían sin tan solo pensarlo? La idea me dio mucho temor porque era muy similar a lo que me hubieran hecho los hijos de la luna. Deje de pensar en eso cuando el taxi nos dejo a 3 kilómetros de Pripiat. Nadie quería acercarse mucho a la ciudad fantasma por la radiación que esta tenia y por el cual no era abitada además de que estaba prohibido. Ni siquiera entendía muy bien porque yo estaba arriesgando mi vida al estar aquí. Di unos cuantos pasos pero luego pare en seco y vi a Alec.
- no puedo acercarme mas Alec, es peligroso para mi y Teo- hable y es que aun que la radiación no les afectara a ellos en mi podía producir graves problemas. Alec asintió.
- Jane, Effy tiene razón.- hablo Alec y Jane bufo.
- Entonces supongo que ustedes tendrán que quedarse aquí mientras que nosotros vamos a buscarlos.- hablo Jane con notable molestia.
- Volveré pronto- hablo Alec y me dio un tierno beso en los labios
- Y el mío?- pregunto Teo observando a Alec con una sonrisa algo molesta. Como se notaba que ya se había recuperado del todo y estaba listo para seguir discutiendo con Alec. Alec hizo una mueca de desprecio.
- Para ti no hay nada lobo- hablo el con frialdad y se fue rápidamente
- Y esa gran muestra de afecto?- pregunte con ironía- creí que ya se llevaban bien.- Teo me miro con el ceño fruncido.
- Estas de broma no? jamás me llevare bien con los vampiros- hablo el con molestia y nos quedamos un largo rato en silencio- no te das cuenta que esta haciendo Alec verdad?- pregunto y yo lo mire a los ojos.
- El solo recibe ordenes- hable con sequedad
- Pero las esta acatando al pie de la letra porque sabe lo que le conviene- hablo el- no te das cuenta que quiere que digan que tienes un don para que simplemente te conviertan y tengas que quedarte con el?!- pregunto mas molesto que nunca.
- El jamás haría eso!- hable molesta. El me amaba no? el jamás seria tan egoísta o si? Después de todo el era un vulturi que podía esperar de uno de ellos?
- Como se nota que no lo conoces aun- hablo Teo con frialdad y se sentó en la berma de la pista.
Me deje caer a su costado en silencio porque talvez lo que el decía era cierto aun que me costara creerlo. Esa mañana al ver la mansión destruida, al comprender que Alec había matado a mi padre algo dentro de mi se rompió. Ese cascaron que no me permitía ver al verdadero Alec, que solo me dejaba ver ese chico perfecto, amigable y correcto que era. Ahora sabia bien que esa solo era una cara que ponía al estar con migo. Pero que hacia cuando estaba sin mi? Teo lo sabia, Teo había recibido ordenes de él cuando yo no estuve.
- Crees que yo tenga un don?- le pregunte a Teo y lo observe a los ojos. Suspiro profundamente y negó con la cabeza.
- No lo se. Por tu bien espero que no- hablo con seriedad.
- No te gustaría que me quedara en Volterra para siempre?
- Que si me gustaría? Me encantaría Effy pero de esta manera no, sino como una persona libre.
Asentí levemente. Teo tenia mucha razón al decir todo eso. Y aun que quisiera a Alec también quería tener una vida aparte de el. Como cualquier persona normal. Terminar la escuela, ir a la universidad, tener una familia y en fin no ser un simple peón que solo recibiera ordenes toda su vida. Yo quería ser dueña de mi propia vida, tomar mis propias decisiones sin que nadie me pudiera decir lo contrario pero entonces aparecía el rostro de Alec y eclipsaba todo. Se que ya no lo veía como un ser perfecto pero aun así lo amaba, me había hecho sentir cosas que nadie me había hecho sentir jamás y dudaba que alguien me hiciera sentir así otra vez. Entonces regresaba a la misma encrucijada de siempre. Que debía hacer?
Mire una vez mas a Teo que esperaba paciente una respuesta de mi parte pero no se la daría porque aun no sabia que hacer. Pasaron los minutos y estaba desesperada por romper el hielo así que le pregunte algo que había estado rondando por mi cabeza casi todo el día.

- que se siente matar a alguien?- le pregunte y observe sus ojos plomizos para saber la verdad.
- No lo se, es raro…- hablo pensativo
- Por que?
- Porque se que los recordare para siempre. Cada vez que sierro los ojos veo a Alumine y a su madre luchando por sus vidas…- sin darme cuenta había serrado los ojos con mucha fuerza y estaba tapando mis oídos con las manos.
- Oh lo lamento- hablo el rápidamente y no dijo mas.
- Esta bien, tengo que superarlo. Eso es todo. – hable y suspire mientras me levantaba para ver la autopista vacía.
- Ya ha pasado casi media hora deben de estar cerca- hablo Teo
Era verdad después de unos 10 minutos aparecieron a paso vampirico pero no estaban solos, 3 personas con largas capas azules los seguían unos pasos mas atrás. Al estar justo frente a nosotros sentí como los ojos del joven de cabellos rubios me miraban penetrantemente. Sentí un ligero hormigueo en las sienes y recordé el don que tenia ese extraño personaje.

- Effy, Teo. les presento a los hermanos da Vinci, Anastacia, Evangeline y Vladimir- hablo Jane con molestia mientras Alec y ella se ponían a nuestros costados en forma de protección.
- Mucho gusto- dije y Teo asintió con la cabeza.
- Diría que el gusto es reciproco pero mentiría- hablo la mas pequeña y la que estaba en el centro, Evangeline. La joven tenia los cabellos castaños y se podría decir que era la chica mas hermosa que había visto en mi vida. Era prácticamente perfecta. -Pero que bajo han caído Vulturis, aliarse con un hijo de la luna- siguió hablando con malicia y burla.
- Pero en fin- hablo mas animada la otra joven que era mas alta y rubia.- para que nos han llamado?
- Quieren saber tu don verdad?- pregunto una voz dentro de mi cabeza y yo me tense al instante.
- Si- respondí. El joven de rubios cabellos ahora poso los ojos en Teo y lo observo con detenimiento. Al parecer tenían una conversación privada por que el silencio se extendió por lo menos 10 minutos. El rostro de Teo demostraba preocupación mientras que Vladimir estaba totalmente apacible. Alec me tomo de la mano cautelosamente para que yo supiera que el estaba allí, apoyándome.
- Mi hermano dice que el campo de fuerza de aquel hijo de la luna es tan débil- hablo Evangeline señalando a Teo- que ha logrado quebrarlo y ver dentro de el- dijo con una perversa sonrisa mientras que Teo la miraba con demasiado odio.
- Tranquilo lobo, tu secreto esta muy bien guardado- dijo Anastasia. Pero de que secreto hablaban? Estaba mas que confundida y se notaba la tensión a kilómetros entre los dos bandos así que no quise preguntar.
- No hemos venido a hablar del lobo- hablo Jane y miro con molestia a las dos hermanas- hemos venido para ver que don tiene ella- dijo mientras me señalaba con la mirada con algo de desdén.
- O si- hablo la mas pequeña- Vladimir dice que no tiene ningún don- concluyo con una sonrisa amplia y perversa.
- Enserio?- preguntamos al unísono Alec y yo.
- Mi hermano a hablado y si no estas de acuerdo pueden ir a consultar a cualquier otro- dijo Evangeline- Ah! pero me olvidaba, ustedes son enemigos de casi todos los vampiros. No creo que nadie desee prestar sus dones.
- Eso a sido todo- hablo Jane y dio media vuelta.
- Manda saludos a tu querido Aro-dijo Anastacia.
- Dile que estamos mas que bien sin el- hablo Evangeline.
- Gracias- pensé por que sabia que Vladimir me escucharía. Además entendía muy bien que con migo no era la discusión sino con los Vulturi. Esa especie de repulsión debía ser por algo que Alec no me quiso contar y que de segura jamás sabría así que por lo menos debía de ser cortes.
- Vamos- bufo Jane que ya estaba muchos pasos detrás nuestro. Caminando sin observarlos, molesta. Todos dimos media vuelta y les dimos la espalda mientras nos alejábamos.
- No hay de que Elisabeth- hablo Vladimir cuando yo ya estaba unos metros caminando. Voltee la cabeza ligeramente y trate de percibir lo que decían sus ojos pero no pude percibir nada mas que una ligera sonrisa es su rostro.

No sabia si sentirme bien o mal. Creo que mas bien me sentía decepcionada, porque en verdad estaba llegando a creer que era especial pero solo era una simple humana con mala suerte. Caminamos en silencio por varios metros. Alec siempre estuvo agarrando mi mano , estoy segura que estaba desilusionado y también estaba segura que lo que había dicho Teo era verdad, todo había sido confirmado con su actitud, con ese tonito de sorpresa y desilusión cuando dijo “enserio?”. Por otro lado estaba Teo, caminaba muy tenso y nervioso. Que seria lo que habían hablado? Que secreto ocultaba Teo que lo había puesto tan tenso?

- detesto venir para pedir ayuda a esos hermanos de pacotilla- hablo Jane totalmente malhumorada. Era la primera vez que la veía con ese tipo de actitud, sus manos ahora tenían forma de puño y su mandíbula estaba totalmente tensa. Parecía que sentía envidia y no era para menos, conociendo a Jane tenia muchos celos por que ellos eran mucho mas poderosos que ella y ella estaba muy consiente de eso. La idea me hizo sonreír levemente para mis adentros- no eres tan perfecta como creías- pensé pero me limite a estar en silencio.
- Fueron ordenes de Aro- hablo Alec con notable tristeza. Ajuste un poquito mas su mano y trate de mirarlo a los ojos pero el lo evito.
- Lo lamento- dije y me apegue a su hombro
- No hay nada que lamentar, así estarás mejor- hablo Teo con frialdad.
- Que nos ocultas ah?- le pregunto Alec muy serio a Teo
- Nada que les incumba, cosas solo mías.- hablo el
- Claro como si todo lo que tu pensaras no incluyera a Effy. Habla ya- dijo Jane y yo me tense.
Con migo? Pensaba en mi? Ahora su cabeza debía estar hecha todo un lío por perder a Maya, por ser el nuevo recluta de los Vulturi y estaba pensando en mi? Lo mire mas que extrañada pero también evito mi mirada, así que era cierto. Su secreto era sobre mi. Tan obvio era que hasta Jane se había dado cuenta? Y yo había necesitado de su bocota para saber la verdad. Era realmente un fracaso como amiga y además como novia.
- No seas imprudente- le hablo Teo a Jane y la miro furioso.
- Solo digo la verdad.- dijo ella con una notable sonrisa de malicia.
- Basta- hablo Alec en tono autoritario.- si quieren seguir discutiendo háganlo sin nosotros…- dijo y sin decirme nada me tomo en brazos.
- Yo no voy a estar con este lobo- hablo Jane y miro a Teo con asco
- Pues tendrás que hacerlo porque ahora quiero estar a solas con Effy- hablo con frialdad y avanzo rápidamente mientras dejaba a su hermana con la palabra en la boca.
Serré los ojos con fuerza. Alec estaba corriendo demasiado rápido por el bosque. Después de unos minutos paro y estábamos en una zona muy distinta, tan adentrada al bosque que no se veía ningún atisbo de la autopista.
- lamento mi actitud, es solo que tenia que alejarme de ellos cuanto antes- hablo mientras me bajaba de sus brazos.
- No te preocupes yo también me estaba hartando.- hable y comenzamos a caminar de regreso a lo que supuse era la autopista a Chernobil.
- Respecto a lo que dijiste antes de que ellos me cortaran- hablo algo apagado, decaído y mirando al suelo.- no estoy molesto contigo para que lo lamentes- dijo y me miro a los ojos- mas bien creo que es mejor
- Estas hablando enserio?- le pregunte con un tono de sorpresa y el asintió.
- Admito que la noticia me tomo algo desprevenido pero sabes que? así Aro ya no tendrá otra escusa para convertirte, te dejara elegir y eso me hace feliz- hablo y me sonrío cálidamente lo que solo hizo que me sintiera la persona mas estúpida del mundo. Era una completa idiota. Había creído todo lo que me había dicho Teo, hasta había pensado que no conocía bien a Alec y aquí estaba otra vez demostrándome ser un chico bueno que me comprendía.
- Yo creí que tu querías que fuese así- hable sin pensar
- Que!? Para que fueras obligada a quedarte?- pregunto Alec con notable molestia.- Quien te metió eso en la cabeza?....yo jamás querría algo así, tu lo sabes. Por eso pedí que te dieran la oportunidad para elegir. Aun que me duela…yo solo quiero que tu seas feliz. Creí que eso estaba claro- concluyo el con una voz dolida. Lo había herido.
- Lo estaba pero Alec…
- Que!?- pregunto molesto
- Tenia mis dudas si! Creí que te comportabas diferente con migo.
- Dios, Effy!- dijo furioso- estoy seguro que tu conoces todas mis fases, no es una careta que siempre me muestre alegre contigo, es porque así me siento a tu lado! y oh! Disculpa si te pareció una actuación- al decirlo se veía tan fuera de si que pateo un gran árbol he hizo que se rompiera. No sabia que hacer, no había confiado en el, había creído en las palabras de Teo ciegamente por el enojo que tenia desde lo de la mansión. Eso era, aun no había perdonado a Alec, aun me dolía eso y quería canalizar mi enojo por cualquier lado, eso es lo que no me había dejado pensar con claridad, eso es lo que me había hecho creer que Alec era un monstruo. Seguí caminado en silencio hasta que pude ver la autopista.
- Perdón- hable y la palabra se quedo suspendida en el aire por varios minutos en un eterno silencio.
- Confianza- fue lo único que dijo y salió corriendo hacia la autopista.
Trate de alcanzarlo pero por mas que intente me costo alcanzarlo y llegue exhausta hasta la pista. En ella Alec estaba parado a unos metros de distancia mirando hacia la dirección donde se suponía aparecerían en cual quier momento Jane y Teo. Después de unos instantes estos aparecieron. Teo notablemente cansado no se dio cuenta de lo que estaba a punto de pasar. Alec corrió hacia el y le dio un gran puñetazo en la cara, tan fuerte que Teo callo al suelo.
- Pero que te pasa?!- le pregunto Teo mientras Jane sonreía con malicia y yo corría para acortar la distancia y llegar a ellos.
- Eso te paso por meter estupideces en la cabeza a Effy o crees que pensaría que no fuiste tu!- dijo con furia. Teo se paro y se limpio el labio sangrante con la manga de su casaca. Al parecer ser hijo de la luna le daba mucha fuerza porque no se notaba nada roto.
- si así la alejo de ti entonces esta todo bien- hablo con seriedad- además ella piensa por si misma! Estoy seguro que ya se dio cuenta que eres un monstruo!- grito Teo y Alec se quedo paralizado por un instante, vi como sus manos se convertían en puños, vi como su mandíbula se tensaba y un fuerte rugido salía de ella. Entonces vi el rostro de Teo, tenia la misma posición solo que el estaba semi transformado y mostraba unos grandes dientes.
- Basta!- grite con tanta fuerza que las costillas me dolieron- ya no quiero que nadie mas muera, menos por mi!- dije furiosa- así que basta! Por favor, basta!
Al concluir quise salir corriendo, ahora si que quería escapar y perderme en alguna parte del bosque pero no fue así. Di media vuelta y seguí caminando hacia Chernobil sin decir mas. Ya no tenia fuerzas para mas. Ni Alec ni Teo se acercaron a mi y mucho menos Jane, caminábamos en silencio todos molestos entre si. Jane con su notable molestia por los hermanos da Vinci. Teo con Alec por la gran golpiza y en si por que odiaba a los vampiros. Alec con migo por que no había confiado en el y con Teo por que también lo odia. Y yo, enojada con migo misma, por ser una simple humana que nunca hacía nada bien y con los vulturi, por haber matado a Faris. Sin pensarlo las lagrimas comenzaron a derramarse por mis mejillas en silencio, el cielo comenzó a oscurecer tanto que ya ni podía ver donde caminaba pero aun así seguí. Observe el cielo por un instante pero estaba tan nublado que no se podía ver nada. No tardo en llover con fuerza. El saco de piel comenzó a pesarme horrores así que solo pude quitármelo y lanzarlo por un costado de la carretera, de todos modos ya no me servia. No escuchaba pasos atrás pero era demasiado orgullosa para girar y ver sus rostros así que seguí caminando, era mejor si estaba sola.

- te perderás- afirmo una voz que reconocí como Vladimir. Sacudí un poco la cabeza pensando que era solo una ilusión por el hambre y la fatiga pero la volví a oír- te perderás.
- Eso pretendo- pensé y seguí caminando aun que era obvio que si seguía la carretera jamás lo haría así que esa voz era solo mi imaginación.
- Créeme aun tienes varias opciones- dijo nuevamente la voz y yo me quede paralizada
- A que te refieres?- pregunte algo aturdida con este juego de mentes que no sabia si era real o no.
- A que puedes venir con nosotros- hablo la misma voz. Gire la cabeza levemente a la izquierda y dentro del bosque lo vi caminando a unos 30 metros mas alejado de mi. Lance un gritito de sorpresa mezclada con miedo y me tape la boca. Vladimir desapareció en la oscuridad y yo me quede paralizada.
- que pasa?- pregunto Alec que me agarraba los hombros por detrás. Di un ligero saltito de temor pero Alec no me soltó.
- lo he visto- hable acompañada de temblores producidos por el frío que me producía la lluvia
- Que? A quien has visto?- pregunto Alec. Voltee a verlo y observe sus ojos rojos que mostraban desconcierto total.
- A Vladimir, me ha hablado- dije y mis piernas comenzaron a ceder. Estaba exhausta, tenia hambre y muchos mareos pero esta vez no me desmayaría, me negaba a ser débil, Alec me tomo de la cintura antes de que cayera al suelo.
- Effy, estas deshidratada.- dijo Alec y me cargo en brazos.
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Bueno espero que les haya gustado el capitulo =). Ahora si mis preguntas son: les esta gustando el rumbo que a tomado la historia? Y que creer que Effy elegirá, quedarse con Alec o irse para siempre?

Ojala que la mayoría responda porque es muy importante para mi saber lo que ustedes piensas =). Respecto al 15 ya se esta acercando u.u, hoy es 11 pero prometo dejarlas con un súper capitulo largo e interesante para que no me extrañen mucho además seguiré publicando solo que con menos rapidez.

Las quiero,

Lu!!

lunes, 10 de enero de 2011

Capitulo 17


“Porque los recuerdos buenos quedan, los malos se esfuman o solo te atormentan”
Lu!!

Tenia un terrible dolor de cabeza que supuse había sido producido por el hambre que tenia, por todo lo que había llorado y los gritos desgarradores que había escuchado hace menos de dos horas. Estoy segura que jamás olvidaría esos gritos. Solo deseaba una cosa, que la muerte de todos, sobre todo de Faris hubiera sido rápida y sin tortura.

- mira- hablo Michael y señalo hacia donde estaba la mansión. Desde el bosque no se podía ver pero si que se veía los grandes lengüetazos de fue que ardían hasta llegar muy alto.
- Todo ha terminado- dije con tristeza y lance un suspiro. Ya no podía hacer nada.
- Fuerza , Effy- repitió Michael y me abraso amistosamente mientras esperábamos a los demás.
No tardaron en llegar, todos manchados de tierra y sangre. Busque a Alec y nuestras miradas se encontraron al instante. El estaba intacto, algo manchado y despeinado pero no herido. Luego instintivamente busque a Teo, el si que caminaba con ayuda de Félix pero no estaba tan mal. Me acerque rápidamente a Teo para ver lo que le había sucedido.

- que paso?- le pregunte mientras observaba que no pisaba con un pie.
- Alumine sabia luchar muy bien- hablo Teo y me sonrío levemente- pero yo gane y ya no te hará daño.
- Ohh- no pude sonreírle de igual manera porque acaba de enterarme que el había matado a mi hermana y a pesar de todo lo que ella me había hecho, descubrir que ya no estaría mas me choco. – pero te rompió el pie?- pregunte y sentí como alguien me abrasaba por la cintura.
- Solo se lo doblo- afirmo Alec y me dio un beso en la cabeza. Lo abrase ligeramente.
- No te preocupes Effy, estaré bien- hablo Teo y sonrío débilmente.
- Eso espero- dije y trate de sonreírle, pero en vez de una sonrisa salio una extraña mueca de descontento. – Alec- hable bajito mientras caminábamos hacia Michael que ayudaba a algunos vampiros que no habían corrido la misma suerte que Alec y tenían algunas brazos o piernas desmembrados.
- Se sanarán, por suerte no tuvimos ninguna baja.
- Enserio?
- Pues si, no era rivales para nosotros ya que, la luna ni siquiera esta por la mitad.- hablo el y yo observe la luna. Era cierto apenas se veía una rajita delgada en el cielo.- He Michael!- hablo Alec y Michael se acercó a nosotros. – gracias por cuidarla- dijo y le sonrío ligeramente
- Para mi fue todo un honor- hablo Michael y me sonrío.
- Tuvieron algo imprevisto?- pregunto Alec y yo negué con la cabeza.
- Todo estuvo muy silencioso- dije
- Que bueno, pensamos que habían escapado algunos por aquí
- Pues yo no escuche nada- hablo Michael- y tu Effy?
- No, solo los gritos, rugidos y aullidos provenientes de la mansión pero nada mas.
- Entonces todo bajo control- hablo Alec. Michael asintió con la cabeza.
- Si me disculpan, tengo que ayudar a Nicole- hablo Michael y señalo a la pobre muchacha que tenia un brazo desmembrado y gritaba de dolor mientras otros se lo trataban de poner.
- Que horrible- dije con desagrado y evite ver esa escena. Me aleje lo mas que pude junto a Alec y cuando ya estaba bien adentrada en el bosque mire esos finos ojos escarlata que estaban mas brillantes que nunca.- Teo ya me dijo que mato a mi hermana por favor no quiero que me des detalles de cómo mataste a Faris o Paolo.
- No lo haré Effy, jamás te torturaría con eso.
- Gracias- hable y abrase a Alec.
- Pero quiero que sepas que yo no mate a Faris. No se quien lo hizo pero yo no fui.- asentí con la cabeza y agradecí que Alec no fuera quien acabara con el que me salvo la vida.
Las horas pasaron. Todos los heridos ya estaban en forma para poder seguir el viaje de regreso a pie. El cielo comenzó a aclarar, estaba a punto de amanecer y todos ellos tenían que darse prisa para no brillar por el sol.
- como iremos nosotros?- pregunte refiriéndome a Teo y a mi porque aun que Teo ya pudiera caminar normal, jamás llegaría corriendo hasta Volterra.
- No iremos a Volterra todavía- hablo Jane con una ligera sonrisa algo perversa.
- Como que no?- pregunte y observe a Alec.- mi familia debe de estar muy preocupada. Hace días que no los veo.
- Tranquila, de eso ya nos encargaremos luego, ahora la orden de Aro es ir con los hermanos da Vinci.- hablo Jane.
- Que!- explote con molestia- yo no recibo ordenes de Aro, yo quiero irme a casa, con mi familia- dije molesta.
- Effy, entiende que…- hablo Alec.
- No, no quiero entender nada Alec!- hable furiosa- ustedes recibirán ordenes de Aro y todos ellos pero yo no, así que me voy a ir a casa ahora.
- Mira Effy- hablo Jane malhumorada- las cosas están así, jamás te hubiéramos venido a rescatar si no hubieses sido por Aro así que, a quien le debes la vida es a él, ok? Y no me importa si quieres ir a tu casa, ahora estas a mi cargo y yo te llevare con los hermanos da Vince quieras o no.
Bufe mas que molesta, era odioso saber que ella tenia razón y mas odioso saber que Alec no haría nada al respecto porque estaba acatando ordenes de su líder. Ya estaba harta de las ordenes de Aro, estaba harta de él y toda su corte que no servia para nada. Trate de guardar la compostura porque no quería hacer una escena enfrente de todos y tampoco quería ponerme a llorar ya no les quería demostrar que era débil. Ya había llorado mucho estos días y ya no quería hacerlo mas, esa no era la Effy que yo recordaba que era, fuerte, decidida y sobre todo la chica que guardaba sus sentimientos solo para ella.

- tengo algo que hacer antes de ir- hable sin fuerzas y con frialdad.
Me solté de la mano de Alec y comencé a caminar hacia el prado. Quería ver por ultima vez la mansión. Quería despedirme de todos. Apenas me aleje unos pasos de ellos comencé a correr lo mas rápido que podía. Las costillas seguían rotas, sabia que no debía de correr por que me dolerían luego pero no importaba mucho, ahora solo quería llegar a la mansión. Escuche que Alec discutía con Jane, pero no quise parar a escuchar mas, solo quería huir. Se supone que me tendría que sentir mejor, ya no estaba atrapada por los hijos de la luna pero aun así me sentía igual, hasta peor por que ahora sentía culpa. Culpa por haber condenado a todos los Mimir. Llegue exhausta al final del bosque y pude observar la gran mansión, ahora totalmente destruida. Camine lento hasta llegar justo frente a ella. Solo quedaban escombros, aun seguía humeando un poco y de ella emanaba calor pero de la gran mansión ya no quedaba nada reconociole. Comencé a llorar al recordar a Faris, su sonrisa burlona ya no volvería mas y se que no lo conocía tanto para que me afectara de esta manera pero no tenia porque morir. Ninguno de los hijos de la luna merecían morir de esta forma tan cruel. Metí las manos a mi bolsillo y como había predicho una planta de catnip estaba dentro. La saque y la observe una ultima vez.
- Lo lamento mucho Faris- dije le dio un pequeño besito al catnip y lo deje con delicadeza en la nieve que comenzaba a derretirse poco a poco.
- Effy- hablo Alec y me tomo de la mano.- perdón, debí de ser consiente que habías perdido a un padre.
- Y a un hermano que me salvo cuando ese padre quiso matarme, pero eso ya no importa por que ya se fue- hable duramente y lo mire con dolor.
- Lo lamento- hablo el y yo solté su mano.
- No Alec, no lamentas nada porque tu fuiste criado para hacer esto…-dije mostrándole los escombros.- tu vida se a basado en destruir a otras personas que son diferentes a ti….. yo no se si podré hacer esto….-hable con lagrimas en los ojos. Estaba a punto de terminar, jamás podría vivir como una asesina, yo simplemente no podía y lo sabia, pero aquí estaba Alec, el único que me había hecho sentir diferente, por el único que daría todo y era parte de esto. Respire profundamente y lo mire a los ojos- creo que…- inicie pero no termine. Alec me agarro de la cintura con fuerza y me dio un beso diferente, era como uno de necesidad. Nos necesitábamos mutuamente, nuestros cuerpos lo habían estado esperando desde hace días. Puse mis manos alrededor de su cuello. Enrede mis dedos en su cabello perfecto y trate de acercarme mas y mas a el y el hizo lo mismo. A cada instante necesitaba mas de el por que este no era un beso que saciara, era un beso que te hacia querer mas a cada instante. Me aleje de un poco para recobrar el aliento y lo vi a los ojos. Hace unos minutos quería terminar con el y ahora no podía porque lo amaba y necesitaba tanto.
- No digas nada porque volveré a hacerlo y no creo que esta vez pueda parar- hablo Alec y yo sonreí y me rendí, de todos modos no podía hacerlo.
- Eres un tonto- dije mientras caminaba hacia el bosque.
- Por que?- pregunto y me abraso por los hombros
- Porque sabes cual es mi debilidad y la utilizas contra mi- dije y me apegue a su pecho.
- Me alegra tanto haberla encontrado a tiempo- dijo con una semi sonrisa y yo le di un ligero golpecito en las costillas.
- Y bien a donde me vas a llevar?
- Ucrania….Donde los hermanos da Vince…- hablo el con calma, como si todo hubiera pasado hace mucho y fuese parte del pasado y talvez así debía ser. Era mejor olvidar y avanzar, no volver a mirar atrás.
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Hola!!! Lo se, el capitulo es pequeño pero quiero que la parte de los hermanos da Vinci entre en un capitulo completo además de que se me esta haciendo difícil encontrar sus fotos xD. Por otro lado espero que les haya agradado el cap. Prometo publicar pronto o bueno depende de ustedes jejeje.

las quiero,

Lu!!

Pdt: me encantaría saber que opinan de la historia, hasta donde va, les agrada o no?